Apuntes mirmidónicos XLVII

6 de marzo de 2017

 

I

No entiendo cómo aún no han reducido el recorrido de los desfiles del carnaval llevados a cabo en la Vía 40. Bailar -o simplemente marchar- 4 km a tan altísima temperatura es absolutamente inhumano. Los bailarines ya en la 76 van insolados y con la lengua afuera. El sambódromo de Río de Janeiro tiene 700 metros. ¿Por qué no acortar el “cumbiódromo” a 1,5 o 2 km máximo, y empezar los desfiles a las tres de la tarde? Después se quejan de la discontinuidad entre comparsas.

 

II

Asistí a la Gran Parada, y si bien fue un desfile sin baches, deja mucho que desear como espectáculo. Cero innovación, conceptualmente muy pobre. Además, empezó una hora después de lo programado. Qué espantosa enfermedad esa de la impuntualidad.

 

III

Nuevamente una reina apagada, apocada, físicamente poco agraciada. Cuánta falta hacen chicas como Daniela Donado, Giselle Lacouture, Andrea Jaramillo y Marcela García (con todo y su extraña forma de bailar).

 

IV

Con beneplácito observo que las uniones de las placas de concreto rígido en determinadas calles están siendo rellenadas con brea, vieja práctica que inexplicablemente había desaparecido y que evita la filtración de agua, que en definitiva es lo que predispone el deterioro del concreto. Parece que aún quedan empresas honestas.

 

V

Aturde el espeluznante espiral de corrupción de las últimas décadas en Colombia: Foncolpuertos, Dragacol, el proceso 8.000, Agro Ingreso Seguro, los Nule, los Moreno Rojas y el carrusel de la contratación de Bogotá, Invercolsa, Interbolsa, Cajanal, la parapolítica, las pirámides, DMG, Caprecom, Saludcoop, la recolección de basuras en Bogotá, Reficar, Odebrecht, la gobernación de la Guajira, carteles del azúcar, del arroz, del papel higiénico, de los cuadernos, del cemento y hasta de los pañales… Qué debacle.

 

VI

Me piden que opine sobre la atracadera. ¿Qué se puede esperar ante lo expuesto en el apunte precedente? Los de arriba son los que dan el ejemplo. Lo que sí me parece injusto es atribuirle la situación a los inmigrantes venezolanos. No niego que puede haber algunos chamos involucrados, pero no se puede generalizar, la mayoría son gente trabajadora y de bien. En cualquier caso, parece que la cosa ha mermado después de que ciudadanos armados dieron de baja a tres atracadores en el momento en que pretendían cometer sus fechorías.

 

VII

Da gusto asistir a la dinámica construcción de los escenarios deportivos de los Juegos Centroamericanos 2018, esperemos que queden bien hechos y que sean estéticamente agradables. Igualmente laudable es la recuperación del gramado del estadio Metropolitano, un proceso que se llevó a cabo en un dos por tres, se nota la mano del alcalde.

 

VIII

Unos días antes de su inauguración visité la nueva plaza del Hospital y quedé impresionado por la riqueza arquitectónica circundante, la cual resalta luego de que, en el marco de la construcción de la plaza, se pintaran las fachadas de los inmuebles que la rodean. Lo mismo ocurrió con la antigua casa de la familia Muvdi ubicada en la esquina suroccidental de la calle 30 con carrera 36, frente al costado sur de la iglesia de San Roque: bastó una simple mano de pintura para hacerla resurgir de lo que parecía una casa de brujas. ¿Qué tal si además se les refaccionara la mampostería de las fachadas a todas esas edificaciones?

 

IX

A propósito de las nuevas plazas, el plan original del Ministerio de Cultura, cuyo diseño fue ganado por la firma Opus de Medellín, incluía un tal paseo de las Palmas -el más ambicioso componente del plan-, una gigantesca alameda a lo largo de las carreras 40 y 41 entre calles 38 y Murillo. Finalmente, parece que no se hizo. Así mismo, la plaza del Hospital estaba concebida para ser integrada con el remate del paseo de Bolívar, obra que habría sido de dramática trascendencia para la traza urbana de esta ciudad. Durante la alcaldía de Elsa Noguera se propuso la renovación de la plaza del Boliche -que pasaría a llamarse plaza Fundacional- y su tenebroso entorno, lo cual al parecer quedó en nada también. ¿Será posible retomar esas fantásticas ideas, señor alcalde Char?

X

Estamos ante una nueva versioncita del tal Clásico Mundial de Béisbol, la cuarta. Otra vez los equipillos de mentiritas, con Israel conformado por gringos judíos, China con un panameño descendiente de chinos que nunca ha pisado la China, no sabe ni pío de chino y es más panameño que el sombrero pintao; Italia conformada por gringos desdendientes de italianos, Holanda por curazaleños y arubeños que nunca han visto un tulipán... Y las grandes estrellas de MLB en spring training. Qué payasada.

 

Apuntes mirmidónicos XLVI - XLVIII

 

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