Verdades y mentiras sobre Barranquilla

Antigua Aduana.

Por José David Villalobos Robles
2008

Mucho es lo que se dice sobre Barranquilla, las más de las veces desprevenidamente y sin mucha reflexión. Desgraciadamente, muchas cosas que se dicen no son ciertas, y las que lo son, no se dicen.

Que sus gentes son alegres, espontáneas y abiertas, que fue fundada por ganaderos de Galapa, que fue la cuna de la aviación y mil cosas más. Como la búsqueda de la verdad ha sido un afán del hombre desde siempre, quiero refutar algunas de estas afirmaciones no queriendo tener la razón o decir la última palabra, sino simplemente exponer mi punto de vista apoyándome en hechos reales y constatables.

Falso:

1. Barranquilla no fue  "fundada" por ganaderos de Galapa. Está demostrado que antes de la llegada de Pedro de Heredia a estas tierras (norte de Tierradentro) ya existían asentamientos indígenas. Posteriormente, el sitio fue declarado tierra de libres por la corona y la gente pudo establecerse allí con libertad de movimiento. El origen de Barranquilla es la hacienda San Nicolás de Nicolás de Barros, encomendero de Galapa, quien había usurpado estas tierras a Ana Ximénez viuda de Santa Cruz, quien las había recibido como herencia de la muerte de su esposo, el capitán Domingo de Santa Cruz, a quien la corona española le había otorgado estas tierras en encomienda.

2. Scadta no fue la primera aerolínea comercial de América, fue la Compañía Colombiana de Navegación Aérea (CCNA), fundada en Medellín el 26 de septiembre de 1919. Scadta fue fundada el 10 de diciembre de ese mismo año. La CCNA se disolvió a mediados de 1922.

3. Elías Pellet Buitrago dio inicio a la radio en Colombia, cierto, pero a la comercial, pues el inicio de ese trascendental adelanto tuvo lugar en Bogotá en 1928 con la estatal HJN de Bogotá, primera emisora de Colombia.

4. El fútbol no entró a Colombia en 1904 por Barranquilla, traído por Arturo de Castro, como argumenta su pariente,  el periodista Chelo de Castro. El primer partido de fútbol se llevó a cabo en 1892, durante la presidencia de Miguel Antonio  Caro, quien asistió al partido en Bogotá. Días antes se había publicado el reglamento en la prensa local.

5. El primer vuelo de un avión en Colombia no fue en Barranquilla: el 29 de diciembre de 1912 el piloto canadiense George Schmitt voló sobre Barranquilla, el segundo vuelo de un avión en Colombia, pues el primero lo había realizado él mismo sobre Santa Marta el 9 de diciembre de ese año.

Edificio García. Art déco

Lo que es sí cierto, y que muy poca gente resalta, es el tesoro arquitectónico que todavía guarda Barranquilla. La historia arquitectónica de la ciudad se escribe prácticamente apenas en el siglo XX, pero de qué manera. En ella no se encuentran edificaciones del periodo colonial ni de las primeras décadas de la nación independiente y en formación, pero la profusión de estilos que florecieron a partir de fines del siglo XIX le dan un ambiente cosmopolita y sui géneris en Colombia. Ese esplendor arquitectónico, referencia obligada para los estudiosos de la arquitectura en el país, responde a la condición de ciudad portuaria y punto de entrada a la nación, durante buena parte de los siglos XIX y XX, del progreso y de inmigrantes de distintas partes del mundo, muchos de los cuales se establecieron en Barranquilla e importaron los estilos arquitectónicos que se encuentran en la ciudad.

Entre los estilos más importantes se encuentran algunos tan disímiles como el neoclásico y el art déco, así como interesantes muestras de arquitectura neocolonial, moderna, contemporánea, ultracontemporánea, ecléctica, mudéjar, barroca tardía española (también conocida como estilo ''californiano'') y caribeña (tipo Antillas Holandesas), entre otras. En algunos edificios modernos es perceptible la influencia de arquitectos internacionales como el estilo de Brasilia de Óscar Niemeyer, Le Corbusier, Mies Van der Rohe y Richard Neutra, entre otros, que junto a una preciosa arquitectura residencial, conforman un impresionante fresco arquitectónico y urbano.

Desafortunadamente, la arquitectura en Barranquilla está estancada hace décadas. Los tiempos del Prado y Carrerá están bien refundidos en el pasado. Prolifera el mal gusto y los pésimos materiales de construcción. No así en Medellín, Cali y Bogotá, donde la arquitectura cambia de acuerdo con los tiempos, es decir, no solo a través de edificios, sino de una nueva arquitectura centrada en el ser humano, esa preocupada por el peatón, los niños, los ancianos, en fin, por la gente: con plazas, parques temáticos, bibliotecas, ciclorrutas, centros culturales y de recreación. Mientras en Barranquilla se construyen bares por doquier, convirtiendo a la ciudad en un enorme santuario del vicio, en esas ciudades se construyen a diario proyectos para culturizar a la gente y hacer más humana a la ciudad. ¿Qué está pasando en Barranquilla? ¿Por qué nuestros dirigentes no han embarcado a la ciudad en esa corriente?

Pero de todas, la más grande mentira que se ha dicho alguna vez sobre Barranquilla es: 

Barranquilla, el mejor vividero del mundo



Comments