Formas de explicación del cambio técnico. La ingeniería social "fragmentaria" y la sociología
marxista. Teleología, predicción y programas de cambio social. Los estudios CTS y diversas
tradiciones. La evaluación de la tecnología y el gobierno de la ciencia.
3.1. Formas de explicación del cambio técnico.
El problema del cambio técnico es central en la filosofía de la tecnología. Dependiendo del concepto de ciencia se concibe el de cambio técnico. La mayor parte de las explicaciones adoptan una perspectiva teleológica (finalista) que imprecisamente tratan de vincular a las explicaciones biológicas.
Esta interpretación considera a la técnica como un conjunto de instrucciones que supone producción. La técnica sin embargo parte del mucho más amplio conjunto del conocimiento útil, con el que se relaciona de forma parecida a como el fenotipo se relaciona con el genotipo. Pero al indicar que es una cuestión de conocimiento – fenómeno cultural – ya queda limitada la perspectiva biológica.
Dice John Ziman:
"La cuestión tiene importancia no tanto porque cada elemento del cambio tecnológico se pueda hacer corresponder con un momento preciso de la evolución biológica, sino porque nos hemos dado cuenta de que la propuesta de Darwin consistió en describir un caso especial de un conjunto de teorías dinámicas que suelen llamarse darwinistas."
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3.1.1. Artículo de Joel Mokyr “Thinking about Technology and Institutions”
1. Introducción
- En la sociedad del conocimiento, las relaciones entre personas convierten en reales las potencialidades del conocimiento y las traducen en riqueza. Por eso la fuga de cerebros emigrantes a occidente, entre otros motivos.
- Pequeñas diferencias en las condiciones iniciales pueden suponer bifurcaciones históricas.
2. Instituciones y Tecnología en el crecimiento económico
- Existen tres vías de crecimiento: ahorro, tecnología e instituciones (regulación).
- La tecnología es conocimiento. Para ello el flujo de información es crucial: el crecimiento económico depende de que lo que unos saben puedan llegar a saberlo muchos.
- Los costes del cambio tecnológico son mucho menores que los beneficios que reporta en consecuencia.
- Como el 80% de los beneficios se los llevan agentes en torno al inventor, la investigación y desarrollo no es tan interesante.
- El retorno público producido por la innovación es muy inferior – y no tiene visos de cambiar – al retorno privado.
- En el ámbito de las instituciones, las circunstancias no económicas ni tecnológicas – empezando por la información asimétrica – tienen repercusiones determinantes en el desarrollo y evolución históricas de las sociedades.
3. Los comienzos del Crecimiento Moderno
- La innovación hasta 1750 se había basado más en la adquisición de técnicas por prueba y error. Sin conocer los principios, toda mejora estaba abocada al estancamiento o incluso a la involución.
- Por aquel entonces no se comprendía que el comercio no es un juego de suma cero. Cualquier intento por aumentar el beneficio tiene como inevitable resultado la reducción del de otro.
4. Una nueva interpretación del crecimiento moderno
- El camino de la historia está tan determinado por contingencias como por fuerzas deterministas que los científicos sociales son capaces de analizar.
- En el mundo actual las proyecciones del modelo económico han variado: expansión demográfica, evolución técnica, evolución científica, popularización del conocimiento,…
- El comienzo del cambio es un tema controvertido aunque en general se relaciona con la simbiosis entre la ciencia y la tecnología en la revolución científica del XVII y la industrial del XVIII - XIX que ha desembocado en el siglo XX.
- La relación ciencia-tecnología se ha vuelto más compleja. La noción lineal de que la ciencia prepara el terreno a la tecnología ha sido abandonada.
- El enfoque en los aparatos trajo el sentido contrario para explicar por qué ciertos aparatos tradicionales funcionaban hallando principios que luego extrapolar a nuevas tecnologías.
- La revelación artificial hizo que fuera la tecnología la que amplió la capacidad de conocimiento de la ciencia realimentando a su vez a la tecnología con nuevas soluciones fuera del mesocosmos.
- La retórica del conocimiento establece una relación por la cual las tecnologías útiles y de resultado eficiente son mucho más persuasivas que la ciencia que las precedió, al mismo tiempo que sólo aquellas acordes con una teoría científica que haya ganado suficientes adeptos pueden salir adelante. Un buen ejemplo de esta simbiosis es el de la fiebre amarilla: la biología estudió que los insectos podían ser portadores de la enfermedad lo cual impulsó la aceptación de las técnicas de insecticidas que, con su aplicación efectiva, lograron refrendar la teoría científica.
5. Realimentación entre instituciones y tecnología
- Influencia de las tecnologías sobre las instituciones: La tecnología provoca cambios en el comportamiento humano, en el comercio y por extensión en las instituciones que lo regulan y se sirven de ello.
- Influencia de las instituciones sobre la tecnología: En este sentido las instituciones han regulado la efectividad con que las sociedades han logrado evoluciones tecnológicas.
6. El alumbramiento y los orígenes del Crecimiento
- El alumbramiento tiene que ver con el contexto de lucidez de la Ilustración – como por ejemplo a través de la Gran Enciclopedia – que permitió poner en contacto a los científicos con los fabricantes, la difusión de conocimiento, el caldo de cultivo de la inminente revolución tecnológica de la industria.
7. Pensamientos finales
- La Revolución Industrial ha supuesto el fenómeno que más profundamente ha afectado los estilos de vida del ser humano en Occidente en los últimos siglos.
- El cambio no es sólo material sino también de perspectiva: el cambio tecnológico del XIX era visto como una solución útil y bienvenida, pero puntual; hoy sin embargo, vivimos persuadidos de la mejora continua de la tecnología de la que esperamos todo, en una cuestión sólo temporal, y cada vez con plazos más breves.
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3.2. La ingeniería social "fragmentaria" y la sociología marxista (NO FORMA PARTE DEL PROGRAMA OFICIAL).
La realidad social del siglo XX fue analizada de dos formas bien distintas encarnadas en:
La sociedad abierta de Popper.
Las corrientes marxistas.
El asunto central que abordan estas corrientes, entre otras, es el de si podemos diseñar el futuro o no nos cabe sino actuar mediante ensayo y error, procurando que sea corregible el proceso que elegimos.
Sociedad abierta de Popper: como en el caso de la ingeniería social fragmentaria, se trata de proceder a ensayos en un espacio social bien delimitado que nos permita corregir, que nos permita revisar, que podamos volver atrás.
Utopismo de la sociología marxista: se insiste en la determinación económica de los procesos sociales y se entienden las transformaciones técnicas y la aparición de nuevas tecnologías como los procesos claves que determinan el conjunto del proceso social.
- Esta concepción considera que los individuos sólo pueden actuar de acuerdo con las grandes corrientes sociales que decididamente vienen determinadas por la base económica tecnológica.
- Así se plantea hasta qué punto es posible hablar de determinación, aunque es oportuno percibir que esa estructura productivo-tecnológica también es el resultado no intencional de procesos sociales.
- Todo este entramado, sin embargo, puede concluir en una interdependencia simplista que lo una todo con todo, lo que es decir: nada con nada. Es este, según algunos, el principio fundamental de la pseudociencia.
3.3. Teleología, predicción y programas de cambio social.
Con frecuencia consideramos que explicamos la conducta de alguien o la misma existencia de algo indicando la función que realiza. Este tipo de explicaciones finalistas resultan problemáticas porque hacen referencia a intenciones o nos remite a algún agente inteligente que así las creó.
A. Rosenberg ha indicado que el problema filosófico no consiste en decidir si estas explicaciones son legítimas en biología sino en ofrecer un análisis del método y la teoría biológicas que explique por qué resultan indispensables este tipo de explicaciones.
En biología se produce la fundamentación en términos de la selección natural, pretendiendo que los efectos expliquen las causas, que sin embargo son anteriores a ellos. La explicación real es que la adaptación de mejores y aleatorias variaciones al entorno. La afirmación funcional hace referencia en realidad sólo a los efectos inmediatos y a causas anteriores en el pasado evolutivo.
Es difícil por tanto extrapolar el auténtico modelo explicativo de biología (modelo funcional) al ámbito de las ciencias sociales, y en particular, en el caso del cambio tecnológico. La diferencia se encuentra entre la explicación intencional y la funcional.
No se trata de negar el necesario trabajo interdisciplinar, sino aclarar la falacia de transportar el modelo explicativo de las ciencias biológicas al de las ciencias sociales.
Como dice Nagel, los genes no mutan en respuesta a las necesidades que un organismo pueda tener. La selección natural lo es en el sentido pickwickiano no en el de previsión, foresight. No preserva los organismos que tengan rasgos que no son ventajosos para los organismos en su entorno actual, pero que puedan ser ventajosos para ellos en entornos diferentes.
3.3.1. Artículo de Nagel “Teleology revisited”
Introducción, I
El de John Dewey es un buen ejemplo de inspiración en la biología para justificar un sistema – en este caso lógico – teleológico. Aunque las ideas asociadas con el término teleológico han tenido una historia larga, y el lenguaje teleológico sigue levantando susceptibilidades entre científicos y filósofos, su uso en biología así como en las ciencias psicológicas y sociales está muy extendido. En el lenguaje teleológico se distinguen dos tipos de explicaciones: las orientadas a un fin y las funcionalistas. La estructura de las explicaciones funcionales difiere de la estructura de las explicaciones del comportamiento orientado a un fin.
Introducción II
Nagel examina tres nociones posibles de procesos orientados a un fin:
1. Son procesos intencionales, basados en la intención como estado mental, que cuentan con la querencia de un fin y la creencia de que una acción lo obtiene, de modo que se establece cierta consideración causal entre la acción y el estado mental de querencia del fin y de la creencia en que la acción conduce al fin, más que el fin en sí mismo.
2. La segunda noción tiene que ver con el comportamiento orientado, compatible con el anterior, del ser humano en general que se sostiene aun cuando el fin no sea obtenido. Se apoya en la plasticidad del fin entendida como que puede llegarse hasta él por distintas vías.
3. La tercera noción es la que adscribe la orientación a un fin tan sólo a aquellos seres con capacidad de albergar intenciones, deseos y creencias, de forma que sólo en esta categoría entra la especie humana. Una interpretación extensiva de esta noción encuentra analogías entre algunos sistemas (animales y mecánicos) y el estado humano. Parece razonable admitir el significado original es el de proceso intencional y que actualmente se utiliza una extensión metafórica de él.
Nagel no encuentra sentido a la extensión por analogía de la noción de orientación a un fin. Y en todo caso, habiendo soslayado esa dificultad, tal analogía nunca se podría referir al estado interno sino a sus consecuencias externas, de comportamiento (behavioral).
Introducción III
El segundo aspecto que Nagel analiza es el de orientación a un fin desde la perspectiva de código programado, al que se referirá como el punto de visa de un programa, y que ejemplifica a través del código genético que programa el desarrollo celular.
Enrst Mayr tiene dos consideraciones acerca de este comportamiento orientado a un fin:
1. El teleomático, considerado como aquel proceso regulado externamente por fuerzas y condiciones que lo hacen conducirse automática y pasivamente hacia un fin.
2. El teleonómico, evitando el manido término teleológico, es aquel proceso que posee la propia dirección de la operación de un programa. Sin un fin programado no existe proceso teleonómico. Un programa no contempla sólo las instrucciones, sino también los mecanismos internos de respuesta ante situaciones adversas para lograr el objetivo.
Según Nagel a la propuesta de Mayr hay que hacerle dos observaciones:
1. La definición de programa no distingue entre los procesos orgánicos biológicos y aquellos llevados a cabo por artefactos fabricados por el hombre.
2. Por otro lado, su definición de programa abarca tanto los procesos teleonómicos cerrados (como la evolución celular a partir del ADN) y los abiertos (como aquellos llevados a cabo en los seres desarrollados que adquieren experiencia y modifican su comportamiento), sin afrontar la cuestión de si el programa tiene un fin predecible.
Nagel se pregunta ¿cuál es la contribución de la noción de programa a los procesos orientados a un fin?
- No es posible determinar si un proceso está orientado a un fin por su programa.
- Que un proceso esté controlado por un programa no lo hace necesariamente orientado a un fin. Todavía no se han determinado los requisitos que debe cumplir un programa para que controle un proceso orientado.
- Si el programa conduce a un fin predecible es un problema empírico, que no puede resolverse a priori. Es tan fiable la predicción de un fin en un proceso abierto como en un cerrado.
- No es sencillo diferenciar un proceso orientado de uno que no lo está. Las definiciones de procesos teleomáticos y teleonómicos resultan ambiguas (al menos eso es lo que afirma Nagel)...
Introducción IV
Gerd Sommerhoff (punto de vista sistemático de propiedades para que un sistema sea orientado a un fin) estudió los requisitos que deben cumplir los procesos en cuanto sistemas para satisfacer su clasificación como orientados a un fin, al margen de sus particularidades (si hay agentes intencionales humanos o sistemas inanimados).
1. Una caracterísitica es la plasticidad, entendida como la capacidad de alcanzar el mismo fin por distintas vías.
2. Otra de ellas es la persistencia, entendida como la capacidad de compensar adversidades que sucedan.
No es suficiente con que una acción se desencadene efectivamente para concluir en que está orientado a un fin. El requisito debe ser más exigente relacionando el conjunto de posibles valores de las magnitudes que provocan la reacción y muestra su resultado.
El punto de vista sistemático de propiedades pretende cubrir el comportamiento orientado a un fin.
1. Los procesos orientados a un fin en sistemas vivos tienen claramente un programa que contiene las instrucciones con las que desarrollarse y realimentarse. El orígen de este programa es cuestión de la teoría de la evolución.
2. Las variables que intervienen en la realización del fin deben ser ortogonales, es decir, independientes. Por supuesto, ortogonales en referencia a condiciones ajenas al sistema, por lo tanto, no completamente ortogonales.
3. Existe cierto relativismo, aunque no fatal, en esta definición, porque la historia ha considerado independientes variables que luego se ha demostrado que no lo eran.
Introducción V
- Gracias al punto de vista sistemático de propiedades, es posible explicar procesos orientados a un fin en la biología sin recurrir a ninguna expresión con connotaciones teleológicas.
- Algunas explicaciones se expresan en términos de condiciones antecedentes y leyes causales; y los procesos orientados a un fin, entre otros, pueden en principio ser explicados de este modo.
- Es una idea equivocada suponer que el único modo en que las explicaciones teleológicas pueden construirse es como inferencias de los efectos a las causas – es decir, explicaciones de la existencia de alguna entidad en término de los efectos comprobados que la entidad tiene en el sistema del que es un componente.
- Robert Cummins cree que es legítimo razonar desde los efectos hacia las causas, apoyado en el razonamiento de considerarla como una inferencia de la mejor explicación. Pero se comente el error, sostiene, de confundir la inferencia a una explicación de la explicación misma.
CAPITULO I
- La definición de función según los profesores Walter Bock y Gerd von Wahlert es la de conjunto de todas las características manifiestas y dispuestas de un elemento en distintas circunstancias.
- Esta acepción no tiene connotaciones teleológicas.
- Pero como reconocen, esta definición no expresa lo que está más ampliamente aceptado en su comprensión, y que se intercambia fácilmente con el de papel biológico.
CAPITULO II
- Una segunda explicación se basa en el significado teleológico con el que se asimila el concepto. Esta acepción caracteriza teleológicamente un comportamiento no humano como una extensión metafórica de un concepto antropomórfico.
- Larry Wright habla de las funciones conscientes como aquellas asignadas a ciertos artefactos por sus creadores conscientes.
- La función es aquel efecto en particular para el cual fue construido el elemento, dentro del conjunto de posibles efectos que produce en el sistema.
- Si excluimos la posibilidad de intervención divina, en el caso biológico es la Selección Natural la que fundamenta esta elección de una forma biológica para realizar determinada función.
- Su propuesta pasa por considerar causales las explicaciones funcionales. Sin embargo, Wright no considera que la existencia de un elemento quede explicada por los efectos que produce.
- Cuando asignamos una función a un elemento estamos explicando al mismo tiempo por qué ese elemento está presente en el sistema.
- Las objeciones que se le pueden hacer al modelo de Wright son varias:
1. Su planteamiento supone que una función sólo puede predicarse de un elemento sólo si son conocidos – o existen buenas razones para creerlos así – tanto a la función como al elemento, así como que dicho elemento ha sido seleccionado debido sólo a esa función. Sin embargo los biólogos asignan funciones a elementos cuya justificación o causa selectiva desconocen.
2. La principal objeción es la de que considera que un elemento está donde está sólo por la función que realiza. La selección natural no juega un papel en la formación de un elemento en particular.
3. Él considera que las explicaciones funcionales tiene siempre la misma estructura (sean naturales o no), separándose de las explicaciones físicas.
¿Quiere decir esto que la selección natural realmente genera órganos en los seres vivos porque tienen determinados efectos? Esto, según Nagel, atenta contra las teorías neo-darwinistas.
1. Los genes que se heredan vienen determinados por procesos aleatorios, no por los efectos que éstos pueden producir.
2. La mutación de genes también es aleatoria, y no se da en respuesta a ninguna necesidad.
3. La selección natural opera sobre organismos, y no sobre sus genes.
4. La selección natural no es un agente sino un complicado proceso concretado al instante y cada individuo.
5. La selección natural no es proactiva; no preserva las ventajas que podrían tener en escenarios futuros los genes que hoy resultan desventajosos.
6. Sin embargo es justo decir, como sostiene Dobzhansky, que la selección natural produce ciertos genotipos, aunque sepamos que en la práctica son las mutaciones aleatorias y la reproducción las que los generan, ésta la moldea y la conduce hacia canales más adaptados.
7 Mayr lo resume ejemplificando al decir que no dudamos en tachar de creativo al escultor, aunque se limite a eliminar las esquirlas de mármol sobrantes. Literalmente no es un agente creador, ni literalmente dirige, ni literalmente selecciona con visión de futuro.
CAPITULO III
El punto de vista heurísitico parte de la contradicción entre dos postulados de Kant acerca del movimiento del mundo:
1. El que considera al mundo como una máquina cuyo movimiento viene determinado por leyes propias.
2. El que contempla la posibilidad de que algunos procesos no sean explicados de este modo.
Esta aparente contradicción se resuelve afirmando el carácter heurístico de las afirmaciones sobre los fines de la biología, que efectivamente no podemos conocer (salvo los nuestros, o ni tan siquiera) pero que afirmamos de seres no humanos por su conveniencia práctica.
Broad sostiene la definición de sistema teleológico como aquel que puede ser considerado como si existiera una inteligencia ordenadora que lo dirige, y que investigándolo se encuentran nuevas relaciones que no refutan esa apariencia.
Ambas consideraciones son el germen del agnosticismo acerca de la verdad de las explicaciones funcionales. Este agnosticismo tiene su raíz en considerar:
1. Que no puede considerarse intencionado, lo que puede explicarse por leyes naturales.
2. Que lo funcional sólo puede reconocerse si existe una intención que lo dirige.
Nagel, sin embargo, considera que puede realizarse una definición de descripción funcional que no implique teleologismo.
CAPITULO IV
El punto de vista del bienestar (welfare) sostenido por Hempel considera que las funciones biológicas se fundamentan en una tendencia a beneficiar al organismo individual, al ecosistema o a la especie según el contexto. Sin embargo, si éste es el fundamento de las explicaciones funcionales, entonces no queda explicada la existencia del elemento que desempeña la función. La explicación es incapaz de explicar su explanandum. Esta carencia desaparecería si pudiera establecerse una premisa que hiciera que dicha función sólo puede ser desempeñada por determinado elemento. Pero el mismo Hempel niega que esto pueda sostenerse. Hempel concluye diciendo que, aunque las caracterizaciones funcionales pueden tener un considerable valor heurístico, apenas tienen capacidad predictiva ni explicativa.
Sin embargo, las explicaciones funcionalistas en biología no siguen necesariamente este patrón.
- No parece existir elemento alternativo para realizar ciertas funciones, al mismo tiempo que varios elementos pueden realizar la misma función, de modo que ninguno de ellos es estrictamente necesario.
- La cuestión reside en qué se entiende por “sistema normal”.
Hempel asume que existen condiciones necesarias para el correcto funcionamiento de un organismo.
- Qué se entienda por correcto funcionamiento y cómo se detecten las condiciones necesarias es vital.
- Hempel limita la funcionalidad de un elemento para que no sea counterintuitive (el latido del corazón sirve para producir sonidos de latido).
- Para decir que un sistema está funcionando correctamente no basta con decir que cada elemento está realizando su función. Para hacerlo, es difícil aplicar el criterio de Hempel para distinguir funciones de los meros efectos.
También Michael Ruse sostiene el punto de vista del bienestar.
- Nagel sostuvo que decir que un elemento está presente para poder realizar una función es lo mismo que decir que si se dan ciertas condiciones, sólo si ese elemento está presente es posible realizar una función.
- Ruse propuso dos objeciones: La primera consiste en la suposición de que cierto elemento sea necesario, insistiendo tanto como hizo Nagel en la necesidad de su presencia; la segunda en que el uso de explicaciones funcionales presupone un sistema orientado a un fin.
- Ruse cree que un enunciado funcionalista es fuertemente counterintuitive.
- Ruse sostiene que decir de un elemento que cumple cierta función en un sistema significa dos cosas: que el sistema realiza esa función a través del elemento en cuestión; y que dicha función es una adaptación para la mejor supervivencia del sistema.
Nagel responde a Ruse argumentando que:
- Efectivamente, una explicación funcional presupone (no implica) la orientación a un fin del sistema.
- La función adscrita a un elemento contribuye a la realización de algún fin.
- Reconoce que bajo esta explicación, cualquier efecto puede considerarse una función, puesto que trata de realizar algún fin, aunque no necesariamente sean todos a un mismo fin.
Ruse sostiene que el argumento de que un organismo tiene un recurso adaptativo no implica que el organismo esté orientado a un fin.
Nagel, sin embargo, sostiene que la explicación funcional no implica que el organismo esté orientado a un fin. Considera que su punto de vista de orientación a un fin permite obtener una visión más completa de las explicaciones funcionales.
Sigue con sus argumentaciones diciendo:
- Aunque muchas funciones pueden considerarse adaptaciones, no todas ellas pueden considerarse así: Si el entorno cambia, la función sigue realizándose y ya no es adaptativa, a no ser que lo sea de otra forma.
- Los biólogos frecuentemente definene una función sin estar seguros de la capacidad de adaptación de dicha función. Quizá no es una objeción fatal, pero muestra la incongruencia que afecta en ocasiones a la biología.
CAPITULO V
Nagel sostiene que las adscripciones de orientación a un fin pueden explicarse sin emplear ninguna noción teleológica, y que pueden formularse de forma estructuralmente idéntica a las de las explicaciones en ciencias naturales.
Los enunciados funcionales pueden también reformularse sin conceptos funcionalistas, y tener la misma estructura que las explicaciones de las ciencias físicas. Por eso es preciso remarcar el carácter de ser estructuralmente idénticas a las explicaciones causales. Sin embargo, las explicaciones orientadas a un fin y las explicaciones funcionales no son similares:
- Las explicaciones orientadas a un fin se explican como consecuencias de una serie de premisas explicatorias. Un número de estas premisas son leyes causales, por lo que las explicaciones orientadas a un fin son causales.
- Las explicaciones funcionales no pueden caracterizarse igual. La ejecución de una función no es una condición antecedente del suceso posterior y que consideramos aparentemente efecto, y por tanto la premisa no es una ley causal.
¿Entonces?
- Las explicaciones funcionales hacen evidente el papel que desempeña un elemento en un sistema dado. En tal caso ¿no sería más provechoso detener las investigaciones sobre los efectos e investigar directamente las causas?
- La respuesta de Nagel es que las investigaciones sobre los efectos o consecuencias son tan legítimas como las realizadas sobre las causas o condiciones antecedentes.
En conclusión, Nagel considera que los conceptos y explicaciones teleológicos no constituyen una especie de construcciones intelectuales que sean forzosamente oscuras y deban ser tratadas con sospecha.
3.4. Los estudios CTS y diversas tradiciones.
Los estudios CTS surgen para dar respuesta a las insatisfactorias concepciones de ciencia y tecnología, a los problemas políticas y económicos, y a los movimientos sociales entorno a su desarrollo. Su perspectiva es una reacción social crítica con el cientifismo y la tecnocracia.
Existen dos tradiciones destacadas, que tienen en común una concepción de la ciencia como práctica, y el rechazo de una idea de tecnología como ciencia aplicada:
1. La europea de Science and Technology Studies. Se preocupa por los condicionantes sociales de la ciencia, por cómo los factores sociales contribuyen a la génesis y consolidación del complejo científico tecnológico. Es decir, atiende más a las causas sociales de la ciencia-tecnología.
2. La estadounidense de Science, Technology and Society. Se preocupa más por las consecuencias sociales de la tecnociencia. Es decir, atiende más a los efectos sociales de la ciencia-tecnología.
3.5. La evaluación de la tecnología y el gobierno de la ciencia.
3.5.1. Artículo de J. F. Álvarez “Capacidades potenciales y valores en la tecnología. Elementos para una axionomía de la tecnología”
Tenemos una gran renuencia para admitir la incertidumbre y la indeterminación en los asuntos humanos.
- El problema reside en la distinción entre riesgo e incertidumbre.
- Tradicionalmente se ha considerado a la posición que defensora de la incertidumbre bien como irracionalista, bien como conservadora, contraria a los desarrollos de ciencia y tecnología.
- Nuestra capacidad de proyectar y de predecir está avanzando pero de la misma forma se incrementa la incidencia de lo que no somos capaces de predecir.
- Nuestro sino es el de la racionalidad imperfecta. Las pretensiones de información completa son casos simples de pensamiento desiderativo, de confundir nuestros deseos con la realidad.
Un problema tradicional en filosofía de la ciencia (más aún en filosofía de la tecnología) es el de distinguir y conectar la explicación y la predicción. Aparte de la diferencia temporal su disparidad puede comprenderse con las nociones de incertidumbre y los filtros informativos. Los valores son filtros informativos que consideran de muy distinta forma las relaciones entre sociedad y tecnología. Estos valores condicionan los puntos de vistas desde los que analizar la realidad. Amartya Sen lo ha señalado al considerar inaceptable la exclusiva adopción del bienestar como fundamento informativo, basado en ciertos valores, omitidos otros.
- Buena parte de los análisis sobre el cambio técnico y sobre el impacto de las tecnologías en la sociedad se han realizado teniendo como estructura teórica subyacente la económica estándar.
Ello incluye sus supuestos utilitaristas y su modelo de elección racional: El individuo racional elige para maximizar su utilidad. La empresa elige para maximizar su beneficio.
- Este punto de vista se vuelve excesivamente restringido y hace inviable comprender el cambio.
Por analogía J. F. Álvarez sugiere el análisis de A. Sen en su crítica al utilitarismo y bienestarismo.
- Sen propone el espacio de funcionamientos como aquellas cosas que una persona puede valorar hacer o ser.
- Los funcionamientos que se valoran en el ámbito de la economía del bienestar son variados.
- Se tratan en términos de capacidades como funcionamientos efectivos (lo que uno puede hacer) o como alternativas posibles (oportunidades reales).
- J. F. Álvarez plantea diversas analogías entre la satisfacción de un conjunto de valores por parte de la elección de una persona y por parte de una propuesta tecnológica; del mismo modo lo plantea para el conjunto de capacidades (funcionamientos alternativos) que se presentan potencialmente tanto a las personas como a los evaluadores o instituciones tecnológicos.
· Las opciones tecnológicas y personales se refieren a la libertad de elegir entre alternativas, y la aplicación elegida se preocupa de los resultados efectivamente logrados.
· La heterogeneidad de los factores que influyen es un rasgo permanente de la evaluación.
- ¿Cómo seleccionar el peso de los distintos funcionamientos?
Sen habla de la necesidad de estar seguros de que los pesos utilizados están abiertos a la crítica a la par que disfrutan de una aceptación pública razonable.
La racionalidad que subyace a toda elección ha sido analizada por Sen en el contexto económico como la del rational fool que simplifica en exceso y pretende homogéneos los valores e influencias.
Herbet Simon habla de racionalidad acotada, por satisfacción o procedimental.
Hargreaves distingue entre racionalidad instrumental, acotada y expresiva.
Deborah G. Mayo analiza la evaluación del riesgo en un caso particular del formaldehído extrapolable a otros campos.
· La racionalidad científica está intrínsecamente condicionada por compromisos sociales.
· Parece que no hay ninguna salida entre el realismo ingenuo y el relativismo sociologista.
· Sin embargo, Mayo sostiene que hay otra manera de abordar las cosas:
Se debe atacar la separación entre evaluación del riesgo y política.
Pero se puede afirmar que existen procedimientos empíricos, técnicos y científicos para resolver conflictos entre diferentes estimaciones.
· Ello requiere de la revisión, no tanto de las situaciones de incertidumbre, sino en la misma noción de decisión en casos de certidumbre.
Ariel Rubinstein piensa que debemos distinguir dos tipos de consideraciones temporales para las decisiones:
· La decisión ex-ante, decidiendo lo que se va a realizar antes de que se revele la información, aunque la acción depende del contenido de la información que se va a recibir.
· La decisión ex-post, esperando a recibir la información antes de tomar la decisión.
· Con decisores totalmente racionales, esta diferenciación no tenía ninguna importancia.
A. Sen insiste diciendo que si un concepto tiene cierta ambigüedad básica […] una representación precisa de ese concepto ambiguo debe preservar esa ambigüedad en lugar de tratar de eliminarla. El utilitarismo rige las excesivas simplificaciones que sesgan la explicación de la realidad.
Sven Ove Hanson distingue cuatro grados de incertidumbre de alto nivel:
1. Incertidumbre en la demarcación (indeterminación de opciones)
2. Incertidumbre en la consecuencia
3. Incertidumbre de fiabilidad (cuando se está supeditado a la opinión de expertos)
4. Incertidumbre valorativa (indeterminación de valores)
La incertidumbre radical se da en situaciones en las que se dispone de información bastante menor a la supuesta en los trabajos habituales sobre riesgo en incertidumbre.
En resumen, este tipo de incertidumbre pone una vez más de manifiesto que el principio de tratar de hacer riguroso lo que conceptualmente puede ser difuso es un mal procedimiento.
Los irracionalistas no están necesariamente al lado de la incertidumbre, y los racionalistas no sólo han de considerar los riesgos calculados.
Extensión: muy buen resumen de las explicaciones funcionales:
https://filotecnologa.wordpress.com/2012/05/25/la-explicacion-funcional/