Apuntes mirmidónicos IX


15 de abril de 2013

La celebración del Bicentenario

Tal como lo expresé el 5 de abril en Radio Tropical, mucha farándula alrededor del tal Bicentenario y de materia gris muy poco. El blog del Bicentenario es una colcha de retazos sin orden ni concierto, un pobre intento de dejar consignado ¿qué? Pero lo que nadie sospechó fue la exclusión de la gente del tal espectáculo, que por cierto, según me contaron quienes lo vieron, no mostró nada del carnaval, ni de cumbia ni del Junior. ¿Pueden creerse semejantes omisiones? Sencillamente deplorable. Ni siquiera tuvieron el decoro de transmitirlo en directo por Telecaribe y, en el colmo del ridículo, lo pasaron en diferido una semana después. Más seriedad, señoritas Alcaldesa y Alta Consejera para el Bicentenario. No quiero ni imaginarme cuánto dilapidaron en ese bodrio… Ahora hasta una investigación les van a abrir: Lupa a festejos del Bicentenario. Bien hice en no ir, me lo olfateaba, aunque recibí la invitación por correo electrónico, a propósito, bastante sospechosa, pues no era de una cuenta de correo institucional, sino de una tal bicentenarioinvitacion@gmail.com. ¡Te lo dije, César Araújo!

El ejemplo de Francisco


El Papa está dando ejemplo de austeridad y humildad. A mí por lo menos me ha llegado su mensaje, a la gente del Bicentenario evidentemente no. Una ciudad con tantos pobres como la nuestra, con amplios sectores subnormales y algunos completamente degenerados como la calle del Cartucho (32 entre carreras 36 y 38), ¿derrochando millones en un excluyente espectáculo con ínfulas del primer mundo? Se imponía una celebración austera, sencilla, y muchos espacios de reflexión sobre lo que nos hemos convertido como ciudad y sobre el futuro de la misma. Qué mal, Elsa y Diana.

Que renuncie

Lo más preocupante es que, según la Consejera, la celebración del Bicentenario apenas empieza, debe terminar en 2015 cuando se conmemore la batalla del Chuchal… Santo cielo, Dios nos guarde de más desatinos y despilfarros como el del 7 de abril. Honestamente, creo que Diana Acosta y sus colaboradores deben renunciar.

Hasta Rentería ha llevado del bulto

Tan mal asesorada está la Alcaldía en el tema del Bicentenario, que pusieron una valla en “homenaje” a Édgar Rentería en una de las estaciones de Transmetro, solo que repleta de errores: ya Édgar no se apellida Rentería, sino Rentaría, como diría un narrador gringo; no ganó su primera Serie Mundial en 1997, sino en 2007; la segunda no con los Gigantes, sino con los Medias Rojas; y no ganó tres bates de plata, sino de oro, lo cual no existe. ¡Qué horror! ¡Quién redactó esa valla? La culpa no es de la empresa de artes gráficas que la hizo, sino de quien redactó el texto, que debe ser un funcionario de la Alcaldía. ¿Y se puede saber cuánto costó el desaguisado? Quien escribió esa reseña no solo no tiene ni idea de béisbol: ni se sabe asesorar ni tiene la decencia de investigar lo que ignora por completo.

Venezuela

La polarización en Venezuela solo se compara con la del Chile a raíz de la dictadura de Pinochet o con la de la Argentina de la dictadura de Videla, Viola, Galtieri. Después de catorce años del chavismo en el poder en un país con riquezas tan enormes y con el barril de petróleo tan bien pago, es inadmisible que Venezuela tenga tan altos índices de pobreza, la violencia completamente desatada, corrupción, desgreño administrativo total, altísima inflación, devaluación de la moneda y, léase bien, desabastecimiento alimentario. De contera, el odio fratricida producto de la polarización. Francamente, es tiempo de que otros traten de salvar a un país que tanto le ha dado a América Latina.

Cinco colombianos en Grandes Ligas

Con la nueva llamada de Jhonatan Solano (por su edad –va para 28-, creo que es su última oportunidad, ojalá  logre mantenerse y no se lesione de nuevo), son cinco los colombianos en Grandes Ligas, los otros son Julio Teherán (es muy joven, seguro logrará mantenerse), Dónovan (hermano de Jhonatan), José Quintana y Ernesto Frieri. Lo curioso es que en un año (2012), Colombia, que en toda su historia solamente había tenido un pitcher en Grandes Ligas (Emiliano Fruto en su efímero paso por los Marineros de Seattle en 2006), pasó a tener cuatro (en toda la historia). Los grandes ligas colombianos habían sido mayormente shortstops (Ramírez, Gutiérrez, Rentería, los Cabrera y Dónovan Solano).


Página principal

Apuntes mirmidónicos VIII - IX - X 


Comments