Wooyoung llegó muy emocionado a su casa, su madre le dijo que todo estaba solucionado, que ella y su padre no pelearían más, llegando a su hogar su padre y su hermano los esperaban en la sala. Se dirigió rápidamente donde su padre, dándole un fuerte abrazo.
- Pequeño, prometemos no volver a pelear ¿bien? - Dijo mientras sobaba su cabeza con cariño.
- Bien - Dijo con una sonrisa.
- Ahora ve a almorzar con Mingi, acaba de llegar de la escuela - Dijo alegre.
- Genial - Dijo dirigiéndose hacía la mesa - Hola bebé - Dio un beso en la mejilla de su pequeño hermano - Te extrañe Mingi.
- Y yo a ti Woo - Dijo este mientras lo abrazaba.
Wooyoung venía de una familia que era muy humilde, pero había demasiado cariño dentro de esta, las peleas no eran comunes, pero esos últimos meses habían estado pasando por muchos problemas, a su padre aún no le pagaban, le iban debiendo de dos meses, el día anterior se dejó llevar por la rabia, pero se disculpó, amaba a su esposa y a sus hijos, sabía que estos no tenían la culpa de nada.
Comió muy tranquilo, su familia nuevamente volvía a ser unida, en el fondo sabía que los problemas no se habían solucionado, pero quería pretender que todo estaba bien, no quería causarles molestias a sus padres.
- Haré mis tareas y llevaré a Mingi para ayudarlo con las suyas - Dijo una vez que ambos terminaron de comer.
- Bien bebé - Dijo su madre con mucho cariño mientras recogía todo de la mesa.
Wooyoung se dirigió a la habitación que compartía con Mingi, se sentaron ambos a la mesa.
Ambos abrieron sus cuadernos. Mingi empezó a colorear el suyo mientras Wooyoung le acariciaba la cabeza, pronto este sacó el cuaderno de San, pensaba ponerse al día en el instante, era cierto debía prestar más atención si quería llegar a ser alguien, su madre siempre le decía que el podía hacer lo que quisiera, que tenía las mismas oportunidades que todos, aquello tenía cierta pizca de fantasía, la brecha entre alfas y omegas no estaba del todo rota, Wooyoung resultaba ser muy despistado aún de todo lo que pasaba por su alrededor.
Abrió aquel cuaderno, se sorprendió por el orden de San, tan diferente al suyo, cuyas esquinas estaban llenas de dibujos. Empezó a copiar todo en su cuaderno, intentaba imitar la letra de San pero esta era muy pequeña y la suya naturálmente le salía grande y redonda, se rió al ver el resultado final, la de San ocupaba una hoja y media y la suya dos hojas y media.
Empezó a subrayar el titulo cuando no se fijó que Mingi había coloreado en una de las esquinas del cuaderno de San.
- Mingi no - Rápidamente cogió el cuaderno de San, se asustó, esperaba que aquel dibujo de una mazana saliera - Bebé no debes pintar sobre mis cosas - Dijo con un suspiro.
-Lo siento - Dijo Mingi muy arrepentido, sus ojitos se cristalizaban.
-Está bien bebé no te preocupes - Dijo sonriéndole, este le devolvió la misma y continuó coloreando sus cosas.
Wooyoung se mataba mentalmente, cogió rápidamente el borrador e intentó quitar lo que pudo, pero quedaba aún una pequeña mancha rojiza, recostó su cabeza sobre la mesa. Esperaba que San no se enojara, era su único amigo en su clase y no quería perderlo, le parecía una persona genial, muy cool, aunque no hablaba mucho, esperaba poder conocerlo mucho más.
Continuó con sus cosas y ayudó a Mingi a terminar con todo y lo cambió con su pijama. Cenaron en familia, se reían juntos contando las cosas que habían pasado en el día. Wooyoung se sentía afortunado de tenerlos, no había nada que quisiera más que a su familia.
El siguiente día llegó, ingresaba a la escuela tranquilamente cuando una niña de su salón se le acercó, la saludó con su característica sonrisa.
- Hola -
- Hola - Contestó con una sonrisa superficial - Todos te hemos visto hablando mucho con San desde que llegaste.
- Ah, pues si, Sannie es genial - Dijo aún sonriendo.
- Mira Wooyoung, el viene de una familia adinerada y poderosa, a parte de ser muy atractivo, tu eres un simple omega pobre, no creas que te escogerá como su pareja - Dijo con mucha molestia.
- Yo no lo quiero de esa forma - Frunció el ceño - Es mi amigo, y sé que soy pobre - Dijo apretando los dientes - Pero eso no te da derecho a hablarme de esa manera - se retiro molesto.
Se dirigió hacia su salón encontrando a San con un libro en sus manos, se sentía nervioso, no sabía como decirle, a penas piso el salón notó el aroma de San, este era a chocolate, amaba su olor, el primer día que lo conoció se le escapó la pregunta pensando en lo mucho que le gustaba su aroma, este resaltaba por sobre el de todos, se pregunta si San podía sentir el suyo de manera tan fuerte como Wooyoung sentía el de él.
Tomó asiento calmado, San bajó el libro, sentía su corazón latir rápidamente, debía devolverle su cuaderno ya.
- Hola Sannie - Le dijo abriendo su mochila. Se quedó callado por un breve rato mientras sacaba todo de su mochila, menos el cuaderno de San.
- ¿Que pasa? - Dijo dirigiéndole la vista directamente - El primer día viniste casi gritando, el segundo no hablaste y ahora vienes con dos palabras, ¿Qué pasó ahora? - Se cruzó de brazos.
- Discúlpame Sannie, yo no me di cuenta, cuando dirigí la vista Mingi tenía tu cuaderno en sus manos y ...- Tomó aire cuando San lo cortó.
- Cálmate - Dijo con voz tranquila - Quiero verlo - Su expresión se mantenía serena. Wooyoung sacó el cuaderno con mucho miedo. San de inmediato lo abrió.
- Es adorable - Dijo sonriendo. Wooyoung se quedó perplejo, pensó que se enojaría demasiado - Parece que tú lo hubieras hecho - Miraba aquella mancha.
- Hey, mi hermano tiene cuatro años, no me compares - Dijo cruzándose de brazos con un leve puchero en los labios.
- Luces como alguien de cuatro años Woo, eres muy tierno- Dijo tocando cariñósamente su cabeza con una sonrisa en sus labios. El Omega de Wooyoung empezó a dar pequeños saltos emocionado, podía sentir la calidez del alfa de San claramente.
Las miradas de todos seguían clavadas en ellos. Wooyoung iba a responder cuando la profesora entró.
- Bien niños abran sus libros en la página 12 - Todos hicieron caso de inmediato.
Wooyoung abrió el suyo, vio como San hacia lo mismo, ambos prestaron atención hasta la hora de recreo. Una vez que sonó la campana, ambos sacaron sus meriendas.
Vio que San sacaba su característica manzana.
- Hoy te traje un platano Sannie - Dijo emocionado - Es de los pequeños, me gusta porque es más dulce - Le tendió la fruta. San se lo recibió con una sonrisa.
- Vaya, es mucho más dulce - Dijo tras darle una mordida.
- Lo sé, por eso me gusta - Ambos comían tranquilos. Wooyoung sentía que San era una persona genial, se le hacía interesante, quería aprender tantas cosas de él - me di cuenta que cuando sonríes tienes unos hoyuelos, son muy lindos -
San sonrió automáticamente por el comentario, a Wooyoung le encantó ver esa sonrisa.
- Tú sonríes todo el tiempo, no te entiendo - Dijo viéndolo tranquilamente - Pareciera que no te pasara nada nunca, pareces feliz.
-Lo soy Sannie, no todo el tiempo claro, pero intento sonreírle a la vida - Decía dando las últimas mordidas a su plátano.
El recreo terminó, ambos continuaban hablando de las frutas que más le gustaban. Wooyoung le preguntaba muchas cosas que podrian parecer triviales, pero en verdad buscaba conocerlo mucho más.
Estaban en mitad de clases y Wooyoung tomó un pedazo de papel, en el que escribió "color favorito", se lo entrego a San con una sonrisa. Este sonrió y le contestó "morado ¿y el tuyo?" Wooyoung leyó el papel contento, respondió con "el rojo, me parece el color más bonito del mundo" Continuaron enviando se papelitos con preguntas, Wooyoung amaba poder conservar este tipo de papeles, así podía recordar todo de San.
Llegó la hora de salida, todos se acomodaban, San y Wooyoung nuevamente se formaron al final. Sus conversaciones parecían nunca parar, Wooyoung sentía que San era el amigo que siempre había querido, este empezaba a comportarse de manera tan dulce con él. Amaba que aquella frialdad con la que le hablo el primer día se desvaneciera. Amo que su sonrisa era tan natural.
Se despidieron, Wooyoung observaba como el rostro de San cambiaba totalmente mientras se iba, lucia serio, con una sonrisa se dirigió hacia él abrazándolo por la espalda.
- Deja de poner esa cara, me gusta más cuando sonríes - Le dijo, San se sorprendió demasiado, no esperaba aquello, rápidamente una sonrisa apareció en sus labios - Nos vemos mañana Sannie.
Se fue corriendo con su madre, a quien le habia parecido muy adorable la actitud de su niño. Algunos padres observaban fríamente la escena, todos sabían el estatus de la familia de San y que aquel niño que definitivamente no lucía de pertenecer a una clase social si quiera cercana a la de San lo abrazara les resultaba extraño. Sabían que este tendría en un futuro que escoger un Omega, este debía venir de buena familia, y muchos querían que sus hijos ocuparán aquel puesto a lado de Choi.
- Escucha Taemin, debes intentar acercarte a San, tienes muchas más oportunidades que aquel niño traposo - Dijo serio a su hijo.
- Lo sé papi, pero esque San sólo le habla a él, de ahí no nos deja acercarnos.
- Debes hallar la manera ¿bien?
- Está bien - Dijo sonriendo pensando en cómo haría para poder acercarse.
Wooyoung llegó a casa, recordó que no había probado de lo que le quedaba del chocolate blanco, comió una barrita, y le dio la otra a Mingi, a este le encantó.
- Sé que es muy rico, Sannie tiene buenos gustos - Dijo sonriendo.
Hizo su tarea tranquilamente, pensaba mucho en poder ver a San sonreír más, moría por escuchar una carcajada suya, este lucía tan sereno la mayoría del tiempo, tenía que lograr verlo reír mucho.
La semana pasó, ambos se habían conocido mucho más, San le contó que tenía una perrita que le hacía compañía cuando sus padres no estaban, Wooyoung moría por conocerla, a él no le dejaban tener mascotas.
Era hora de arte, todos se preparaban para la clase cuando vió que San sacaba de su mochila un pequeño trozo de madera y lo dirigía a sus labios.
- Sannie ¿porque te comes eso? Es madera - Dijo sorprendido. San Soltó una carcajada, a Wooyoung todo le asombraba.
- Es una caña, sirve para poder tocar el saxofón, debo ir a banda - Dijo con una sonrisa tomando también un colgador y una boquilla de su mochila.
Wooyoung amo escuchar su risa, esta era tan suave.
-Oh, entonces no estarás en la hora de arte - Dijo un poco triste.
- Volveré en la siguiente hora Woo - Dijo tocando cariñosamente su cabeza - No será mucho - Aquella sonrisa con hoyuelos era tan dulce - A parte sé que te gusta colorear, se te pasará la hora rápido.
Wooyoung amaba que San se empezará a preocupar tanto por él.
- Bien Sannie, te espero entonces - Dijo antes de que este se fuera, vio como otros también salían de aquella clase, en su mayoría alfas, quedando una gran cantidad de omegas.
La profesora iba explicando cuando una de las chicas de adelante se volteo a saludarlo.
- Hola, soy Soyeon - Dijo con una sonrisa.
- Yo soy Wooyoung - Contestó de igual forma.
- ¿Sabes? Eres muy hablador, me parece lindo que hayas hecho que San hable tanto, siempre me ha dado algo de pena verlo solo, y no dejaba que nadie se acerque, supongo que tu personalidad le vino bien - Dijo tranquilamente apoyada en el espaldar de su silla. Wooyoung sonrió mucho. Al fin alguien agradable le hablaba.
- Gracias, supongo que si, a mi me agrada demasiado él, es divertido - La profesora les dejo pintar una pequeña flor con puntos, vio que quien se sentaba a su lado también se había ido - ¿porque no te sientas conmigo en esta clase? digo, San no vendrá hasta terminar la clase.
- Claro - Dijo llevando sus cosas a lado suyo, la profesora de arte era mucho más libre, los dejaba hablar mientras pintaban, ella solo se mantenía viendo como lo hacían y dando algunos consejos.
Ambos hablaban tranquilamente, a Wooyoung le encantó conocerla, ella era muy agradable, su olor era a frutilla, le encantó su aroma, era muy dulce.
- Ignora a los demás Wooyoung, siempre son molestos, han querido estar con San por tanto tiempo que ahora se sienten frustrados, siempre me dió pena como se le acercaban solo por su dinero.
- Oh, vaya, debe ser terrible que te hablen por algo así..
- Lo sé, en mi caso hay alguien a quien quiero hablarle pero muero de miedo - Dijo riendo sin dejar de colorear
- ¿Ah si? - Dijo sorprendido.
- Se llama Seonghwa, es amigo de San en la banda, es de un año superior, lo veo siempre - Sonreía al recordarlo.
Ambos conversaron por buen rato en lo que los alumnos de banda volvían, ella volvió a su asiento, Wooyoung sentía que al fin tenía otra amiga
San volvió a tomar asiento a su lado, sonrió al ver lo que este había hecho en arte.
- Es lindo - Dijo guardando sus cosas.
- ¿Tú crees? - Dijo sonriendo - ¿Cómo te fue en la banda?
- Genial, sacaremos un nuevo tema.
- Quiero escucharte tocar Sannie, ¿cuando tocaran? - Dijo emocionado.
- El lunes Woo - Dijo sonriendo.
- Waaaa que emoción, ya quiero escucharte Sannie -
Las clases pasaban, llego la hora de salida. Todos se formaron, Taemin les dirigía una mirada, no podía simplemente meterse en su conversación, ambos lucían felices hablando.
- El morado es un color bonito Sannie, te verían bien usando algo morado, aunque el blanco también te da bien - Dijo señalando su camisa.
- De hecho ambos son mis colores favoritos, el morado y el blanco - Dijo sonriendo - Aunque el rojo no está mal Woo - dijo tranquilo.
- Pues en tu cumpleaños la temática serán esos colores Sannie - Dijo sonriendo. ¿Acaso Wooyoung pensaba celebrar de alguna manera ese día? Por lo normal, simplemente recibía costosos regalos de sus padres, moría por saber que planeaba Wooyoung.
Sonrió mientras se dirigían a la salida, Wooyoung cada vez le agradaba mucho más.