Eliminatoria del Clásico Mundial de Béisbol 2013: razones del fracaso colombiano

1.º de diciembre de 2012
Estadio Nacional Rod Carew, "El Coloso de cerro Patacón".

A raíz de mis debates cibernéticos con Ave.Balboa y Panama1519, panameños enamorados y defensores a ultranza de un país cuyo territorio los colombianos no dejamos de lamentar haber perdido (sentimiento que ha renacido recientemente con la pérdida del mar circundante del archipiélago de San Andrés y Providencia, al punto de que se habla de un nuevo Panamá y se parafrasea la célebre frase “I took Panama” como “I took San Andrés"), la eliminatoria del Clásico Mundial de Béisbol (CMB) 2013 en el estadio Rod Carew de la Ciudad de Panamá -el de mayor aforo de América Latina- contra Panamá, Nicaragua y Brasil, adquirió para mí un cariz personal muy importante. Estos contertulios panameños, poseedores de un nivel cultural que jamás sospeché que pudieran tener los nacionales de ese pequeño país, han logrado que realmente me interese por Panamá, tanto, que desde hace un año ando pendiente de su vertiginoso progreso y me dedico a hacer comparaciones (sociales, económicas, culturales, etcétera) con la realidad colombiana, algo que me habría sido impensable hace diez años, pues nunca he considerado a Panamá un país de peso en la región, ni siquiera por poseer una de las obras de ingeniería más importantes para el comercio mundial.

El CMB es la respuesta del béisbol organizado a la exclusión de este deporte de las disciplinas olímpicas. En realidad, el béisbol como deporte mundial no existe, es una disciplina muy focalizada en un puñado de países y con un abrumador e incómodo control de Major League Baseball que, si bien ha asegurado una excelente calidad en las Grandes Ligas, no permite que la pelota sea un deporte masivo. Los países donde realmente se juega béisbol en forma, profesionalmente y con un alto grado de competitividad, apenas pasan de diez: Estados Unidos, Canadá, México, Cuba (donde no tiene carácter profesional), República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, Panamá (donde el béisbol aficionado está más desarrollado y tiene mayor acogida que la pequeña liga profesional), Japón, Corea y Taiwán. Cabe resaltar, no obstante, que el CMB es el evento de selecciones nacionales más importante de la historia del béisbol profesional y un verdadero esfuerzo por masificar este interesante deporte.

El Clásico Mundial llega a su tercera versión en 2013. En las dos primeras (en 2006 y en 2009), los dieciséis equipos participantes fueron invitados, es decir, no hubo eliminatorias. Recuerdo que inicialmente me resultó supremamente extraño ver allí a países como Italia, Holanda, Australia o Suráfrica, aunque posteriormente caí en la cuenta de que esos equipos debían estar conformados en su mayoría por jugadores de ascendencia italiana, holandesa, australiana o surafricana, no por nacionales propiamente dichos que hubieran practicado béisbol a nivel competitivo y profesional en esas naciones.

Para la tercera versión, el esquema de participación cambió: los equipos que ganaron al menos un juego en el Clásico de 2009 asistirán de manera directa, pero los que no ganaron un solo partido jugaron una eliminatoria agrupados por zonas geográficas contra nuevos invitados: las más exóticas hierbitas aromáticas del mundillo beisbolero como España (conformado en su totalidad por peloteros cubanos y venezolanos), Israel, Alemania, Francia, Nueva Zelanda, Filipinas, Inglaterra, Tailandia y, léalo bien, República Checa. A Colombia le tocó la ronda de clasificación contra el anfitrión Panamá, Nicaragua y Brasil. En este caso, el equipo que no ganó ningún juego en el último Clásico fue Panamá, y el resto, los nuevos invitados.

Desde varios meses antes de la eliminatoria, que se realizó en noviembre, me llamó la atención el profundo silencio alrededor de esta importante participación del béisbol colombiano. Les escribí a viejos amigos del béisbol indagando por alguna información y la respuesta siempre fue el silencio. Solo dos semanas antes de la esperada cita supe que el tema estaba (según me dijeron) en manos de Edinson Rentería, el abnegado luchador del béisbol profesional colombiano para quien tuve la fortuna de trabajar cuando fui webmaster del Team Rentería. Poco a poco se fueron conociendo detalles de la convocatoria, de la cual me sorprendieron dos cosas: el manager Eduardo Pérez y el hecho de que MLB no les permitió asistir a ninguno de los tres pitchers colombianos en Grandes Ligas (Ernesto Frieri, Julio Teherán y José Quintana). A excepción de la notable ausencia de Orlando Cabrera, el resto del roster pintaba bien (Rentería, Holbert Cabrera, los hermanos Solano), pero el cuerpo de pitchers era obvio que iba a ser el talón de Aquiles de Colombia. Veamos el máximo nivel alcanzado por el cuerpo de lanzadores de Colombia (algunos de ellos ya no hacen parte del béisbol organizado y no son colombianos):

  • Rivar Angulo: rookie, 21 años.
  • Randy Consuegra: clase A-, 23 años.
  • Dayan Díaz: clase A y juega en "ligas fuera de temporada", 23 años.
  • Dumas García: AAA, 29 años.
  • Iván Julio: rookie, 21 años.
  • Sugar Ray Marimón: AA, 24 años.
  • Oscar Meléndez: venezolano, clase A+, 26 años.
  • Cristian Mendoza: clase A+, 30 años.
  • Dewen Pérez: rookie, 18 años.
  • Ronald Ramírez: rookie, 27 años.
  • Yesid Salazar: clase A-, 26 años.
  • Luis Torres: venezolano, clase A+, 32 años.
  • Karl Triana: rookie, 20 años.
  • Marwin Vega: A+, 26 años.
Ver el roster completo y más información sobre la participación de Colombia.
Resumen de Colombia-Nicaragua (en inglés).

Con semejante lunar, y con menos de quince días de preparación, llegó Colombia a Panamá. El estreno fue realmente auspicioso: vencimos (16-11-2012) a Nicaragua 8-1 y nos alistábamos para lo que debía ser pan comido: Brasil, la gran potencia futbolera, que había dado el campanazo de alerta derrotando a Panamá en un cerrado juego inaugural. Yo sabía desde hace mucho tiempo que en Brasil hay una numerosa colonia de japoneses cuyos descendientes practican el béisbol. Me daba risa ver en el twitter del diario canalero La Prensa (@prensacom) los mensajes de asombro de los panameños: “¿Contra quién juega Panamá, contra Brasil o contra China o contra Japón?", "¿De dónde son esos chinos?”, y cosas por el estilo.

El juego contra Brasil lo vi por Directv en el apartamento de Rubén Madariaga. Como la señal satelital se daña cuando llueve, y empezó a llover exactamente a la hora que iniciaba el choque, 3:00 p.m., me perdí como tres innings. Poco a poco Colombia empezó a dar muestras de cansancio, desconcentración (había jugado contra Nicaragua el día anterior hasta tarde en la noche, mientras que Brasil llevaba dos días descansando) y un deficiente pitcheo. Llegó la primera carrera de Brasil en la baja del cuarto e inmediatamente la paridad colombiana en la alta del quinto, pero de ahí en adelante hubo un solo actor en "El Coloso de Cerro Patacón": O país mais grande do mundo, que finalmente nos terminó llenando 1-7 gracias a unos pitchers nipones muy concentrados y a un bateo oportuno. Gran decepción sentí ese día, hasta dolor de cabeza me dio. El manager de Colombia se vio muy mal tomando decisiones desacertadas y poniendo a lanzar a pitchers rookie y clase A.

Resumen de Colombia-Brasil (en inglés).

Nos quedaba, sin embargo, la posibilidad de ganarle a Panamá para encontrarnos nuevamente con Brasil en la final, pero nuestro antiguo departamento acabó con nuestra ilusión en un partido más parejo (caímos 7-9 el 18-11-2012). Panamá perdería cualquier posibilidad de retornar al CMB al caer en la final en un cerradísimo juego en el que volvieron a perder con Brasil, esta vez por la mínima diferencia.

Resumen de Panamá-Colombia (en inglés).

Atribuyo a dos razones principales lo que me parece una debacle del béisbol colombiano (la tercera sería el pobre desempeño del manager Eduardo Pérez, quien jamás dio la cara, como el resto del equipo y los organizadores):

1. La improvisación. No es posible armar un equipo dos semanas antes de jugar una serie tan corta y esperar que le vaya bien. El periodista José Marenco expresó en su Twitter que Brasil se empezó a preparar con seis meses de anticipación, y que un grupo de empresarios está empeñado en convertir al país más futbolero del mundo en potencia beisbolera. Como dato para reflexionar, el gobierno del presidente Ricardo Martinelli aportó una gruesa suma de dinero a la selección panameña, mientras que a la selección colombiana nadie le dio ni un centavo.

2. La absurda injerencia de MLB. Todavía no se sabe por qué a Frieri, a Teherán y a Quintana sus equipos no les dieron permiso para jugar. Lo más raro es que una semana antes, Frieri había representado a Bolívar en los Juegos Nacionales. Por cierto, en el resultado más escandaloso de la historia del béisbol nacional, el equipo de Bolívar, que además de ser la gran potencia histórica del béisbol colombiano, contó con uno de los mejores cerradores de las Grandes Ligas como Frieri, y con el exbigliguer Holbet Cabrera, perdió el título ante Antioquia, léalo bien.

De todas formas, por muy mal preparado que estuviera el equipo colombiano, aún no asimilo haber sucumbido ante Brasil, un país de nula tradición beisbolera que apenas acaba de poner a su primer nacional en Grandes Ligas, Yan Gomes, un muchacho que desde muy niño vive en los Estados Unidos.

No obstante el estrepitoso fracaso de nuestra primera incursión en el CMB, espero que Colombia sea invitada a la próxima eliminatoria (que debe realizarse dentro de cuatro años), y que, de ser así, se lleve a cabo la debida la preparación. Y que la bendita MLB nos permita contar con nuestras mejores cartas, pues ya es suficiente con el nulo apoyo al béisbol en Colombia.

 

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