Jungkook iba a la universidad con normalidad, San se ocupaba de los bebés, los cuidaba con adoración.
Decidió llamar al mas grande de los tres Jongho, no pudo evitarlo, los extrañaba tanto y llamarlos por su nombre lo hacía sentir bien, sentía que de verdad hablaba con ellos, el segundo Yeosang, quien se acurrucaba con Jongho. Y por último al precioso niño con aquellos lunares lo llamo como su padre, no pudo evitarlo, cuando Jungkook le pregunto el porque de los nombres este le dijo que simplemente porque le gustaban.
No podía evitarlo, los amaba con su alma, los tres con aquellas orejitas y colita, eran tan pequeños y estaban bien cuidados, de solo recordar las cosas que el pasó incluso al estar en esa edad sintió un alivio de saber que sus bebés estarían bien, Jungkook lo cuidaba bien.
Continuaba durmiendo con Jungkook, incluso esto ya era costumbre, sentia que sin él no podría consiliar el sueño.
- Sannie, habrá una pequeña fiesta de inicio de año en la universidad el fin de semana - Dijo con una sonrisa - ¿No quieres venir?
- Porsupuesto que no Kookie - Dijo, ahora tenían mucha más confianza, Jungkook se había ganando su cariño - Mis bebés podrían morir si los dejo.
- Pensaba que podía cuidarlos una amiga mía- Dijo sonriendo - Es muy buena y ha sido niñera los fines de semana por mucho tiempo. Sería lindo que salieras si quiera un día, sé que habrá comida, si te aburres juro que volveremos.
- No ... No lo sé - Dijo pegado a la cuna.
- Confía en mi - le dijo con una mientras ambos comían en aquella mesa, San continuaba moviendo la cuna con suavidad - Sólo quiero que salgas un rato, no creo que pueda llevarte a algún otro lado después de eso, estaré muy ocupado y por los bebés será difícil que vayas a algún lado.
- B-bien - Dijo nervioso - Supongo que está bien.
Pasaron una noche tranquila, Jungkook siempre observaba su angelical rostro mientras este descansaba. No podía evitarlo, quería besarlo hace tanto, se acercó suavemente a depositar uno cuando este de repente se volteó hacia el otro lado, sonrió, quizás algún día lograría algo con él.
Jungkook se quedó dormido cuando de repente escucho unos sonidos extraños, parecían... Gemidos.
Se enderezó cuando encontró a San de una manera que jamás se imagino, estaba en una esquina del piso, estaba desnudo, podía ver la zona en la que le habían quedado estrías por el embarazo, no podía creer que incluso aquellas partes le parecían en extremos preciosas en él, por otro lado no entendía que pasaba
Se dirigió a él, este se tocaba sus partes mientras emitía fuertes gemidos, se le acercó.
- San - Dijo agachándose, este tenía las piernas abiertas, empezaba a meter bruscamente sus dedos dentro de esta.
No pudo evitarlo, una erección se empezaba a formar en sus pantalones, se mordía el labio inferior fuertemente, la apariencia de San no era nada sana, nunca había apreciado esa hermosa cintura tan pequeña, esa piel que lucía increíblemente suave, se agachó no sabiendo ni qué pasaba por su mente para hacerlo, San continuaba jugando con sus dedos.
- Afgmfmm.... Mghmmgm- Gemia fuertemente, Jungkook lo observaba con detenimiento, aquel rostro que se deshacia de placer delante suyo, nunca quería pensar en San como algo sexual, pero ahora mismo nada santo se le pasaba por la mente.
- San - Moría por besar toda su piel, las piernas abiertas de San parecían invitarlo a acercarse.
Un paso más y sintió las uñas de San en su pecho, tan fuertes e hirientes, este tenía un rostro molesto, Jungkook se alejó
- Sannie - Dirigió su mano ganándose otro arañazo de parte suya, no entendía que pasaba.
Estuvo observandolo, se sentía enfermo por ver algo así con tanta atención, San continuaba tocándose de esa forma, era como si alguien comiese algo tremendamente delicioso en frente tuyo sin poder probar ni una sola pizca.
- Woo.... Mghmmm - Mordía su labio fuertemente - En la mente de San sólo estaban sus instintos y las veces en las que Wooyoung lo tomaba en aquella clase, su cuerpo, absolutamente todo su cuerpo lo pedía, lo deseaba.
Jungkook ignoró por completo que San parecía querer pronunciar casi de manera imperceptible aquel nombre, no podía evitar tocar su miembro por encima de la ropa, San era lo más erótico que había presenciado en su vida, la colita y orejas tan inquietas, vió cómo este se corrió sobre su abdomen.
Se tocaba lo más sutilmente que podía, San empezaba a moverse de una manera que en su vida había visto, aquel movimiento que recordaba realmente a un gato, se acomodaba de otra manera para seguir dándose placer, separaba las piernas dándole la espalda, esa figura tan preciosa, no pudo evitarlo, después de todo San no podía observarlo, sacó su miembro y empezó a masturbarse, ni siquiera le importaban aquellos arañazos.
Su mano subía y bajaba, los gemidos de San ahora salían combinados a unos peculiares ronroneos, era poco soportable.
Continua con el vaivén hasta que después de unos minutos se corrió. Un delicioso y placentero orgasmo, no entendía como podía ser tan enfermamente lindo.
Fue una noche larga, entendió que no debía acercarse, cuando vio que este se quedaba dormido lo cambio y dirigió a su cama, no pudo evitar sentir una fuerte debilidad cuando todo su piel desnuda, cuando le puso la ropa interior sus manos parecían dirigirse solas hacia su dulce y rosado miembro, se abofeteó mentalmente, lo cambio rápidamente.
Se dió una ducha fría, al día siguiente era la fiesta, y tenía algunos arañazos en sus manos, no iba a mentir, se intentó acercar un par de veces más, todas terminando de igual forma.
A la mañana siguiente San despertó y lo primero que fue a ver fue a sus bebés, sonrió al ver al pequeño Wooyoung chupar su manito.
- Eres tan bonito - por lo que escuchaba, Jungkook tomaba una ducha, si, decidió volver a bañarse - Wooyoung te amaría tanto, tu papi de seguro los amaría a todos.
Sonrió con nostalgia.
- Quizás se enoje conmigo - Dijo con pena - Pero a ustedes los amaría mucho.
Jungkook salió, San se sorprendió al ver las cortadas en su mano
- Oh, por dios - Dijo acercándose - Lo siento Kookie, cortaré mis uñas lo prometo y discúlpame por lo de anoche... Yo, yo no controlo eso - Dijo asustado.
- Tranquilo Sannie - Dijo con cariño - Olvidemos eso ¿Bien?
San sólo asintió, bien, realmente quizás era más incómodo de lo que pensaba. Recién recordó aquel bulto en el pantalón de Jungkook la noche anterior
- Bien - Dijo simplemente. Ambos se dirigieron a hacer sus cosas.
La noche llegó rápidamente, San se vistió de manera simple, nunca se imaginó yendo a una fiesta de universitarios. Un pantalón holgado para poder ocultar su colita y un gorro para tapar sus orejitas.
- No tienes que ocultarte Sannie - Dijo con cariño.
- No quiero que te avergüences de mi - Dijo calmádamente.
- Jamás podría. Usa lo que te haga sentir cómodo pero no te ocultes.
San le sonrió, bien, quizás aquel gorro era demasiado.
Ambos llegaron rápidamente al vivir tan cerca, San miraba muchas chicas bonitas de la edad de Jungkook, algunas lo observaban con ternura.
Jungkook estuvo con el todo el tiempo, de pronto un grupo de chicos se acercó, este se los presento, San les pareció lindo de inmediato.
Dentro de su grupo de amigas habían algunas chicas muy hermosas, San se preguntaba porque Jungkook no salía mejor con alguna de ellas, no debía perder el tiempo intentando algo con él.
- Oí que el maestro de física es muy apuesto - Dijo una de las chicas - Lo vieron caminar por ahí.
- Yo si lo ví - Dijo otra soltando risas coquetas - Es rubio, no parece de mucha edad, es increíblemente atractivo.
- Es en lo único que piensan - Dijo Jungkook riendo - el maestro es realmente respetable, ha escrito muchos trabajos importante para la universidad.
- Daaa, y es atractivo - Decía divertida otra de las chicas.
San sólo escuchaba, algunas chicas tocaban sus orejitas, este sólo sonreía no quería arruinar las cosas para Jungkook
- Kookie, iré al baño - Dijo este sonriéndole
- Bien Sannie, estaré aquí - Dijo acariciando sus orejitas tiernamente.
Caminaba tranquilo con dirección al baño, suspiraba, realmente no le gustaba aquel lugar, había mucha gente, observaba que también habían algunos profesores, al caminar por una de las puertas vio los salones de la universidad. Sintió un apretujón, recordó su salón de clases dónde pasaba tanto tiempo con Mingi, recordó a sus amigos, los extrañaba demasiado.
Antes de desviar su mirar e ir al baño recordó las veces en las que tuvo momentos tan lindos con Wooyoung, las cartas, moría por releerlas, ¿Cómo reaccionaria de ver a sus bebés? ¿Cómo reaccionaría de verlo a él? No quiso pensarlo mucho, ya en el baño mojo su carita, se apoyo en el lavamanos un momento, todos los cubículos estaban vacíos, se fue con dirección al último, notó que había una salida a un patio pequeño, le pareció lindo, un lugar bonito para estar sólo.
Abrió aquella reja levemente, el patio lucía incluso un poco tétrico bajo la luz de la luna, se sentó cruzando las piernas en el pasto, respiró profundo, no quiso despegar la vista de la luna, no había pensado mucho tiempo con el mismo, todo lo que pasaba por su cabeza eran sus bebés y la manera de que estos tuvieran una buena vida, ¿Que trabajo podría obtener con su físico? Incluso si era mesero recibiría alguno que otro trato sexual. Quería poder ayudar a Jungkook de alguna forma, quería poder olvidarse de su pasado.
Porqué dolía, ahora que tenía a los niños estaba en peligro, ¿Para qué aparecer en la vida de Jongho y Yeosang si realmente estaba en peligro, recordar que el máximo de vida de un híbrido no pasaba de los 22 o 23 años, ni siquiera terminaría de ver crecer a sus niños, y lo peor de todo, que al ser un caso especial podía durar menos.
Debía pensar en que hacer, asegurarse quizás de que estos tuvieran a alguien que los cuide inclusive después de que este falleciese, no le dejaría tal responsabilidad a Jungkook, quizás sí a aquella persona con la que se supone debía compartir la responsabilidad.
Que lindo sonaba en su mente, él, Wooyoung, sus bebés, ambos enamorados y viviendo felices, felices hasta que San tuviese que morir y dejar a los niños con Wooyoung. No, ¿Porqué le haría ese daño? Incluso, ahora mismo ¿Porqué le perdonaría el desaparecer así de su vida?