Introducción
Las categorías son los modos fundamentales en los que se distribuye en ser. Por ello la ontología puede ser entendida como el estudio de las categorías, que pueden entenderse de tres modos: como modos del ser, como formas de hablar y como estructuras del pensamiento. Esta multiplicidad no es evitable: las categorías se sitúan entre el ser, el pensamiento y el lenguaje.
Según Fernando Gil, el pensamiento categorial se sitúa entre la ontología formal y la ontología material (la primera se dedica a las esencias formales, es decir, a las propiedades de todas las esencias. Las ontologías materiales tratan de esencias materiales y se restringen según los modos de sus objetos. Por tanto, son llamadas también “ontologías regionales”), y dicho pensamiento categorial abarca cuatro niveles:
Nivel de oposiciones categoriales.
Continuas
Dualidades
Contrariedades
Discretas
Simetría
Complementariedad
Contradicción
Nivel de categorías
Se agrupan en cuadros categoriales
Nivel de categorizaciones
Estructuras que cualquier sistema de identificación de la experiencia debe presentar para ser efectivo.
Nivel de clasificaciones
Dependen de criterios epistémicos de forma jerarquizada.
El pensamiento categorial es un pensamiento estratégico que pretende hacer discreta la experiencia, reducir la ambigüedad abriendo caminos privilegiados. Son vías privilegiadas de acceso a la experiencia, más que tablas exhaustivas de los modos de ser o de predicar.
Las categorías en Aristóteles (ampliable con esto de Filosofía Antigua)
Ya en Aristóteles se aprecia la ambigüedad esencial del asunto categorial, pues se aborda el tema bajo una triple visión:
1. Una categorización de los objetos de la experiencia.
2. Una teoría lógica de la predicación.
3. Una técnica de investigación lingüística. De este enfoque parte en su "Categorías", dividiendo las expresiones en aquellas que se pueden dar sin necesidad de un nexo, y las que lo necesitan.
El enfoque es por lo tanto lingüístico, semántico, pero por otro lado es ontológico. Da un enfoque ontológico cuando separa a los seres en aquellos que se afirman de un sujeto aunque no estén en ningún sujeto, mientras que otros se afirman de un sujeto y están en un sujeto y por fin otros ni están en un sujeto ni se afirman de él. Según este enfoque ontológico, las categorías son los géneros más generales del ser, irreductibles entre ellas, e irreductibles a un género superior, a un universal supremo y único.
Para Heidegger el enfoque ontológico de Aristóteles es primordial, aunque no olvida el lingüístico. Para el pensador alemán, categorein es dirigirse a una cosa y hacerla pública revelándola (mediante el lenguaje) tal y como es, es una interpelación que permite al ente estar presente en el lenguaje. Para otros, como Trendelenburg (discípulo de Schleiermacher y de Hegel) o Benveniste las categorías aristotélicas son meramente lingüísticas; pues la lengua proporciona la configuración fundamental de las propiedades reconocidas por el espíritu de las cosas. Por eso serían las proyecciones conceptuales de un estado lingüístico dado.
En suma, en Aristóteles están presentes los tres sentidos mencionados: las categorías son formas lingüísticas que expresan formas de pensamiento y que se refieren a las grandes divisiones del ser. Esto comporta un cierto relativismo, pues cada lengua recorta el mundo de una forma diferente, y siempre válido.
Las categorías en Aristóteles son:
οὐσία : << substancia>>
πόσον :<< cantidad >>
ποίον :<< cualidad >>
πρός τι:<<relación (mayor, menor)>>
πού :<< lugar >>
ποτέ :<< tiempo >>
κείσθαι:<< posición >>
ἔχειν:<< posesión >>
ποιεῖν:<< acción>>
πάσχειν:<< pasión >>
La pluralidad de categorías es expresión de una doble escisión:
1. El ser se escinde en una pluralidad de significaciones.
2. En cada ente concreto se produce otra escisión: entre un sujeto y la serie de predicados que se le pueden atribuir. Ello nos lleva a distinguir la ousía de las demás categorías. En efecto, por un lado la substancia aparece como una categoría más, pero por otro lado como aquella significación esencial en virtud de la cual las demás determinaciones del ser son tales. Las categorías que no son substancia no hablan (kata) de la esencia, sino que sólo dicen en relación a (pros) la esencia. Según Aubenque, estas otras categorías son un rebrote, un accidente de la esencia. Son un producto suyo, pero brotan aparte como réplicas debilitadas. Aquí tenemos una jerarquía ontológica que dio lugar en el medievo a la distinción entre substancia y accidentes, y la preeminencia de la primera sobre los segundos.
La teoría kantiana de las categorías (Ampliable con esto de Teoría del Conocimiento)
Kant es el segundo pensador esencial sobre las categorías. Para él no se trata de divisiones del ser, sino de conceptos puros del entendimiento mediante los cuales éste ordena la experiencia y unifica las intuiciones sensibles para poder conocer los objetos. En su enfoque trascendental, son las condiciones a priori del conocimiento de los objetos, son los conceptos puros del entendimiento. Kant deriva su tabla de categorías de los juicios, pues para él cada una es el predicado de un juicio posible. La capacidad de juzgar es la capacidad de pensar. Kant diferencia dos elementos en el conocimiento: la materia del mismo, proporcionada por los sentidos, y la forma que ordena dicha materia proporcionada por los conceptos del entendimiento. Ello hace que se deban dar dos condiciones para que se pueda conocer un objeto:
1. Intuición, mediante la cual el objeto se da como fenómeno.
2. Concepto, mediante el cual se concibe un objeto correspondiente a dicha intuición.
Hay un enlace a priori, una reunión de la diversidad representacional por una labor unificadora que no existe en los objetos, sino que es producto de la espontaneidad del entendimeinto que aparece como u filtro ordenador y unificador a través de las categorías. Esa capacidad unificadora es llamada por Kant la Unidad Trascendental de la conciencia, a través del Ich denke (yo pienso) que acompaña a todas las representaciones.
Tenemos pues en Kant una ontología en la base del estudio categorial, pero una ontología basada en una Teoría del conocimiento. Se trata de un giro epistemológico y subjetivo. Esto ocasiona para Heidegger un enfoque oblicuo, que prevalene en Kant sobre el enfoque directo que va directamente al ser. El sujeto y el objeto se muestran escindidos entre sí, escisión que pretenderá cerrar Heidegger con enfoques directamente ontológicos que parten de la preeminencia del Ser. Las categorías kantianas son las siguientes:
Las categorías en la filosofía analítica
La escuela analítica ha analizado el problema categorial basándose en las dos construcciones previas de Aristóteles y de Kant. Veremos los planteamientos de Körner, Ryle, Strawson, Quine y Katz.
Planteamiento de S. Körner
Define la metafísica como la expropiación, modificación y propuesta especulativa de las estructuras categoriales. Una estructura categorial es una categorización del universo, junto con los atributos constitutivos y principios individualizantes asociados a cada categoría de entidades. Para Körner, ante cada categoría la metafísica plantea dos preguntas:
1. Qué es lo que constituye una identidad de la categoría
2. Que individua una entidad de la categoría.
Los fenómenos externos forman una categoría de entidades, cuyos atributos constitutivos son las categorías kantianas; sus principios invidualizadores son su localización espacio temporal concreta. Los atributos constitutivos son las constataciones de la aplicabilidad de las categorías a dichos fenómenos y sus principios individualizadores expresan la aplicabilidad del atributo de una determinada situación espacio temporal a todos los fenómenos externos. Toda estructura categorial presupone una lógica (Körner). Se conectan a la experiencia mediante las teorías científicas. Los principios de las estructuras categoriales son inmodificables considerados desde el interior de dicha estructura, dejando de serlo si se analizan desde el exterior (no pueden ser justificadas trascendentalmente por ser irreductibles).
Planteamiento de Ryle
Para Strawson y Ryle el análisis del lenguaje ordinario es el criterio que permite determinar si dos elementos lingüísticos pertenecen o no a la misma categoría.
El criterio para saber si una expresión lingüística corresponde o no a una categoría, reside en ver si dan respuestas adecuadas a las preguntas ordinarias, si no sucede se cometen errores categoriales (respuesta sin sentido a una pregunta); Ryle considera que se comente un error categorial cuando se construye una frase, que a pesar de ser correcta sintácticamente, no lo es a nivel semántico por combinar de forma indebida lo que Ryle denomina factores de las oraciones, que es como él denomina a las partes de la oración. Si en una oración completa, eliminamos un factor de la oración, la expresión incompleta se denomina esquema oracional. Los errores categoriales se producen al añadir un factor oracional a un esquema oracional de manera que lo que se produce no es una proposición cierta ni falsa, sino un sinsentido. Ryle enuncia su regla:
Dos factores de proposición son de diferentes categorías o tipos si existen esquemas oracionales tales que cuando las expresiones para aquellos factores se toman como complementos alternativos para el mismo lugar vacío, en un caso se producen oraciones significativas, y absurdas en el otro.
El criterio de Ryle tiene la pega de que sólo nos dice cuando dos factores son de diferente categoría, no cuando son de la misma.
Planteamiento de Strawson
Strawson a partir de una estructura sujeto - predicado considera las categorías de dos maneras diferentes:
1. Como las funciones que desempeñan expresiones lingüísticas en sus diferentes combinaciones para dar lugar a las oraciones susceptibles de verdad o falsedad.
2. Como tipos o clases de predicados; para combinar los predicados de manera que no se produzcan expresiones absurdas, están las reglas semánticas.
Por otra parte, podemos dar unos criterios para distinguir entre expresiones con función de sujeto y expresiones con función de predicado:
1. Una oración básica puede contener varias expresiones de sujeto para sólo una de predicado.
2. Los predicados pueden negarse, los sujetos no.
3. La verdad de una oración reside en la verdad de la atribución del predicado al sujeto, pero no al inversa, e igual sucede con la falsedad
4. Los términos de sujeto (nombres), pueden ser cuantificados, los términos del predicado no.
Planteamiento de Quine
Quine se basa en la cuarta regla para no aceptar como componentes últimos del mundo a los términos abstractos individuales, tales como la redondez o la humanidad.
Terminamos mencionando la importancia para las teorías de las categorías en la Filosofía Analítica de la existencia o no de universales lingüísticos, entendidos como elementos innatos que permiten a un individuo aprender cualquier lenguaje humano. Estos universales pueden ser formales (relacionados con reglas gramaticales) o sustantivos (relacionados con el léxico), y se agrupan en tres apartados: fonológicos, sintácticos y semánticos. Dichos universales pueden ser considerados como categorías, aunque parece más correcto reservar tal cosa para los semánticos tan sólo. Para Katz y Fodor, que han estudiado esta cuestión, cada elemento léxico contiene un rasgo sintáctico (que es la parte de la oración a la que pertenecen, sustantivo, adjetivo, etc) y tantos marcadores semánticos como sentidos posea el vocablo en la lengua concreta de que se trate. Cada marcador semántico restringe el tipo de objetos que se pueden asignar a cada sentido del término. No tener en cuenta estas restricciones es foco de errores categoriales. El significado de cada término es el conjunto de sus sentidos. Las restricciones tienen niveles jerárquicos, de modo que la restricción selectiva "humano" está a su vez sometida a restricciones "animal", "viviente", "cuerpo físico", etc. Por ello, cada vez que aparezca "humano"podemos eliminar por redundante s las restricciones anteriores. Esto lo podemos expresar así: [M1 v M2 v Mn] -> Mk
Para Katz, dado un lenguaje L, sus categorías semánticas son aquellos marcadores que sólo aparecen a la derecha de las reglas semánticas, y nunca a ala izquierda, por ser las más generales."Objeto físico" y "Objeto abstracto" serían categorías tales en Castellano. Para Katz categorías semánticas a secas serían las comunes a todos los lenguajes humanos, la intersección de todos los conjuntos de categorías de lenguajes Li anteriores. Esto tiene el problema de no poder presentar una tabla de las mismas, que quizás, dada la variedad lingüística, sea vacía.
Otras teorías categoriales
Destacaremos tres: la de Hartmann en su Ontología, Whitehead en Proceso y Realidad, y Bloch en Experimentum mundi.
Hartmann
Hartmann no reduce las categorías ni al ámbito epistemológico ni al lógico. Considera a las categorías como fundamentos ónticos de los dominios de los objetos sobre los que tratan las ciencias. Es un enfoque clásico por lo tanto, pero expresamente habilitado para recoger todas las aportaciones que haga la ciencia moderna. Distingue tres tipos de categorías:
los modelos,
los elementos constituidos por parejas de opuestos
la leyes categoriales.
Según Hartmann, la tabla de oposiciones del ser nos da unconjunto de doce oposiciones:
Principio-Concretum
Estructura-Modo
Forma-Materia
Interior-Exterior
Predeterminación-Dependencia
Cualidad-Cantidad
Unidad-Multiplicidad
Armonía-Pugna
Oposición-Dimensión
Discreción-Continuidad
Sustrato-Relación
Elemento-Complejo
También estudia las categorías modales, distinguiendo las siguientes: Posibilidad, Realidad, Necesidad, Causalidad, Imposibilidad e Irrealidad. El orden jerárquico de la modalidad es la siguiente:
Necesidad, no poder ser de otra manera;
efectividad, ser así y no de otra manera;
posibilidad, poder ser así y no así;
contingencia, no ser necesariamente;
inefectividad, no ser así; e
imposibilidad, no poder ser así.
Para Hartmann las categorías se relacionan entre sí mediante leyes categoriales, que cumplen los siguientes principios:
Validez: las categorías determinan de manera incondicional los objetos a los que se refieren.
Coherencia: cada categoría sólo se encuentra en su correspondiente estrato categorial
Estratificación: las categorías de un estrato inferior están contenidas en las del estrato superior, pero no a la inversa, debido a la emergencia de nuevas características en cada estrato.
Dependencia: las categorías de los estratos superiores están fundadas en los inferiores, pero no ala inversa.
Whitehead
Distingue cuatro tipos de categorías:
Categoría de "lo último",
Categorías de existencia
Categorías de explicación
Obligaciones categoriales
Bloch
Efectúa un estudio del no-ser-aún como posibilidad. Para ello organiza los siguientes grupos categoriales:
Categorías de encuadramiento, como espacio y tiempo
Categorías objetivantes, como la causalidad, la finalidad o la substancialidad
Categorías de forma o manifestación, como la forma efectiva por el ser conseguido
Categorías referidas a regiones esenciales del ser, como hombre, naturaleza, moral, religión, estética, etc.
No acabaremos sin mencionar que poststructuralistas como Deleuze reniegan del esfuerzo en distribuir categorialmente las cosas, basándose en una concepción analógica del ser, que distribuye los entes según determinaciones fijas y proporcionales, proponiendo a cambio una distribución nómada de los entes, no sujeta a títulos de propiedad, en la cual los entes se distribuyen en el espacio categorial infinito sin atribuciones fijas, de forma errante. Una distribución intensiva y no jerárquica que se basa en un Ser unívoco, no repartido, en el que se distribuyen los entes según distintos grados de potencia. Con todo, este pensamiento acategorial no niega el uso de nociones que se muestran como "categorías fantasmas" aplicadas a lo que él llama simulacros: las experiencias reales que expresan acontecimientos más que esencias, que son más pragmáticos que semánticos, que se organizan en un a modo de mapas dando lugar a una cartografía del ser, el mínimo de ordenación posible para organizar el Caosmos que constituye el mundo. Un modo maximalmente móvil, adaptado a las necesidades de cada momento, basado en acontecimientos y en simulacros, que da paso a una ontología débil orientada a la acción práctica.