Juliet: What's in a name? That which we call a rose
By any other name would smell as sweet;
William Shakespeare
Romeo and Juliet
Me encuentro en Instagram con un video del usuario @jassetm sobre los nombres reales de cosas que en Barranquilla muchos suelen llamar de otra forma. El usuario relacionó tres casos más o menos pertinentes:
Centro Ejecutivo I. Nombre oficial del edificio conocido como Miss Universo. No estoy de acuerdo con este ejemplo, pues salta a la vista que Miss Universo es un remoquete. Es como si alguien creyera que el edificio Girasol se llama “el portacomidas”; el parque Sagrado Corazón, “Santo Cachón”; la sede norte de la Universidad del Atlántico, “Zarabanda” y que el barrio Villa Carolina se denomina “Springfield”, casos que analizaré más adelante. El Centro Ejecutivo I forma parte de un complejo de 3 edificios de oficinas. Fue diseñado por el arquitecto Fausto David Jalil y construido en 1979; el proyecto fue financiado por Julio César Nasser David, jefe del clan Nasser Arana y capo del Cartel de la Costa. Un verdadero ícono de Barranquilla, el Centro Ejecutivo I albergó las oficinas administrativas de Intercor hasta que fueron trasladadas a Bogotá en 2005, hecho que marcó el inicio del declive del inmueble. En 2015, una absurda intervención de los nuevos dueños volvió verticales los ventanales originalmente inclinados, los cuales seguían y acentuaban el contorno curvo del edificio. Dicha alteración fue lamentada por el arquitecto Jalil, pero así se quedó.
Edificio o Palacio Nacional. Esta vez acierta a medias @jassetm, pues ciertamente demasiada gente llama “centro cívico” al edificio Nacional, el de las escaleras en forma de caracol y que bien habría servido de escenario para una película de Hitchcock. Hay que remontarse a los años 1930, época en que se propuso la construcción de un centro cívico para Barranquilla. Sea lo primero ilustrar que el centro cívico de una ciudad es el sector ―generalmente de su centro― diseñado y reservado para concentrar las instituciones gubernamentales y administrativas. En diversas ciudades del mundo este concepto es más amplio e incluye museos, teatros y bibliotecas, entre otras infraestructuras culturales y públicas. Pues bien, el edificio Nacional, ejemplar temprano de la arquitectura moderna diseñado por el arquitecto alemán Leopold Rother, fue la única estructura que llegó a construirse del fallido proyecto del centro cívico de Barranquilla. Su construcción empezó en 1946 y fue inaugurado en 1957. Esa es la razón por la que en el imaginario de cierta facción de la colectividad pasó a ser el centro cívico por antonomasia, fenómeno nada improbable y muy propio de mentes distraídas. Paradójicamente, además del mencionado edificio Nacional (donde funcionan juzgados y oficinas nacionales), en el lote pensado para centro cívico de Barranquilla ―magníficamente ubicado entre las calles 38 y 40 y las carreras 44 y 46―, se terminaron construyendo, entre los años 1950 y los 1980, diversos edificios administrativos y gubernamentales como el Palacio Municipal de Barranquilla (cuya construcción comprendió entre 1955 y 1959, y donde funcionó la Alcaldía entre ese último año y 1996, así como el concejo hasta este año, y lo siguen haciendo un puñado de instituciones como el Archivo Histórico de Barranquilla), el edificio Palacio de la Gobernación del Atlántico (años 1960, terminado en 1978), el antiguo Palacio de las Telecomunicaciones o edificio de Telecom (1965, hoy sede de juzgados también), la sede de la Asamblea del Atlántico (1978), la torre Lara Bonilla (años 1980, asiento de la rama judicial, absurdamente adosada al Palacio Nacional, con el que no tiene ninguna relación arquitectónica formal) y una sede de la Registraduría Nacional del Estado Civil.
Puente Laureano Gómez. Esta trascendental estructura construida sobre el río Magdalena e inaugurada en 1974 fue, desde el primer momento, conocida en todo el país como puente Pumarejo, espontánea denominación impuesta de facto por la gente en reconocimiento a su principal impulsor, el político liberal barranquillero Alberto Pumarejo. Tan hondo caló el nombre en el imaginario colectivo, que hasta le dio título a una canción surgida en medio de la euforia generada por la puesta en servicio del puente. No obstante la gratitud popular, el puente recibió legalmente el nombre de Laureano Gómez, conflictivo dirigente conservador, ingeniero civil, periodista de excelsa pluma, elocuente orador y presidente de Colombia (1950-1953). Mucho tiempo después, la administración Uribe Vélez anunció la construcción de un nuevo puente sobre el río en el Plan de Desarrollo 2006-2010. La obra fue iniciada y ejecutada casi en su totalidad por el gobierno Santos Calderón (2010-2018) y fue inaugurada en 2019 por Duque Márquez, el presidente que no existió, tanto, que ni siquiera tuvo la corrección de participar el acto a Santos C. Debido al desaguisado histórico que dio como resultado que el puente inaugurado en 1974 se conociera con un nombre distinto del de iure, del que, dicho sea de paso, muy pocos tuvieron noticia, la nueva obra fue denominada puente Pumarejo mediante la Resolución 6427 del 19 de diciembre de 2019 emitida por el Ministerio de Transporte. Otro acierto de @jassetm desde el punto de vista de los desinformados.
@jassetm pidió más ejemplos de sitios conocidos por apelativos distintos de los, digamos, oficiales, y complemento con lo siguiente:
Caño del Mercado. Erróneamente, muchos le dicen caño de la Auyama al caño del Mercado. El caño de la Auyama, folclórica denominación cuyo origen se desconoce por completo, nace cerca del puente Pumarejo y se interna en Barranquilla detrás de la Zona Franca hasta desembocar en el caño Arriba. Cuando llueve, el otrora infausto arroyo de Rebolo desagua en el caño de la Auyama, por lo que los cadáveres de los arrastrados por el torrente que se formaba en la carrera 21 antes de su canalización eran recuperados en el caño. Por su parte, el caño del Mercado nace frente al Mercado de Granos, exactamente en el punto donde el caño Arriba hace un giro de 90º y empieza a discurrir en dirección norte, paralelo a la calle 30, hasta desembocar en el caño de los Tramposos a la altura de la Intendencia Fluvial. El caño del Mercado y sus riberas conforman la peor degeneración urbana y humana de Barranquilla comoquiera que, no contentos con sus pútridas aguas, la cloaca a cielo abierto que es, el basurero en que lo convirtieron los desgraciados que frecuentan esa zona y la contaminación ambiental que importa, desde hace décadas deambulan allí, a la buena de Dios, toda clase de depravados especialmente traídos del interior de Colombia, los cuales consumen y asesinan a la vista de todo el mundo sin que la autoridad se apersone a liquidar tantas monstruosidades.
Caño de la Tablaza. Cuando en las primeras décadas de la centuria pasada diversas compañías navieras se asentaron a orillas del caño de la Tablaza, algunos lo denominaron caño de las Compañías, casi condenando al olvido al nombre original. Este reemplazo parcialmente consumado fue amargamente criticado por el presbítero Pedro M. Revollo en sus Memorias publicadas en 1955.
Streamline Moderne. Durante demasiado tiempo, muchos edificios en Barranquilla fueron clasificados como de estilo Art Déco, grave error conceptual surgido en las mismísimas entrañas de las facultades de arquitectura de la ciudad. En otros términos, fueron los propios arquitectos no solo los responsables del origen de este descomunal equívoco, sino, como consecuencia lógica, de su propagación y lógica adopción por gente común ―que solo repite como cotorras―, situación agravada y amplificada en la actualidad por los graciosos irresponsables que posan de “influencers” y de ¿admiradores? de la arquitectura en las redes sociales. Hoy sabemos, gracias a Internet, arquitectos rigurosos y aficionados estudiosos, que corresponden a estilos distintos como el Streamline Moderne (el edificio García o el teatro Colón, por ejemplo) o la Bauhaus de la Ciudad Blanca de Tel Aviv (muchos de los que presentan dos o tres pisos de esquinas curvadas y balcones salientes y redondeados). El Streamline Moderne, derivación del Art Déco tardío, también es conocido como Streamline, Art Moderne, estilo transatlántico y estilo aerodinámico.
Estilo arquitectónico neoclásico. Otro antiguo y grave error conceptual ha dado como resultado que demasiada gente esté convencida de que las construcciones de estilo arquitectónico neoclásico corresponden a un supuesto e inexistente estilo republicano. El asunto amerita ser examinado en detalle. Recuérdese que en 1819 se conformó la República de Colombia, historiográficamente denominada Gran Colombia para diferenciarla de la República de Colombia establecida en la Constitución de 1886. Pues bien, el lapso comprendido más o menos entre 1819 y 1831, año este último en que se formó la República de la Nueva Granada luego de la disolución de la Gran Colombia, marca el inicio de la época, era o periodo republicano de Colombia, el cual, técnicamente está vigente, es el que vivimos, pues el estatus de república no ha terminado. Es decir, el periodo histórico en el que nos encontramos debe su denominación al inicio y vigencia de la república y, si Colombia pasara, en algún momento futuro, a ser, verbi gratia, una monarquía, en dicho momento terminaría el periodo republicano y empezaría la era o época monárquica. Ahora bien, los estilos arquitectónicos empleados especialmente en las edificaciones sede de las instituciones republicanas (como el Capitolio Nacional y la Casa de Nariño) son republicanos solo en la medida en que se dieron durante el periodo republicano de Colombia. El más representativo de esos estilos arquitectónicos es el neoclásico, iniciado en Francia en el siglo XIX, y el casi unánimemente utilizado para las instituciones estatales durante el siglo XIX y principios del XX. También forman parte del corpus republicano otros estilos suntuosos, monumentales y de época como el neomediterráneo o barroco tardío o colonial español (por ejemplo, el Hotel El Prado). En Colombia, por asimilación, el conjunto de corrientes o estilos arquitectónicos que se dieron en el periodo comprendido entre la instauración de la república (1819-1831) y 1930, se agrupan bajo la denominación arquitectura republicana. Pero ¿por qué hasta 1930, si la república existe aún? Porque alrededor de ese año se produce en Colombia la ruptura con las tendencias arquitectónicas clásicas y la transición hacia la arquitectura moderna, e inicia el periodo conocido en la historia de la arquitectura colombiana como La Transición, representado en estilos como el Art Déco, el Art Nouveau y el Streamline Moderne. La Transición termina hacia 1945 con la consolidación de los estilos de la Bauhaus y de la arquitectura moderna, como el International Style o racionalismo. En pocas palabras, el republicano es un periodo histórico, no un estilo arquitectónico.
Monumento a la bandera. Policarpa Salavarrieta es el nombre que algunos, ocasionalmente, le dan al monumento a la bandera, imponente escultura neoclásica en mármol de Carrara de una mujer enarbolando la bandera de Colombia. Ignoro el origen de esta confusión, pues no he encontrado información que asocie a la estatua, inaugurada en 1932, con la patriota que espió a los españoles durante el Régimen del Terror (reconquista española del virreinato de Nueva Granada) y fue por ello ejecutada en la plaza Mayor de Santa Fe, hoy plaza de Bolívar, el 14 de noviembre de 1817. Tampoco hay evidencia de conexión alguna entre Salavarrieta y la actual bandera de Colombia, adoptada en 1861, ni siquiera un cuadro de época en la que aparezca portando una bandera. Lo único que se me ocurre es que como la estatua representa a una mujer en actitud patriótica, algunos la asociaron con Salavarrieta, una de las pocas heroínas de la Independencia de Colombia junto a Antonia Santos.
Avenida Circunvalación. Pese a contar con denominación oficial desde su construcción en 1981, la arteria vial del occidente de Barranquilla es conocida casi exclusivamente como Circunvalar. Llama la atención que Circunvalación es la denominación castiza usada en muchas ciudades de habla hispana para ese tipo de carreteras, y que Circunvalar solo se usa en Colombia (hay avenidas con dicho nombre en Barranquilla, Bogotá, Cali y Pereira). Como complemento, sépase que circunvalación es un sustantivo definido como “f. Vía de tránsito rodado que circunda un núcleo urbano al que se puede acceder por diferentes entradas” en la segunda entrada del DLE; mientras que circunvalar es un verbo con el significado de “Cercar, ceñir o rodear una ciudad, una fortaleza, etc.” (DLE).
Barrio Montes. La gente cree que el barrio chino, como se conoció un sector del actual barrio Montes, era un barrio como tal que debía su nombre a que estaba habitado por agricultores chinos que tenían allí sus huertas; en suma, porque allí vivían personas oriundas de la China. Pues resulta que barrio chino es una expresión castiza que designa a la zona donde se concentran las casas de lenocinio de una ciudad. Al respecto, el DLE consigna: barrio chino m. En algunas poblaciones, barrio en que se concentran los locales destinados a la prostitución y otras actividades de malvivir. En efecto, en los años 1920, los lupanares desalojados del sector de Rebolo llamado Takunga terminaron reubicados en predios baldíos correspondientes al actual barrio Montes, y la zona recibió el apelativo de barrio chino, aunque también era llamado barrio Sur. Una investigación de 2014 de Adlai Stevenson confirma que el sector no debía su nombre a ningunos chinos, sino a que allí se encontraban los burdeles de la ciudad: “...en carta enviada en 1930 a la prensa de la ciudad, el señor Jacobo Wun, sobresaliente miembro de la laboriosa colonia china, solicitaba en nombre de sus connacionales, que 'Por favor no utilicen el denominativo chino para referirse a ese barrio, pues allí no vive ningún oriental'”. El señor Wun, en su comprensible desconocimiento del español, no entendía, como no lo entiende todavía la mayoría de hispanohablantes por física ignorancia de la lengua, que a ese sector no le decían barrio chino porque estuviera habitado por sus compatriotas, sino porque es una denominación castiza que designa a la zona de prostíbulos de una ciudad, la cual era, justamente, la condición del arrabal en cuestión.
Puente del Bolívar. Aunque es cuestión de apenas una letra, es pertinente aclarar que debe decirse puente del Bolívar, no puente de Bolívar, como les escucho decir a algunos. Esta última denominación se presta para inferir que la estructura se llama en honor a Simón Bolívar, cuando hace referencia a que el puente se construyó a desnivel de la calle Murillo sobre la avenida Cordialidad, justo detrás del teatro Bolívar, frente a la enorme pantalla en la que se proyectaban las películas. Por esa razón se le llamó puente del Bolívar, es decir, el puente del teatro Bolívar. Pero lo que en su momento fue una importante solución vial para la ciudad, se convirtió en un dolor de cabeza para los dueños del teatro, pues desde el puente se veía lo proyectado en la pantalla completo y nítido, dado que el Bolívar era un cine sin techo, a cielo abierto. El resto no es muy difícil de imaginar: la gente tomó la estructura para ver las películas sin pagar. La obra fue inaugurada a finales de 1982, época en la que ya estaban pasando de moda los cines de barrio, pero esta inopinada circunstancia se constituyó en el golpe mortal que aceleró el ocaso del teatro Bolívar, que cerró poco después.
El Mercado. Algunos llaman “mercado de granos” al mercado público, especialmente en el sector de Barranquillita. El Mercado de Granos es solo el edificio construido en 1913 y restaurado en 2025.
Barrio El Bosque. En la avenida Cordialidad con calle 76, barrio El Bosque, hubo una estatua ecuestre de San Martín de Tours, por lo que muchos piensan que esa zona es un barrio distinto llamado San Martín. La estatua fue restaurada en 2012, con tan mal resultado que el caballo más parecía un burro, lo que provocó que los vecinos, en presunta indignación, vandalizaran el monumento hasta que lo desaparecieron en 2018.
Plaza de San José. El parque del Centenario de la Independencia, construido en 1910 para conmemorar el grito de independencia de Santa Fe de Bogotá, pasó a llamarse plaza de San José en 2016 cuando fue completamente remodelado. El parque tuvo un arco de triunfo en cuyo vano se ubicaba una estatua de pie de Bolívar (ambos, desaparecidos ha años).
Edificio Girasol. Torre construida en 1980, llamada “el portacomidas” por su forma cilíndrica rematada por una estructura que parece un asa. Portacomidas se le dice en Colombia al conjunto de recipientes que debidamente ajustados forman una torrecita, y que en otras partes se conoce como fiambrera, tartera o portaviandas.
Parque del Sagrado Corazón de Jesús. Bello espacio urbano ubicado en una leve colina del barrio Ciudad Jardín, creado en 1953 teniendo como eje tutelar una imponente estatua del Sagrado Corazón erigida en su punto más alto en 1952. En los años 1960, el parque quedó en el abandono y la maleza crecía por doquier, situación que rápidamente propició que amantes inescrupulosos e impúdicos hicieran de él su casa de citas particular; estamos hablando de relaciones casi siempre ilícitas, razón por la que la estatua, “testigo” mudo de inmoralidades y porquerías, fue apodada “el santo cachón” (en la Costa, la palabra cacho se usa como sinónimo de infidelidad, y cachón, -ona es la víctima de la infidelidad), espantoso remoquete que por extensión le encajaron también al parque, o quién sabe si fue al revés. El compositor de vallenatos Romualdo Brito contó que, cuando vivía en uno de los edificios que se encuentran frente al parque, desde la ventana de su apartamento presenciaba las infidelidades de una empleada doméstica del sector; la malvada se encontraba con un tipo en la mañana y con otro en la noche. Este aterrador lodazal moral inspiró al músico guajiro para componer un jocoso vallenato que fue éxito continental en 1994 y al que, por obvias razones, le puso el sobrenombre del parque.
Villa Carolina. En sus comienzos se le decía “Springfield”, la ciudad ficticia de la serie de dibujos animados Los Simpson, en cuya representación sobresalen las dos enormes y humeantes torres de enfriamiento de la planta nuclear que la abastece de energía, conjunto que proyecta una imagen similar a la del barrio Villa Carolina, rematado por las chimeneas de Termoflores, termoeléctrica que queda justo detrás del barrio y hace de marco del sector. Valga ilustrar que las torres de una planta nuclear liberan vapor de agua, no humo radiactivo ni contaminante; en cambio, Termoflores ha sido denunciada en diversas oportunidades a causa de emisiones nocivas para la salud que, en ocasiones, producen irritación en los ojos y dificultad para respirar. Ver denuncia.
Universidad del Atlántico sede norte. Cuando se dio al servicio a principios de los años 1990, la sede norte de la Universidad del Atlántico recibió de algunos el apodo de Zarabanda, nombre de una telenovela de la época cuyo escenario era un pueblo fantasmagórico y remoto, como remota era la sede norte de la Uniatlántico en ese entonces.
Otros
Alfredo Felfle. Es un sector del barrio Ciudadela 20 de Julio, no un barrio. Debe su nombre a la constructora de esa parte de la Ciudadela.
Bajo Manhattan. Apelativo que algunos usan para referirse a todo el barrio Abajo, y otros solo al sector del barrio que abarca de la calle Murillo hacia el oriente, es decir, hasta la Vía 40. Algunos le atribuyen a Joe Arroyo la popularización del apodo a través de sus canciones, e, incluso, su invención. También se conoce así la zona baja del barrio 7 de Abril, cuyos habitantes se enfrentan con los de la 40, zona alta del barrio, cuando alguno traspasa sus fronteras invisibles.
Bajo Valle. Sector del barrio La Esmeralda colindante con el barrio El Valle, del cual recibe su nombre por encontrarse en una zona de pendiente de menor altura.
Barranquillita. Nombre del sector urbano de la isla formada por el río Magdalena y los caños Arriba, del Mercado y de los Tramposos. Allí quedan el barrio Villanueva y el irregular asentamiento Bendición de Dios. Dicen que, en los inicios de su poblamiento, la zona se parecía a Barranquilla en sus comienzos, por lo que la llamaron Barranquillita, es decir, una Barranquilla chiquita.
Barrio Abajo. El 7 de octubre de 1857, el presidente de la Asamblea Constituyente del Estado de Bolívar, Manuel José Amaya, elevó a Barranquilla a la categoría de ciudad. Como consecuencia, se conformó el primer concejo municipal, el cual demarcó tres zonas urbanas tomando al río Magdalena como referencia. El núcleo de la ciudad recibió el nombre de Centro (también llamado barrio de San Nicolás, denominación escasamente conocida). El barrio situado aguas arriba del río en relación con el Centro se llamó barrio Arriba del río, nombre hoy completamente desaparecido; la zona corresponde a los actuales barrios Rebolo y San Roque. Y el barrio que quedaba aguas abajo del río se denominó barrio Abajo del río, el cual corresponde más o menos al territorio ocupado por el actual barrio Abajo (a secas, sin “del río”) adyacente al Centro. Como se puede ver, de los tres nombres oficiales de los primeros barrios delimitados, se conservaron dos, aunque dichos barrios hayan sufrido profundas transformaciones espaciales, socioeconómicas y culturales. Por ejemplo, espacialmente, el Centro actual abarca, además del centro de la ciudad propiamente dicho (calles 30 a 38, carreras 38 a 46, que, por cierto, en 1857 no existían), partes del antiguo barrio Arriba, es decir, porciones de Rebolo y de San Roque, así como secciones del barrio Abajo. Además, comprende parte del barrio Chiquinquirá, Barranquillita, el sector conocido como El Boliche, el barrio El Rosario (comprendido entre las calles 38 y 47, y las carreras 38 y 46) e, incluso, segmentos de los barrios Boston y El Recreo.
Brinca y Pea. Se dice que, en los inicios del barrio Villas del Rosario, sus vecinos se veían en la necesidad de brincar entre charcos para llegar a sus casas y, al realizar semejante faena, las suelas de sus zapatos producían un sonido peculiar que, aunado a los mencionados brincos, dio origen al vulgarísimo apodo.
Cachosolo. Nombre original del barrio de invasión al que en 1987 se le dio el nombre oficial de José Antonio Galán, y que es más conocido como Galán. Se llamó Cachosolo porque antes de la invasión, allí quedaba un matadero a las afueras del cual botaban los cachos de los vacunos sacrificados, cornamentas que eran usadas por los invasores para delimitar sus lotes. En Cachosolo se celebraba un concurrido torneo de fútbol. En mi criterio, es el apelativo más sonoro e ingenioso en la historia de Barranquilla.
Castro Tcherassi. Sector de la Ciudadela 20 de Julio adyacente al parque de la Virgen del Carmen. Debe su nombre al constructor de esa parte de la Ciudadela.
Chuchafría. Así le dicen por desconocimiento o, más bien, por morbosidad al chichafría (Pitangus sulphuratus), bonito pajarito que debe su nombre a su onomatopéyico canto.
Cinco y Seis. Sector del barrio El Bosque que debe su nombre a un local comercial donde se reunían apostadores de carreras de caballos que se realizaban en el interior del país, en el cual los caballos favoritos tenían las posiciones 5 y 6.
Ciudadela de Paz. Sector de invasión en las afueras de la ciudad cerca de las urbanizaciones Villas de San Pablo y Caribe Verde.
Estadio de Basket Ball. Nombre original del coliseo Elías Chegwin.
Conidec. Sector de la Ciudadela 20 de Julio que debe su nombre a la constructora de esa parte de la Ciudadela: Construcción, Ingeniería y Costos-Conidec.
Domingo Marino. Sector de la Ciudadela 20 de Julio. Limita con Bellarena, Villa Blanca y Villa del Carmen. Debe su nombre al constructor de esa parte de la Ciudadela.
El Boliche. Sector del Centro comprendido entre las carreras 38 y 40 y las calles 10 y 30. Hay dos versiones sobre el origen del nombre: unos sostienen que proviene de un antiguo juego popular que se practicaba en la zona; otros se lo atribuyen a una cacharrería del sector que se llamaba así.
Hospital General de Barranquilla. Fundado con el nombre de Hospital de Caridad por la Sociedad Hermanos de la Caridad en el siglo XIX. Posteriormente renombrado Hospital General de Barranquilla y, actualmente, Nuevo Hospital Barranquilla.
Estadio Metropolitano. Inaugurado en 1986, posteriormente se le añadió Roberto Meléndez.
Estadio Moderno. Posteriormente se le añadió Julio Torres.
Estadio Municipal. Inaugurado en 1935, posteriormente se le añadió Romelio Martínez.
Estadio Barranquilla. Inaugurado en 1946, luego se le cambió el nombre por estadio Tomás Arrieta. Demolido en 2016, en el área que ocupaba se construyó el estadio Édgar Rentería.
González Ripoll. Sector de la Ciudadela 20 de Julio adyacente al parque Nuestra Señora de Guadalupe. Debe su nombre a la constructora del arquitecto Ricardo González Ripoll, responsable de urbanizar esa parte del barrio.
Jardín Botánico. Lo que en Barranquilla se ha llamado jardín botánico, denominación a la que últimamente le añadieron el nombre del botánico barranquillero Armando Dugand Gnecco, es la reserva forestal que contiene los cuerpos de agua llamados arroyo de La Victoria (porque quedan en ese barrio). Este bosque y pulmón urbano cuenta, además, con juegos infantiles, gimnasio, cancha múltiple, cancha de microfútbol, la cancha de fútbol Los Mosquitos, una pista de bicicrós, un CAI ambiental y un invernadero público de 0,4 hectáreas llamado Viverde, ubicado en su extremo norte. Un verdadero jardín botánico es una institución que mantiene una colección documentada de plantas vivas con criterio científico, cuyo propósito es la investigación científica, la conservación, la exhibición y la educación. Las plantas se rotulan con sus nombres botánicos y pueden ser tanto nativas como de otros lugares. Puede comprender distintos hábitats, invernaderos, herbarios, arboretos, bibliotecas, laboratorios y museos, entre otros departamentos, dependiendo de su personal, ubicación, extensión, fondos y los términos de sus estatutos. Cuenta con personal científico y de cultivo de plantas, y las publicaciones son uno de sus principales modos de expresión. Su objetivo esencial es la adquisición y difusión de conocimiento botánico. Considerando lo anterior, es claro que el invernadero mencionado en modo alguno es bastante para llamar jardín botánico a esta valiosa reserva natural, una de las pocas existentes en el casco urbano de Barranquilla.
Lago del Cisne. Nombre con el que abrumadoramente se conoce la ciénaga El Rincón, denominación prácticamente desconocida y nunca utilizada para referirse a ese cuerpo de agua.
La 40. Sector ubicado en la parte alta del barrio 7 de Abril. Sus habitantes, conocidos como los de la 40, se enfrentan con los de Abajo o del Bajo Manhattan (ya que viven en la parte baja del barrio) cuando alguno traspasa las fronteras invisibles.
La Bendición de Dios. Sector subnormal del barrio Villanueva situado entre el río y la glorieta de la calle 6 o corredor portuario con carrera 46.
Las Nubes. Sector de invasión en las afueras de la ciudad, detrás de Alameda del Río y del nuevo hotel de la Selección Colombia.
La Redonda. Sector comercial del barrio Santo Domingo de Guzmán. Alrededores de la carrera 2 con calle 90.
Los Bloques. Sector de la Ciudadela 20 de Julio llamado así por los bloques multifamiliares que lo conforman, primeras viviendas de la Ciudadela.
Los Pitufos. Sector de la Ciudadela 20 de Julio adyacente al estadio Metropolitano. Me resulta llamativo que el sector llamado como unas criaturas diminutas quede al lado del Coloso de la Ciudadela.
Mojarra. Hasta los años 1980, en Barranquilla la mojarra por antonomasia era la mojarra plateada o blanca (Eugerres plumieri), pescado de mar que hoy casi no se consigue y que fue popular hasta aquellos inolvidables años. A partir más o menos de los años 2000, se popularizó la tilapia roja, pescado de criadero llamado mojarra roja o simplemente mojarra. Pues bien, de forma inexplicable, se pasó a llamar mojarra a esa tilapia, hecho que coincidió con la casi extinción de la mojarra blanca a causa de la actividad depredadora de otras especies y, especialmente, por las malas prácticas de los pescadores. Hoy se puede afirmar que la mojarra por antonomasia es la tilapia roja, denominación poco usada y conocida; curioso caso de sustitución léxica, pues el pez tiene nombre propio y no se parece en nada a la mojarra plateada.
Pinar del Río. Sector de invasión sobre la vía a Juan Mina (prolongación de la carrera 38 o carretera del Algodón). El nombre proviene del municipio del occidente de Cuba, capital de la provincia homónima, principal zona de producción de tabaco cubano.
Realengo. Barrio que comenzó como una invasión de tres precarias casas el 11 de septiembre de 1977. Los colonos, provenientes de los barrios Carrizal, Las Américas y El Santuario, lo llamaron Realengo por una telenovela de aquella época que trataba sobre una disputa de tierras. El DLE dice en la segunda acepción de la voz realengo: adj. Dicho de un terreno: Perteneciente al Estado. En 1979, en medio de intentos de desalojo por parte de la policía y el Instituto de Crédito Territorial, el barrio adoptó el nombre de 7 de Abril en honor a la efeméride de Barranquilla. Sus condiciones eran tan insuficientes, que la gente se veía en la necesidad de obtener el agua de un ojo (manantial). En 1986, el presidente Virgilio Barco eligió este barrio como piloto para la erradicación de la pobreza absoluta, el programa bandera de su gobierno.
Recodo de Las Palmas. Sector del barrio La Unión que limita al sur con el barrio Las Palmas. Queda entre las calles 30 y 36B, y entre carreras 11 y 14.
Renowitzky. Sector del barrio Ciudadela 20 de Julio. Debe su nombre al constructor de esa parte de la Ciudadela.
Salcedo. Sector de la Ciudadela 20 de Julio. Debe su nombre al constructor de esa parte de la Ciudadela.
San Pachito. Sector del barrio La Concepción comprendido entre las calles 72 y 74, y entre las carreras 66 y 68. Fue inicialmente una invasión adyacente al barrio San Francisco, conocido como San Pacho, de donde derivó su nombre. Sector peligroso por las conocidas ollas de droga que operan allí.
Siete Bocas. Sector del barrio El Recreo que recibe su nombre debido a las 7 calles que desembocan en la glorieta de la carrera 41: las calles 63A y 63B, dos tramos de la calle 65 y 3 tramos de la carrera 41. Entre la calle 57 y la glorieta, la carrera 41 es de dos calzadas separadas por un bulevar que fue convertido en parque.
Tanque de Las Delicias. El nombre hace referencia al barrio Las Delicias, pero esta estructura del sistema de acueducto queda en el barrio Betania, en la esquina noroccidental de la carrera 38 con calle 74. El tanque solo está separado por la calle 74 de Las Delicias, que termina en la acera opuesta. Se me ocurre que la explicación de esta denominación es que cuando se construyó el tanque existía Las Delicias, pero no Betania. Curiosamente, sobre la orilla oriental de la calle 74 con carrera 38, a pocos metros de la esquina y en predios de Las Delicias, quedaba el convento Betania de la Compañía de Jesús, donde hoy quedan los edificios de apartamentos Altos de Betania. A pocas cuadras, en dirección norte y ya en territorio de Betania (aunque algunos se lo adjudicaban a Ciudad Jardín), quedaba el Colegio San José (también regentado por los jesuitas) en un enorme y estratégicamente ubicado terreno. Hoy quedan allí el centro comercial Único Outlet (inaugurado en 2008) y varias torres de apartamentos unifamiliares.
Teatro Municipal. Así se llamó inicialmente el Teatro Amira de la Rosa, inaugurado en 1982.
Aleta del tiburón. Así se conoce el monumento Ventana de Campeones debido a su silueta interna.
Viejo Prado. Sector del barrio El Prado comprendido entre las carreras 53 y 54 y las calles 59 y 72.
Villa Caracas. Sector de invasión de población venezolana en el barrio El Bosque, en límites con el barrio La Ceiba.
Villa Metrópolis. Sector de la Ciudadela 20 de Julio.
Zona Cachacal. Sector del barrio San Roque, específicamente la calle 32 entre carreras 36 y 38, donde se estacionaban camioneros del interior del país (en la Costa se le dice cachaco al oriundo de la región andina o interior de Colombia). Durante mucho tiempo degeneró en olla de droga, la cual fue erradicada a principios de los años 2010.
Zona Negra. Sector del barrio Rebolo comprendido entre las carreras 30 y 38, y la calle 17 y el caño de la Auyama. Su eje y símbolo de su recuperación es el Centro Social Don Bosco, ubicado en la calle 17 con carrera 30, institución educativa fundada por el P. Stanley Matutis, SDB. El nombre tiene su origen en el hecho de que, anteriormente, las aguas negras de la ciudad eran vertidas en el sector.
Barranquilla, 20 de diciembre de 2025