Estamos ayudando a la rehabilitación de la escuela infantil del pueblo. Era una escuela construida por el estado de Senegal, del antiguo gobierno del país, y ahora está en ruinas desde hace muchos años.
Hablando con la comunidad, decidimos poner en marcha la rehabilitación de la escuela, porque algunos de los niños que iban a estudiar allí están ahora en las escuelas privadas mientras que otros están sin poder ir a la escuela porque es de pago. Como en todos los proyectos de Yakaar África, la idea es poder abaratar el coste con la implicación comunitaria para que valoren más si cabe “su escuela”. El trabajo sigue su curso normal para acabar la obra, como tarde, al final del mes de mayo.
Finalmente, nos pasamos por la obras de rehabilitación de la escuela infantil de la localidad que estaba abandonada. Hemos tenido que rehacer todo el tejado que estaba caído y ahora estamos preparando las paredes para pintar.
El edificio es impresionante, con un gran círculo que acoge una gran sala y dos más pequeñas para las aulas de los niños. La gran sala se puede utilizar para actividades de todo tipo y Malick tiene ya un programa de actividades para los miércoles por la tarde con los niños que reproduzca en cierta medida la actividades que hace en OJACS con los niños de Oussouye.
Viviane Sambou es la que nos ayudó a poder hacer posible la rehabilitación de la escuela de Mlomp abandonada desde hace más de diez años en equipo con Malick Chimère Diaw uno de los traductores de Yakaar África en las misiones sanitarias.
Hemos hecho todo el trabajo de rehabilita-ción, queda el equipamiento, lo que tardará muy poco, para que esté lista como tarde en octubre, porque la primera semana de este mes coincidirá con la apertura de los cursos a nivel nacional después de los meses de lluvias junio, julio, agosto y septiembre. Los niños del pueblo salieron para limpiar el entorno y están contentos de poder empezar las clases en octubre de este año.
MLOMP
Aprovechamos que estamos en Mlomp para hacer una visita a la nueva escuela infantil que hemos puesto en marcha en la localidad. La visita resulta estupenda.
En primer lugar cada niño vestido con el traje típico de la zona viene a buscar a uno de nosotros para meterle en la clase. En la clase hay un niño disfrazado de rey de la Casamance y otra de reina que presiden la reunión y detrás, una fila de niños primorosamente vestidos con el traje típico regional preceden a unos 50 niños con su uniforme de la escuela.
El director nos dirige unas palabras de agradecimiento a las que contesto con unas palabras para expresar la satisfacción de que la escuela funcione y proporcione educación adelantada a los más pequeños consiguiendo que lleguen más preparados a la escuela oficial y, sobre todo, liberando a las madres de la pesada carga de cuidarles durante todo el día, lo que les permite emprender otro tipo de actividades.
Después de los discursos, los niños interpretan unas graciosas canciones y bailes y tenemos unos minutos de intercambio entre los invitados y los niños. Como siempre, es un momento de felicidad y alegría que se nos quedará para siempre grabado en nuestras retinas.