San se apegaba a Yoongi, sentía un gran pánico, su barriguita crecía levemente, no tenía idea de cuando gatitos podían entrar ahí, sentía mucha hambre e incluso comía el doble de lo que Yeosang le preparaba, este sonreía pensando en él buen apetito que San tenía.
No se imaginaban que se formaban pequeños híbridos dentro, San hablaba demasiado cuando estaba a solas con sus gatitos, como él los llamaba.
- No importa si él no los quiere - Decía sobando su pancita - Yo los voy a amar demasiado, serán muy bonitos, me tendrán a mi, no necesitamos a nadie más, mami será muy buena como Yeosang, los voy a engreir y les daré comida.
Bien, sentía un nudo en la garganta, pensaba mucho en que era cierto, Wooyoung ya tenía hijos, ¿Porqué querría tener más?, Jongho estaría tan enojado, ¿Y... Y si le daba la espalda? ¿Si simplemente decidía que él era un malcriado y no merecía ser cuidado por él? Yeosang lo odiaría, su cabeza se veía sumida en malos pensamientos.
Empezaba a deprimirse poco a poco con cada cosa, Hyuna entonces estaba enamorada de Wooyoung, no podía evitar odiarla, pensaba en el rostro de Wooyoung, como lo mró, lo llamó "amor" lo amaba tanto pero tampoco quería ser una molestia.
Todos sus sentimientos se veían nada más reflejados por lo que llevaba dentro suyo, eran lo que más quería, no iba jamás a dejar que nada les pase.
Jongho y Yeosang se encontraban en su cuarto, de seguro estarían descansando, odiaba ser así pero debía decirles, tenía que ser honesto y aceptar las consecuencias, no les diría jamás quién era el padre, prefería que sea de esa manera.
Caminó lentamente hacia su cuarto, observó las luces prendidas, bien, al menos no los despertaría, con pasos pequeños se acercaba, cuando aún con la puerta cerrada podía escuchar todo.
- Siento que no nos alcanza - Dijo Jongho frustrado - Espero que puedan aumentarme algo, realmente la escuela de San no sale nada barata.
- Quizás podríamos mudarnos - Soltaba Yeosang - un lugar más pequeño estaría bien, no creo que a San le moleste, podríamos cambiarlo de escuela.
- A San le gusta su escuela, no quiero que deje de ir, podría costarle separarse de sus amigos y obviamente de su maestro - sonaba realmente cansado.
Después de todo eran sólo dos universitarios intentando mantener a un niño sin dejar de lado sus estudios, no podían hacer tanto, Jongho no tenía familia en quién apoyarse y Yeosang no se llevaba muy bien con la suya.
- Yo creo que San entendería - decía dulcemente - A parte debes pagar lo de tu titulación y debes ahorrar, supongo que a todos nos toca hacer algún sacrificio.
San sentía que algo dentro suyo se arrugaba, ¿Acaso debía meterles más problemas? No entendía como podía ser tan egoísta, pero perder a sus gatitos no era una opción, sería la única vez que podría a parte de sentir que ya los amaba.
Volvió a su habitación, no podía escuchar las voces tan apagadas de Jongho y Yeosang, no sabia que hacer.
Al día siguiente fue con normalidad a su escuela, sus ánimos no eran los mejores, observó de lejos a Wooyoung quién lucía serio e incluso diría de mal humor, sintió un poco de miedo de que fuera por lo del dia anterior, Yoongi lo saludó con un abrazo efusivo, San solo correspondió sin interés.
- Espero que no estés triste, si quieres tener a tus gatitos podría hacerles mal que estés triste - Dijo en su oído suavemente.
- ¿En verdad me ayudarías a criarlos?
- Porsupuesto, no habría nada que no hiciera por ti, a parte, mamá tiene mucho dinero, no sería un problema, siempre le hablo de lo mucho que te quiero Sannie - Sujetó su rostro con cariño.
- Yo... Yoongi - Se sentía angustiado, no sabia que hacer quizás era mejor de esa forma - Será mejor que vayamos a clases.
Ambos tomaron asiento en sus respectivos lugares, Hyuna hacia la clase dinámica, San la observaba con atención, continuaba pensando en todo lo que había escuchado.
- Bien niños pueden salir -
- Vamos Sannie - Mingi le decía.
- Prefiero quedarme aquí - Soltó sin ganas San.
- ¿Estás seguro? - Le dijo este con la voz algo triste, no le gustaba ver a San así.
- Uhum - Dijo San mientras se apoyaba en su carpeta - Quiero estar sólo un momento.
- Bien, entiendo- dijo este yéndose con la cabeza gacha.
Hyuna lo miró, se sentó frente a él.
- ¿Que pasa Sannie? ¿Todo bien? - acarició aquellas orejitas.
- Yo, no lo sé - Sus ojos se cristalizaban - Siento que todos me van a odiar - Sus sentimientos salían a flote, no sabia que más hacer.
- Bebé, para todo hay una solución, no tienes que solucionar todo tu sólo - Dijo cálidamente - Muchas veces las cosas no salen como queremos, nadie te podria odiar.
- ¿En verdad le gusta el profesor Jung? - Dijo este ya sin importarle nada.
- Ammm - Hyuna estaba sorprendida por la pregunta - ¿Porqué preguntas eso Sannie?
- Sólo, sólo es que se miran bien juntos - Dijo intentando salvar la situación en la que se había metido.
- Pues - Dijo con una sonrisa tímida - Es una persona admirable e increíblemente buena, inteligente.
- Entonces le gusta - Dijo apoyándose en sus brazos - El maestro le gustaría a cualquier persona.
- Eso... Eso supongo - Dijo con una mirada extrañada.
Wooyoung entraba por la puerta encontrando a un San con los ojos cristalizados y Hyuna acariciando aquellas orejitas. Su rostro era serio y sereno, se sentía infantil por pensar en que San podía influenciar de esa manera su estado de ánimo.
- Hola, no pensé que fuera a haber alguien aquí - Dijo calmádamente.
- Ya me iba - Dijo Hyuna antes de levantarse, San nuevamente se recostó en sus brazos - ¿Te quedarás aquí Sannie?
- Si, quiero dormir un poco - respondió sin muchos ánimos.
Wooyoung lo miró extrañado, Hyuna le dedicó una tímida sonrisa antes de salir.
Wooyoung cerró la puerta y se acercó a él.
- San - Dijo tras un suspiro cuando este no quería verlo - Bebé, ¿Porqué estás molesto conmigo? Si dije o hice algo malo en serio lo siento.
San se sintió demasiado mal cuando escuchó esa voz en Wooyoung, jamás había escuchado ese tono en su vida, tan triste, apagado, incluso parecía sentir culpabilidad. Sentía su corazón doler.
Levantó su rostro, para encontrarse con el de Wooyoung, este tenía una mirada triste.
- Maestro - Dijo observándolo, no sabia que hacer, prefería ir de a pocos - ¿En verdad no quiere hijos?
- Mi amor - Tomó su rostro con cariño - Bebé, ¿Tú quieres hijos?
- Si, si quiero - Dijo empezando a llorar fuertemente, Wooyoung se alarmó, ¿Porqué lloraba de esa forma?, Parecía destruido, caían gruesas lágrimas por ese precioso rostro - Quiero - Sollozaba - Quiero tener muchos hijos.
- Hey, bebé - Dijo limpiando sus lágrimas - Entonces está bien, si quieres podremos tenerlos en un futuro, haré cualquier cosa para que estés feliz conmigo amor.
No entendía porque San se ponía de repente así, lo único que le importaba en aquel momento era que San volviera a sus brazos, que le sonriera, sentía cada vez que se volvía indispensable en su vida.
- Pero... - Sorbia su nariz - dijo ... dijo que no quería, que no estaba interesado, que no planeaba nada así con nadie.
- Bebé - Dijo ahora parándose y poniéndose en frente suyo, se agachó para poder abrazarlo fuertemente - Entonces fue por lo que escuchaste.
San sólo asentía mientras era tomado entre sus brazos.
- Bebé, obviamente no puedo decirle a todo el mundo que quiero todo eso con un alumno - dijo apegándolo a su cuerpo.
- Entonces nos casaremos y tendremos bebés - Dijo calmándose.
- Pues cuando termines el colegio si - Dijo calmádamente - No tienes que...
- Yo... Tengo bebés - Dijo aún abrazándose a él - Bueno en unos meses, tendremos bebés, serán, serán lindos, lo prometo - Nuevamente lloraba.
Wooyoung se quedó helado, ¿Que acababa de decir? Lo alejó, estaba perplejo.
- San ¿De qué estás hablando? - Dijo sujetando su rostro - Tú...
- Yo... Ese día, cuando me declaré, le dije que podía darle hijos, yo... Sé que debí decirle nuevamente, y, y, y, y... No pienso dejarlos - La campana los interrumpió.
Wooyoung no podía creer lo que estaba escuchando, San ¿Embarazado? Ni siquiera se le cruzó por la cabeza.
Se alejó suavemente.
- Mi amor, debemos hablar a la hora de salida - Dijo con dulzura, no quería seguirlo viendo llorar, si bien es cierto, que ahora mismo se sentía desesperado, no quería seguir viendo a San decaído, entonces por eso tocaba constantemente su abdomen, por eso su estado de ánimo.
Debía tener la cabeza fría antes de pensar en su siguiente paso.
Dió las clases con normalidad, era muy bueno ocultando sus emociones, Mingi abrazaba a un San aún decaído,
al terminar todas las clases, ambos se reunieron en aquel salón.
- San - Dijo tomando su rostro - no puedes tenerlos.
Wooyoung sentía desde ya todos los problemas que se venían, porsupuesto que aceptaría toda la responsabilidad, era su culpa, se sintió demasiado mal cuando se dió cuenta que era más que obvio, si San presentaba aquellos celos era más que evidente que podía concebir, o eso era lo que él tenía en mente, después de todo también se sentía abrumado con todo esto.
- No... Yo los quiero, son míos - Decía retrocediendo mientras tocaba su estómago - Son mis bebés.
- Mi amor, podremos tener los que quieras en adelante, pero eres muy pequeño, no puedes hacerte cargo, es demasiada responsabilidad - Pensaba únicamente en esto, no le importaba ya que quizás Jongho y Yeosang lo matarían, se preocupaba por la situación de San, no tenía porqué pasar por eso, era aún un bebé ante sus ojos.
- Si no los quiere está bien - Dijo ahora cambiando su semblante a uno molesto, se movió con intensiones de irse, Wooyoung rápidamente lo tomó del brazo.
- No se trata de eso San - Dijo evitando que este se fuera.
- Yo los voy a tener ahora, quiera o no -
- ¿Porqué no puede ser después San?
- Porque no podré hacer más - lloraba, aquellos ojos estaban tan hinchados - Sólo será esta vez, después de esto no podré nunca más tenerlos, ellos lo dijeron.
- ¿Quienes? -
- Los que me hicieron asi - Limpiaba sus lágrimas con su manga - Ellos dijeron que sólo sería una vez, este es mi propósito, ellos no sufrirán como.... No sufrirán como yo - Wooyoung sintió una horrible punzada, era un tema tan delicado el que trataban ahora.
- San -
- Ellos serán diferentes, serán lindos e inteligentes como usted, serán los primeros que sean como yo que puedan ser más que un objeto sexual - Cada palabra que salía de los labios de San dolía más que la anterior - Tendrán su forma de pensar, hablarán como usted y serán útiles.
- San - Sentía un nudo en la garganta. Era la situación más difícil en la que había estado en su vida, suspiró pesadamente - no eres ningún objeto, ¿Porqué piensas que por tener mis genes serán mejores? Las cosas no son así bebé - Lo jaló hacia una carpeta, lo sentó en esta - Esto es demasiado difícil para mí San.
- Si no quiere...
- Escúchame - Dijo poniendo ambos brazos a sus costados - No digo que no querré, porsupuesto que quiero todo de ti amor, aceptaré todas las consecuencias, y vaya que serán muchas - Suspiró - Pero quiero que tengas claro que en este mundo no hay nada más importante que tú en mi vida, si te dije lo de hace un rato es porque siento que tienes un gran futuro, no eres ningún objeto, eres listo, encantador, podrías fácilmente desempeñarte en cualquier cosa, y porsupuesto que quiero casarme, tener hijos y todo eso contigo mi amor - Sujetó su rostro - Pero pensé que podías experimentar todo eso después de vivir muchas cosas antes, quizás viajar, estudiar, San - Se acercó a su rostro - Básicamente voy a arriesgar todo por ti, ¿Puedes creer que no me importa en absoluto?
- Maestro - Sentía que Wooyoung era el mejor ser humano en el mundo, bien, no lo había visto así, pensó que Wooyoung simplemente lo decía por no hacerse responsable.
- Tendremos los gatitos que quieras bebé - Susurró en su oído, haciendo que algo dentro de San se entremesca - Pero no será fácil, prometo estar contigo en todo momento.
- Lo amo - Se abrazó a él - Lo amo demasiado, lo amo tanto que siento que moriré.
- No dramátices bebé - Dijo cuando este empezó a repartir besos por todo su rostro.
- Dígame que me ama - Dijo suavecito cuando lo tenía pegado a su pecho.
- Te amo San - Dijo con una sonrisa. Sintió como latía aquel corazoncito.
Bien, era consciente de que estaba loco, jamás en su vida se vio en aquella situación, se sentía demente por haber caído en ese punto por su pequeño híbrido, quizás la peor parte era el descepcionar a Jongho y Yeosang, la culpabilidad lo mataba, ambos confiaron en él, estaba en serios problemas.