Gracias a la llegada de, primero Miguel, y luego Javier, hicimos como todos los años entrevistas de casa en casa para saber las necesidades de cada familia y a partir de ahí decidir donde poner en marcha la construcción de letrinas de las familias que no tenían.
En Habibou hay 9 en la lista pero al final se hicieron 8 porque el último no hizo su excavación. La idea era pedir a cada familia que haga su excavación para que el día de mañana valoren más las letrinas. Tuvimos que hacer nosotros las de dos familias con personas mayores que no podían hacérselas.
Al final todo salió muy bien porque nos ayudaron mucho los dos estudiantes de Yakaar África en agricultura del pueblo para poder poner el trabajo en marcha. Rama-toulaye Diallo nos ayudó a llevar el material desde Kedougou hasta Habibou y una vez allí Karamba Diallo se quedó todo el tiempo para hacer el control y seguimiento de la construcción de cada letrina.
No podemos olvidar el trabajo en el terreno de los dos ingenieros de caminos Miguel y Javier, por el trabajo duro de puerta a puerta con la ayuda del traductor Mamadou Tahirou Diallo. Este año se hizo el récord de dos pueblos por ingeniero y también gracias a la colaboración de los de los pueblos, las letrinas de Habibou son una realidad hoy en día, gracias a Yakaar África porque la mayoría de la población del pueblo hacía su necesidades en el bosque al aire libre.
Estamos preparando los detalles de la reunión del pueblo de Itatou y de Landieni para ver la posibilidad de hacer letrinas en esos dos pueblos también.