Comienza la novena misión sanitaria de Yakaar África y mi viaje número 17 a Senegal. A pesar de la experiencia que ya acumulo en ambos temas no dejo de sentir una pequeña inquietud, ¿funcionará el grupo tan bien como el del año pasado? ¿Se acoplaran los novatos y los veteranos? ¿Seguiré sintiendo lo mismo que he sentido en viajes anteriores? Esa sensación de estar en casa.
Nuestro viaje comienza con la visita al embajador, Alberto Virella. Nos recibe en la embajada y charlamos durante largo rato de montones de cosas: la posibilidad de ayudar a Senegal no solo desde Yakaar África sino desde mi trabajo actual en el Instituto de Estudios Fiscales, ya que para él el gran problema de Senegal es la economía informal y la necesidad de tener recursos suficientes para que el país siga creciendo. Intercambiamos experiencias sobre proyectos de dos mundos tan separados como el del AECID y el de nuestra asociación enfatizando los puntos en común y, finamente, hablamos de la situación política actual de Senegal un poco convulsa con las próximas elecciones.
Nuestro siguiente paso es tratar de conseguir los permisos para la misión
sanitaria y para la importación de la medicación. No conseguimos ninguno porque los políticos andan en plena campaña y después de más de tres meses que tenemos presentada la documentación no han hecho nada. Gracias a Dios no resultan necesarios, ya que también se ha relajado el control aduanero y no nos piden ni un papel en nuestra entrada en el país.
Nuestro siguiente paso es conocer a los estudiantes de enfermería a los que estamos financiando la carrera: El del segundo año: Aty Diatta y los de primer año: Alpha Yero Diallo, Mohamed Cheikh Diallo, Daouda Ba y Emiliane Diatta. Les obligo a presentarse en público a cada uno de ellos y les veo muy motivados y con muchas ganas de estudiar y trabajar.
Al final del día recogemos a todo el equipo de la misión sanitaria. Primero a Laura, la pediatra que vuela desde Tenerife, y por la noche a Blas y Pepa, los médicos de adultos que vienen de Alicante, Ana y Laia las otras dos pediatras, de Alicante y Valencia respectivamente, Isabel enfermera y jefa de misión de Valencia y Carmen, Nieves, Cristina y Saúl enfermeros y auxiliar de las urgencias del Ramón y Cajal, desde Madrid.
El primer encuentro con parte de nuestro equipo en Senegal: Demba, Ambrosio, Cheikh y Arouna resulta especialmente emotivo para los “repetidores”. ¡Verdaderamente, se hacen querer nuestros chicos!
19/01/2019
El primer día como siempre se nos va en atravesar el país de punta a punta. Las carreteras siguen igual, muchísimo tráfico hasta Tambacounda y una carretera espantosa que parece que no se arregla nunca entre Tamba y Mako.
Hoy no podemos ver a los niños albinos de Koumpeltoum, a pesar de que veníamos bien preparados con cremas, gafas y gorras porque se nos ha hecho tarde, lo intentaremos a la vuelta.
Muy cansados llegamos al campamento de Mako donde Mahay el equipo de campamentos solidarios nos recibe con la hospitalidad de costumbre.
20/01/2019
Hoy comenzamos el día con la vista obligada el hipopótamo del rio Gambia que aparece un poco más visible que las últimas veces, esperemos que sea signo de buena suerte.
Primera parada en Kedougou donde compramos el último material que nos falta en la farmacia y aprovechamos para hacer las últimas compras. No podemos visitar al jefe médico de la región porque acaba de
llegar de viaje y está descansando. Le dejamos recado de que estamos por la zona y de que le invitamos a venir a ver lo que estamos haciendo
Finalmente, después de organizar todo el lio de maletas, cajas, compras etcétera llegamos a Dindefelo a instalarnos en el campamento Villageois, tenemos ganas ya de empezar a trabajar pero Doba muy misteriosamente nos dice que debemos esperar hasta las 17:30 por lo que después de comer, nos dirigimos todos a la cascada. Monumento local por excelencia. Cada vez tiene menos agua y nos da la impresión de que como no pare esto del cambio climático acabará desapareciendo.
A las 17:30, por fin, llegamos al centro de salud y nos encontramos al poblado entero esperándonos con música de Djembe. Todos están allí: los jefes del poblado, el enfermero Dembele, los representantes del comité de salud, etc.
Nos echamos unos animados bailes antes de ponernos a trabajar.
Nos visita Mamaia, el niño de Nadoumari aquejado de hidrocefalia, al que desde hace tiempo prestamos una atención especial por recomendación de Marina e Isabel. Los médicos de la misión sanitaria le ajustan la medicación para que no tenga convulsiones. Eso no le ha impedido ser unos de los que más empeño ha puesto en el baile.
A partir de ahí, comienza el zafarrancho de combate. Gracias a dios en esta ocasión el ambulatorio está muy limpio y solo tenemos que reorganizar un poco las consultas.
Entramos a saco en el despacho de la sagefemme que está hecho un pequeño desastre y allí disponemos la consulta de Pepa que se va a encargar del ecógrafo portátil que llevamos para ver si resulta de utilidad.
Carmen y Nieves, como siempre a la cabeza del orden, van poco a poco disponiendo del contenido de las cajas y todo el equipo, bien adiestrado, pone en marcha su pequeño chiringuito.
21/01/2019
Empezamos con el gusanillo de que pasaráel primer día. Gracias a dios el arranque es tranquilo, hay gente, pero perfectamente controlable. La primera duda es que pasará con el ecógrafo portátil de segunda mano que hemos traído desde España ¿habrá resistido el largo y penoso viaje? ¿Nos resultará de utilidad? Todas las respuestas son afirmativas. El ecógrafo funciona perfectamente y tenemos un buen número de casos que atender, fundamentalmente embarazadas, algunas de ellas con problemas importantes de posible pérdida del embarazo. También se estudia un hidrocele y un bulto importante en el cuello de un chico que se tratará de derivar a cirugía, aunque no parece tener fácil solución.
El día transcurre de manera apacible aunque no deja de haber, como siempre, casos graves. El resumen de la jornada se completa con dos niños a los que ha sido necesario tratar por vía intravenosa, uno de ellos tiene que ser trasladado al hospital con una anemia severa que requerirá casi seguro de una trasfusión urgente
Completo la jornada con una reunión con los responsables del ayuntamiento. El alcalde Kikala Diallo y su segundo Sekou Sylla, así como otros responsables del ayuntamiento. Por nuestra parte estoy acompañado de Ambrosio Cheikh y Doba.
En la reunión, expongo en primer lugar nuestro programa para Dindefelo en 2019 que incluye: la misión sanitaria con su continuación mediante las operaciones de niños en Velingara y el Hospital Cuomo, la continuación del trabajo de Aarón y Roció los ingenieros que estuvieron en Navidades mediante la puesta en marcha del proyecto de recogida de residuos, la continuidad de los trabajos de la huerta y del programa de reparto de pollos locales y aprovecho para anunciar la vuelta de los veterinarios para vacunar todo el ganado local.
Por su parte, me exponen sus prioridades que consisten en el abastecimiento a la población. Tienen un proyecto redactado que, en principio, debería ser financiado por el gobierno pero que por falta de recursos se ha tenido que parar apenas iniciado, seguido del proyecto de residuos y me plantean dos iniciativas interesantes. En primer lugar una ciber-cabaña, para la que ya cuentan con un local pero que necesitarían poder alimentarlo con corriente, y una casa de acogida a la mujeres embarazadas en el octavo mes del embarazo, para que cuando llegue el momento del parto puedan ser atendidas en el puesto de salud.
Son propuestas ambiciosas que prometemos estudiar, pero para las que requerimos que haya una correspondencia en el esfuerzo. Por ejemplo en el caso de la casa de acogida para las mujeres, les decimos que podríamos aportar materiales a cambio de que pongan la mano de obra. En el caso de la ciber-cabaña, deben ser conscientes de que tienen que poner una persona al cuidado del mismo y que ese gasto recurrente, Yakaar África no lo puede pagar, por lo que ellos deberán buscar la manera de financiar ese puesto de trabajo.
La reunión acaba de manera muy amigable entre nosotros y el ayuntamiento y prometemos seguir haciendo muchas cosas juntos, ya que está claro que hay un buen entendimiento y muchas posibilidad de avanzar.
22/01/2019
Comienza una nueva jornada, se abren las consultas y yo salgo a ver los proyectos del ayuntamiento. En primer lugar el edificio la ciber-cabaña, que resulta ser una cabaña circular de unos 10 metros de diámetro interior de buen aspecto aunque el viento ha levantado el tejado en uno de los costados, un tejado de chapa que suponemos dará bastante calor en verano, por lo que sugerimos que se cubra con paja. Posteriormente visitamos el terreno para la casa de acogida de las mujeres embarazadas de 8 meses.
De allí salimos hacia Afia que será la siguiente parada de nuestra misión sanitaria para ver cómo está el campamento y el ambulatorio. El campamento está bien y resulta agradable pero las instalaciones sanitarias resultan un poco escasas con solo 2 váteres y 4 duchas para todo el campamento. Ello me lleva a decidir no proceder al traslado del equipo sanitario a este campamento, hay que tener en cuenta que los días que estemos aquí seremos más de 20 personas entre la misión sanitaria, los guías y traductores y los 5 estudiantes de Dakar que vendrán para hacer prácticas con nosotros. Todo un pequeño ejército.
El ambulatorio es pequeño pero se encuentra recién rehabilitado y ampliado por la gente de la asociación Bassari, por lo que, justitos, pero creo que nos podremos apañar.
En el taller de la asociación Bassari está Cristina con la que tenemos buena amistad y con la que aprovecho para intercambiar experiencias e informaciones sobre lo que cada uno hacemos. Tratamos de no duplicar la ayuda y por el contrario aprovechar posibles sinergias que pueda haber entre las dos asociaciones.
Por la tarde vuelvo al ambulatorio para seguir por las consultas y muy pronto la cosa se complica. Una chica que ayer se vio con el nuevo ecógrafo que estaba a punto de abortar, ha abortado y hay que trasladarla a Kedougou para hacerle un legrado. Cuando está a punto de salir hacia allí, una nueva ecografía revela que otra chica muy joven tiene su bebé de tres meses de embarazo muerto dentro de su vientre. Conseguimos coordinar ambos casos y ambas parten para el hospital de Kedougou.
Avisan de la llegada de un parto y todo el mundo se pone en marcha, pero ya en la ecografía se ve que la cosa no va a ir bien, el niño viene de nalgas y la madre está muy cansada después de haber bajado caminando desde el plateau para tener el parto. Cuando sale el bebé está completamente azul y no es posible reanimarlo a pesar de los intentos realizados. De nuevo chocamos con la realidad africana. Si el parto hubiera sido en casa, probablemente los dos, madre e hijo, hubieran fallecido. En el ambulatorio se ha conseguido salvar a la madre pero no se ha podido hacer nada por el niño, En España ambos hubieran sobrevivido con gran probabilidad.
A mi me toca la ingrata tarea de comunicar a los familiares la terrible noticia. A pesar de mi experiencia africana es la primera vez que me toca hacerlo. Busco apoyo en Doba y la gente del Comité de salud de Dindefelo, que rápidamente me arropa, y comienzo a hablar con los familiares. El marido no está porque trabaja en Mako pero está el abuelo que es el jefe del poblado de Afia donde vive la familia y un tío de la chica que la ha bajado desde la meseta. La verdad es que me lo ponen muy fácil. Ambos comprenden perfectamente la situación y no solo no plantean ni un solo reproche sino que nos agradecen sinceramente el esfuerzo de haberlo intentado.
No soy consciente de la importancia de “mi misión” hasta que hablo con las pediatras que están profundamente abatidas después del caso y les explico cómo ha reaccionado la familia. El dolor y la frustración no nos lo va a quitar nadie, pero al menos nos queda la sensación de haber dado lo mejor de nosotros mismos y de haber afrontado la situación con la verdad por delante, quizás nuestro objetivo principal en estas tierras.
La vida sigue y después de unos poquitos minutos de shock se reanuda el trabajo con las mismas ganas y la misma actitud de siempre.
23/01/2019
Comienza un nuevo día y el grupo sanitario se divide en 2. Blas de adultos, Ana, pediatra, y Cristina enfermera van a subir a Dande, el conocido plateau, para pasar consulta mientras el resto del equipo permanece en el último día de consultas en Dindefelo.
La misión comienza con una mala noticia, Tidiane, el niño que llevamos dos días curando, que había llegado con una fuerte hinchazón en un ojo se encuentra peor, ha pasado una mala noche y presenta rigidez en la nuca. Intentamos organizar su traslado al hospital de Kedougou lo más rápidamente que podemos. Eso significa más de media mañana. Cuando al final aparece un septplace resulta ser una tartana de las peores que hemos visto jamás. Como freno de mano tienen que poner una piedra y para arrancarlo hay que empujar. Esto es África.
El trabajo continua. Hoy llegan los estudiantes de Dakar que vienen a hacer prácticas durante 5 días con nosotros. Desde el primer momento destacan por sus ganas de aprender y de trabajar. La acogida de nuestro equipo es también extraordinaria y tanto Carmen, Nieves como Isabel se vuelcan en enseñarles todo lo que saben y en darles consejos y más consejos para el ejercicio de su trabajo fututo. Hasta yo me atrevo a darles una pequeña charla sobre el estudio de anemia y desnutrición que realizamos sistemáticamente en estas misiones. La verdad es que su interés es máximo y demuestran un afán de aprender y de trabajar realmente notable.
Al final de la jornada hemos planeado una visita a la huerta de Yakaar en Dindefelo. Los nuevos no la han visto y una parte de los repetidores tampoco pudieron el año pasado. La huerta está preciosa. Allí nos esperan nuestro técnico Aliou y lapresidenta Sira Kanté, acompañada de algunas de las mujeres de la cooperativa. Nunca he visto nada parecido, toda la huerta repleta de verde, todo limpio y perfectamente cuidado, es un gusto verlo entre tanta sequedad. Damos nuestra más sincera enhorabuena a los responsables de la huerta y les mostramos nuestro agradecimiento, ya que cuando se aprovechan las oportunidades no hay nada que nos satisfaga más.
Los que han subido a la montaña bajan y nos cuentan sus experiencia que ha resultado plenamente satisfactoria. Han visto más de cien pacientes y han disfrutado de un buen recibimiento y una agradable comida.
24/01/2019
De nuevo el grupo se divide en 2. Yo parto con los que suben al plateau a pasar consulta al ambulatorio de Dande. Donde la jornada trascurre plácidamente. Aprovecho para hacer una excursión al poblado de Diogoma donde venden una cerámica muy rústica pero que precisamente en esa rusticidad es donde encuentra su atractivo.
Mientras tanto en Dindefelo, Pepa hace algunas ecografías que le hemos mandado desde Dande pero nada especialmente reseñable. Así que como todo está tranquilo se aprovecha para dos cosas: dar clase a los estudiantes que siguen mostrando unas ganas de aprender encomiables y, sobre todo, para enseñar a las matronas del ambulatorio de Dindefelo a organizar todo el material y ponerlo y mantenerlo en orden.
La tarea es titánica ya que hemos descubierto un almacén donde hay de todo pero con un desorden espantoso. Nos sospechamos que mucho del material estará caducado y mucho resultará inservible pero, sobre todo, inaccesible.
Carmen se pone a la faena con las tres matronas tradicionales y en pocas horas consigue limpiar todo el almacén, colocar todo lo útil en una estantería que ha encontrado abandonada por el centro y tirar todo los caducado e inservible. El centro queda como nuevo.
25/01/2019
Hoy nos toca pasar consulta en Afia. Es la primera vez que vamos a este poblado. Llegar a Afia es complicado porque el camino está más que difícil. Encima se nos ha estropeado el 4x4 de Doba y tenemos
que buscar un septplace y 6 motos para llevar a todo el equipo hasta allí. El septpalce es el mismo que llevó al niño del ojo hinchado. A pesar de los pesares afrontamos el desplazamiento con humor y resulta incluso una agradable aventura para los que van en moto.
A la llegada a Afia me dirijo al campamento Taco Mayo para encontrarme con Alpha y volverme a encontrar con las chicas de la asociación Bassari África que están terminando su estancia en la zona. En esta ocasión el equipo de Bassari está al completo con Susana, Cristina y 6 personas más. Después de esta visita, ellas nos la devolverán en el ambulatorio donde estamos pasando consultas que ha sido rehabilitado precisamente por su asociación. Tenemos un buen entendimiento entre ambas asociaciones, ya que su taller de costura nos ha confeccionado los llaveros de la boda de Irene y varios productos de los que hemos vendido en el mercadillo del hospital de La Fe.
En Afia las consultas transcurren a buen ritmo y no tenemos casos graves. Sin embargo, a nuestra llegada de vuelta a Dindefelo nos encontramos con dos casos preocupantes. Tidiane, el niño que tenía el ojo hinchado ha sido dado de alta en el hospital y viene a vernos al campamento pero no se encuentra bien. Por otro lado, nos avisan que hay un hombre amputado por una diabetes que tenemos que curar ya que la herida supura.
26/01/2019
De nuevo, la primera noticia de la mañana no es buena, Tidiane el niño del ojo hinchado está bastante peor, el ojo está más hinchado, tiene una fuerte cefalea y fiebre. Decidimos llevarle con nosotros a las consultas de Afia. La madre, que tiene un niño pequeño, y la abuela quieren venir con nosotros pero decidimos que no se vengamporque el ambulatorio es muy pequeño y no presenta condiciones.
De nuevo las consultas trascurren con normalidad pero entre lo pequeño del ambulatorio y que nuestro equipo con estudiantes de enfermería y traductores es de casi 20 personas casi no hay sitio ni donde rebullirse.
Tidiane no deja de empeorar y decidimos trasladarle al hospital en esta ocasión acompañado de Ana, una de nuestras pediatras, y de Nieves, la enfermera que domina el francés. En el hospital no parecen muy convencidos de la necesidad de hospitalizar al niño pero se quedan con él.
El señor de la amputación resulta ser un caso de abandono terrible. Se encuentra postrado sin poderse mover en una cabaña con el olor espantoso que resulta de la mezcla de la infección, la urea y las heces. Decidimos pedirle a Dembele que le acoja en su ambulatorio y le mejore las condiciones higiénicas antes de poder proceder a intentar curarle.
Dembele hace un magnífico trabajo de limpieza y nuestro equipo le hace una cura en profundidad que sorprendentemente resulta bastante exitosa. Después de dos meses de la amputación nadie le ha retirado los puntos y presenta una infección bastante profunda pero que después de la cura ha quedado bastante limpia. Acordamos con Dembele que se quede una semana en el ambulatorio, corriendo Yakaar con los gastos. Vamos a comprarle unas muletas y tenemos la esperanza de que su situación mejore.
27/01/2019
Hoy es día de traslado. Un equipo se dirige bien de mañana a Ibel para subir al poblado beddick de Iwol y Blas, Isabel y yo vamos a Kedougou. Primera parada en el hospital para ver cómo sigue Tidiane. Le encontramos en el hospital en condiciones parecidas a como le enviamos ayer por lo que nos quedamos para hablar con la enfermera, el médico e incluso el director médico a los que parece que conseguimos interesar en el caso e incluso nos prometen que si el problema persiste le enviarán a Tambacounda para hacerle un scanner.
El hospital no tiene nada que ver con lo que nosotros conocemos. Apenas un pasillo con tres habitaciones dobles, compuestas de dos camas y un estrecho pasillo. Nada más.
La siguiente parada es la farmacia. Tenemos que comprar bastantes cosas y la compra resulta una autentica tortura. Primero tenemos que identificar los nombres comerciales y las dosis que se corresponden con los principios activos que necesitamos. Luego ver el número de unidades que hay de cada producto en la farmacia para que nos den lo que hay y pedir el resto. Luego hacemos una lista con todo lo que llevamos. Después hay que hacer la factura. Se equivocan cuando ya lo teníamos todo colocado y tenemos que sacarlo todo de la caja y verificar su contenido. Hay tres errores, así que a volver a empezar con la factura. Vamos que hora y media de farmacia.
Llegamos agotados a comer, gracias a dios tenemos tarde de descanso. Blas, Pepa, Isabel y yo nos vamos a Landieni a visitar a la familia de Ousmane. De nuevo es un momento de especial alegría y confraternización. Llevamos fotos del reciente viaje de José Manuel con Ousmane que son muy apreciadas por la familia. Hacemos un montón de fotos para que las vea Ousmane. Por cierto ha tenido una octava hermanita: Bintou, 6 mesecitos.
Otra parte del grupo se va a la panadería tradicional del pueblo a aprender a hacer pan. Resulta también una experiencia increíble y el pan está buenísimo.
28/01/2019
Hoy nos toca empezar en Thiabedji. Nos vamos tempranito para montar las consultas esperando la gran avalancha que se produce todos los años y el resultado es decepcionante, muy poca gente y muy poco que reseñar.
Quizás lo peor es que nos llegan noticias preocupantes de Tidiane, el niño que enviamos por dos veces al hospital. Ya casi ni habla y sigue con fiebre. Nosotros seguimos presionando al Hospital para que le atienda y al final conseguimos que nos digan que van a intentar hacerle un scanner y nos quedamos pendientes del resultado.
El día termina sin más sobresaltos. Hoy es el último día que tenemos a los estudiantes de enfermería con nosotros y lo celebramos con una pequeña fiesta de música mezclada de reggaetón y africana. Resulta muy divertido y pasamos un ratito corto pero de buena y sana diversión.
29/01/2019
Seguimos en Thiabedji, parece que la cosa se anima algo más y por la mañana trabajamos bien. Hay muchos adultos y bastantes niños. Por la tarde, sin embargo, de nuevo no hay casi nadie y cerramos pronto las consultas para volver al campamento.
En el campamento nos encontramos con un caso grave de un joven con una cardiopatía muy complicada. En el fondo como siempre es un problema de dinero. La cardiopatía podría operarse en Dakar pero la familia no tiene dinero para hacerlo. Como Yakaar, nuestros proyectos tienen que ser colectivos, ya que las demandas individuales serian infinitas, pero prometemos tratar de buscar algún donante que a título individual pueda apoyar en este caso.
Las noticias que nos llegan de Tidiane son cada vez más preocupantes. Hoy está entubado y ya no responde a ningún estímulo, imposible trasladarle a Tambacounda para hacerle el prometido scanner. Mucho nos tememos que el desenlace será rápido. Es una pena porque de nuevo nos encontramos con un problema que hubiera sido fácilmente resuelto en España y que aquí se convierte en fatal. No debemos olvidar que la diferencia de esperanzas de vida entre Senegal y España es de más de 20 años y eso no es por casualidad
Hoy toca cine. Hemos traído un proyector portátil y ponemos películas a los niños
antes de la cena. Los niños los pasan genial viendo las aventuras del pequeño oso pardo, pero nosotros todavía más cantando la sintonía de la serie.
Después de cenar nos invitan al cumpleaños del pequeño Manuel que hace 1 año y que nació durante la misión sanitaria de Yakaar del año pasado. En principio no teníamos muy claro cuál era la hora de acudir a la fiesta y si yendo tan tarde, después de cenar, todavía quedaría algo de fiesta. Sin embargo, cuando llegamos a la casa de los padres, rápidamente nos dimos cuenta de que no había problema. La fiesta había empezado a las 3 de la tarde y prometía prolongarse durante buena parte de la noche. Había un ambiente muy animado con un Dj que ponía canciones con mucho ritmo y la gente bailaba animadamente.
30/01/2019
Hoy acabamos en Thiabedji y comenzamos a preparar Bandafassi, última etapa de nuestra misión. Decidimos ir Ana, una de las pediatras, Nieves y yo al hospital de Kedougou para ver cómo está Tidiane.
Antes aprovechamos para hacer las visitas “políticas” de rigor. Vistamos al nuevo Subprefecto que nos recibe muy amable y apunta en un cuaderno nuestros datos, no sabemos muy bien con que objeto. Parece muy obsesionado con los informes, ya que nos pide que antes de marchar le entreguemos uno sobre el resultado de la misión. No sabemos si es muy consciente de los medios con los que se cuenta en el poblado y las pocas posibilidades que tenemos de poder hacerlo. Su interés máximo es que hagamos durante su mandato al menos lo mismo que con el anterior subprefecto. Lo gracioso es que cuando le pedimos la foto de rigor nos dice que volvamos en otro momento que no está presentable. Llevaba una túnica azul claro que para nosotros era de lo más elegante que se podía encontrar, pero para él debía ser como la bata de andar por casa. Al día siguiente pasamos para hacer la foto “oficial” y llevaba una especie de uniforme militar con una camiseta debajo, que no era precisamente el colmo de la elegancia.
A la salida de la vista al subprefecto nos caza el vicealcalde y nos obliga a hacer una vista al alcalde Mamadou Yero Ba. El alcalde es mucho más político y nos dirige un discurso casi electoral sobre su municipio y nuestra actividad.
Al llegar al hospital, nuestra primera impresión es buena porque Tidianeparece tranquilo, no está entubado y simplemente presenta unas gafitas de oxígeno.
Esperamos pacientemente a que venga el médico, pero pronto nuestra pediatra observa que el estado del niño empeora, tiene las pupilas completamente dilatadas y casi no responde. Por fin, conseguimos hablar con el médico que acuerda su traslado a Tambacounda para intentar hacerle un scanner.
Después de muchos papeleos y de pagar el llenado de la ambulancia de gasolina, que es lo único que parece importar, montan al niño en la ambulancia, en medio de un calor insoportable. En el ambulancia no hay oxígeno ni nada para atender al chaval por lo que su situación empeora rápidamente. Conseguimos, no sin esfuerzo, que el médico se acerque a la ambulancia y el resultado es que nos viene a decir que, mientras respire, partir hacia Tambacounda es su única esperanza de vida así que hay que intentarlo. Sin embargo, la situación de Tidiane cae en picado y está ya agonizando, la última visita que conseguimos del médico no es sino para certificar su muerte.
El mazazo que sufrimos es tremendo. Es nuestra segunda muerte en apenas una semana y por causas que hubieran sido perfectamente evitables en Europa.
Hasta ahora siempre nos hemos felicitado de haber salvado 3 ó 4 vidas en cada misión sanitaria, atendiendo casos que sin nuestra presencia hubieran sido letales. Nuestra única duda era saber que pasaba el resto del año cuando no estábamos nosotros para descubrir y atender estos problemas. Ahora ya no nos queda ninguna duda, los medios son tan escasos que con y sin nosotros la gente muere cada día sin merecerlo, sin casi saberlo.
Volvemos con el corazón encogido al campamento y seguimos con el trabajo. Hoy ha habido bastante gente en Thiabedji pero el trabajo se ha desarrollado con normalidad y al mediodía hemos podido recoger para trasladarnos a Bandafassi. Lo más importante han sido dos espantosas quemaduras en dos niñas. Una de ellas trae la herida cubierta de una mezcla de barros, clara de huevo y hojas machacadas de baobab, remedio local que parece efectivo, al menos en una primera fase de la quemadura.
31/01/2019
Hoy comienzan las consultas en Bandafassi. Ayer a última hora se recogió todo en Thiabedji y hoy rematamos los últimos trabajos de organización y empezamos. Desde el primer momento acude muchísima gente, sobre todo ancianos. Gracias a dios el orden impera y somos capaces de ir atendiendo a todos los pacientes con ligeras esperas.
Nos impresionan dos casos de roturas de pierna en dos varones relativamente jóvenes que han sido operados en Tambacounda y presentan infecciones importantes en el hueso. Esas infecciones se han fistulizado y supuran abundante pus por agujeros profundos en la pierna. Nos da muchísima pena pero está claro que muy poco podemos hacer. Una vez que el hueso está infectado requeriría una nueva operación y un tratamiento larguísimo que no está a nuestro alcance.
De nuevo nos encontramos con la dura realidad africana. ¿Qué tipo de operación y en qué condiciones sufrirían estos chicos para que ahora estén así?, casi sin posibilidad de futuro. Lo que les ha pasado en España se resolvería de manera muy rápida y sin secuelas en la inmensa mayoría de los casos.
Vuelven también las dos niñas del día anterior que se han quemado con el agua caliente y las brasas. De nuevo la diferencia entre los dos mundos. Aquí hasta hacer la comida es un factor de riesgo. Isabel, que es experta en curas, les deja las heridas prácticamente perfectas, pero nos entran las dudas, la curación de una quemadura lleva un mínimo de 15 días. ¿Qué va a pasar cuando nos vayamos? ¿Quién será capaz de seguir con las curas? Si la cura se infecta probablemente el problema será terrible y se puede formar un queloide o brida que les deforme para siempre o les impida hacer una vida normal….
A la vuelta al campamento Carmen y Nieves imparten un taller de lavado de manos e higiene aprovechando que prácticamente están todos los niños del poblado esperando por si ponemos cine. Aunque al principio el taller funciona perfectamente y todos los niños atienden las explicaciones de Nieves y Carmen, luego en las prácticas de lavado de manos con el agua y demás se organiza un pequeño tumulto que hay que acabar disolviendo. Nos viene bien la excusa para no hacer la proyección del cine, ya que nos hemos dejado parte del equipo en el ambulatorio y no tenemos posibilidad de acceder al mismo.
01/02/2019
Hoy es el último día de trabajo en Bandafassi, la consulta sigue estando muy animada, con mucha gente, en esta ocasión tanto de mayores como de niños.
Tenemos que ir de compras a Kedougou, cuando llega un niño de 2 años con una desnutrición severísima. Apenas pesa 4 kilos y medio y es el vivo retrato de esas fotos que nos conmueven de los niños a punto de morir de inanición. Lo más sorprendente es que el niño ha estado en el hospital y le han dado de alta hace apenas un mes. No nos imaginamos como puede haber sido dado de alta, ya que el deterioro que presenta debe tener un origen bastante anterior a un mes.
Discutimos que hacer con el niño, pero hoy es nuestro último día en la zona y no podemos quedárnoslo para tratar de recuperarlo, así que con gran dolor de nuestro corazón llevamos al niño al hospital de Kedougou. Allí nos espera Dembele que consigue que nos atiendan rápido pero de nuevo sentimos una especie de impotencia al observar cómo, en lugar de tratar de alimentar al niño, pierden el tiempo con análisis de sangre y pruebas absurdas que no sabemos adónde conducirán. Al cabo de dos semanas lo hemos sabido y desgraciadamente ha sucedido lo peor.
De vuelta al campamento hoy es la última noche y hacemos nuestra última proyección de cine a la que acuden prácticamente todos los niños de Bandafassi, que luego juegan y se divierten con Carmen que ha traído regalitos prácticamente para todos ellos.
Terminamos el día con una pequeña fiesta de la gente joven de la expedición y los traductores que nos han acompañado a lo largo de estos días.
2/02/2019
Hoy es nuestro último día en el País Bassari. Terminamos con la recogida de todo el material. Hemos comprado unas cajas metálicas muy chulas para poder tener toda la medicación y el material preparado para futuras misiones y las rellenamos con todo lo que tenemos. Han quedado estupendas. Todavía nos vienen dos últimos casos: la reciente hermanita de Ousmane presenta una otitis por lo que tenemos que rebuscar entre las pocas cosas que nos quedan fuera para encontrar algo que le sirva y un joven con un queloide en la cara fruto de una cirugía anterior para el que, por desgracia, no tenemos solución.
La vuelta por el tramo endiablado entre Mako y el Niokolo Koba resulta tan penosa como siempre pero, al menos esta vez tenemos el incentivo de una tarde tranquila en el hotel Le Relaisde Tambacounda.
3/03/2019
Nuevo día para cruzar el país. Solo reseñable la vista al poblado de los albinos para dejarles todo el material: cremas, gorras y ropa que llevamos. Nos tememos que no va a servir de mucho, pero hay que intentarlo.
Nuestro alojamiento es en el Delta del Sine Saloum, en el campamento Ecolodge de Palmarín que resulta especialmente agradable. Un último momento de convivencia y de relax después de dos duras semanas.
CONCLUSIÓN.
No me queda sino dar las gracias a todo el equipo que ha participado en la novena misión sanitaria de Yakaar. A Blas y Pepa nuestros médicos de adultos, que ha dado lo mejor de sí mismos para atender todo tipo de enfermedades, poco definidas en muchos casos, pero que solo con su cariño y una generosa medicación han podido paliar. A Ana, Laia y Laura, las jóvenes pediatras incansables. A ellas les ha tocado la parte más dura de la muerte absurda en directo, en un terrible directo. Solo haber sido capaces de seguir adelante sin un lamento merece mi mayor aplauso. A Carmen y Nieves, las reinas, mejor emperadoras del triaje, con ellas no hay desorganización que se resista. Además, su capacidad de repartir cariño y regalos, ¿Dónde los llevaban?, ha sido infinita, su capacidad de emocionarse también. A Cristina y Saúl los más novatos, que han derrochado entusiasmo y se han multiplicado para ir mucho más allá de lo que se les pedía, lo mismo ponían vías y medicación, que median y pesaban niños ajustaban gafas, repartían ropa entre los más necesitados o lo que terciara. Finalmente, en cuanto al equipo de España, mi agradecimiento especial a Isabel, de nuevo esas enfermeras valencianas a las que la pasión les hace convertirse en grandes. Ha estado en todo, lo ha hecho casi todo, lo ha controlado todo, no voy a decir que ha sido mi mejor ayuda, porque ha sido al revés, apenas he conseguido ponerme a su altura en algunos momentos. Ella siempre estaba antes ahí.
Qué decir del equipo senegalés. Demba siempre eficaz y siempre atento a todo. Ambrosio el incasable, Cheikh, el conductor perfecto. Nuestros chicos: Alpha, Daniel, Arouna, Diao, Aliou y Harouna sobreviviendo al duro trabajo de la traducción. Especial mención a Doba y, sobre todo, a nuestro técnico agrícola, Diao, que constituyeron un enlace casi perfecto con el hospital de Kedougou, donde tanto había que coordinar.
Y finalmente a Aty, Emiliane, Daouda, Mohamed y Yaya, nuestros “niños” estudiantes de enfermería que con su entusiasmo consiguieron enamorarnos y a un Yero, auxiliar de Dande que se unió al entusiasmo que nos producen los jóvenes con ganas de aprender.
Finalmente, gracias a todos aquellos que nos han proporcionado gafas, ropa, regalos, dinero etc. para poder hacer esta misión. No podemos nombraros a todos pero vosotros seguro que os reconocéis en este comentario.
El equipo de la novena misión sanitaria de Yakaar Africa en País Bassari ha estado formado por:
Médicos de Familia: Pepa Moreno (Alicante)
Blas Cloquell (Alicante)
Pediatras: Ana Corbalán (Alicante)
Laia Segrelles (Valencia)
Laura Linares (Tenerife)
Enfermería/Técnicos: Saúl Juliá (Madrid)
Cristina Suárez (Madrid)
Nieves Merchán (Madrid)
Carmen Benitez (Madrid)
Isabel Chacón (Valencia)
Personal multidisciplinar: José María Piñero (Madrid)
Se han atendido un total de 2.459 consultas registradas: 1.605 consultas de adultos, 752 consultas de pediatría y 102 intervenciones de enfermería. Se han realizado 7 derivaciones al hospital de Kedougou: 2 mujeres por abortos detectados por el equipo de ecografía portátil y 5 derivaciones de pediatría: 2 anemias severas, una malnutrición severa y una complicación intracraneal derivada en dos ocasiones al hospital, con el triste fallecimiento de 2 de los niños derivados.
El equipo de triaje estaba formado por Carmen y Nieves, que con su experiencia del año anterior y sus dotes de organización han hecho que todo funcionará a la perfección desde el primer minuto, para mí han acuñado un nuevo término: “Triaje Manchester senegalés”. Los estudiantes de enfermería becados por Yakaar Africa y yo misma estaremos eternamente agradecidos por inculcarnos algo tan esencial y tan importante para el buen funcionamiento de un buen equipo.
Al frente de las consultas de pediatría estaban Cristina y Saúl, que recogieron datos antropométricos de los niños de 6 meses a 5 años, como en años anteriores para ver la evolución del estado nutricional y de anemia para su posterior estudio. Pero, además de esta ardua tarea, Saúl con la ayuda de Carmen ha proporcionado un número muy importante de gafas de sol y graduadas a niños y adultos, y Cristina era la encargada de repartir ropa a los niños más necesitados. Un gran esfuerzo añadido a sus tareas y que han sabido gestionar perfectamente.
El equipo pediátrico, formado por Ana y Laia, que estuvieron en la misión anterior y Laura, que se ha estrenado este año han visitado, diagnosticado y tratado a todos y cada uno de los niños que han acudido a las consultas con una gran dedicación, energía y simpatía ; y han sabido superar los durísimos momentos vividos de una forma admirable.
El equipo médico, compuesto por Blas, gran experto en medicina tropical y Pepa con su gran experiencia en ecografías han formado un tándem perfecto y han proporcionado alivio a las muchas dolencias menores y otras patologías importantes de una población que no puede permitirse el lujo de una consulta médica durante el resto del año.
Al frente de las actividades de enfermería, Isabel, que también repite este año. Creo que con mucho más criterio. En esta ocasión y como jefa de misión no tenía mucho que organizar por la gran experiencia como equipo del año anterior, esperando mejorar por mi cuenta con todo lo aprendido en futuras misiones.
Por último, pero no menos importante, el equipo de apoyo: José María, con muchos años de bagaje y que ha cumplido a la perfección con muy diversas tareas: fotógrafo incansable, administrador, organizador y animador con proyecciones y bailes de los niños y de los no tan niños, durante y después de las consultas.
En resumen, un gran equipo con muchas mayúsculas, que a pesar de las dificultades técnicas y logísticas y de los durísimos momentos vividos en esta misión, han sabido adaptarse a las circunstancias y crear un buen ambiente de trabajo. Y esto no es tarea fácil cuando las condiciones no son las óptimas.
Agradecer a todo el equipo de Yakaar África: socios, simpatizantes, cooperantes, guías, traductores, estudiantes; allí en Senegal y aquí en España el enorme esfuerzo y dedicación a este mágico proyecto de un futuro de esperanza para mucha gente.
Un año más he asistido a una nueva misión sanitaria. Con esta, ya son cinco las veces en las que he tenido la oportunidad de desplazarme hasta Senegal, tres en el año 2013 y otra más en el año 2016, en un intento por mitigar el deterioro que las enfermedades provocan en las personas que allí viven.
Soy consciente de que gracias a la labor desarrollada por todas las personas, que de forma totalmente desinteresada se desplazan hasta allí, la población de esas aldeas mejora por unos días su estado de bienestar y, sobre todo, esas personas sienten que pueden acudir, de forma gratuita, a alguien a quien decirle que no se encuentra bien y que les va a ayudar para eliminar las enfermedades que padecen.
Pero, lamentablemente, el problema es más complejo. En primer lugar, tenemos un gran problema para el control de enfermedades crónicas, tanto de origen cardiovascular (hipertensión), como endocrino (diabetes, patología tiroidea), neurológico (párkinson, epilepsia), digestivo (gastritis, hemorroides) o urológico (prostatismo).
Hace 6 años, como las misiones sanitarias se efectuaban cada 6 meses, se repartió la medicación suficiente para que los pacientes con enfermedades crónicas estuvieran medicados hasta la llegada del nuevo equipo. Cuando volvimos a los 6 meses, el único problema que no tuvimos fue el de la falta de medicación pues, contra todo pronóstico, no acudió casi ningún paciente diagnosticado de enfermedades crónicas. Pienso, que fue debido a que dichos pacientes no sienten ninguna sintomatología que les haga estar alerta y, por tanto, no son conscientes de lo que les pueda llegar a suceder si la enfermedad evoluciona (hemiplejias, cardiopatías, amputación de miembros, etc…) El único camino viable que veo es la educación sanitaria repetitiva dirigida hacia estos pacientes, pero también, de forma especial y con evaluaciones periódicas, hacia los trabajadores sanitarios de los Puestos de Salud. Deben de estar predispuestos y capacitados para realizar el seguimiento y administrar la medicación a estos pacientes. A estos trabajadores sanitarios, también se les debería adiestrar, de forma reiterativa, en la importancia que tiene la medicina preventiva, incluida la higiene y limpieza de los Centros Sanitarios.
Otro problema todavía no resuelto es el de los pacientes que precisan intervención quirúrgica. En la población infantil sí que se logró hace años un convenio que todavía funciona, pero en adultos está todo por hacer a pesar de diversos intentos realizados, principalmente en la esfera de la oftalmología.
Otro problema es la descoordinación entre equipos sanitarios sucesivos debido, entre otras causas, a la idea de que lo que cada médico prescribe, es lo que cree mejor para el paciente, cuando no todos los médicos opinamos lo mismo. A la hora de aplicar tratamientos en pacientes agudos debemos de ser conscientes de que nos hallamos en un medio en el que las personas, en cuanto mejoran, se olvidan fácilmente de seguir tomando la medicación. Aunque en el tratamiento del dolor, o patología digestiva, no tiene importancia, sí que dificulta la correcta administración de antibióticos, tanto por las tomas diarias, como por su mantenimiento en el tiempo. Debemos ser conscientes de ello y administrar preferentemente antibióticos de una o dos tomas al día, como la doxiciclina o el cotrimoxazol. La falta de resistencia hace que su efectividad sea alta aunque se administren durante pocos días. Los antibióticos de 3 tomas al día, son difíciles de administrar de forma correcta, sobre todo si llevan clavulánico y provocan efectos secundarios como diarrea o candidiasis.
Otro problema son las patologías que atienden. Aunque con síntomas parecidos, son en ocasiones enfermedades diferentes a las que se ven en España y, sobretodo, la mentalidad de los pacientes enfermos es siempre diferente a la europea. Por ejemplo, ante un prurito sin señales dérmicas, debemos pensar también en filarias. Debemos de pensar en la gonococia cuando los pacientes nos hablan de infección en la orina, orquitis o de infertilidad; en Lepra cuando nos muestran manchas hipocromas en la piel; en schistosoma cuando refieren sangre en orina o heces; en salmonelosis o amebiasis cuando tienen diarrea acompañada de moco o sangre; en paludismo cuando hay astenia y fiebre aunque el test sea negativo; parásitos intestinales y anemia importante cuando hay astenia y palidez mucosa tarsal; etc…
Aunque lamentablemente las cataratas ya instauradas no pueden curarse, sería importante llevar abundantes gafas de sol y suero fisiológico de tamaño unidosis, para aliviar la sintomatología del ojo seco, y evitar su evolución hasta la ceguera total.
Por último, la falta de tiempo suficiente para atender a cada persona que acude a la consulta, unida a la imposibilidad de realizar diagnósticos de certeza con pruebas complementarias o, el no poder tratar a los enfermos de la forma más adecuada por falta de medicación, provoca una dura sensación de impotencia pero, qué le vamos a hacer… Así es el trabajo en África.
Las enfermedades y patologías vistas durante la misión fueron:
Dolores musculo-esqueléticos en diversas localizaciones, cefalea, insomnio, astenia, anorexia.
Lesiones oculares: patología inflamatoria: queratitis, conjuntivitis, opacidades córnea , ceguera y también se diagnosticaron múltiples casos de cataratas
Patología bucal: múltiples casos de caries en la población de todas las edades, múltiples flemones dentarios incluyendo abscesos y fístulas /osteomielitis mandibular
Múltiples casos en la población de diferentes edades de hipertensión arterial severa.
-Múltiples casos de anemia severa en pacientes de diferentes edades y con algunos casos de Hb inferior a 7
Patología abdominopélvica: diarreas, rectorragias, gastritis, parasitosis múltiples , vómitos y algún caso sospechoso de shigellosis
Patología genitourinario: infecciones , hematuria, cistitis y en algunos casos sospecha de parasitosis.
Patología pulmonar: tos, infección respiratoria, asma y algún caso de hemoptisis
Lesiones dermatológicas inflamatorias, infecciosas y tumoraciones: sarna/tiña/herpes/dermatitis/abscesos/tumores de partes blandas y en algunos casos impétigo severo
Mi papel más interesante (y más importante también para mí a nivel personal) en esta misión sanitaria ha sido el trabajo de ayuda a diagnóstico y seguimiento de mujeres gestantes con un ecógrafo portátil y una sonda convex. Se han controlado al menos 71 mujeres gestantes o con problemas de amenorrea/dismenorrea.
En país Bassari es Adama, la sage femme y enfermera de Dindefelo ha aprendido no solamente a manejar el ecógrafo para ver embarazos, sino también a diagnosticar y reconocer las estructuras fundamentales del feto, así como explicarle a la mujer directamente y en su propia lengua cómo va su embarazo y explicarle donde tiene su bebé la cabeza, el corazón, las piernas, etc.
También se han hecho ecografías de pediatría: lesiones quísticas, tiroides, hidroceles, lipomas etc. Y ecografía de adulto: ascitis Y alteraciones hepáticas compatibles con metástasis, para descartar gestación, adenopatías cervicales, lipomas, y otras patologías
Y por último también mis compañeros me han hecho alguna interconsultas de mi especialidad como radiografías simples en caso de fémur con osteomielitis, informes de ecografías cardiacas/mamaria, etc.
A la vuelta a España persiste mi compromiso con esta misión sanitaria en buscar compañeros/cirujanos especialistas para que se comprometan a visitar este gran país Senegal y hacer intervenciones quirúrgicas programadas las patologías operables… Pero esto ya es una idea/proyecto y una ilusión que me traigo de mi misión sanitaria en País Bassari.
Durante la misión de Yakaar África de 2019 en País Bassari se han realizado un total de 112 intervenciones de enfermería. La mayoría de ellas han sido curas de abscesos y heridas sobreinfectadas que precisaban además de una cura local, antibioterapia vía oral y en algunas ocasiones vía intravenosa; una amputación infectada y osteomielitis crónicas por fracturas intervenidas en pacientes jóvenes, con un total de 44 curas.
También, y al igual que el año pasado se han realizado 18 curas de “butones”, que son pequeñas heridas sobreinfectadas, sobre todo en miembros inferiores y 18 curas de grietas sobreinfectadasen pies. El año pasado se realizaron lavados e hidratación con vaselina en consulta, pero este año se ha intentado realizar educación sanitaria a la población sobre el cuidado de los pies: higiene diaria con agua y jabón e hidratación con manteca de karité, producto local y de fácil acceso por parte de la población como medida preventiva para evitar estas molestas heridas, muy comunes en la zona en la época seca.
Se han realizado 9 curas de quemaduras en tres pacientes, con desbridamiento y curas locales durante los días en las que hemos estado en los distintos consultorios; se ha instruido y se ha dejado material al personal sanitario de los centros y a familiares responsables para las posteriores curas y evitar una posible infección. Llama la atención la coincidencia de estos accidentes caseros: niñas entre siete y diez años con quemaduras por escaldadura en brazos, debido a la edad temprana y las condiciones en las que empiezan a cocinar, por lo que también estaría indicado realizar educación sanitaria a este sector de la población (mujeres y niñas) para evitar en la medida de lo posible estos accidentes y para que sepan actuar ante los mismos con los medios que aquí se disponen, ya que las secuelas de una quemadura infectada pueden ser terribles para el futuro de estas mujeres.
El resto, 23 procedimientos, consistieron en diferentes técnicas de enfermería: administración de medicación intramuscular e intravenosa, sutura de heridas traumáticas, test de hemoglobina y de malaria, toma de constantes, etc.
Por poblados se realizaron 42 intervenciones en Dindefelo durante 4 días; 16 en Afia durante 2 días; 29 en Thiabedji durante 3 días y 25 en Bandafassi duranteLa mayor presión asistencial teniendo en cuenta los días de consulta ha sido en Bandafassi y Dindefelo; el año pasado fue la población de Thiabedji en la que más intervenciones se realizaron.
Como conclusión a la labor realizada es que hay una falta de medios y material, que ya sabíamos a priori; pero durante esta misión he sido consciente de que también hay una falta de conocimientos mínimos en cuidados higiénicos de los pies, en una actuación inmediata ante accidentes caseros y en cuidados de las heridas para evitar sobreinfecciones. Soy consciente de la dificultad de medios y materiales pero estas carencias podría ser suplidas con una buena educación sanitaria y con materiales fácilmente accesibles en la zona: telas limpias como vendaje, agua y jabón para realizar curas, karité, hojas de baobab, moringa, miel, etc. Por lo que es un reto para las próximas misiones la investigación sobre estos materiales y la preparación de talleres educativos como el lavado de manos, cuidados de los pies, actuación ante heridas y accidentes… Ya en la próxima misión que se va a realizar en breve en la zona de Casamance queremos poner en marcha algunos de estos talleres.
Quiero agradecer a mi amigo Alpha por investigar sobre los productos que se emplean en las quemaduras y darme la idea de la utilización de productos locales para el cuidado de las heridas; y a todos los estudiantes de enfermería por su interés y ganas de aprender. Es muy gratificante comprobar que hay gente joven con ganas de cuidar de su pueblo con dedicación y cariño, ojalá puedan repetir en las próximas misiones.
Por último, mi agradecimiento y admiración a Adama, la matrona de Dindefelo por enseñarme lo que es la fortaleza, el coraje y la humildad al trabajar en las condiciones en que realiza su magnifica labor, poder ayudarla y conectar con ella profesional y emocionalmente a pesar de la barrera idiomática es algo que jamás olvidaré.
Y de nuevo estoy embarcada en una nueva misión a Senegal, la segunda de este año para mí como jefa de la misión, esta vez en la zona de Casamance.
Me invaden muchos sentimientos contradictorios; alegría de volver a un país que me tiene cautivada por su gente y su teranga, por volver a ver a ya viejos conocidos, por volver a estar como en mi casa… pero siento mucho temor porque todo el equipo que me acompaña es nuevo, porque visitamos un nuevo poblado, porque está vez no me acompaña José María, como en la misión de País Bassari, tengo miedo de que las cosas no salgan bien, demasiadas novedades, demasiada responsabilidad… Estos son mis pensamientos durante todo el viaje.
Pensamientos que se disipan inmediatamente a nuestra llegada a Senegal y volver a reencontrarme con el resto del equipo, en el aeropuerto nos esperan como siempre Demba, Cheikh y Adama, Presidente de los jóvenes de Agnack, el nuevo poblado que vamos a visitar; falta Ambrosio que está ya en Casamance esperándonos: alegría, abrazos y presentaciones del nuevo equipo, esto parece que va a ser hasta divertido, pero ahora toca descansar en Mbour y encontrarnos con Luís Sierra, fotógrafo que nos acompañará durante toda la misión.
26/03/2019
Hoy estamos todo el día de viaje hacia Casamance, atravesamos Gambia por el nuevo puente recién inaugurado, una novedad para mí; muy cómoda, aunque como siempre muchos controles y policía revisando pasaportes… el equipo esta entusiasmado por la novedad que supone viajar por África la primera vez para muchas; vamos charlando y cantando animadamente durante todo el trayecto.
Llegamos por la tarde a Ziguinchor a un campamento nuevo, muy agradable, reencuentro con Ambrosio, dejamos maletas y nos dirigimos directamente al consultorio de Agnack, descargamos todas las cajas de material y medicación, y montamos entre todos un mini hospital en pocos minutos, ya que está oscureciendo y estamos cansados del viaje.
El consultorio esta situado en la carretera, es de fácil acceso y está bastante limpio pero es pequeño, en mi opinión, y empieza otra vez la incomoda sensación de qué ocurrirá mañana con el estreno del equipo.
27/03/2019
Y ha llegado el momento de la verdad, Cheikh me comenta durante el desayuno que nos están esperando en Agnack desde las 6 de la mañana y me enseña un video que le han mandado: Al menos 100 personas están ya esperando a las afueras del centro, entro en pánico pero disimulo como puedo para que el resto del equipo vea que la situación está controlada, me pregunto cómo vamos a hacer con el triaje y vamos a organizar a tanta gente, pero cuando llegamos la gente del poblado se han organizado perfectamente y empezamos a trabajar.
Como siempre, el principio es un poco caótico, pero esa ya era una sensación conocida. Luis Sierra, observador de todo el proceso desde una esquina me dice que parecemos “El camarote de los hermanos Marx”, el centro es pequeño y nos movemos por allí matronas, agentes de salud, agentes de formación, médicos, pediatras, enfermeras, traductores, pacientes, niños, madres… mucha gente por todos lados, a mí me da la risa de ver la cara de póker de Luís desde su esquina, que no se atreve a moverse para no molestar y por la evidente falta de espacio.
Pero, poco a poco y con la voluntad, el entusiasmo y las ganas de trabajar de todo el equipo y del poblado entero todo empieza a rodar y sorprendentemente funcionamos a la perfección: los voluntarios han organizado colas y triaje, los agentes de salud han tomado tensiones y
temperaturas, ayudando en las curas con un admirable espíritu de querer aprender y el equipo novato valenciano ha resultado ser un “full equip”, por lo que después de este intenso estreno se me van todos los miedos y ya sé que esto va a funcionar. Estoy eufórica, en la vida había tenido esta sensación de equipo surgido de la nada, sin conocernos, sin hablar la misma lengua y en tan poco tiempo.
Al final de la jornada nos ha producido un gran pesar tener que decir a más de 80 personas que debían marcharse a su casa y regresar mañana, hemos atendido ya a más de 300 personas, pero las condiciones de luz y el cansancio de todos nos hace imposible continuar, el jefe del triaje lo ha anunciado, micrófono en mano; admirable la reacción de la gente, que se han ido sin protestar.
El equipo: caras de infinito agotamiento pero también de infinita satisfacción; cansadas y eufóricas a partes iguales hemos vuelto a Ziguinchor y con la misma ropa de trabajo nos hemos dado una vuelta por el pueblo acompañadas de Ambrosio y Cheikh, que tiene una cara de enorme satisfacción por lo bien que ha ido el día en Agnack y me produce una gran ternura. Estoy muy feliz al verlo así, se lo merece tanto.
28/03/2019
Empezamos de nuevo con mucha energía y la gente no para de acudir al consultorio. Hoy ha sido un día duro: hemos visto otra vez a casi 300 personas, un niño con deshidratación y diarrea que ha precisado estar todo el día en observación para rehidratarlo con un gotero; muchas derivaciones quirúrgicas, y varias urgencias derivadas al hospital: un niño de 2 años con taquicardia y dificultad respiratoria, un caso de despistaje de VIH positivo y una mujer de 45 años con un posible tumor ginecológico al realizarle una ecografía… está claro que esta población estaba muy necesitada. También hemos financiado la medicación de un joven epiléptico que no podía pagársela y le daban ataques y vamos a intentar conseguir un andador pediátrico para una niña de 4 años con una enfermedad muscular congénita y que se arrastraba de rodillas. Tendremos que comprar mucha más medicación porque la estamos gastando casi toda y sólo es el segundo día de misión, se lo comento a Ambrosio, que el pobre no da abasto con todo. Yo estoy un poco decaída porque me doy cuenta qué no vamos a poder ver a toda esta gente en un día que nos queda. De nuevo hay que decirles que se vayan a casa y regresen mañana porque ya se ha hecho de noche, son las 20:30 y todos estamos agotados.
Por si fuera poco, dos de las pediatras no se encuentran bien y una de ellas ha tenido que marcharse al albergue… espero que esto no vaya a más¡¡¡¡
A pesar de todo esto el equipo está muy motivado y no se queja de nada, al contrario… todo se lo toman con mucho humor, y esto me anima un poco. Y la gente de Agnack también está trabajando igual de duro y con mucha motivación.
29/03/2019
Nos levantamos más animadas y con fuerza para afrontar el último día en Agnack, hemos decidido hacer un sobreesfuerzo para intentar ver al máximo de personas posible, teníamos que irnos por la tarde a Carounate para montar la consulta de mañana, pero por decisión unánime vamos a quedarnos también por la tarde y mañana madrugaremos más para montar en el siguiente poblado… menudo equipazo.
Cheikh nos invita a desayunar en su casa con su familia, nos reímos un rato con las pediatras, que ya están más recuperadas pero que brindan con el suero oral por desayuno. Increíble sentido del humor que nos llena de buenas energías.
El día transcurre demasiado rápido, una locura… consultas y más consultas, ayuda económica para una pobre mujer con una pierna amputada y que se le había roto la prótesis que llevaba… una urgencia de última hora de un hombre con problemas neurológicos que hay que derivar al hospital… tenemos que sacar lo que ya habíamos guardado para poder atenderle… muchísima gente esperando para ser visitada y que tendrá que esperar a la siguiente misión, yo tengo muchas ganas de llorar por la impotencia de no poder atenderlos a todos, Cheikh me tranquiliza un poco diciéndome que hemos hecho todo lo que hemos podido y que el pueblo está enormemente agradecido. Y llega el momento de las fotos, despedidas, abrazos, risas y más de una lágrima… Veo a Rosa auscultando a un hombre debajo de un árbol porque ya el centro está cerrado… esto me da muchísima pena. Cuando ya estábamos casi subiendo a la furgoneta aparece por la carretera “el Kankourang”, personaje tradicional mandinga que preserva el orden social y aleja a los malos espíritus, nos dicen que es un honor para nosotros que haya aparecido y nos metemos todos corriendo dentro del centro otra vez muertos de la risa, empiezo a pensar que no nos vamos a poder ir nunca de aquí. Que buenas sensaciones nos ha dejado Agnack, comentamos durante el viaje que este equipo valenciano siempre llevará a este poblado en su corazón, ha sido un gran estreno y estamos satisfechos: nosotros por aportar nuestros conocimientos, medios materiales y humanos; y ellos por recordarnos los conceptos de humanidad, solidaridad y espíritu de superación; valores muy olvidados en nuestro mundo.
30/03/2019
Vamos al centro de Carounate tempranito para poder montar y empezar a pasar consultas. Y después del gran esfuerzo por parte de equipo en Agnack, llegamos dispuestas a todo, creo yo que con demasiada adrenalina en el cuerpo. Reencontrarse con el equipo sanitario de Carounate, con Virginie, Cesaria y con el
enfermero Pape Samba a la cabeza ha sido emotivo, ya me tratan casi como de la familia y esos abrazos y alegría al verme son muy gratificantes. El día ha transcurrido tranquilo, creo que era necesario para todos, porque el ritmo de trabajo de Agnack hubiera sido imposible mantenerlo durante toda la misión, aunque el equipo me comenta que preferían la marcha de días anteriores: ¡¡ESTE EQUIPO ES INCANSABLE¡¡
Mientras pasaban consultas Ambrosio, Cheikh y yo vamos a la farmacia y al hospital de Oussouye para reponer el material sanitario y medicación, ya que nos hemos quedado prácticamente sin
existencias. Se nos va toda la mañana con este tema, las facturas, los albaranes… esto hay que experimentarlo para poder contarlo… vuelvo a recibir una gran lección de lo que es la paciencia y una gran cura de humildad al comprobar desolada las existencias de la farmacia y del almacén del hospital, que casi dejamos vacíos con nuestro pedido.
Por la tarde nos han invitado a una ceremonia de iniciación animista y hemos bailado a ritmo africano todos juntos, ha sido una gran experiencia cultural que ha entusiasmado a todo el equipo…¡¡AÚN NOS QUEDA ENERGÍA PARA TODO¡¡
31/03/2019
Segundo día de consulta, y se atiende a mucha más gente que ayer, tanto niños, como adultos. Es una zona más privilegiada en cuanto a recursos naturales, y eso se nota en las pruebas de hemoglobina que se realizan a los más pequeños para valorar su estado de nutrición.
Pero de nuevo África nos ha enseñado su cara más dura con dos casos terribles; la de un niño de 5 años con una hidrocefalia sin tratar, su abuela que es española cuenta con medios económicos pero nos solicita ayuda como ONG para gestionar el traslado del niño y poder operarlo en España.Después de comer hemos realizado una visita a domicilio a un hombre de 43 años que al caerse de una palmera hace 2 años quedó tetrapléjico y pedía ayuda para la rehabilitación, me comprometo con el enfermero Pape Samba, muy atento con sus pacientes, en mandarle toda la información sobre rehabilitación en lesionados medulares para evitar más complicaciones y a conseguirle en Dakar un cojín y colchón anti escaras, para al menos, mejorar en algo su calidad de vida. Las médicos Rosa y Lorena, Salif como traductor y yo salimos muy impactados con este caso, sabemos que es terrible en cualquier lugar, pero aquí aún es peor por la falta de medios y ayudas al paciente y la familia.
para poder montar y empezar a pasar consultas. Y después del gran esfuerzo por parte de equipo en Agnack, llegamos dispuestas a todo, creo yo que con demasiada adrenalina en el cuerpo. Reencontrarse con el equipo sanitario de Carounate, con Virginie, Cesaria y con el enfermero Pape Samba a la cabeza ha sido emotivo, ya me tratan casi como de la familia y esos abrazos y alegría al verme son muy gratificantes. El día ha transcurrido tranquilo, creo que era necesario para todos, porque el ritmo de trabajo de Agnack hubiera sido imposible mantenerlo durante toda la misión, aunque el equipo me comenta que preferían la marcha de días anteriores: ¡¡ESTE EQUIPO ES INCANSABLE¡¡
Mientras pasaban consultas Ambrosio, Cheikh y yo vamos a la farmacia y al hospital de Oussouye para reponer el material sanitario y medicación, ya que nos hemos quedado prácticamente sin existencias. Se nos va toda la mañana con este tema, las facturas, los albaranes… esto hay que experimentarlo para poder contarlo… vuelvo a recibir una gran lección de lo que es la paciencia y una gran cura de humildad al comprobar desolada las existencias de la farmacia y del almacén de compras para el orfanato: leche infantil, leche en polvo, azúcar, pañales, jabón para lavar la ropa, cepillos y pasta de dientes gracias a las donaciones particulares de unas compañeras de Carmen, Lola e Isabel, nuestras enfermeras.
Por la tarde hemos visitado el orfanato para entregarles todas las donaciones y juguetes, el equipo ha pasado un rato muy divertido jugando con los incansables niños. La Congregación de St.Coeur de Marie de Oussouye agradece a las compañeras del Servicio de Lactantes (D2) y a Rosa Baeza del Servicio de Nutrición del Hospital La Fe de Valencia su generosidad y su buen corazón.
Llega el momento de la despedida, nos ha emocionado mucho a todos que Pape Sambe nos dedicara unas palabras de agradecimiento en castellano, un gran esfuerzo por su parte. Antes de partir hemos tenido una urgencia, un chico con una lesión en un ojo por una rama, material guardado, como siempre ocurre y Lorena subida al techo de la furgoneta para buscar material para atenderle, y Cheikh preocupadísimo, no sé yo por si Lorena se cae o por si le hunde el techo de la furgoneta, ya que dice que él sabe donde pisar.
Y después de tanta emoción rumbo a Cagnout para montar las consultas de mañana.
02/04/2019
En Cagnout y después de la experiencia adquirida por el equipo, nos ponemos a trabajar rápidamente y sin ningún problema.
Cabe destacar el caso de una chica de 17 años con hipertiroidismo que ya acudió el año pasado, se le dio medicación para seis meses, pero como ya hemos visto en ocasiones anteriores en la mayoría de la población no ha podido continuar el tratamiento por no poder comprarlo. Se le da tratamiento para seis meses más y se le hará una analítica y seguimiento por parte del personal de Yakaar África en Senegal.
Todos los datos de la evolución de este caso no los proporciona Salif, traductor que vio a esta chica el año pasado con Manolo Pin, médico de la anterior misión. Por lo que a la hora de la comida le hemos concedido el diploma del mejor ayudante de medicina de la misión, ha sido un momento de distensión del trabajo y de muchas risas amenizados por Jean Philippe, personal de apoyo en el triaje, que nos ha cantado y tocado el “ekonting diola”, típica guitarra senegalesa de 3 cuerdas.
En pediatría un niño con una crisis de broncoespasmo precisaba de tratamiento con una cámara especial, que no teníamos, por lo que hemos hecho un invento con una botella de agua mineral, ya nos hemos integrado perfectamente en la mentalidad y el ingenio senegalés y todo el equipo está feliz por ello.
03/04/2019
Hoy tenemos muchas más consultas, sobre todo de niños, porque nos visita la escuela de primaria con las profesoras. Gracias a los agentes de salud y la matrona del centro que nos ayudan a tomar constantes y temperaturas, se visitan a niños y adultos sin ningún problema. Hasta Luis Sierra ayuda en la organización y también inmortaliza discretamente muchos momentos con su cámara, ya tenemos ganas de ver su gran trabajo en la sombra.
Después de una deliciosa comida preparada por las mujeres del poblado Isabel Vera, Carmen y Lola van a la escuela de primaria a impartir un taller de higiene dental y lavado de manos mientras el resto del equipo terminan de pasar las últimas consultas y recogemos de nuevo todo el material para el próximo centro.
Llegamos a tiempo para ver a los niños cantando canciones de agradecimiento, parece que se lo han pasado en grande, las profesoras nos agradecen las donaciones de todo el material escolar, cepillos y pasta de dientes que hemos comprado gracias a esas donaciones altruistas y tan generosas y que aquí sirven para hacer tantas cosas pequeñas pero muy importantes para los niños, fomentar la Educación en Salud de los más pequeños nos parece fundamental.
De regreso al campamento visitamos un pequeño museo Diola acompañados de León, nuestro traductor. Después bailamos en una fiesta benéfica organizada por las mujeres de Cagnout que también colaboran con Yakaar África en los proyectos de las huertas y granjas de pollos. Decididamente ya somos unas expertas bailarinas de los ritmos africanos y nos divertimos mucho todos, incluidos traductores y Cheikh que no me lo imaginaba bailando tanto; llegamos al campamento, como siempre, muy cansados pero muy felices.
04/04/2019
Hoy es día de descanso, es el día de la Independencia en Senegal, desde el año 1960 y se celebra una fiesta en la que delante de los tres reyes de Oussouye desfilan todas las escuelas, asociaciones, sanita-rios, militares, bomberos, equipos de fútbol. Todo el pueblo está en el desfile, la verdad es que hoy hubiera sido complica-do pasar consulta.
Después del desfile hemos ido a comer a Cap Skirring un delicioso plato de pescado y hemos pasado la tarde paseando por la playa, descansando y también trabajando en la logística de la misión. Nos ha venido bien esta pequeña desconexión para terminar la misión con fuerzas renovadas
05/04/2019
Partimos rumbo a la maravillosa isla de Carabane. Antes tenemos que despedirnos de Laura y Yolanda, dos de las pediatras de la misión, que por motivos laborales tienen que regresar a España. La despedida ha sido un poco triste, como nos hubiera gustado que nos acompañaran hasta el final del viaje. Admirable su profesionalidad.
Una vez en la isla y después de las presentaciones y los reencuentros nos ponemos a trabajar, porque acude un militar de la isla al que hay que drenarle un absceso en un dedo y derivar al hospital de Ziguinchor a una niña de 8 años con una cardiopatía después de realizar una ecografía para que le realicen más pruebas.
Volver a encontrarme con Edu, el niño que operaron en España, y que lo tengamos como traductor ha sido todo un placer. Ya esta hecho un pequeño hombre, muy cambiado respecto al año anterior, todo un adolescente al que hay que recordarle la importancia de que se esfuerce en los estudios para su futuro.
06/04/2019
Último día en Carabane y último día de misión, seguimos con las últimas consultas, pero ya se nota en el ánimo del equipo, creo que a todos nos gustaría continuar en esta
maravillosa isla, donde se nota mucho la calidad de vida de la población y los cuidados del enfermero Lamine, muy implicado en su trabajo a pesar de contar con tan pocos medios.
Lamine, con la ayuda de Lorena, aprende el funcionamiento del ecógrafo portátil y nos comunica la necesidad de formación para poder atender a las mujeres embarazadas de la isla, que tienen que coger un cayuco para poder realizarse una ecografía, con el riesgo que esto supone, sobre todo en el último trimestre del embarazo.
De nuevo nos encontramos con profesionales preparados y motivados que carecen de medios y material para realizar su trabajo en condiciones, nos preguntamos si en España saben lo afortunados que somos con la sanidad pública.
07/04/2019
Último día en la isla y ya empezamos el regreso, repartimos todo el material sobrante entre los cuatro centros, no es mucho debido a la cantidad de personas atendidas en Agnack, que ha superado todas nuestras expectativas.
Antes de irnos entregamos al profesor de Carabane material escolar y cepillos de dientes para los alumnos, siempre pensando en que hay que fomentar la educación y la sanidad para el desarrollo del país.
Y llega el final de la misión y las despedidas, hemos compartido alegrías, tristezas, buenos y malos momentos, pero siempre con buen humor y con un objetivo común: “No hemos podido cambiar el mundo, pero seguro que hemos cambiado el mundo de mucha gente necesitada” y para este equipo valenciano es más que suficiente.
CONCLUSIÓN
En mi primera misión llegué con una mentalidad de blanca salvadora del mundo y con una mochila de estereotipos y prejuicios; y a través de las distintas misiones, de la convivencia y un baño de humildad he vivido un proceso de transformación en la que opino que debemos de terminar con el colonialismo, el paternalismo y la cooperación vertical, debemos iniciar una nueva etapa de cooperación horizontal, hay gente preparada y muy motivada en Senegal, y nos están demandando formación, material y medios para poder atender a su población… y ojala algún día no tengamos que prestar esa ayuda, pero hasta entonces hay que ayudar en formación y educación en salud porque ahí esta el futuro de un país, todo el mundo merece las mismas oportunidades independientemente del lugar donde de nazca y hay que proporcionarle las herramientas necesarias para ello.
Para terminar quiero dar las gracias a todo el equipo que ha participado en esta décima misión sanitaria, ya que las novatas han resultado ser un gran equipo profesional, pero sobre todo muy humano y con un gran corazón. Habéis tenido una actuación excelente en el plano profesional, después de la experiencia de Agnack ya sabía que todo iba a salir bien, no todo el mundo es capaz de soportar
semejante presión asistencial en esas condiciones. En el plano personal y humano habéis sido un gran equipo, con un estupendo sentido del humor y una gran
capacidad para la diversión en cualquier momento y a pesar del cansancio, tampoco
todo el mundo es capaz de todo esto. Por eso os tengo que agradecer haber hecho de esta misión una experiencia inolvidable y divertida, a Rosa por su simpatía y haber soportado las peores condiciones de consulta siempre con una gran sonrisa, a Lorena por su profesionalidad y su energía, a Laura, Yolanda y Alba por sus eternas bromas y su fortaleza ante la adversidad y la enfermedad, a Isabel, Carmen y Lola por hacerme el trabajo tan fácil y a Luis por haberse integrado tan bien en este equipo y enseñarnos tantas cosas de Senegal. ¡¡Sois muy grandes, como profesionales y como personas¡¡
Y gracias infinitas a todo el equipo de Senegal: Demba, Ambrosio, Cheikh, Salif, Idy, León, Malick, Papau…, enfermeros, matronas, agentes de salud, comités de salud y personal de apoyo de los consultorios, ya que sin vosotros este proyecto de Yakaar África sería imposible.
El equipo de la decima misión sanitaria y segunda de este año, en la zona de Casamance, era totalmente nuevo, excepto yo, que como jefa de misión y sin la presencia física de José María que aunque sí “estuvo virtualmente”… tenía muchos temores por la enorme responsabilidad que suponía.
Nada más lejos de la realidad: pero para que la misión, que yo calificaría de excelente, haya tenido tanto éxito tengo que agradecer a mucha gente su inestimable ayuda:
Sobretodo a Ambrosio, por ser tan “profesional” y poner tanto empeño en que todo salga bien, sin él, esto hubiera sido un imposible; a Cheikh, por todo el esfuerzo que hizo en Agnack; a Demba, por su organización; a Pepa Moreno, médico de la anterior misión en País Bassari, por sus sabios consejos; a Carmen y Nieves por el gran legado de organización de anteriores misiones y sobre todo al equipo nuevo, de grandes profesionales y HUMANIDAD, con muchas mayúsculas que me han acompañado en esta décima misión; incluido Luís Sierra, nuestro querido fotógrafo, siempre en la sombra y siempre presente para lo que hiciera falta.
Equipo:
Pediatras:
Alba Gabaldón Albero
Laura Torrejón Rodríguez
Yolanda Rubio Atienza
Médicos de Familia:
Lorena Fuentes Garcia
Rosa Martín Iborra
Enfermería/TACE:
Isabel Vera Amador
Dolores Verdial Rodríguez
Carmen Barra Sales
Fotógrafo y personal de apoyo:
Luís Sierra Rodríguez
Con respecto al objetivo de la misión opino que ha superado todas las expectativas: sobre todo en la población de Agnack, a la que se acudía por primera vez: Se han atendido en 11 días de consulta un total de 1.843 personas, 28 fueron derivadas al programa quirúrgico de Hope&Progress, de las cuales 12 serán intervenidas a la vuelta de la misión; y 7 pacientes fueron derivados de forma urgente o para estudio a los hospitales correspondientes.
La distribución por poblados ha sido la siguiente:
OTRAS AYUDAS
A parte de las derivaciones quirúrgicas y hospitalarias, cabe destacar la ayuda económica o logística como ONG que Yakaar África ha prestado en algunos casos especiales:
Andador infantil para una niña de 4 años con una miopatía congénita, ya que andaba de rodillas
Prótesis ortopédica en una mujer de 37 años porque tenía rota y soldada la que llevaba y tenía muchas dificultades para andar
Colchón y cojín antiescaras, programa de rehabilitación para lesionados medulares para hombre de 43 años con tetraplejia por accidente desde hace 2 años
Medicación anticonvulsiva, hipertiroidismo y diabética en varios casos y hasta que las familias y/o comunidad encuentren una manera de que estos pacientes puedan continuar con el tratamiento.
Ayuda logística para conseguir el traslado de un niño de 5 años, con hidrocefalia para que sus abuelos puedan tratarlo en España.
CONCLUSIÓN
Como puede observarse, la mayor presión asistencial estuvo en el poblado de Agnack, nueva para Yakaar África y donde prácticamente nos quedamos sin material para poder continuar la misión, y nos tuvimos que ir con una gran sensación de tristeza e impotencia al no poder atender a toda la población que lo demandaba… por lo que en próximas misiones deberían organizarse de alguna manera las consultas: concretar un número de personas atendidas por días, más días de consulta… Habría que buscar una fórmula para poder atender al máximo de población y en mejores condiciones.
Tengo que agradecer la enorme implicación de todo el equipo humano de Agnack: todos los integrantes del Comité de Salud, enfermera, matronas, traductores, voluntarios del poblado, que organizaron el triaje, y que hicieron posible que pudiéramos
atender a casi 900 personas en sólo tres días de consulta y en un centro tan pequeño. El esfuerzo titánico de todos hizo posible ese “milagro”… para mí fue la mejor demostración de trabajo en equipo que he visto nunca.
Respecto a la realización de Ecografías es evidente que son de gran ayuda diagnóstica, sobre todo para embarazadas, pero habría que plantearse, tal y como propone Lamine, enfermero de Carabane,
El 25 de marzo de 2019 empezábamos nuestra aventura como médicos en Senegal, la zona de Casamance nos esperaba. Han sido días intensos de mucho trabajo y satisfacción.
Los pacientes atendidos consultaban como mínimo por dos motivos diferentes. En cuanto a los motivos de consulta han sido múltiples y variados. Hemos visto patología crónica como es la hipertensión arterial, diabetes, bocios, dispepsia, meteorismo, pirosis, prostatismo y dolores osteomusculares. Asimismo hemos atendido patología aguda como son infecciones de orina, candidiasis vaginal, diarreas, infecciones respiratorias y amigdalitis Además se han detectado enfermedades infecciosas como son VIH y Sífilis.
Los problemas oftalmológicos como son las cataratas, pterigion, sequedad ocular o lesiones en cornea por heridas pasadas representan un volumen importante.
Señalar que también hemos detectado patología susceptible de intervención quirúrgica como son las hernias inguinales y los miomas en mujeres.
En la gráfica se recogen los motivos de consulta agrupados por patologías
No solo se ha realizado actividad asistencial, desde Yakaar África se han financiado tratamientos para pacientes epilépticos, diabéticos, patología hipertiroidea e ictus crónico.
Como conclusiones comentar que las patologías crónicas atendidas son similares a las que nos encontramos en Europa, pero
si en nuestro entorno es difícil la adherencia al tratamiento allí es mayor por la escasa percepción de riesgo junto con las dificultades socioeconómicas para adquirir el tratamiento y realizar el seguimiento.
Además de la atención en consulta se han realizado un total de 41 ecografías
Otros: Aneurisma de aorta, masa testicular e hidrocele, amenorrea secundaria y ecocardiograma
No solo se ha realizado actividad asistencial, desde Yakaar África se han financiado tratamientos para pacientes epilépticos, diabéticos, patología hipertiroidea e ictus crónico. En Carounate mencionar el caso especial de un paciente tetrapléjico que para mejorar sus cuidados se adquirió un cojín antiescaras para la silla de ruedas y un colchón antiescaras, también se le van a enviar ejercicios de rehabilitación al enfermero del centro para adiestrar a la familia.
En cuanto al estado de salud de la población atendida, la población de los centros de Carounate., Cagnout y Carabane presenta mejor estado de salud respecto a la de Agnack. Como ejemplo de las hipertensiones vistas el 56.5% corresponden a la población de Agnack y situación similar ocurre con la detección de bocios. Esta diferencia probablemente sea debida a la labor realizada en las misiones sanitarias anteriores, poco a poco se consigue mejorar.
Como mejoras para próximas misiones nos planteamos:
Iniciar un proyecto concreto y sencillo de forma piloto en alguno de los centros de forma que ellos lo pudieran continuar cuando nos vamos.
Redistribuir los días de consulta para poder atender toda la demanda
Intentar establecer algún convenio con alguna ONG para dar respuesta a los problemas oftalmológicos y quirúrgicos
Aumentar la formación del personal sanitario
No puedo terminar sin mencionar el gran trabajo que desarrollan Demba, Ambrosio, Cheickh , todos los traductores que nos han acompañado y personal de los centros, .. etc que en todo momento nos han apoyado facilitándonos el trabajo ¡Gracias a todos!
Para finalizar decir que han sido días de trabajo intenso acompañado de emociones y alegrías junto a un gran equipo de compañeros tanto españoles como senegaleses. Una experiencia inolvidable. Y aunque aún quedan muchas cosas por hacer como dice Machado caminante no hay camino se hace camino al andar.
José María si en algo puedo ayudar cuenta con ello. Nos vemos en la asamblea espero poder cuadrar las guardias para ir, ya tenemos ganas de conocerte en persona.
En nuestro caso éste ha sido el primer año que hemos participado en una misión sanitaria de Yakaar Africa y nos ha sorprendido que en general el estado de salud de la población infantil de la zona atendida (Casamance) era bastante bueno, consistiendo muchas de las consultas en revisiones de niño sano. Sin embargo es destacable que fue en el primer poblado atendido, Agnack, donde vimos unas peores condiciones de salud de los niños. Fue con diferencia donde más anemias se diagnosticaron y trataron, en su mayoría leves-moderadas, con un solo caso de Hemoglobina inferior a 7mg/dl. También fue donde diagnosticamos a los dos lactantes con desnutrición moderada. Este poblado superó todas nuestras expectativas y en tres días utilizamos gran cantidad de la medicación, y dado que algunos tratamientos no fueron encontrados en la farmacia algunos casos quedaron sin tratamiento. Además lamentablemente no pudimos atender a todos los niños que consultaron, esto nos causó gran impotencia y por ello sugerimos que se continúe incluyendo a Agnack dentro de los poblados a atender, se programen más días de consulta y que la dotación de recursos sea reajustada a las necesidades detectadas.
Nosotras tenemos la gran suerte de que el paciente pediátrico en su mayoría padece enfermedades agudas, con un tratamiento eficaz y curativo. Sin embargo, también sentimos la impotencia de no poder llevar a cabo un tratamiento óptimo en algunos casos de enfermedades crónicas, como en el caso de Jean Jeaque un niño diabético de 10 años residente en Carounate que a duras penas lograba controlar su enfermedad. La falta de educación sanitaria, de acceso a los controles (en este caso glucémicos) y a los tratamientos óptimos impiden lograr los mejores resultados para estos pacientes. En otro caso, el tratamiento con medicina tradicional de una fractura de antebrazo dejó una deformidad residual a un niño de 8 años, en este caso con un personal sanitario entrenado en aplicar medidas terapéuticas a tiempo podría haberse
logrado un resultado muy distinto. Por todo ello creemos que es muy importante continuar con la atención a los pacientes tal y como hemos hecho en esta misión, pero también reservar parte del tiempo para labores de educación sanitaria y entrenamiento de los profesionales sanitarios. Consideramos que en la mayoría de los centros los trabajadores sanitarios mostraron interés e implicación, fundamentales para que pueda darse un intercambio de conocimientos fructífero entre nosotros.
Por otro lado, dos grandes problemas en los que nos vimos muy limitadas para poder solucionar fueron las patologías oftalmológicas sobre todo los defectos de refracción y los problemas crónicos como los leucomas residuales tras erosiones corneales, y las patologías bucodentales, con una enorme prevalencia de destrucción dentaria por caries y problemas asociados como gingivitis y flemones-abscesos dentarios.
Más agradecidas en esta ocasión fueron las patologías quirúrgicas menores gracias a la posibilidad de derivar casos al equipo del doctor Bardají, quienes unas semanas más tarde se desplazarían a la zona para operar. Fueron muchos los casos de hernias umbilicales subsidiarias de tratamiento, así como algún caso de malformaciones genitales-anorrectales femeninas las que propusimos para intervención.
Se han realizado un total de 68 curas en la región de Casamance. Lo más frecuente han sido los butones y grietas en los miembros inferiores que hemos lavado e hidratado con vaselina. Siendo estas las heridas más comunes, se intenta dar educación sanitaria a la población, sobre el cuidado de pies; higiene diaria, con lavado
Se han realizado un total de 68 curas en la región de Casamance. Lo más frecuente han sido los butones y grietas en los miembros inferiores que hemos lavado e hidratado con vaselina. Siendo estas las heridas más comunes, se intenta dar educación sanitaria a la población, sobre el cuidado de pies; higiene diaria, con lavado de agua y jabón, y aplicar crema de carité, como medida preventiva, ya que esta crema es de fácil acceso para la población.
También destacada fue la cura de un pié diabético con 9 de meses de evolución al que sólo se le pudo hacer una cura paliativa y la de un panadizo en dedo mano derecha, provocada por la mordedura de un pez gato, realizándose anestesia troncular e incisión para drenaje, tratándose con antibiótico oral y analgesia. Es una patología muy dolorosa, y que requiere en ocasiones acudir al Centro Hospitalario.
Con las curas realizadas, la evolución resultó y no fue necesaria su derivación al Hospital.
Llama la atención, como las patologías cambian extremadamente de unos poblados a otros, siendo muy frecuentes las heridas y grietas en pies en Agnack y Carounate, y en Carabane lo más frecuente son los esguinces de tobillo y rodilla, por la práctica de futbol en esta región.
Hemos iniciado educación para la salud, impartiendo talleres en el orfanato y colegios sobre el lavado de manos y la higiene bucodental.
Nuestra función consistía en recibir a los pacientes pediátricos previamente seleccionados por los voluntarios del poblado. Ellos hacían una selección entre adultos y niños. Una vez seleccionados, recibíamos a los niños identificados por medio de una hoja de papel con los datos personales, (nombre, edad, género y lugar de procedencia), reflejados en una hoja que llevaban cada niño en la mano.
Estos datos se escribían en las técnicas de registro facilitadas por la organización, diferenciando entre niños mayores y menores de 5 años, siendo estos últimos los que entran en un estudio de la OMS en la detección de anemia en la población infantil de países subdesarrollados, para el cual se recopilan datos como constantes, test de la hemoglobina y perímetro braquial, peso y talla. Con la ayuda de los traductores que nos acompañaron en todo momento y los voluntarios de cada población, fuimos realizando nuestro trabajo de forma rutinaria agradable y eficaz.
Debemos agradecer la gran ayuda de los traductores que nos facilitaron las tareas de selección. Se encargaban de preguntarles a los acompañantes de los menores el motivo de consulta y una vez facilitado se pegaba de forma precaria con un trozo de esparadrapo el papel con la información registrada correspondiente al paciente. Este método tan sencillo resultó ser muy eficaz a la hora de realizar el triaje.
La primera población visitada fue Agnack,
donde nos encontramos con un número de asistentes sorprendentemente inesperado, ya que esta es la primera vez que la misión visitaba dicha población. La gran afluencia de pacientes, superó toda expectativa prevista. Pudimos comprobar que las cifras del test de hemoglobina eran relativamente bajas, entendiendo que los aportes nutricionales son insuficientes para las necesidades.
Las siguientes poblaciones visitadas fueron Carounate, Cagnout y por último la isla de Carabane. A medida que íbamos avanzando en la misión y atendiendo en las diferentes poblaciones, nos dimos cuenta que el estado salud de la población iba mejorando, ya que el índice de la hemoglobina se iba normalizando.
En nuestra opinión el triaje funcionó a rasgos generales bastante bien, aunque añadiríamos que tuvimos algunos problemas con los termómetros.
Nos llamó la atención la acogida que hemos recibido y las muestras de cariño por parte de cada uno de los poblados, así como la implicación y las ganas de aprender de los enfermeros y enfermeras de cada centro
Consideramos que nuestro trabajo es una pequeña pero necesaria aportación a las necesidades existentes en el país.