- San ya hablamos de esto, vas a ir quieras o no, te la pasas hablando de que quieres tener una vida normal así que esto es parte de ...
- Déjame Nooo - San clavaba sus uñitas sin compasión en las manos de Jongho.
- Choi San - Dijo molesto - Vas a ir a la escuela, vas a conseguir amigos y vas a estudiar como cualquier persona normal.
- No - Dijo serio - tú no entiendes, me... Me van a mirar feo y - Sus ojitos se ponían cuál cristales, aquellas orejitas se caían asentando su tristeza.
- Sannie nadie te va a ver así - Dijo agachándose y tomando su rostro con cariño - Y si alguien lo hace le romperé la cara, o bueno a sus padres, porque no puedo golpear niños - Dijo sacando una tierna sonrisa de San.
San lo abrazó fuertemente, Jongho lo cargó, sabía que su niño podía ser realmente tímido con otras personas pero cuando entraba en confianza era un total encantó.
- Vendré por ti temprano Sannie, iremos por algunos crepés después ¿Está bien?
- Bien - Ocultaba su rostro en su cuello, no podía engañarse, tenía demasiado miedo, su apariencia lo hacía lucir mucho más joven de lo que realmente era, tan pequeño y con apariencia tan dulce, estaba decidido, golpearía al primero que lo molestara, sabía lo cruel que podían ser los niños, había tenido uno que otro encuentro, siempre se burlaban de su apariencia, por eso su impulso por querer golpear, aunque aquella persona que lo cuidaba también era algo brusco, quizás era por eso que muchas veces San mismo reaccionaba mal ante la mínima provocación.
Jongho lo bajó y lo tomó de la mano, caminaban calmádamente, llevaba una pequeña mochila negra, aquel uniforme, aquella camisa le fastidiaba, la corbata no era la más cómoda y aquel blazer que era mucho más grande que él, según Jongho para que le durará, San renegaba, no parecía crecer mucho con los años. Quería ser ya grande.
Entraron a aquel salón lleno de niños de su edad, todos quedaron asombrados, aquellas orejitas y cola que parecían salir por un costado era llamativa.
- Hola Sannie - Lo saludó de manera dulce la maestra - Espero te sientas cómodo aquí bebé.
- ¿Porqué me tratas como si fuera un ...
- Él estará bien - Lo cortó Jongho al notar la molestia en la cara de San - Bebé, espero tengas un lindo día, no pelees con nadie ¿Bien?
- Bien - Dijo San resignado.
- Siéntate por aquí cariño - Este obedeció, estaba a lado de un niño cuyos ojos eran bastante pequeños y era para su mal gusto muy alto.
- Soy Mingi - Le Susurró - Que lindas tus orejitas - Era agradable.
- G-gracias supongo - Dijo apoyando su cabecita tímidamente sobre sus manos, odiaba que hubieran tantos niños a su alrededor - Soy San.
- Buenas tardes niños, para los nuevos mi nombre es Lee Sora, seré su maestra de arte - Dijo de manera amable.
Las clases empezaron con normalidad, pensó en un principio en hacer que San se presente pero Jongho le dejo claro que no lo pusiera en presión, había estudiado en casa todos esos años y él estar con mucha gente podía asustarlo fácilmente sobretodo viendo que este no era un niño que se podría considerar "normal".
La hora de recreo llegaba.
- ¿Son reales? - Mingi era un niño bastante espontáneo, tocaba sin permiso alguno aquellas orejitas que le parecían en extremo adorables.
San pensó en gritarle, odiaba que lo tocarán mucho menos si era alguien extraño, pero vio que aquel niño no tenía malas intenciones y de hecho había sido el más amable, todos los demás lo miraban con cierta inseguridad.
- ¿Qué eres? - Una niña dijo acercándose - ¿Cómo son tus padres? - Quizás habría respondido a aquellas preguntas si no fuera por el tono despectivo que está uso.
- Eso a ti que te importa fea - Bien, San podía pasarse.
- No me hables así.
Mingi rápidamente se lo llevó.
- Ammm creo que no deberías acercarte a ella, a nadie le agrada - Dijo intentando calmarlo, San quería ir y golpearla - Solo ignórala, podemos ir con mi grupo, Yunho y Seonghwa son geniales.
San sólo asintió, caminaba detrás de aquel niño alto que llevaba una enorme sonrisa. Muchas personas seguían mirándolo, era extraño para cualquiera, según lo que se sabía no había muchos casos como el de San, experimentar de esa manera era algo que resultaba muy mal visto, dejando híbridos de la clase de San, se sabía que hace mucho no se reportaban de esos casos, y porsupuesto muchos de los resultados era muy tristes, la longevidad de los híbridos no era mucha.
Los pocos que se habían logrado ver contaban con mucha belleza, San era un caso muy extraño, Jongho al llevarlo por su primer chequeo se llevó con la sorpresa de que efectivamente San podía concebir, porsupuesto esto era tremendamente riesgoso, más aún sabiendo que los híbridos no vivían mucho.
Jongho era muy cuidadoso con San, se había encariñado tremendamente de este, lo quería tanto, no quería que este pasara por nada malo, siempre engriéndolo y educándolo lo mejor que podía, pese a que no tenía mucho por ofrecer ya que era aún universitario.
Llevaba una relación estable con Kang Yeosang quien también quería mucho a San, ambos representaban todo para él, lo cuidaron y protegieron. Yeosang siempre era divertido y le hablaba de todas sus experiencias, le intentaba enseñar de ellas, San sentía que podía contarle todo, y pues Jongho era el sobreprotector.
Pese a haber aceptado que San vaya a la escuela no dejaba de estar en extremo nervioso y ansioso, Yeosang lo llamó para tranquilizarlo.
Yunho y Seonghwa fueron en serio muy agradables, San se sentía cómodo con ellos, su pequeña cola les resultaba tan adorable. Mucho maestros incluso miraban aquella escena.
- No creo que ese felino cause problemas - Decía Sora - Es muy adorable.
Wooyoung observaba sus documentos tranquilo, era un poco molesto que los demás maestros estuvieran amontonados hablando de un alumno. Susurraban muchas cosas.
- ¿No quieres verlo Woo? - Decía Yoona viendo que este no parecía impresionado.
- No - Dijo seco - Debería ser tratado como cualquier alumno.
- Estoy segura que si lo vez te dará una enorme ternura - Dijo esta muy segura de sus palabras.
Suspiró, realmente el miraba el trasfondo, los híbridos sin excepción habrían de haber pasado por alguna situación penosa, ya sea desde el lugar donde tuvo que nacer o el tener que vivir en un mundo que los miraba como algo sexual, lo único que le causaba alguien así era pena.
Prefería pasar, simplemente todo sus cosas para dar su siguiente clase, de cualquier modo vería a aquel famoso niño allá.
Se adentraba en aquel lugar, todos ya estaban en sus sitios, era el primer de clases, no había mucho por hacer más que presentarse correctamente.
- Buenos días con todos - Dijo con una sonrisa - Soy Jung Wooyoung y seré su maestro de ciencia.
Todos saludaron excepto aquel niño que lo miraba con desconfianza, o eso era lo que percibió él, estaba perplejo, no mentían, su aspecto era en extremo adorable y cautivante. Era por mucho el más pequeño de la clase, aquella ropa que le quedaba tan grande lo hacía ver incluso más lindo.
- Por hoy no haremos mucho más que una pequeña introducción a la clase - Dijo sonriendo - La primera cosa, no tengan miedo a preguntar, no hay preguntas estúpidas, cualquiera que sea la duda la responderé y pues si no la sé, lo averiguaremos juntos.
Los niños se sintieron en confianza rápidamente, muchos levantaban la mano.
- Entonces hay cosas que no sabe - Dijo un niño cruzándose de brazos.
- El primer paso para aprender más es aceptar tu propia ignorancia, puede que no lo sepamos todo, pero es válido si estamos dispuestos a aprender - Wooyoung contestaba con una sonrisa.
- ¿Y que pasa si nadie sabe la respuesta? - Decía una niña interesada.
- Pues tú puedes ser quién descubra la respuesta - Wooyoung hablaba con tal encanto y seguridad al dar su clase.
Aquella niña sonreía emocionada, Wooyoung nunca les había enseñado, siempre habían visto a aquel maestro caminar por la escuela, pero ahora lo conocían y sentían que ya lo amaban.
- ¿P-por... - Escuchó aquella vocecita, era tan dulce y aguda, parecía nervioso pero con una mirada bastante segura - ¿Porqué la luna es redonda?.
San siempre fue curioso, muchas de las preguntas que se hacía jamás tenían respuestas para él, cada noche mirando a la luna se preguntaba lo mismo, ¿Porqué no cuadrada? O incluso triangular.
Muchos niños se rieron.
- Usted dijo que no hay preguntas estúpidas pero esa ...
- Se debe a la gravedad - Corto de repente a aquella odiosa niña - Verás, esta es una fuerza que tira hacia el centro de cualquier mundo, es por eso también que nuestro planeta tiene también esa forma, la gravedad la comprime dándole esa forma.
Todos se quedaron perplejos.
- Apuesto a qué muchos no sabían eso - se apoyo en aquella mesa - Es por eso que digo que no existen las preguntas estúpidas - le dedicó una sonrisa a aquel felino, aquellas orejitas delataban la felicidad que tenía - Fue una muy buena pregunta de la que pudimos aprender.
San estuvo muy atento a toda su clase, la forma de hablar que tenía aquel maestro, esa sonrisa encantadora, no tenía miedo, no tenía ni un poco de miedo de preguntarle nada, amaba la forma en que le hablaba.
Al pasar lista, levantó la mano emocionado. Definitivamente esa sería su clase favorita. Wooyoung se iba para dejar a otro maestro entrar, todos estaban encantados, la clase fue en extremo entretenida. Había logrado despertar su espíritu científico.
San se formó con Mingi al salir, su actitud era otra, quería volver a venir. Quería verlo, escucharlo mil veces más.
- Sannie - Un Jongho entre emocionado y preocupado lo tomó en brazos al verlo - ¿Cómo te fue bebé? ¿Hiciste amigos? - Jongho realmente estaba con miedo de que lo hubiesen podido molestar.
- ¡Me encantó! - dijo abrazándolo - Gracias, en verdad fue una gran idea.
San tenía una enorme sonrisa, no sabia que lo que empezaba por aquel maestro no era sólo admiración, pronto aquel niño de aspecto tan dulce se daría cuenta de todo lo que podía provocarle el enamorarse.