San se dirigía a aquella casa, claro que no dejaría a la tipa tocar a Wooyoung.
- Hermanito - Wooyoung abrió con una sonrisa nada inocente, moría por ver a San. Aquella chica estaba atrás suyo.
- Hola Woonie - Soltó una risa muy dulce para ambos.
- Owwww eres una lindura - Dijo la chica tocando su cabello, llevaba una bebida en la mano, San le sonreía calmádamente.
- Pasa Sannie - Dijo Wooyoung sediendole el paso, San solo sonrió con calma.
- En serio no puedo creer que sea tu hermanito, el luce tan dulce y tierno y pues tú, de tierno no tienes nada - Dijo sonriendole coquetamente, San la odiaba.
- Noona es muy bonita - Dijo sonriendo.
- Gracias San - Dijo con una sonrisa.
- Ya que estás aquí podríamos preparar algo - Dijo emocionada sacando cosas de la cocina - Podría ser un pastel de chocolate.
- Eso estaría muy bien - Este lo miraba con una sonrisa, San era precioso, toda su atención estaba en él - Me encanta lo dulce.
- Primero iré al baño - Dijo Wooyoung, debía preparar el ritual - Diviértanse solos un rato.
Aquella chica se acercó a San.
- Pequeño, después de esto quizás puedas ir a ver una película arriba - le dijo con una sonrisa, sabía que se quería deshacer de él.
- No quiero, prefiero estar con ustedes - Dijo San sin más.
- Wooyoung y yo queremos hacer ...
- ¿Tener sexo? - Dijo calmado.
- ¿Cómo sabes... - se sorprendió, San no parecía el tipo de niño que supiera de esas cosas.
- No soy bobo - soltó San aún con una sonrisa - ¿Por qué tú no te vas a ver una película?
- ¿Y tú qué harás? - Dijo burlona.
Le sonrió de costado, tomó una manzana y se bajó del asiento, sacaba las cosas que sabía usarían para hacer el pastel, la chica sintió un escalofrío por su espalda. San le daba un poco de miedo, parecía ser para ella el hermano sobreprotector y apegado, algo muy lejos de la realidad.
Wooyoung volvió calmado encontrando a San con muchos ingredientes en la mesa.
- Wooyoung, podemos hablar - La chica lo tomó de la mano y lo sacó de la cocina - Tú hermanito creo que me odia.
- No digas eso, Sannie no podría odiar a nadie - Le sonrió.
- Quizás son ideas mías- Negó con la cabeza, era cierto, ¿Que podría hacer un niño de su edad?
- Iré al baño un momento, supongo que más tarde podremos divertirnos Woo -
- Claro reina - Le sonrió antes de dirigirse a la cocina con un San con una mirada nada amistosa.
- Sannie - Dijo acercándose -
- Ya sé lo que dirás, solo, no me gusta - Dijo calmado.
Wooyoung lo levantó y lo puso en la isla de la cocina.
Sonrió, amaba a su niño celoso.
Tomó su quijada y plantó un fuerte beso, introdujo su lengua se manera hábil, San lo abrazó por el cuello. Wooyoung bajaba sus manos a su trasero y apretaba fuertemente. Ambos se besaban de manera apasionada.
Aquella puerta se abrió, ¿Que demonios pasaba? Wooyoung y San continuaban con aquel beso apasionado, se detuvo en seco. Wooyoung la observó y sonrió, de pronto vió como este quitó el polo de San, ella estaba petrificada.
Wooyoung recostó a San y empezó a pasar su lengua por todo su cuerpo mientras desabrochaba su pantalón, le dirigió una sonrisa a la chica antes de sacar su dura erección.
- Wooyoung, detente por dios - Cubrió su cara.
- No creo que San quiera lo mismo - Dijo ahora bajando los pantalones de San, la chica sentía náuseas, pensó en ayudar a San, que Wooyoung era un depravado.
- Woo, fóllame - Decía San abriendo sus piernas, entregándose por completo a Wooyoung.
Se sintió enferma, salía del lugar cuando de pronto sentía su cuerpo entumecido. Quizá no debió aceptar la bebida que le ofreció Wooyoung justo antes de que San llegara.
Sentía su cuerpo pesado, no lograba ver bien, escuchaba algo a lo lejos, se iba recuperando cuando se dió cuenta.
Wooyoung se cogía a San sin compasión, lo tomaba del cabello fuertemente y daba estocadas profundas.
- Mghmm... Woo... Si - Ella estaba perpleja ¿Cómo era posible eso?
San estaba en cuatro, Wooyoung lo nalgueaba fuertemente, miraba el pene de este entrar y salir de aquel pequeño niño que decía ser su hermano, y este lo disfrutaba tanto. Vio como este se corrió en su espalda, de pronto San se levantó y se abrazó a Wooyoung, este metía su lengua de manera salvaje, se ahogaban en un húmedo y sucio beso, el cuerpo sudado de Wooyoung juntando se con la dulce piel de San, miró todas las cortadas en el cuerpo de este, heridas tan profundas que contrastaban con la lisa piel de San. No tenía idea de que podía estar pasando.
San sonrió tras el beso, era suyo, no le importaba nada, aquella chica estaba por ser asesinada frente a él, no podía creer lo excitante que resultó el hacerlo de esa forma.
- ¿Cómo puedes? - Decía llorando - Esto está mal, no puedes hacerle eso a un niño, déjanos ir - dijo desesperada a Wooyoung.
Wooyoung desvió la mirada, realmente seguía siendo ingenua.
- ¿Porqué mierda haría eso? - Decía burlón.
- Es un niño Wooyoung, no debería estar pasando por eso -
- ¿Que? ¿El cogermelo así? - Dijo abriendo las piernas de San y dando una lamida a toda su entrada.
- Woo - un fuerte gemido salió de los labios de San. Empezó a besar todo su cuerpo lentamente, se dejaba llevar.
- A él nunca le haría daño - Dijo tomándolo con cuidado y apegándolo a su cuerpo - él es mi todo - Sus manos delineaba aquellas preciosas curvas del cuerpo de San.
- Eres un enfermo - Dijo llorando con impotencia, sentía sus manos doler por la presión de la cuerda.
- Mghmm... Wooyoung- Este continuaba tocándolo por todos lados - Quiero... Dame más... - Decía cuando esté empezaba a introducir sus dedos en aquellos pequeño labios.
Fue San quien se bajó se posicionó al frente del ahora erecto miembro de Wooyoung, con una sonrisa inocente empezó a lamer, la chica empezó a vomitar, era muy enfermo para ella ver aquello.
Wooyoung lo sujetaba de la cabeza con cuidado mientras esté jugaba con su pene. No demoró mucho en correrse, San realmente era tan bueno haciendo orales.
San continuaba con su rostro con el semen de Wooyoung esparcido. Se levantó.
Wooyoung se acercó a la chica, la miraba con desprecio, San sintió demasiado miedo, Wooyoung la tomó del cuello.
- Woo - Soltó, se sentía demasiado asustado, no quería ver aquello.
Wooyoung se detuvo.
- Mi amor, será mejor que me esperes arriba - Dijo acercándose a él, podía ver el miedo en su rostro, podía observar lo nervioso en sus ojos.
- San mírame - Dijo calmado - No tienes que ver esto pequeño príncipe, solo espérame arriba y llevaré algo delicioso, veremos películas y comeremos - Dijo tocando su rostro con dulzura.
- Yo, está bien - Dijo nervioso - Te amo Wooyoung - Dijo abrazándolo.
- Hago todo por ti mi niño hermoso - dijo sonriendole.
San se fue, miró a aquella chica por última vez, se sentía terrible, no era nada agradable el pensar en lo que pasaría. Se fue lentamente al cuarto, su corazón latía mucho más rápido cuando escuchó un grito. Se fue corriendo, tenía tanto miedo.
Su pecho subía y bajaba, empezó a llorar. No entendía porque tenía que ser tan difícil.
Unos minutos después Wooyoung subió, San estaba en su cama, lágrimas caían por sus ojos, estaba asustado.
- Mi amor - Dijo acercándose. San se sintió horrible cuando vio muchas más heridas en su cuerpo.
- ¿P-porqué Woonie ? ¿Porque tienes más heridas ? - Tocó su rostro.
- Eso no importa bebé, déjame bañarme y curar esto ¿Bien? - Tocó su rostro con mucho cariño.
- Wooyoung lo siento, no quiero que pases por esto, en serio - Dijo antes de tomar su mano - No quiero que tengas heridas, no quiero que nada te duela Woo - Dejo un suave beso en su mano - en verdad lo siento.
- Mi amor no tienes que disculparte por nada bebé - Dijo sonriendole - Hago esto por mi propia voluntad, te amo tanto San. Quiero tenerte conmigo, quiero poder mimarte cuando me de la gana, quiero darte la vida digna de un rey, quiero... - Tocó su rostro con dulzura mientras una cálida sonrisa se formaba en su rostro - Quiero verte sonreír todos los días, despertar y ver tu rostro, muero por hacerte feliz San.
- Tu ya me haces feliz Woo - Dijo sonriendo.
- Pues quiero que sea permanente San - Se acercó a su rostro - Te haré feliz por lo que quede de mi existencia.
Wooyoung se levantó, tomó una ducha rápida, como de costumbre empezó a curar aquellos dolorosos cortes que los rituales solían dejarle. Se había vuelto más tolerante al dolor.
Salió del baño tras un rato, llevaba un polo negro y pantalones del mismo color.
San lo observó, Wooyoung lucía ahora mejor, este se recostó a lado suyo, lo tomó en sus brazos y lo abrazó fuertemente.
- Mi niño hermoso - Dijo calmado - Creo que lo mejor será que evitemos que vengas durante mis misiones, no serán nada agradables, no quiero que pases por nada traumatizante.
- Está bien Woo, solo, dime cuándo se acabará -
- Un tiempo más Sannie - Le acariciaba el rostro - Bebé, me gustaría que tengamos una cita.
- Si - Se emociono demasiado, a diferencia de su señor está si le emocionaba, le encantaba la idea - Digo, eso.. sería lindo.
- Me alegro que te guste la idea mi amor, aunque no estoy seguro de que sepas que significa eso -
- Sisisi, es comida y música romántica Woo, si quiero - Wooyoung se sorprendió demasiado - quiero eso contigo.
- Oh, bueno mi amor - sonrió - Tendremos eso, te daré una bonita velada - Besó su mano.
No tuvieron mucho tiempo que tuvieron que volver al parque.
Se despedían de manera afectuosa con algunos suaves besos.
San regreso a aquel lugar, escuchaba a su señor meditar.
- Estoy aquí mi señor -
- Perfecto Sannie - Dijo emocionado - Ven conmigo.
El patio se encontraba decorado de manera preciosa, la luz tenue caía en el lugar, toda una deliciosa cena se encontraba sobre la mesa, frutas y carnes. San estaba admirado, todo lucía demasiado ostentoso.
Se sentó dónde le indico su señor.
- Niño hermoso, no me cabe duda de que valió la pena todo lo que hice por ti -
San se sentía incómodo.
- Yo, gracias - le sonrió con dulzura.
Comían tranquilamente todo, San se sentía calmado.
- Señor yo... Tengo muchas preguntas -
- Dime precioso - no le gusto para nada que lo llamara así.
- Yo, ¿Porqué no puedo recordar nada ? Lo último que recuerdo es aparecer aquí - Dijo nervioso.
- Bueno, tuviste un pasado no muy agradable bebé, preferí solo quitarlo.
- Quiero saberlo señor, aunque sea desagradable, creo que en verdad merezco saberlo.
- San - bajo los cubiertos - Pues tras tu muerte te rescate, habías pasado por cosas traumantes con tu padre - Dijo calmado.
- ¿Eso es todo? - se puso a pensar, si bien era cierto ahora no importaba mucho el mencionarle todo lo que pasó, de cualquier modo no sentía que le afectara ahora que no recordaba nada.
- Pues se enamoraron de ti tras rescatarte - San estaba ansioso, sabía que hablaba de Wooyoung - Su nombre era Taeyong.
San frunció el ceño de manera instintiva.
- Fue muy tonto e hizo un trato con un ser maligno para poder tenerte, mataba, y generaba destrucción con tal de que te tuviese con él - San estaba perplejo.
- ¿Q-qué paso con él? - Tenía miedo.
- No pudo completar con todo lo que le pedían, y pues bueno fuiste tú mismo quien me pidió que lo borrará de tu mente, lo llegaste a querer mucho pero no soportabas verlo tan mal - Dijo calmado - Nunca quisiste que hiciera algo así por ti San, pero como te dije aquella vez, fue su decisión hacer eso.
-. ¿Cómo supo que hacer?
- No lo sé, quizás simplemente lo buscó en algún libro - Dijo calmado.
- ¿Que pasó después? -
- Si te preguntas por él pues, está muerto.
- ¿Yo me enamoré de él?
- No Sannie, me decías que era tu amigo, pero que sufría mucho.
- ¿Qué más? - quería saber todo.
- Otro humano se enamoró de ti, su nombre era Wooyoung -
San apretó los puños por debajo de la mesa, sentía muchos nervios.
- Cometió la mismas estupidez que el anterior, lamentablemente tambien sentías algo por él - Dijo calmado - Te borre la memoria porque no merecías tener a un repugnante humano contigo.
- Yo, lo amaba - Susurró.
- Estabas confundido, él te sedujo - Dijo serio.
- De cualquier modo, no creo que pueda completar con todo lo que su trato implica - Dijo con una sonrisa.
- Eso es... - Dijo asustado.
- Debe de acabar con su propia vida de la manera más dolorosa tras cumplir con una secuencia de rituales muy difíciles -
- ¿Q-qué? - dijo asustado.
- Sólo un bobo se comprometería a algo así, todo para tener un lugar en el infierno, su meta final sería tenerte de esclavo, deberías estar feliz de estar aquí, en un lugar tan pacífico conmigo.
- Él, ¿Sabe que debe tener ese final?
- Por supuesto que sí, por eso me resulta estúpido que acepte todo de esa manera.
- Él realmente, me ama - Dijo herido.
- Te desea - Dijo molesto su señor.
- Nadie hace algo así de doloroso solo por deseo - se sintió terriblemente herido por ese comentario.
- Solo quiere tu cuerpo, es la única manera en la que te podrá tener gimiendo, es la única forma de tener sexo contigo - dijo irritado.
"No es la única manera"
Pensó, estaba tan asustado ahora, sentía que tenía que volver con Wooyoung.
- Bien San creo que ahora toca el postre - Le sonrió de manera coqueta.
- Deseo - Soltó de la nada - Es lo que usted siente conmigo.
Fue todo lo que dijo antes de levantarse e irse a su habitación. Debía buscar la manera de evitar aquel final tan doloroso, debía hacer algo para ayudar a Wooyoung, sabía que este lo amaba de manera tan desesperada, tanto como San lo amaba a él. A San no le importaba nada, primero, debía recuperar todos sus recuerdos. Lamentablemente sabía que debía ser frío con la situación si quería algo así.
- Sannie, no quiero que me malinterpretes, yo siento muchas cosas por ti, te amo - Dijo sentandose a lado suyo.
- Yo, lo entiendo, disculpe, solo es que me afectó enterarme de tantas cosas y no recordarlas, creo que necesito recordar todo eso, no quiero cometer los mismos errores, no quiero tener algo similar nunca.
- No creo que deba San...
- Creo que podría aprender de mi pasado, por más doloroso que sea, es lo único que tengo y ... A usted -
- No lo haré ahora San, debo pensarlo, es demasiado peligroso, podrías generar algún trauma.
- Debo recordar todo señor - Dijo casi como súplica - Merezco eso, prometo ser obediente, prometo servirle bien, pero tengo que saber sobre mi pasado.
- Hablaremos mañana San - Tomó su rostro y lo besó, San enredo sus brazos por su cuello profundizando aquel beso, nunca había hecho algo similar, le encantó, ahora movía su lengua de manera deliciosa, San jamás le había correspondido así
- Por favor Señor, seré muy bueno - Dijo de manera sensual sobre sus labios.
- Déjame hacértelo San - Dijo subiendo encima suyo.
- Lo haré si me devuelve mis recuerdos - Dijo seguro - Prometo que le gustará mucho
- Oh San no tengo duda de eso.
Lo deseaba tanto.
- Pero debo pensarlo - Dijo levantándose, se sentía abrumado, no sabia si ceder a aquello.
San sabía que lo que hacia estaba mal, pero tenía que recordar todo si quería ayudar a Wooyoung, a parte de que moría por saber cómo se conocieron, como fue su primer beso, como fue su primera vez, tenía que saberlo todo.