En 1973 estallo la crisis que rompió la tendencia de crecimiento sostenido y pacífico, que obligó a una reestructuración industrial muy fuerte, la cual provocó disturbios y tensiones sociales. Ambos bloques vivieron la crisis de forma diferente: mientras el bloque occidentales reconversiones pudieron hacer frente a la crisis generando estructuras más productivas, en el bloque comunista proliferaron las contradicciones, acelerándose la descomposición final.
1. La crisis del petróleo.
1.1. La crisis económica de los años setenta.
Así como el crack del 29 transformó profundamente la economía mundial, la crisis de los setenta produjo una gran transformación del mercado y de todo el sistema económico. La producción clásica dio paso, en cuanto a su importancia en el PIB a los bienes intangibles, los servicios; así como al surgimiento de nuevas tecnologías como la informática.
Las causas no pueden resumirse en el problema energético, pues hay más variables implicadas:
1. La incipiente presión de la competencia del mercado asiático y europeo frente a la hegemonía indiscutible americana en el periodo anterior.
2. La quiebra del sistema monetario internacional. En 1971 los EE.UU. de Nixon se ven obligados a abandonar el patrón oro (la convertibilidad del dólar en oro), a devaluar su moneda y a iniciar un giro proteccionista, por un cóctel de causas:
A) El crecimiento de la competencia europea y japonesa
B) La consiguiente reducción de exportación de capitales en forma de inversiones en el extranjero.
C) El aumento de los gastos militares.
En una economía global dominada por el dólar y con cambios fijos entre las monedas, estas medidas fueron muy desestabilizadores.
La primera crisis se produjo con la guerra del Yom Kippur de 1973 entre Israel y sus vecinos árabes. El decidido apoyo americano a Israel hizo de aglutinador de voluntades en la OPEP, que subió los precios del crudo de forma drástica. En medio año se cuadruplicó, y al final de la década se había multiplicado por catorce. Está crisis afecto sobre todo al mundo occidental.
La segunda crisis vino de la mano de la revolución chiíta en Irán, en 1978 y el comienzo de la guerra Irán-Irak del 79. Esta segunda afectó más a los países del bloque comunista.
Aunque entre ambas crisis hubo intentos tímidos de recuperación, fueron del todo insuficientes, y en su conjunto las dos crisis produjeron una estanflación. Estanflación es la situación económica que indica la simultaneidad del alza de precios, el aumento del desempleo y el estancamiento económico, todos ellos en realimentacio positiva, entrando en una crisis o incluso recesión. Inflación y desempleo detrajeron fuertemente el consumo, con lo que disminuyó drásticamente el beneficio empresarial. A nivel de los Estados, ocurrió lo mismo: desequilibrio de la balanza de pagos y fuerte endeudamiento.
1.2. Recuperación dubitativa y el nuevo sistema económico.
La crisis de los setenta no fue como las anteriores (la del 1873 hasta el 1891, o la de 1929). Ahora la inflación y la fuerte ansíen monetaria producen paro y desaceleración del consumo, mientras que en aquellas, el exceso de producción provocaba la crisis. Esta importante diferencia hizo que las medidas que entonces funcionaron ahora no lo hicieran. Se fue imponiendo una visión neoliberal de la economía, poniendo en duda la eficacia del keynesianismo. Todo ello, con grandísimos costos sociales.
El neoliberalismo se basaba en tres objetivos básicos:
1. La competitividad productiva.
2. Lucha contra la inflación
3. El aumento del libre comercio.
Los tres descansaban a su vez en tres presupuestos ideológicos:
1. Libre flotación de las monedas en el sistema cambiario.
2. Disminución de los aranceles aduaneros.
3. Reducción de la intervención del Estado en la economía.
Las consecuencias de todo ello son el olvido del Estado del Bienestar y de la función del Estado como empleador y productor de bienes y servicios sociales. Margareth Thatcher y Ronald Reagan fueron los grandes adalides del neoliberalismo mundial.
El desarrollo neoliberal coincidió con la aparición de nuevas realidades económicas: la agricultura y los sectores industriales clásicos perdían importancia en la creación de riqueza, mientras nuevos sectores emergentes aumentaban exponencialmente su contribución al PIB: nuevas tecnologías y servicios principalmente. Los países desarrollados derivaron sus capitales a países en vías de desarrollo por su barata mano de obra, lo que permitió un nuevo reparto de la actividad económica.
Los llamados dragones asiáticos (Corea del Sur, Taiwan, Hong Kong, Singapur, Malasia e Indonesia), iniciaron un despegue económico brutal, combinando una mano de obra barata y el uso de tecnología punta. Ello aseguró una competitividad enorme de sus productos, destinados a la exportación.
2. La adaptación occidental
La prosperidad de los años cincuenta y el desarrollismo de los sesenta dio paso en occidente a la crisis de los setenta. EE.UU. tuvo que hacer frente a la derrota de Vietnam y a la crisis del petróleo, y Europa se sumía en la crisis energética mientras Japón supo hacer frente a los problemas adaptando el primero su sistema productivo a los nuevos tiempos, lo que le valió el segundo puesto mundial en la producción económica.
2.1. EE.UU: recuperación e imposición
En 1977 la victoria de Jimmy Carter supone una purga de conciencia estadounidense, con una política de honradez y sinceridad. Su política exterior tuvo tres ejes:
1. El entendimiento con la URSS con el acuerdo SALT II de reducción de armas nucleares.
2. La Paz en el cercano Oriente, con el acuerdo egipcio-israelí de la Cumbre de Camp David de 1978.
3. El nuevo papel de Latinoamérica, con el acuerdo Torrijos-Carter para la devolución de la soberanía del Canal de Panamá.
Sin embargo los problemas derivados de la revolución chiíta de Irán favorecieron el triunfo del Partido Republicano en las siguientes elecciones con Ronald Reagan en cabeza. Los items principales de la época Reagan (1981-1989) fueron:
1.El endurecimiento de la política exterior
2. El incremento los gastos de defensa (intentando dejar atrás a la URSS en la carrera de armamentos)
3. La oposición a la revolución sandinista en Nicaragua, que había acabado con la dictadura somocista.
4. El apoyo a Inglaterra en la Guerra de las Malvinas. Con ello arruino el crédito de los EE.UU. en latinoamérica conseguido por Carter.
5. El apoyo a Israel en su batalla contra los palestinos.
La decidida práctica de la economía neoliberal de Reagan produjo un aumento de la desigualdad de las rentas y de la marginación social. A nivel macroeconómico consiguió disminuir la inflación y el desempleo en el lado positivo, y un fuerte endeudamiento público al aumentar los gastos y disminuir los impuestos en el negativo. Estas razones llevaron al hundimiento de la bolsa en 1987, que llevó a un frenazo en el desarrollo económico de los años ochenta.
Aún así, la promesa de no subir los impuestos facilitó al Partido Republicano a volver a ganar las elecciones, ahora con George Bush (padre). Durante su mandato la implosión de la URSS fue un hecho, y la guerra fría acababa con la imposición de los EE.UU.
2.2. La repercusión en Europa
En Gran Bretaña gobernaron los laboristas en los setenta (dirigidos por Wilson y Callaghan) y los conservadores en los ochenta. Los laboristas ampliaron las coberturas del sistema píblico, y la influencia del estado en la economía, pero perdían en capacidad competitiva, lo que unido a la crisis del petróleo supuso la quiebra del sistema. Por ello, a partir de los ochenta triunfó el ala conservadora con Thatcher. que consiguió recuperar la competitividad mediante una política ultraliberal que acabó con todos los progresos sociales del gobierno previo.
En Francia ocurrió al contrario. De Gaulle dominó en los setenta, mientras crecía la economía y la gente criticaba el creciente conservadurismo del sistema. El mayo del 68 lo hizo dimitir y George Pompidou fue un mero continuador de la línea conservadora, tras la crisis energética del 73 el poder dió paso al centro-derechista Giscard D'Estaing. Fue en 1981 cuando se produjo el vuelco al socialismo con Miterrand, que mantuvo dos septenios el poder, parte de los cuales fue en "cohabitación" con gobiernos no socialistas. El programa socialista fue abandonando los maximalismos para implementar políticas monetarias liberales, centrando su rasgo diferencial en el cuidado del Estado del Bienestar, la educación laica y la defensa de los derechos de las minorías.
Alemania asumió la crisis de los setenta mediante una Gran Coalición entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD). En el socialista 69 Billy Brandt accede el poder y potencia la llamada ostpolitik, o política del este para normalizar las relaciones con las naciones de la Europa del Este, incluyendo la Alemania Oriental y la URSS. Helmut Schmidt le sucede, y a mediados de los ochenta, Helmut Kohl llega con prácticas neoliberales matizadas por el estilo socialcristiano alemán: el Estado hacía de garante social e incluso los sindicatos aprobaron la gestión gubernamental. El éxito fue rotundo: la infación bajó del 6% al 1%, el paro se redujo a un sexto y las exportaciones se multiplicaron por 16 en una década. Alemania pasó a ser la locomotora de la economía europea. SU estabilidad hizo que la independencia de la RFA fuera completa en el ámbito internacional. Simultáneamente, su ostpolitik resultó especialmente beneficiosa en un momento en el que el la URSS Gorbachov trasformaba la evolución de los países socialistas. A resultas de todo ello, el 9 de noviembre de 1989 caía el muro de Berlín y culminaba la reunificación de Alemania en el Tratado de la Unificación, por el que cinco länder orientales se integraban en la FRA en agosto de 1991.
Italia mantuvo un desarrollo sostenido hasta los años sesenta, a pesar de una gran inestabilidad gubernamental. En los setenta proliferaron movimientos extremistas neofascistas (Frente Nacional, Nuevo Orden) y comunistas (Brigadas Rojas), que culminaron con el asesinato del líder democristiano Aldo Moro en 1978. En el 83 llegó al poder el socialista Bettino Craxi.
Al mismo tiempo que se iban incrementando los mercados, se iniciaba un proceso de convergencia europea: reunificación de mercados por un lado y fluencia legislativa, económica y al final incluso institucional y política iban a dar lugar a la Unión Europea. Se sentaron las bases en 1952 con la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. En 1957 se firmaba el Tratado de Roma, dando lugar al Comunidad Económica Europea. Toda la década de los sesenta fue de un gran esfuerzo de unificación, y en 1973, antes de la crisis, la Comunidad se engrandecía con Gran Bretaña, Irlanda y Dinamarca. La crisis por su parte propició la aparición de tendencias anticomunitarias y en algunos de los socios comunitarios, insolidarias con el resto. La consolidación vino en los años ochenta, años en los que la Comunidad se expandió hacia el sur con la incorporación de Grecia en 1981 y España y Portugal en 1986. En 1885 se firmaba el Acta Única Europea, en virtud de la cual a la Comunidad Europea se le eliminaba el adjetivo de "económica", globalizado aún más la convergencia.
2.3. La evolución política de Japón
La Constitución de 1947 le dio una gran estabilidad social y política. Alta participación ciudadana , perpetuación en el poder del Partido conservador y una actividad sindical escasamente conflictiva son las notas dominantes. El partido Socialista fue el gran partido de la oposición, los comunistas no pudieron cuperar la influencia previa a la guerra, y los nacionalistas de corte imperialista, militarista o nostálgico, eran meras fuerzas extraparlamentarias. Tutelados por los EE.UU., se centraron en el desarrollo económico, una firme y posibilista política exterior.
3. La crisis del sistema soviético.
3.1. La URSS: pasión y anquilosamiento. La era Breznev
La era Breznev estuvo dominada por la estabilidad. Sin embargo, subyacían profundas contradicciones que terminaron por minar el sistema. Fundamentalmente cuatro motivos favorecieron la obsolescencia de todo el sistema soviético:
1. El alejamiento de las directrices política de la realidad económica del bloque socialista y la perpetuación de un partido monolítico que luchaba por mantener sus privilegios manteniendo invariable el mismo discurso, ajeno a las necesidades reales que la situación imponía.
2. Las experiencias del tímido aperturista de Khrushev mal aconsejaban rehuír todo tipo de reformas, lo que anquilosó la práctica política. La constitución aprobada en 1977 supeditaba todo derecho particular a intereses del Estado y mantenía al PCUS como centró dirigente de todo el sistema.
3. El atraso de la industria de bienes de consumo sobre la industria pesada ocasionó una gran pérdida de nivel de vida en la población.simultáneamente el déficit de producción agraria repercutía en la balanza comercial con grandes desequilibrios.
4. La desigualdad interterritorial, a nivel económico (las repúblicas bálticas producían el 50% de toda la URSS) como a nivel de participación política (predominio absoluto de las regiones rusas) o desarrollo sociocultural ( recuperación desigual de las tradiciones populares y religiosas).
Todos estos problemas, bien conocidos aunque sin reacción,fueron heredados por dos ancianos Secretarios generales: Yuri Andropov (1982-1984) y Konstantin Chernienko (1984-1985). Andropov, que había sido 14 años director de la KGB, intentó luchar contra la corrupción administrativa, detener el deterioro económico y negar la clase dirigente; pero la llegada del inmovilista Chernienko paralizó todo intento de reforma.
En cuanto al bloque en su conjunto, la intervención en Checoslovaquia y la proclamación de soberanía limitada hizo que los PC's nacionales siguieran férreamente las directrices soviéticas. Aún así, a partir de los setenta las grietas en el bloque eran cada vez más difícil ocultar. Pero los grandes problemas no fueron los de unidad y coherencia, sino la debacle económica que se anunciaba, preveía, y no se sabía conjurar. Crisis energética global no hizo sino agravar el problema, así como la desaparición de políticas planificadoras a largo plazo.
3.2. La etapa Gorbachov: la perestroika.
Mijail Gorbachov recoge la secretaria general del PCUS en 1985, por fin un hombre joven tras dos ancianos. Desde el inicio evoluciona todo el bloque con una política transformadora que se denomino perestroika. Los objetivos iniciales eran meramente económicos buscando una recuperación acelerada para salvar el déficit respecto a occidente. Los pasos a dar fueron los siguientes: descentralización de toma de decisiones, mayor libertad a las empresas, incentivar la productividad, disminuir la corrupción. Se perseguía la autonomía financiera de las empresas, se comenzaron a permitir las actividades individuales y se incentivo la formación de cooperativas. Sin embargo la extraordinaria rigidez del sistema no permitió que estas reformas estuvieran el efecto deseado. Con ello el propio sistema se mostró inviable.
La perestroika económica vino acompañada de una gran reforma política. Sin embargo Gorbachov no fue capaz de explicitar el tipo de actuaciones concretas para conseguir dichas reformas. En lugar de ello emprendió una política dubitativa que generó más tensiones entre la nomenclatura comunista y los sectores más reformistas.
Dos fueron los programas económicos: el primero de 1985 al 87, y el segundo de 1988 al 89. En el primer programa se comenzó a permitir cierto pluralismo político. El resultado fue muy significativo porque comenzó a a flor a una fuerte oposición al partido comunista que hasta el momento había sido fuerza única con un gran auge de fuerzas independientes y no oficialistas. En marzo de 1990 el Partido Comunista anunció su renuncia a permanecer como partido único y a mantener la dictadura del proletariado. Esto permitió la rápida aparición de partidos y agrupaciones políticas los resultados de las siguientes elecciones evidenciaron el imposible mantenimiento de la hegemonía del Partido Comunista. Las diferencias dentro del partido se hicieron insalvables entre comunistas ortodoxos y aperturistas debilitando la posición de Gorbachov. La situación más grave surgió con la victoria de candidaturas independentistas en Estonia, Letonia, Lituani, Georgia, Armenia y Moldavia. Se evidenciaban unos problemas nacionalistas que desestabilizarían definitivamente la Unión Soviética.
3.3. La caída del Muro de Berlín y la disolución del bloque del Este.
Entre 1989 y 1991 se produjo la crisis terminal y el derrumbamiento de los regímenes comunistas que desde el fin de la Guerra Mundial se había mantenido en la Europa del Este. La desintegración del sistema socialista de tipo soviético fue causada por un conjunto de factores en un contexto de deterioro económico degradación de condiciones de vida y corrupción en la administración y la producción. Los factores fueron tanto internos como externos.
Factores internos: la creciente debilidad de los partidos comunistas, el incremento de la disidencia política, el despertar de la sociedad civil y las iglesias nacionales en distinto nivel de implicación.
Factores externos: el más importante fue la política exterior llevada por Gorbachov con sus aliados. Al dar por terminada la época de soberanía limitada la evolución de los acontecimientos condujo a la ruptura del sistema soviético. En todos los países satélites la evolución fue muy similar aunque los ritmos fueron propios de cada uno de ellos. En todos ellos la finalización del monopolio del ejercicio del poder por el Partido Comunista condujo una rápida transformación del marco constitucional y acabo imponiendo la ruptura con el antiguo sistema político nacional y la salida de cada uno de los países del bloque soviético.
En Polonia el sindicato Solidaridad jugó un papel muy importante ya convertido en partido político. En junio de 1989 Solidaridad obtuvo todos los escaños reservados a la oposición en la cámara baja y 99% en el Senado. A consecuencia de ello el presidente del Jaruzelski tuvo que llamar al sindicalista Mazowiecky para formar gobierno dando comienzo de modo efectivo a la transición. A través de unas duras medidas se consiguió una reducción espectacular de la inflación de 950% anual se pasó al 26%. En diciembre de 1990 fue elegido presidente Lech Walesa y en octubree del 91 celebraron primeras elecciones realmente libres con gran dispersión de voto en las cuales los excomunistas sólo lograron el 11,5% del sufragio.
En Checoslovaquia una depauperada economía mermada la capacidad del Partido Comunista para mantener el control social. Se formó el llamado Foro Cívico de Praga, con Vaclav Havel encabeza. A pesar de que el gobierno se pusiera a la defensiva se vio obligado a iniciar conversaciones con el Foro y este mero hecho precipitó los acontecimientos: el Partido Comunista renunció al monopolio de la actividad política y en diciembre de 1989 se formó un gobierno de unidad nacional con mayoría no comunista presidida por Calfa. Poco después Havel era nombrado presidente interino de la República. En la zona de Eslovaquia se formaba el denominado Público Contra la Violencia. Las elecciones del 90 otorgaban mayoría absoluta a público contra la violencia y al foro cívico de Praga. Comenzaba la transición pacífica hacia el Estado de Derecho.
En la RDA la crisis la debilidad del Partido Comunista y la decidida actuación del gobierno de la República Federal produjeron una rápida y peculiar transición. En 1989 el presidente Honecker intentó un rearme social del comunismo consiguiendo una amplia derrota. Aumentaba el descontento social y la emigración en masa en ciudadanos de la RDA a la República Federal. El 17 de octubre Honecker dimitía al día siguiente dimitió en pleno el político puro y el 9 dé noviembre se anunció la apertura del Muro. En diciembre el partido comunista renunciaba al papel dirigente así como al marxismo-leninismo y se transformará en el nuevo Partido del Socialismo Democrático. En breve se formó un gobierno de unidad nacional que convocaría elecciones en marzo de 1990. En la campaña electoral el propósito era único: la unificación alemana. El 3 de octubre de 1990 se incorporaba la extinta RDA a la RFA lográndose la ansiada unificación de Alemania.
Hungría y Bulgaria tuvieron sus respectivas transiciones de regímenes comunistas regímenes democráticos y el caso más sangrante lo protagonizó Rumanía donde el clan Ceausescu mostraba su intransigencia negándose a abandonar el poder. Esto propició la formación de una corriente contraria a su dictadura en el mismo seno del partido comunista auspiciado desde Moscú. Protestas cada vez más violentas dieron lugar a una tensa situación que acabó con la sublevación de la capital. El vacío de poder fue rápidamente llenado por un Frente de Salvación Nacional controlado por los comunistas contrarios el dictador. Evidencias de actitudes intransigentes de las nuevas autoridades llevaron a la formación en noviembre de 1990 de una gran coalición opositora llamada Alianza Cívica cuya actuación permitió unos programas reformistas realmente transformadores y una nueva constitución de diciembre de 1991 de signo inequívocamente democrático.
3.4. Fragmentación y desintegración de la URSS
Las tensiones territoriales en el interior de la URSS habían sido reprimidos por la férrea disciplina del Partido Comunista cuyo centralismo de hecho estaba respaldado por un falso federalismo. Con el debilitamiento del PC resurgen las identidades nacionales y estallan los conflictos interterritoriales especialmente entre las repúblicas bálticas, Asia Central y Transcaucasia.
Estonia Letonia y Lituania eran repúblicas muy industrializadas con el más alto nivel de vida de los cursos y muy relacionadas con Centroeuropa y Escandinavia. Con la perestroika surgieron en las tres Frentes Populares cuyos programas incluyian el propósito explícito de recuperar la soberanía nacional.
Por el contrario la República de la CIA central Kazajastán, Uzbekistán, Turkmenistán, Tayikistán y Kirguizistán eran las más pobres pero en ellas prendió fuertemente el Islam que hizo de fuerte lazo de identificación y de diferenciación respecto a Moscú.
La URSS se fragmentaba una vez que el Partido Comunista había perdido en partes significativas del país su antiguo monopolio del poder. Gorbachov primero reaccionó proponiendo una Confederación de estados soberanos que fue rechazada por las repúblicas bálticas y las caucásicas. Para frenar este proceso disgregador sectores comunistas ortodoxos conspiraron y dieron un golpe de estado para desalojar Gorbachov del poder. Pero la presión internacional y la reacción de las autoridades de la República de Rusia con Yeltsin encabeza supusieron el definitivo fracaso del golpe Gorbachov fue liberado y repuesto del poder si bien los acontecimientos ya le había superado.
Como consecuencia del golpe se liquidaron rápidamente las instituciones comunistas y se precipitó la desintegración de la URSS a finales de agosto de 1990. El 20 de agosto Boris Yeltsin, aprovechando un vacío de poder y con amplio apoyo popular, transfirió todas las instituciones soviéticas a la jurisdicción rusa asumiendo la jefatura del ejército en territorio ruso. Las repúblicas bálticas eran reconocidas como estados independientes por la comunidad europea y Rusia y Ucrania firmaban un tratado bilateral reconociendo explícitamente su independencia. El 2 de septiembre se disolvía el Congreso de diputados populares y el Soviet Supremo y el gobierno de la URSS. El día de Navidad de 1991 Gorbachov dimitía de la presidencia de una URSS que ya no existía.