José Luis de Frutos Molinero nació el 18 de septiembre de 1949 en Madrid. Falleció el 26 de junio del 2006
Fue una de las figuras más representativas del judo español y que más escuela ha dejado dentro y fuera de España.
Los numerosos éxitos del maestro De Frutos abarcaban todos los ámbitos del Judo tanto deportivo como docente o bibliográfico; pero sobre todo donde destacó fue en el ámbito humano; a pesar de que -como todos los genios- fue incomprendido por algunos que no quisieron o no tuvieron ocasión de llegar a conocer su peculiar forma de ver y de entender la vida. Lo que ciertamente le acarreó serios problemas diplomáticos. Filosofía que agudamente transformaba en la práctica deportiva en donde se hacía querer.
En 1963, con 14 años, se inició en la práctica de judo a través del maestro Antonio Burrieza (con el que está en la foto de la derecha). En 1967, con 18 años, se proclamó por primera vez campeón de España. Revalidó el título al año siguiente.
En 1969, ya en categoría Senior, viajó a Barcelona para participar en el Campeonato de España, donde terminó proclamándose campeón de los pesos medios.
En septiembre de 1971 participó en el Campeonato del Mundo celebrado en Ludwigshafen (Alemania Federal) donde llegó hasta las semifinales. Ese mismo año, con tan solo 22 años de edad, se convirtió en maestro entrenador nacional, por José María Cagigal. En 1973 y 1974 también se quedó campeón de España Absoluto individual.
En 1975 ganó por quinta vez (de la categoría Senior) el Campeonato de España celebrado en la ciudad de Tenerife (Islas Canarias). Participó ese mismo año en el Campeonato de Europa celebrado en Lyon como preparación a los Juegos de Montreal 76.
Participó en los Juegos Olímpicos de Montreal (1976), y aunque no llegó a subir al podio al perder el bronce con el yugoslavo Obadov, se clasificó en 5º lugar después de derrotar a tres importantes competidores: al islandés Vidar Gudjohnsen de tate-siho-gatame, al venezolano Walter Huber también con la misma inmovilización, y ya en la repesca al turco Suheyl Yesilnur de okuri-eri-jime.
A pesar de todo, la Federación Española de Judo le premió con la Medalla de Plata al mérito deportivo por ser el judoca español que más lejos había llegado hasta ese momento.
Abandonó la competición activa en 1978, para dedicarse por completo a la enseñanza y a la preparación de futuros deportistas, competidores y docentes. En 1997 la R.F.E.J.y.D.A., con la que colaboró en sus distintas etapas, le hizo entrega del grado de Cinturón Blanco-Rojo 7º DAN.
Fue asistente técnico de Anton Geesik (10º dan). Fuera de España también impartió metodología en varios países de Europa y en el mismo Japón. En la historia del judo español quedará como el mejor especialista de judo suelo de todos los tiempos; pero su fortísimo O-Soto-Gake, su potente Harai-goshi o su eficaz Uchi-mata no tuvieron nada que envidiar a la de los mejores espadas internacionales. En judo suelo podría destacarse su inmejorable Tate-Siho-Gatame, en su distintas variantes, formas de llegar y combinaciones; incluso le sirvió para editar un libro monográfico sobre esta técnica: "Fundamentos de Ne-Waza y mi Tate-Shio-Gatame".
Desde su amistad trabajó estrechamente con la Federación Gallega de Judo y D.A., especialmente con su discípulo y Presidente Mario Muzas Cobo (en la foto) y con el equipo de Profesores colaboradores que durante años compartieron sus métodos docentes. Como Asesor Deportivo, no tardó en implantar su mejor criterio en las enseñanzas, y cursos de formación, de surtidas generaciones llegadas a Galicia desde todos los rincones de dentro y de fuera de España. Ayudando a crear el Colegio Gallego de Profesores de Judo, referencia española.
Falleció en junio del 2006 a la temprana edad de 56 años de un derrame cerebral. A su muerte la FEJ le premio con la Medalla de Oro al mérito deportivo en reconocimiento a todo su carrera deportiva.
“Frutos Molinero, José Luis de. Madrid, 18.IX.1949 – 26.VI.2006. Primer diploma olímpico del judo español.
Nació en el seno de una familia trabajadora. Su padre, Antonio Frutos, era conductor de autocares, mientras que su madre, Juliana Molinero, regentaba una mercería. En ocasiones, José Luis Frutos acompañaba a su padre en el autocar y este hecho fue decisivo en su vida deportiva. En uno de estos viajes, Antonio Frutos llevó a su hijo, que en esa época tenía doce años y era un niño de complexión delgada, a visitar a un grupo de especialistas de cine en un rodaje. En un descanso, mientras charlaban, uno de los especialistas le sugirió que llevara a José Luis Frutos a su gimnasio, a practicar judo, para que se fortaleciera. Así lo hizo y a partir de ese momento José Luis empezó a entrenar todos los días, primero alternándolo con sus estudios, más tarde, con su trabajo de mecánico, hasta que en 1967 logró el Campeonato de España y a partir de ese momento se dedicó por completo a su gran pasión, el judo.
Maestro entrenador nacional desde 1971, abrió en 1972 su propio gimnasio con el lema “Gimnasio De Frutos. Salud y Bienestar”, en el que él impartía personalmente las clases de judo, con entusiasmo, con total entrega y, sobre todo buen humor, siendo fiel a su pensamiento: “La responsabilidad del profesor es emplear un método seguro, divertido y fácil”. El ímpetu, la superación personal y el tesón le hicieron merecedor de múltiples premios y condecoraciones a lo largo de su vida deportiva, consiguiendo que entre sus alumnos hubiera varios campeones de España, de Europa y medallistas mundiales.
Con el paso de los años, ese ímpetu y ese espíritu de lucha y de superación se fueron transformando en sabiduría, humildad y dedicación total a la docencia, en la que se especializó siendo uno de los maestros más destacados de España, que le llevó a ser el seleccionador nacional absoluto entre 1980 y 1982, y le convirtió en asesor técnico de Antón Geesink, máxima figura del judo mundial, cinturón rojo 10.º dan y miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), y, desde 1992, en asesor técnico de la Federación Gallega de Judo, donde toda la experiencia que el judo y la vida le habían dado dieron sus frutos con la publicación de varios libros de enseñanza y numerosos éxitos deportivos.
Persona abierta, alegre, divertida, lejos de quedar deslumbrado por la fama y los éxitos, aprovechó todos los conocimientos adquiridos para transmitirlos a generaciones más jóvenes, tanto en su gimnasio como en los distintos stages nacionales e internacionales en los que participó como miembro del equipo técnico junto a otros maestros de judo, entre ellos, Okano, Isiro Abe, Vial, Matsumura o Daigo. Fue asesor técnico de la Federación Española de Judo desde 1996, así como coordinador técnico entre la Federación Madrileña de Judo y la Comunidad de Madrid en el proyecto IES. Como docente, fue profesor en la Universidad Complutense de Madrid.
Su lema de docencia en la madurez de su vida fue “Hacer fácil lo difícil”. Según sus palabras, “no hay malos alumnos, sino profesores sin método”. Pensaba que el judo era “sólo un camino para hacer mejor a la persona, física e intelectualmente”. Afirmaba que “con humildad, constancia y tesón en la vida de la persona, todo se puede conseguir”.
Este cinturón negro 7.º dan y especialista en las modalidades de judo suelo, judo pie, katas y defensa personal acumuló un amplio historial deportivo, entre los que se pueden citar el Campeonato Iberoamericano en 1973 y 1975 y ese año, además, el Campeonato de la Primera Copa Latina. Fue elegido Mejor Judoka en 1974 y 1975 —este año también fue elegido judoka de más depurada técnica en España— y seleccionado para los Campeonatos de Europa desde 1967 hasta 1975 y para las Copas del Mundo desde 1971 hasta 1978. Obtuvo la Medalla de Bronce al Mérito Deportivo en 1975 y, al año siguiente, la Medalla de Plata al Mérito Deportivo. También logró la Medalla Extraordinaria y el Diploma del Cincuenta Aniversario del Judo Español: 1949-1999. Pero habiendo sido una de las personalidades más destacadas del judo en España y fuera de nuestras fronteras, su mayor logro fue el cuarto clasificado en las Olimpiadas de Montreal de 1976, el mejor resultado del judo español logrado entonces en unas Olimpiadas. Además, consiguió hasta ocho veces el título de Campeón de España (1967-1975).
Obras de ~: Fundamentos de Ne-Waza y mi Tate-Shio-Gatame, Madrid, 1981; Prontuario de Judo, Madrid, 1988; Mi Judo, Madrid, 1996; Poder de Seguridad, Madrid, 2002; Método Didáctico de Judo Infantil, Madrid, 2003; La Seguridad a través de la Negociación, Madrid, 2003; Método de Auto-Defensa Air-Marshalls, Madrid, 2004; Clases Curriculares IES, Madrid, 2005.”
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1976
1977
AUTOR:
COLABORADOR (Anton Geesink):
En la foto superior José Luis de Frutos con el Maestro Taira