Yeosang se había vuelto loco, compartía su frustración con aquel grupo quienes no dejaban de odiar a Wooyoung.
No iba a soportarlo más Yeosang sabía que San tendría que dejarlo si o si. Se cansaba de esperar pacientemente a que estos se dieran cuenta de lo idiota de su intento de amor.
Los miraba a lo lejos, debía hablar con San.
Wooyoung y San se habían llevado medio buffet a su habitación, comían mientras escuchaban música y jugaban con Yunho y Wooseok en su habitación.
Jugaban a ponerse papelitos y adivinar quién era solo respondiendo con si y no.
- ¿Soy alto? - Decía San riendo.
- Mmmm más o menos - respondió Wooyoung soltando pequeñas risitas
- ¿Soy atractivo? -
- Una delicia - Dijo Wooyoung - pero no - Soltó una carcajada - tu personaje no lo es.
Yunho empezó a reír mientras lo sacudía, aquel cuarto lleno de risas todavía les quedaban dos días en el lugar y lo habían aprovechado al máximo.
- ¿Soy un personaje animado? -
- Si - Gritó Yunho.
-¿Soy un príncipe? -
- Claro que si - Respondía Wooyoung divertido.
- Que no - Respondía Yunho riendo, San reía por las respuestas de Wooyoung.
- Soy un villano -
- Si - Respondió Wooseok animado.
- Soy Hades - Dijo emocionado.
Todos gritaron un si al unísono, no dejaban de comer y reír, era una tarde encantadora, habían pasado toda la mañana en las diferentes actividades y decidieron descansar un rato antes de volver a salir.
- Bien chicos, nos vemos en la fiesta, Wooseok de seguro se demorará en cambiarse una eternidad.
- Igual que San - Dijo Wooyoung cruzándose de brazos.
- Eso no es cierto - Dijo San abrazándolo por la espalda.
- Tu y yo sabemos que si Sannie - Dijo con cariño.
Yunho y Wooseok rieron, ambos se fueron y quedaron solos.
Rápidamente se cambiaron y alistaron, era cierto San demoró mucho más que Wooyoung quien se vistió de manera sencilla a diferencia de San quien se tomó su tiempo para arreglarse, Wooyoung lo esperaba recostado en la cama. Iba a gritarte por la demora pero cuando lo vio salir con un modelo cerró la boca. No podía creer como se veía San.
Aquella camisa negra, unos pantalones pegados, no podía lucir mejor, Wooyoung vestía de manera sencilla con un polo negro y unos pantalones del mismo color. A sus ojos San era tan atractivo.
- Vamos Woo - Dijo sonriéndole tras salir del baño.
Este solo asintió con la cabeza y se levantó. Ambos se dirigían a la fiesta en la playa, muchos ya estaban ahí, no daban bebidas alcohólicas por tratarse de niños pero si daban bebidas muy refrescantes.
- Esta fiesta es aburrida sin alcohol - Decía Yunho molesto - aunque así es mejor, no quiero que se anden descontrolando.
San y Wooyoung solo rieron, están disfrutando de la música. Se besaban por momentos, los demás ya se habían acostumbrado a su trato.
De pronto Yeosang apareció tocando el hombro de San. Este volteo sorprendido.
- San me gustaría hablar contigo un momento, solo será un rato.
- Yo.. - Este seguía abrazando a Wooyoung.
- Ve Sannie - Dijo este tranquilo - Supongo que debe ser importante - dijo tranquilamente. Realmente sabía que Yeosang no significaba nada para San. No iba a dejar que los celos volvieran a arruinar algo en su relación.
- Bien - Suspiro San fuerte y dejó a Wooyoung para ir con Yeosang hacia afuera.
- Será mejor si caminamos por la playa.
- Dilo rápido Yeosang, en verdad me gustaría pasar todo el tiempo posible con Wooyoung.
- Es importante San, solo acompáñame - Dijo mirándolo directamente a los ojos.
Este suspiro irritado.
- Bien vamos.
Ambos caminaban en silencio, San empezaba a desesperarse.
- San - Rompió aquel silencio - creo que ahora mismo estás ignorando muchas cosas.
- ¿Cómo cuáles? - soltó frío.
- San, le harás demasiado daño a Wooyoung si sigues así.
- De que...
- El te ama, eso lo sé, también que tu lo amas y eso mismo será lo que podría terminarlo matando, San despierta. Terminaras el colegio tu padre abordará el compromiso lo más rápido posible.
San mantenía la cabeza gacha
- Mirame - Dijo tranquilo.
- San, si tu padre hace que me marques sabes lo que le pasará a Wooyoung si este tiene tan fuertes sentimientos por ti, será inevitable, si el sigue tan enamorado, si el te ama como lo hace morirá.
San miró hacia otro lado intentando contener las lágrimas
-Wooyoung él...
- ¿él que, San? Aquí quien saldrá herido será el, y si, puede no agradarme y todo pero esto no es decisión tuya ni mía aún si le dijera a mis padres que no quiero estar contigo o lo que sea no me escucharían, y siendo honesto a ti tampoco, el final será inevitable y al estar cerca y dejar que te ame le haces el peor daño San y lo sabes, si realmente lo amas sabes que debes hacer.
- No puedo hacer que me odie Yeosang, no soportaría hacerlo sufrir...
- ¿Entonces prefieres que muera? San yo puedo ser cruel, pero no quiero cargar con la muerte de alguien por ser la segunda opción...- Soltó dolido - Se que siempre me gustaste, pero esto va más allá, aunque sea Wooyoung fue el más amable cuando llegue, lo sigo de detestando pero no quiero ser parte de algo así..
- No podría Yeosang - su voz se quebraba.
- Dime cual es tu plan San - Dijo con la mirada aguda, este no dijo nada - Entonces es eso, no tienes nada, solo piensas enamorarlo más y más para que cuando el momento llegue simplemente lo dejes morir... Eso es mucho más cruel que todo lo que yo he hecho hasta ahora San.
Todas la palabras de Yeosang dolían, siempre dejaba pasar todo, era cruel de su parte, porque si sabía perfectamente lo que debía hacer.
- Si quieres que Wooyoung no sufra tanto cuando tengas que quitar esa marca, no debe sentir lo de ahora San y lo sabes.
-Yo... Yo no me perdonaría si el muere...
- Entonces déjalo vivir, deja que busque su camino, sabes que le harás daño de cualquier manera San.
- No quiero - Sus lágrimas empezaban a caer - No quiero que me odie.
- Es eso o no soportará que quites su marca. Será tu decisión pero luego si el muere no me eches la culpa, yo simplemente te aviso - Dijo cruzándose de brazos y yéndose.
San se quedó solo, la luna alumbraba fuertemente y lograba divisar claramente las estrellas.
Tomó asiento en la arena, escondía su rostro entre sus brazos, pensaba a futuro por primera vez. Siempre dejando pasar la dura realidad y por primera vez veía de frente a los problemas.
¿Porqué no podían esta juntos? ¿Porqué la distancia era inevitable?
¿Porqué tenía que lastimarlo y luego dejarlo ir? ¿Acaso eso no es lo más cruel que le puedes hacer a quien amas? Sabia que aún si le pidiese que se alejen los sentimientos de Wooyoung no cambiarían.
Tantas tontas ideas, incluso la de asesinar a su padre, la de morir él, todas igual de estúpidas que la anterior. Su padre tenía tanto poder como para arruinar la vida completa de Wooyoung.
Se disculpaba con aquel cuerpo celeste encima suyo, se disculpaba por no poder hacer feliz a Wooyoung, por no poder quedarse a su lado, se disculpaba porque sabía cuánto daño tendría que hacerle, se disculpaba porque no parecía merecer aquel precioso sol en su vida.
Se disculpaba por la posibilidad de poder arruinar a una persona tan especial y única para que esta no muriera.
- Me pregunto si algún día me perdonarás Wooyoung, me pregunto... Si en un futuro me dejaras amarte, si comprenderás todo esto - dió una risa nostálgica sin quitar la vista de la luna - ¿Cómo voy a sobrevivir sin tus gritos? ¿Quién será ahora el creador de aquel hermoso caos Wooyoung ¿Cómo se supone que brille sin ti?, y... - Limpio las gruesas lágrimas que caían por sus ojos - ¿y si encuentras a alguien más? ¿Que se supone que haga?, si vuelvo a ti y tienes una nueva marca, si te miro a los ojos y ya no veo todo ese amor...¿Qué se supone que haga Wooyoung? - Se desquitaba con aquella hermosa luna, esta parecía sufrir con él, parecía consolarlo de su miseria, se odiaba a sí mismo.
Se arrepentía de tantas cosas, de todo lo que pudo haber lastimado en algún momento a Wooyoung, pero de algo estaba seguro, no se arrepentía de haberlo conocido, amó con toda su alma que este fuera parte de su vida, se sujetaba fuertemente a la idea de que él era lo único en su vida que parecía estar bien...
- Sannie - Escucho aquella voz que calaba en sus huesos, que hacia que su corazón se arrugara, que era más allá de todo, su debilidad...
Rápidamente limpio sus lágrimas, se cubrió en la oscuridad de la noche, no quería verlo pero debía hacerlo.
- ¿Qué pasa Woo? - Soltó tranquilo.
- ¿Esta todo bien? Demorabas mucho así que decidí salir - Lo abrazó por los hombros. Se sentía destruido.
- Si Woo, todo bien solo quería estar acá un rato -
- La vista de la luna es hermosa.
- Lo es Woo, te amo tanto - Soltó.
Este dio una suave risa.
- También yo te amo Sannie - empezó a mover su cabeza frotando sus cachetitos - Mucho mucho.
Sentía fuertemente las feromonas de cariño de este y Wooyoung sentía las de preocupación de San, pensó que tratándolo con mucho cariño lograría hacer que se calme.
- No te estreses ahora Sannie - Se acomodó entre sus piernas, San lo abrazó fuertemente contra su pecho, respiraba cerca de su cuello-
- Nunca te voy a dejar de amar San - Soltó de la nada Wooyoung con mucha seriedad - no importa que - Era como si leyera sus pensamientos en aquel momento.
- Wooyoung deberíamos volver - Dijo tratando de no arruinar las cosas prometiendo cosas que serían en vano.
Wooyoung suspiró con tristeza, y solo asintió con la cabeza.
San lo tomó de la mano llegaron a la fiesta, Wooyoung pensó que se quedarían ahí pero no fue así, San siguió caminando con dirección a su cuarto. No decía nada, su mirada era fría, su caminar seguro.
Wooyoung se sentía nervioso.
San entró en la habitación con él y cerró esta con llave. Wooyoung solo retrocedió con un poco de miedo, San lo miraba con deseo.
En la mente de San todo pasaba lento, Wooyoung en frente suyo, tan deseable, tan dulce, tan precioso. La luz de la luna daba un toque tan cálido a la habitación, Wooyoung se miraba tan etéreo en frente suyo...
Aquellos preciosos ojos, aquellos gruesos labios, aquellos lunares en su rostro, el que estaba justo bajo su ojo y el que tenía en un costado en el labio, ambos eran su perdición, nunca había deseado y amado a alguien de esa manera. Nunca nadie había llenado su alma como la persona que tenía en frente.
Observaba sus negros cabellos, como caían suavemente sobre aquel angelical rostro, como este lo miraba con un toque de miedo y al mismo tiempo con tanto deseo.
Como su pecho subía y bajaba por el nerviosismo, amaba causar tantas cosas en él, amaba que se hubiesen podido amar por tanto tiempo.
Se acercó hasta casi tocar sus labios, tomó su quijada con delicadeza haciendo que hicieran contacto visual, se hundía en aquellos ojos.
- Permíteme amarte esta noche Wooyoung - sus alientos se mezclaban - permíteme ser el único hoy - tomó una de sus manos y la dirigió a sus labios.
Wooyoung solo escuchaba con los ojos cristalizados. Tenía miedo, pero no de San, sino de sus palabras, estas hablaban de un precioso presente, y reprimían sentimientos sobre un futuro.
- Justo ahora Wooyoung, te miras más precioso que nunca - sonrió, aquella sonrisa que lo mataba lentamente. Wooyoung sentía que su corazón se derretía por San, sus lobos estaban encantados el uno con el otro. La luna era testigo de aquel precioso amor que se tenían.
San tomó sus labios con mucha suavidad, sujetaba su rostro con mucho cariño, lo tocaba como si este fuese a romperse. Empezó a desnudarlo, prenda por prenda se iban, Wooyoung no decía nada solo se dejaba guiar por San, a los segundos ambos se encontraban completamente desnudos, ambos parados besándose, las manos de San sujetas a la cintura de Wooyoung, este tenía sus manos entre los cabellos de San.
El beso era tan dulce, San pasaba su mano por todo el cuerpo de Wooyoung, este era tan tersa, lo recostó sobre la cama y empezó a repartir besos suaves por toda su piel. Wooyoung gemía suavemente, se sentía tan bien.
Este subía por todo su cuerpo, llegando a su cuello, besaba aquella marca, con mucha dulzura.
- Fuiste el primero Wooyoung - lo miro directamente a los ojos - El primero y único que hizo que mi corazón latiera tan rápido, que me escuchó, y que amé oir - Besaba sus mejillas las cuales estaban muy rojas.
- Y tú para mi siempre serás el único San - Dijo seguro, su mirada estaba perdida - No importa que pase, para mi no existirá nadie más.
San nuevamente tomo sus labios, esta vez era mucho más demandante adentraba su lengua, su mano pasaba por aquel cuerpo debajo suyo.
- Mghm ~ San - Abrió mucho los ojos al notar que San bajaba hacia su erecto pene, nunca antes había hecho algo así, San se dirigía a hacerle un oral.
Dirigió con nervios su vista a San, quien lo miraba con una sonrisa, tomó el pene de Wooyoung haciendo que este tirara su cabeza hacia atrás, dió una suave lamida, con su manos exploraba el abdomen y trasero de Wooyoung, probaba también aquel delicioso líquido que salía del lubricado ano de Wooyoung. Chupaba su pene de manera suave, amaba como este correspondía, gimiendo fuertemente.
Wooyoung llevaba una de sus manos a su rostro, sus gemidos continuaban inundando la habitación, San se empezaba a posicionar sobre él. Empezó a introducir su adolorido pene, Wooyoung se abrazo fuertemente a él, este empezaba a moverse.
Su ritmo era lento, disfrutaba del rostro lleno de placer de Wooyoung, pronto se abrazó a él y empezó a dar duras embestidas.
- Aghm... San - Este no dejaba de gemir, pronto San tomo ambas piernas de Wooyoung poniéndolas en sus hombros, logrando así profundizar mucho más las embestidas, miraba aquel líquido caer del pene de Wooyoung mientras esté se deshacía en gemidos.
- Wooyoung... Mi Omega - unió sus labios sin dejar de embestirlo.
Unos minutos después San salió de él, exparsia aquel abundante líquido sobre Wooyoung, mientras esté no dejaba de verlo, San de esa manera lo volvía loco, miraba como aquel orgasmo hacia que el rostro de San se le hiciera el más sexy del mundo. Su ano se contraía, sus esencias estaban ahora mezcladas en el abdomen de Wooyoung.
San exparcio este por sobre el cuerpo de Wooyoung, lo excitaba verlo de aquella manera, poso su vista sobre la marca, nuevamente aquellos pensamientos lo nublaban, no soportaba la idea de que alguien más lo marcara, quería que la suya estuviera por siempre ahí.
Fue una noche llena de amor, llena de sentimientos, San lo Besaba, lo mimaba, le decía todo lo que sentía en aquel momento.
La mañana llegó, era su último día ahí, San no lo iba a desaprovechar, despertó temprano, se habían dado una ducha la noche anterior y habían caído rendidos abrazados. Ambos continuaban desnudos.
Wooyoung se encontraba abrazado a él y se acurrucaba bajo sus brazos, inhalo aquel adictivo aroma y sonrió. Empezó a hacerle cosquillas dando cortos besomitos en su cuello.
- San no... - Dijo riendo, San también reía y no dejaba de besarlo.
- Vamos Woo - Dijo dando algunos besos por su rostro -
- ¿De cuando aquí te levantas antes que yo? - Dijo ahora dándole la espalda - Déjame dormir Choi.
Este sonrió, era cierto, San siempre era una persona más nocturna y Wooyoung era quien despertaba temprano y lleno de energía.
- Pues es nuestro último día y quiero estar contigo - Dijo empezando a besar su espalda.
Wooyoung no se inmutó hasta que empezó a sentir la erección de San en su trasero, este empezaba a mover la pelvis y lo tomaba de la cintura.
- Vamos Woo - Dijo con la voz ronca - Si no te levantas no saldremos del cuarto en todo el día - sintió su pene ya muy duro.
Abrió bien los ojos y se volteo, encontrándose con la mirada penetrante de San.
Wooyoung sonrió y le dio un pico en los labios haciéndolo reír.
- Bien Sannie, vamos - Dijo sonriendo.
Ambos primero alistaron sus cosas y ordenaron bien el cuarto para que esto no los preocupara después. San fue quien tuvo la iniciativa, lo tomó rápidamente cuando este pretendía dejar todo el desastre para el final, no iba a dejar que la preocupación arruinará su último día.
Ambos se dirigieron a la zona de comidas, se sacaron de todo mientras reían, comían waffles con chocolate, sacaron jugo de naranja, ambos disfrutaban de aquella hermosa vista. Las olas del mar y aquella fresca brisa, ambos sonreían mucho mientras conversaban.
Se dirigieron al mar, empezaron a jugar en la orilla, era temprano y no había mucha gente, San lo Besaba por momentos, Wooyoung correspondía feliz a todo.
Jugaban con la arena, escribían el nombre de todos los integrantes de Super junior, mientras su conversaciones eternas surgían.
Wooyoung sonrió al ver a lo lejos como Yunho y Wooseok se acercaban a ellos, de pronto todos se encontraban riendo y jugando.
- Quiero ir al mar - Dijo Wooseok a Yunho.
- Ve con Wooyoung, quiero hablar un rato con San - Dijo con cariño a su Omega.
- Uy si conversación de alfas - Dijo este bromeando - Vamos Woo, los aburridos no quieren ir.
Wooyoung solo río y asintió, ambos omegas se adentraron al mar.
- Supongo que Yeosang te habrá hecho entrar en razón.
- No importa que haga siempre todo terminará mal
- Wooyoung es fuerte, se que después de todo saldrá adelante, si fuera un Omega simple sería distinto pero él no, sé que no se dejará caer por nada.
- Lo sé Yunho, ¿cuídalo si?
- Wooseok y yo lo haremos, tu me preocupas un poco más.
-No tienes que hacerlo, estaré feliz si veo que Wooyoung logra todo lo que quiere.
-¿Soportarás la idea de que pueda estar con alguien más? - Yunho odiaba preguntar algo así pero San debía prepararse para todo.
-No - Soltó - No lo soportaré...
Ambos omegas se dirigían hacia ellos.
Wooyoung se subió repentinamente sobre San tomándolo por sorpresa, repartía besos juguetón por su rostro.
- Deja - Daba besos suaves - de poner esa cara - Dijo riendo- te dije que amo más tu sonrisa.
Yunho observó apenado eso, vio como la sonrisa cálida de San salía mientras lo observaba con adoración.
Pasaron un día feliz, observaban el atardecer, de pronto todos empezaron a ir a sus habitaciones por sus cosas. San y Wooyoung se encontraban conversando en el salón de recepción, la profesora terminaba de revisar que no dejaran nada en las habitaciones.
De pronto Yeosang se acercó a Wooyoung, este se sorprendió.
- Wooyoung ¿podemos hablar un rato?
- Mmmm si claro - Dijo tranquilo.
Ambos se fueron hacia un lado, San estaba tenso.
- Quiero... Quiero disculparme Wooyoung, sé que fui un idiota contigo, creo que hay muchas cosas de las que me doy cuenta ahora, no pienso discutir contigo más, después de todo fuiste mi primer amigo en la escuela.
- No te preocupes Yeosang - Dijo con una sonrisa cálida - no tengo problemas contigo. Aunque si admito que fuiste algo estresante - Río.
Yeosang simplemente sonrió.
- Lo sé lo sé, soy algo... Caprichoso - Dijo cruzándose de brazos - supongo que igual y en una semana no nos volveremos a ver, solo quería hacer las pases - Dijo con una sonrisa nerviosa.
- Todo bien - Dijo sonriendo.
Wooyoung volvió con San tranquilo.
Se abrazo a él, este le correspondió.
Pronto todos se encontraban en el aeropuerto. Wooyoung y San conversaban en susurros mientras este último por momentos le robaba besos haciendo reír a Wooyoung.
Yunho los molestaba por ignorarlo, nuevamente iban juntos en el avión.
Wooyoung de pronto se durmió en el hombro de San.
-Deja de verlo así - Dijo Yunho
Este solo río suavemente.
-Es el Omega más hermoso - Dijo tranquilo.
Yunho suspiro mientras lo observaba.
- Siento que ambos nunca dejaran de amarse, no importando que San.
- Yo lo voy a amar siempre Yunho -
Llegaron a su destino, sus padres los esperaban en el aeropuerto, sus madres conversaban tranquilamente. Saludó a la madre de Wooyoung, los cuatro hablaban, estos les contaban todo lo que habían hecho en el viaje, bueno, no todo....
Se dirigieron a la salida, aún conversando. San le dio un fuerte beso en la mejilla a Wooyoung.
- Te amo mi hermoso sol - Le dió un beso en la frente.
- Y yo a ti mi bonita luna - Dijo tocando sus cachetes con dulzura y una hermosa sonrisa.