Tenemos novedades... ya tenemos una primera cita para este año: un paseo arqueológico en la sierra de Aralar en el que veremos al menos 7 dólmenes alrededor del Guardetxe, en distinto estado de "conservación-destrucción", lo que nos permitirá aprender algo sobre la forma de construir que tenían nuestros antepasados y así también hacer el ojo para cuando nos encontremos con diversos elementos en nuestras salidas al monte. Asegura Xabier que es una excursión MUY fácil, apto para absolutamente todas las personas. 3.5 km. ida y vuelta. Al terminar la excursión, remataremos la jornada con una comida "autogestionada" en el refugio público del santuario de San Miguel de Aralar.
Saldremos del punto de encuentro del aparcamiento del pueblo de Ansoáin a las 9:30 horas compartiendo vehículos y en unos 30 minutos llegaremos a Lekunberri en donde tomaremos un café y planearemos la jornada. Luego iremos al aparcamiento del Guardetxe que llegaremos en otros aproximadamente 30 minutos desde donde comenzaremos el paseo.
Después del paseo iremos a comer las viandas que llevemos al refugio público del Santuario de San Miguel de Aralar en donde comentaremos la jornada.
Animaros, promete ser una jornada muy interesante.
Lugar: Guardetxe de Aralar
Fecha: 19 de enero de 2025
Hora: 09:30
Punto de encuentro: aparcamiento del pueblo de Ansoáin
Convocante: Xabier
Contacto:
En una mañana gélida, un café caliente en Lekunberri.
Café caliente para romper el hielo y conocernos.
Por fín, sale del congelador la casi defenestrada sección de arqueología.
Con el deshielo, empezó a subir el nivel del agua, y oh sorpresa, inesperadamente 19 compañeros compartiendo interés. Arrancamos.
Visita al dolmen ALBI y a la "harria" misteriosa junto a él.
Continuamos hasta el dolmen AUBIA IPAR para entre los dos poder acostumbrarnos a comprenderlos incluso cuando no se aprecie la cámara.
Continuamos por los dólmenes AUBIA HEGO, ERBILLERRI, ELURMENTA MENDEBAL, ELURMENTA EKIALDE, y DEBATA, observando con el compendio de todos ellos, el método de su construcción.
Tras una "especial" experiencia, consistente en introducirnos en uno de ellos, adoptando la postura yacente del difunto, nos dirigimos a comer al refugio de S.Miguel, donde con mucho interés, sentamos las bases para la próxima salida.
Estupenda acogida por parte de todos.
Esto tiene aspecto de no parar.