Un poblado después de Itatou al lado del mismo rio. Allí ya tienen una huerta que funciona con un motor eléctrico pero la conexión con tuberías y las placas solares no vale para nada porque no funciona.
Es otro poblado entre Itatou y Dindefelo al lado del mismo rio de Itatou. En este poblado existe una huerta que ha sido puesta en marcha por un voluntario americano que se marchó hace dos años
Ahora necesitan asistencia técnica de nuestros técnicos agrícolas para que vayan a échales una mano. También les vamos a ayudar con gasolina porque tienen una maquina (generador) para sacar el agua del rio a la huerta. Con dos bidones de 20 litros de gasolina y algunas semillas estaría bien para poder poner en marcha de nuevo la huerta y generar ingresos suficientes para luego poder continuar.
Semillas = 24.500F
2 bidones de gasolina = 30.000F
Total = 54.500F (alrededor de 80 euros)
Aquí también se han iniciado actividades. Sin embargo, la motobomba está averiada lo que perjudica sus actividades. La población solicita su arreglo para facilitar su trabajo.
En Baadala los trabajos están adelantados respecto a los demás pueblos. Las mujeres han terminado de cosechar las primeras lechugas. Los otros cultivos como la col y la cebolla están en buenas condiciones. Cabe señalar que las mujeres se encargaron de reparar su motobomba rota. Sin embargo, están pidiendo ayuda para hacer un depósito.
En esta aldea, las mujeres productoras dominan bien las técnicas de cultivo. Las plantaciones de coles y lechugas están siendo cosechadas. Por otro lado, están pidiendo que se cree un nuevo estanque.
La visita final del día es a la huerta de Badala. Preciosa huerta situada a la orilla del rio Gambia. De nuevo el problema es un problema de energía. Tiene un grupo para elevar el agua pero el grupo apenas si es capaz de funcionar un día de cada dos. Y con un gasto de gasolina más que considerable. Uff hay tanto que hacer por aquí…
Continuaron los trabajos de cosechado y mantenimiento. A nuestro regreso de las vacaciones, notamos daños en las parcelas de cebollas. Después del diagnóstico, encontramos que este daño fue causado por el thips tabaci. Así que hemos llevado a cabo un tratamiento para erradicar este problema. También hicimos un tratamiento preventivo para los otros cultivos.
En este pueblo, realizamos los mismos tratamientos que en Thiancoumalal. Al igual que en las otras huertas, la producción es superior a las necesidades de consumo y el resto se vende en el lugar o en el mercado local.
Aquí continúan las actividades de riego, deshierbe y cosecha. Sin embargo, se ha producido una desaceleración de las actividades y una ligera disminución de la producción. Esto puede explicarse por las recurrentes averías de la motobomba. La mala calidad de la motobomba ha llevado a las autoridades de Yakaar África a considerar la compra de una nueva. Así es como se dio la orden, pero se demoró en llegar debido al semi-confinamiento. Para no interrumpir la producción, les propusimos poner en semillero otros cultivos para el hivernage.
En Badala, todas las mujeres del pueblo se dedican a la horticultura. En este pueblo es por lo tanto toda la población la que se beneficia de la huerta. El exceso de producción se vende en los pueblos de los alrededores.
Por esta línea acaban de empezar las actividades en el lado de Segou y Badala. En Segou, las mujeres estaban desanimadas porque los pozos se secan durante los meses de abril a junio. Otro aspecto es el mal estado de la valla, pero, tras una reunión de intercambio, pudimos retener a casi treinta mujeres de los tres grupos que han trasplantado recientemente.
También en Badala existía el problema de los estanques, pero gracias a Yakaar se acaban de construir tres nuevos estanques y se han iniciado las actividades de horticultura a pesar del mal estado de las tuberías de desagüe de la bomba.
BADALA
La huerta de Badala es una de las más avanzadas. Esto puede deberse al fácil acceso al agua del río. El trabajo comunitario se nota entre las mujeres y su compromiso es digno de elogio.
BADALA
No hay tiempo que perder y nos dirigimos a Badala a ver cómo está la huerta de cara a la posibilidad de instalar una de las pequeñas centrales solares que nos ha reglado CYOPSA-SISOCIA para ex-traer agua del rio. La huerta, a pesar de los problemas que tiene actualmente para sacar agua del rio, debido a que. tanto el grupo electrógeno, como la bomba se encuentran en malas condiciones, está bastante bien, No a pleno rendimiento porque podría ser mucho más grande, pero al menos está utilizada y cuidada. Cuando se ponga la central solar el cambio puede ser espectacular.
La huerta de Badala es una de los más avanzadas. Esto puede deberse al fácil acceso al agua del río. El trabajo en comunidad se nota entre las mujeres y su compromiso es digno de elogio. Pero también observamos que los depósitos últimamente no están en buen estado porque están sucios y, por tanto, son poco prácticos como almacenamiento.
BADALA
En este pueblo, las actividades van bien y los cultivos están en flor. En algunas parcelas, las flores se han caído debido a la ola de calor. Hay que tener en cuenta que la huerta está cerca del río, pero hay también que recordar que al otro lado está la roca. Lo que hace que exista una alternancia del clima durante el día. Pero también otras limitaciones presentes. Los depósitos no retienen el agua durante 24 horas lo que hace que para asegurar los riegos de la mañana y la tarde son necesarios 3 litros de gasolina al día.
Durante el mes de diciembre se realizaron importantes avances para llevar agua a las huertas mediante la instalación de paneles solares gracias a Yakaar África. Hoy en día este programa de sistemas de energía solar se está integrando en algunas aldeas, las que son cruzadas por un curso de agua y las que tienen pozos con suficiente capacidad de agua, en el marco del desarrollo social y económico y para aliviar el sufrimiento de las mujeres a la hora de regar.
El pueblo de Badala está bien equipado con paneles solares y está muy cerca del río con un suelo ligero que es muy fácil de trabajar. La huerta también tiene un buen estanque, pero la población no está interesada en la horticultura.
Hemos convocado una reunión para intentar averiguar por qué no vienen a la huerta, es muy difícil conseguir que vengan, pero han venido unos cuantos y son los que trabajan.
En Badala no hay problemas con los paneles. Hay 7 paneles colocados y la presión del agua es bastante buena por lo que pueden llenar los depósitos y regar sin problema. El único problema de la huerta es que está muy desorganizada. Por lo visto las mujeres han comenzado a preparar la huerta antes de la llegada de nuestro técnico y todo está un poco manga por hombro.
BADALA / ITATOU / THIANCOUMALAL
En lo que respecta a estos pueblos, la actividad llevada a cabo no es más que un enderezamiento de los paneles solares orientándolos en la dirección correcta. En efecto, la posición y la inclinación que tenían estos paneles hacía que funcionaran poco, porque la presión del agua en las válvulas era muy débil a causa de la falta de suficiente sol. El sol no tocaba completa-mente los paneles, ya que había una gran inclinación hacia abajo que hacía que la corriente generada fuera demasiado débil para extraer agua.
La presión era tan baja que los cultivos no recibían suficiente agua y el riego en los bancales era irregular y también tenía un gran impacto en la producción.
A las 5 de la tarde, los paneles ya no podían llevar agua a los aljibes, pero después del excelente trabajo del técnico Sr. Ndong, las mujeres pueden beneficiarse del riego hasta las 17:30 o incluso más. Las mujeres de ambas aldeas, que necesitaban suficiente agua en los aljibes, lo elogian.
BADALA
Después de una breve visita a los locales de la misión sanitaria nos dirigimos a la huerta de Badala que presenta su especial escenografía, con la vista del rio y la huerta desde lo alto del camino. Nuestros visitantes aprecian la belleza del lugar, la utilidad de los paneles solares para sacar agua, aunque la huerta se nota un poco desor-denada porque, al parecer, las mujeres que trabajan allí, van más bien por libre y no siguen estrictamente los consejos de nuestros técnicos agrícolas.
En Badala, se hizo una observación sobre el cultivo de la col, a saber, la presencia de gusanos cortadores. Estos gusanos cortadores son pequeñas orugas que se enrollan sobre sí mismas, que cortan las plantas y excavan galerías que pueden afectar a la producción porque pueden ralentizar la formación de los corazones del repollo. Por eso se realizó un tratamiento fitosanitario para eliminar los daños.
A continuación, ayudé a las mujeres a mantener los cultivos, es decir, a escardar los bancales de berenjena amarga utilizando azadas tradicionales. Esta escarda se realizó para eliminar las malas hierbas que compiten con las plantas por el agua y los nutrientes.
Tras varias recomendaciones y conver-saciones con las mujeres, observamos la evolución de los cultivos, especialmente la producción de amaranto, también conocido como boroboro. Un vegetal cultivado por su follaje que utilizan para su consumo. Pero también la evolución de la producción del jaxatu y la cebolla verde.
Tras varias visitas, nos dimos cuenta de que muchos cultivos habían llegado al final de su ciclo. Por ejemplo, la berenjena amarga (jaxatu) y la berenjena dulce, por lo que les aconsejamos que los sustituyeran por otros cultivos, es decir, que rotaran sus cultivos para evitar la transmisión de determinadas enfermedades o ataques.
Esta es a grandes rasgos la situación de nuestro trabajo que queríamos mostrar. Cualquier información adicional que puedan necesitar, no duden en ponerse en contacto conmigo. Deseo todo lo mejor para ustedes y sus familias.
Los huertos de Badala, Itato y Boundoucondy siguen sin funcionar, y todos adolecen de los mismos problemas: vallado y agua. Los habitantes piden ayuda constantemente.
Informe sobre las instalaciones solares en los pueblos de Habibou y Landiéni
Se han instalado sistemas solares en los huertos de Habibou y Landiéni para facilitar el riego a las mujeres.
En principio, sin embargo, estos pozos estaban destinados a abastecer de agua a la población. Tras la instalación de las instalaciones solares, los habitantes ya no encontraban agua por las mañanas y por las tardes a una hora determinada. Por ello, Landiéni desinstaló el sistema solar y lo sustituyó por una bomba manual para garantizar el abastecimiento de agua a la población. Esto dificulta el riego. En cuanto a Habibou, el sistema solar sigue instalado y la gente se las arregla con él.
Como sugerencia, sería muy interesante instalar depósitos que pudieran recoger el agua y permitir su conexión a las tomas con grifos, con el fin de ofrecer mejores condiciones de abastecimiento de agua a la población.
Los huertos de Badala, Itato y Boundoucondy siguen sin funcionar, y todos adolecen de los mismos problemas: vallado y agua. Los habitantes piden ayuda constantemente.