Próxima parada Oussouye, donde visitamos el huerto que Idrissa y Malick, traductores de la misión sanitaria, tienen cerca de la alcaldía. El huerto es muy pequeño, pero está explotado hasta el mínimo centímetro cuadrado. El gran problema es el agua que tienen que sacar de la red municipal con un coste importante. Casi se come todo el beneficio del huerto.
En mi ignorancia me sorprende la productividad de las papayas. Una papaya ya grande de unos 3 metros de altura crece en un año y produce grandes frutos en 8 meses.
Si no fuera por las barreras del transporte, comercio y sanitarias esta gente nos invadía de productos agrícolas. Es una pena.
Más interesante aún que la vista del huerto, resulta la vista al centro OJACS que han levantado al lado gracias a la ayuda de una ONG francesa. El centro está muy bien. Es muy grande y espacioso pero necesita mejoras y, sobre todo, buscar un modo de financiar las actividades corrientes. En el centro tienen una bonita sala de informática con unos ordenadores portátiles bastante malillos, así que nuestra primera contribución será dotarles de ordenadores y de mesas para que puedan completar la sala.
La última vista del día es a la asociación OJACS que visitamos hace un par de días, pero ahora es para llevarles 10 ordenadores para que puedan dotar su sala de informática. Está Malick, uno de nuestros traductores que se pone inmediatamente a instalar los nuevos ordenadores, pronto les van a dar buenos servicios.
La última visita del dia la hacemos a la asociación OJACS que lleva nuestro colaborador Malick. Allí vemos un grupo de jóvenes muy motivados que participan en las actividades. Todo es bastante pobre pero se ve que tienen mucha voluntad. Todos los animadores del centro son voluntarios y dan lo mejor de sí mismos para que los chavales puedan tener un lugar don aprender y divertirse.