Solo quedaba una semana de clases, Wooyoung pensaba pasarlo lo más cerca a San, pensaba planear muchas cosas, incluso hizo una pequeña lista.
Iba emocionado al colegio, tomó asiento, sacaba sus colores, aquella faceta suya pese a los años no se iba, releia aquella lista, moría por enseñársela a San.
Grande fue su sorpresa cuando vio que este entró conversando tranquilamente con Yeosang, ambos lo saludaron con la mano mientras no dejaban de hablar.
Se sentaron sin dejar de hablar, San le sonreía dulcemente, Wooyoung no quiso hacerse ideas equivocadas solo se quedó en su sitio. La maestra entró y empezó con las clases.
Wooyoung sentía a su Omega lloriquear, el lo tranquilizaba sabía que por el lazo San podía sentir aquello, intento centrar toda su atención en su cuaderno, lo consiguió tras un rato al empezar a pintar una pequeña jirafa en la última hoja de su cuaderno, la pintaba, sus dibujos habían mejorado realmente mucho, amaba pintar.
San continuaba en aquella conversación animado. La hora de recreo llegó, pensó que San se dirigiría a su sitio, no fue así, este solo salió y Yeosang salió tras el riendo.
Frunció el ceño, ¿que pasaba con San? Tomó su sombrero y se dirigió al sitio de Yunho quien sacaba toda la comida que pensaba sacar.
- ¿Puedo salir con ustedes? -
- Claro Woo, vamos por Wooseok y de ahí les daré un poco del pastel que preparé, mamá me enseñó - Dijo con una sonrisa.
- Bien - Le sonrió tranquilo.
Los tres estaban en el pasto, Wooyoung sentía una enorme pesadez en su pecho, su Omega no dejaba de llorar, este intentaba calmarlo, siempre había tenído una buena conexión con su lobo, ambos siempre eran cómplices pero esta vez sentía que no podía, el lazo le indicaba donde estaba San, estaba en el baño. Tenía un terrible presentimiento, solo comía mientras intentaba despejar todo, luego hablaría con San, quizá simplemente necesitaba su espacio.
- Yo, iré al baño - Dijo con un sonrisa forzada. No podía soportar, el alfa de San lo llamaba, y su Omega prácticamente lo hacía pararse obligado.
- Bien Woo - Le sonrió Wooseok con dulzura.
Caminó con dirección hacia el baño, su presión bajo, se sentía ido, su pecho no dejaba de doler.
Tras entrar sintió el olor de San y el de Yeosang, frunció el ceño, estaba confundido, lentamente se dirigió hacia la parte de atrás, sus ojos se empezaban a cristalizar, su Omega era quien entendía todo a la perfección.
San lo Besaba de manera tan apasionada y Yeosang se dejaba feliz. Sentía aquellos aromas mezclados, vio pequeñas manchas rojas sobre el cuello de Yeosang. Estos no se dejaban de besar.
Lágrimas caían por el rostro de Wooyoung, no dijo nada solo agachó la mirada.
San volteo con indiferencia.
- Sabes que esta no es la manera de resolver las cosas San - Dijo en tono frío antes de irse.
Se sentía terriblemente herido, limpiaba sus lágrimas mientras volvía con Yunho y Wooseok.
- Tranquilo Woo, ven aquí - Dijo Wooseok atrayéndolo hacia su cuerpo para poder tranquilizarlo.
Yunho miraba triste aquello, sabía que cosas haría San, sabía que al final todo era por el bien de Wooyoung.
A este todo le parecía absurdo, para él no iba a ganar nada hiriéndolo de esa manera.
Pensaba hablar con él, tenía que decirle que hallarán otra solución. No podía soportar ver que se besaran nuevamente. No era tolerable.
Volvieron a la clases, Wooyoung tenía aún sus ojos cristalizados, la maestra explicaba tranquilamente, él no quitaba la vista de Yeosang y San quienes parecían hablar por papelitos, San leía los suyos con una sonrisa. Miraba como este escribía. Todo debía ser actuado, no podía ser que ambos se llevaran bien de pronto, si este era solo un plan iba a matar a San, no podía en verdad ser tan estúpido para hacer algo así.
Llegó la hora de salida y se formaron juntos San y Yeosang, lucían tan alegres, San lo abrazaba por la espalda, Yeosang solo reía tranquilo. Yunho abrazaba a Wooyoung, intentaba calmarlo pero este estaba demasiado molesto. No quería mostrarlo pero le parecía tan injusto que lo tratara así, tan solo unos días atrás le había hecho el amor y ahora ni lo miraba.
Llegaron a la puerta principal y para su sorpresa ambos se dirigieron al carro de San, ambos no dejaban de hablar. Yeosang sonreía tranquilo. Hasta ahora no le había dirigido la palabra.
Se fue con dirección a su casa, se dedicó a bailar, necesitaba desahogarse de alguna manera, sabía que aquello lo ayudaría. Pensaba en decirle a San que lo que hacía era una idiotez, pensaba aclarar las cosas con él.
Al día siguiente llegó, nuevamente lo mismo, no tenía oportunidad de acercarse. Ambos se reían fuertemente, Yeosang lucía feliz, parecía disfrutar de toda la atención de San. Ese día Wooyoung no salió al recreo, no quería verlos pavonearse por ahí y sabía que si miraba, ellos harían algo solo para molestarlo. Decidió ignorarlos nuevamente. De igual manera ambos se fueron juntos en el auto de San.
Llegó frustrado a su casa, nuevamente bailó, bailó hasta cansarse, no quedaban muchos días para que acabara el año y si seguía así probablemente no vería a San. Se sentó a descansar en su cama, estaba callado.
-Woo ¿Porqué Sannie estaba con ese niño? - Dijo Mingi sentándose a su lado.
- ¿A que te refieres Mingi? - Dijo dolido.
- Es que en el recreo salí y San y ese niño, pues hacía lo mismo que contigo y es raro ver a Sannie así con otra persona - Dijo en su inocencia Mingi.
- ¿Q-qué clases de cosas Mingi? - Intentaba ocultar las lágrimas ue amenazaban con salir.
- Pues se besaban y le hacía cosquillas, se reían y ... - Se calló tras notar las gruesas lágrimas que caían por el rostro de su hermano - Woo... Woonie no llores - Mingi sintió una fuerte punzada en el corazón al ver a su hermano así. Nunca lo había visto llorar, Wooyoung siempre se mostraba fuerte en frente suyo, cuando sus padres peleaban Wooyoung siempre estaba ahí con una sonrisa diciéndole que todo estaba bien, que nada le pasaría, Wooyoung nunca estaba triste en frente suyo y ahora... sollozaba y se veía destruido.
Este respiró fuertemente y cubrió su rostro, ¿entonces no lo hacía para molestarlo?, ¿porqué hacer esa clase de cosas si Wooyoung no estaba presente?
- Tranquilo bebé - Mingi sintió su estómago revolverse al ver como Wooyoung intentaba sonreír pese a la pesadez de su rostro - No re preocupes, estoy bien - Lo abrazó suavemente.
- ¿San ... es malo? - Preguntó serio Mingi.
- No lo es Mingi, sólo ... - No sabía que responder.
- No quiero que llores por su culpa Woonie - Se acurrucaba entre sus brazos, sentía al omega de su hermano dolido. No podía soportar aquello.
Mingi empezó a sollozar entre sus brazos, le dolía sentir a su hermano así.
- Solo ignóralo bebé ¿si? - Mingi solo respondió con la cabeza mientras acompañaba a Wooyoung en su llanto.
- Con papá ayer fuimos a comprar fruta y nuestra Sandia se fue rodando- Dijo Mingi riendo mientras sorbía su nariz, Wooyoung empezó a reir por inercia, aún las lágrimas caían por su rostro - Debiste verlo, una señora le dijo, Señor su sandía - Mingi y Wooyoung reían limpiándose las lágrimas - Ambos fuimos corriendo detrás de la sandía y lo peor fue que Mamá intentaba hacer un pequeño volentin en la sala hoy en la tarde y papá le dijo ¨me recuerdas a mi sandía¨ Mamá no le ha hablado en toda la mañana.
Ambos reían, Wooyoung amó que Mingi intentara hacerlo reír.
- Gracias Mimi - Dijo peinando su cabello con dulzura - Creo que tú si sabes como subirme el ánimo.
- No dejes que te vea llorar Woo - Dijo Mingi con calma.
- No lo haré bebé, sabes que soy fuerte - Dijo dándole un corto beso en el cabello - Ahora ve a bañarte Mingi.
- Pero Woo...
- No te vas a salvar por esto, ahora mismo te bañas -
- Abusas de tu poder de hermano mayor - Dijo Mingi con molestia yendo con pesadez al baño.
- Y nada de ¨cuando sea mayor que tú¨ que sabes que eso no pasará - Dijo Wooyoung bromeando, recordó cuando Mingi apenas con 4 años le dijo aquella frase que quedó marcada.
- Ya no eres divertido Woo - Dijo molestandolo antes de entrar al baño y encerrarse.
Wooyoung sonrió, sabía que no estaba solo, bien, podía con todo.
Ya faltaban solo tres días para que dejarán el colegio atrás. San continuaba con Yeosang para todos lados.
- Bien niños hoy haremos un pequeño juego - Estaban en clase de tutoría, todos se pararon de sus asientos y formaron un pequeño circulo. Yeosang y San continuaban hablando tranquilamente, Yunho y Wooyoung también hablaban, este intentaba ignorar todo aquello - Como son los último días y probablemente muchos no se volverán a ver, será algo lindo recordar las cosas más bonitas que pasamos estos años. Y si hubo algo malo que hicimos como hacer renegar a la maestra - Dijo mirando directamente a Yunho, todo rieron incluyendo a este.
- A ver empecemos por mi pequeño terremoto Jeong Yunho - Todos rieron.
- Pues algo lindo fue que conocí a mi bebé Wooseok y a mis mejores amigos San y Wooyoung - Este último se estremeció al escuchar sus nombres en esa frase. Estaba nervioso - Y pues lo siento maestra, sé que puedo ser algo molestoso - Dijo riendo.
- Discutiremos ese ¨algo¨ después - Dijo la maestra riendo.
Después de que muchos hablaran llegó el turno de Yeosang.
- Pues lo bonito fue conocer a San y a mi grupo de amigos - Dijo viendo a Taemin y Sora - Y pues, lo siento si me pase con alguno de ustedes - Le dirigió la mirada a Wooyoung con verdadero arrepentimiento.
Este sintió una enorme punzada, ahora era el turno de San.
- Pues me agrado que me tocara todos estos años estar en la misma clase que Yunho, es el mejor amigo perfecto - Dijo sonriendo, Yunho le hizo un saludo a lo lejos con las manos - Y pues lo desagradable mmm ... juntarme con el pobre de la clase - Dijo con frialdad mirando a Wooyoung.
Todos se quedaron estupefactos, sobretodo la maestra, nadie podía creer que se expresara asi de Wooyoung, todos esperaban que este llore o dijera algo. No recibieron nada más que una indiferente mirada, era como si San no se hubiese dirigido a él.
- San no puedes expresarte de esa manera - Dijo molesta la maestra - Te quedarás al final de la clase.
Este solo asintió tranquilo. Yeosang le susurraba algo al oído. El último en hablar sería Wooyoung, quien había continuado riendo a lado de Yunho, como si San no hubiera dicho nada.
- Bien - Wooyoung no jugaría al estúpido juego de San - Algo lindo fue conocer a mis amigos, a todos - Dijo tranquilo con una sonrisa - Y lo malo, pues creo que no hubo nada, no hay absolútamente nada de que me arrepienta, de cualquier manera lo malo solo te enseña a ser más fuerte.
Concluyó con una cálida sonrisa. San lo miraba con asco. Wooyoung simplemente no lo miraba, estaba sumido en una total indiferencia con este.
Terminaron con aquel ejercicio. Todos volvieron a sus sitios. Las horas pasaron, la salida estaba cerca.
San pidió permiso para ir al baño, toda la clase se encontraba dándole una limpieza al aula, era lo normal unos dáas antes de que terminaran las labores.
- Wooyoung ve a traer un balde con agua - Dijo la maestra.
- ¿Y-yo? - Dijo nervioso en verdad no quería ver a San.
- Si por favor - Dijo con suavidad la maestra, este solo asintió y se fue con dirección al baño. No quería encontrarse con San, esperaba que este se fuera a penas el llegara.
Entró encontrándose a este lavándose las manos, no le dirigió ni la vista. Tomo uno de los baldes que se encontraban debajo de los lavamanos y empezó a llenarlo.
- Eres...- Empezó por hablar San con desprecio.
- Cállate - Dijo fríamente - no estoy aquí para aguantar tus idiotezes -
San solo se quedo pasmado, sabía lo frío que podía llegar a ser Wooyoung.
- Eres ridículo por pensar que así solucionaras las cosas ¿sabes? - lo miro - prefería morir a recibir esto de ti.
Aquellas palabras caian como un balde de agua helada en San.
-¿Pero como lo sabrías? Si ni siquiera preguntaste que opinaba yo - Dijo duramente - Si humillarme y destruirme te parece mejor opción me parece bien San. Y si, estoy molesto, pero no por lo que haces con Yeosang o por lo que me dices, sino porque al parecer no te importa lo que yo opine de todo esto.
Cerró el caño, tomó el balde y se dirigió a la puerta.
- Choi - Lo miró a los ojos - Soy mucho más fuerte de lo que crees, pude haber soportado cualquier cosa, pero ahora es a ti a quien no soporto.
Se fue dejando a San helado.
Terminaron de limpiar la clase, todos estaban felices, Wooyoung jugaba con Yunho. Ignoró por completo a San, para él este no existía. Su omega no opinaba lo mismo, pero sabía que podría controlarlo.
Los siguientes días San continuó con Yeosang, ambos se ignoraban.
Llegó el último día, todos estaban algo nostálgicos, se abrazaban. Yunho y Wooseok le daban un fuerte abrazo a Wooyoung. Se despedían, algunas lágrimas se le escapaban a los tres, habían compartido tantos momentos juntos, era horrible la idea de pensar que pudieron haber estado los cuatro, riendo, recordando cosas de su viaje, molestándose, pero no.
San se encontraba feliz con Yeosang, incluso ahora también hablaba con los amigos de este. Hacían una linda pareja, claro que sí, ambos atractivos y con dinero, Wooyoung se abofeteó mentalmente por pensar eso último. Se sentía tan destruido por dentro, se sentía tan miserable. Aquella bella luna para él se convertía en la peor de las atrocidades.
¿Cómo podía doler de manera tan endemoniada? ¿Cómo podía hacerle tanto daño la persona que tantas veces lo amó y cuidó?
Se dirigían hacia la salida, Wooyoung sonreía tranquilo, controlaba bien sus emociones. Justo antes de salir San lo llamó. Este solo caminó hacia él sin expresión. Le dió un papel arrugado.
- ¿Qué es esto? - Soltó frío.
- Da igual, si quieres lo lees o lo botas - Dijo este como si nada.
- Bien - Dijo arrugando el papel y guardándolo en un bolsillo para después botarlo. Ambos se dirigieron una mirada fría. No hubo despedidas, no hubo besos, nada de caricias, fue el adiós más frío que podía existir.
Wooyoung al llegar a su casa tomó el papel, pensaba botarlo. Pero la curiosidad le ganó.
"Tu no significas nada. Todo fue para que mi alfa se divirtiera. Que tu no entiendas me irrita. Perdonarás esto pero no estaré explicándote siempre idiota.
Mi estúpido amor fue mentira. No eres una boba luz como piensas. De tu estúpida Luna.
Ridículo"
Bien, se arrepintió de abrirlo, simplemente lo metió en un pequeño cofre donde tenía todas las cosas que San le había dado en algún momento. No vio más solo lo puso ahí, rápidamente se dirigió a su sótano y lo dejó en una esquina, de ahora en más todo lo que implicara a San no significaba nada para él.
No iba a llorar, no tenía porque hacerlo. Entonces no entendía porque sujetaba fuertemente el cofre mientras lágrimas pesadas caían por su rostro.
No entendía por su corazón se arrugaba como queriendo matarlo, porque sentía que de ahora en más sentiría un vacío eterno.
No entendía porque sollozaba desesperado mientras sus únicos pensamientos se veían reflejados en la sonrisa de San.
No quería llorar pero, era inevitable.
Era inevitable perderlo...