COMIENZO EN BARABOYE
Este día nos levantamos preocupados, ya que no nos funcionaba el internet y nos dijeron que era porque había habido un golpe de estado en Dakar, por problemas con el presidente y las elecciones.
Decidimos no pensar mucho en ello y nos pusimos rumbo al destino de nuestro segundo proyecto, Baraboye.
Fuimos junto a Ambrosio y Khalipha viendo las conce-siones en las que estaba establecida la construcción de una letrina, a ver si no había habido cambios de la situación respecto al año anterior, que es cuando se desarrolló el proyecto.
Después de ver todo el poblado establecimos los 5 puntos en los que se iban a construir, aun que, con un poco de dificultad añadida, ya que no nos funcionaba Google Maps, que había sido nuestra herramienta para localizar los puntos de las diferentes encuestas.
Volvimos al campamento y empezamos a preocuparnos de que no volviera el internet. Empezamos a meternos miedo unos a otros de si no podríamos trabajar, de que habría que volver antes a España, a ver que pensarían nuestros padres… Pero, con la esperanza de que volviera pronto, nos fuimos a dormir.
VOLVIMOS A BARABOYE
¡Hoy nos pusimos las pilas con las letrinas! Después de recibir el material necesario, ¡fue hora de ponerse manos a la obra de verdad! Estábamos muy contentas viendo cómo los jóvenes del poblado ya habían adelantado mucho en la excavación de las fosas.
Con todo listo, nos preparamos para involucrar a los chicos en la construcción, mientras los albañiles se encargaban de terminar los ladrillos de las letrinas.
LA PRIMERA LETRINA
¡Hoy nos llevamos una gran sorpresa al ver el avance en la construcción de la primera letrina! Fue genial ver cómo poco a poco va tomando forma. Estamos emocionados por la posibilidad de verla acabada antes de tener que marcharnos.
Cada paso que avanza nos llena de alegría y nos hace sentir que realmente estamos dejando una huella positiva en esta comunidad.
UN ADIÓS AGRIDULCE
Hoy fue un día lleno de emociones encontradas, ya que marcaba el final de nuestro viaje. Por la mañana, dimos una última vuelta por Baraboy para ver cómo avanzaban las letrinas, una tarea que habíamos abrazado con tanto cariño durante nuestra estancia.
PRIMER DÍA EN BARABOY
Al llegar lo primero que visitamos fue el centro de salud que ha financiado Yakaar África y que se inauguró hace un año. El encargado del centro se llama Moussa Shadiakou. Él nos ha llevado a conocer a su primo, el jefe del pueblo. Tras una conversación, en la que le explicábamos cuales eran los motivos de nuestra estancia en el poblado de Baraboy, él se sintió muy agradecido y nos abrió las puertas del pueblo. Al terminar la reunión fuimos a conocer los pozos de captación de agua que hay habilitados hasta el momento. Tres de ellos, los cuales están situados cerca de la población, son de bomba manual. El cuarto y último, que es el más alejado, se utiliza principalmente para agricultura, ya que se encuentra al lado de las huertas y plantaciones del pueblo. En una de las huertas se encontraba la cooperativa de mujeres del pueblo trabajando. Nos impacto mucho el hecho de que hubiesen quemado todo el terreno a modo de desbrozamiento.
Por último, hoy hemos aprendido nuestras dos primeras palabras en malenque, el idioma que hablan en Baraboy: “albarca” que significa gracias, y “fosama” que significa, hasta mañana.
CALIBRACIÓN TOPOGRÁFICA Y COMIENZO DE ENCUESTAS
Hoy ya hemos empezado con las labores técnicas, hemos ido a un punto de referencia y hemos calibrado las herramientas que vamos a utilizar para la topografía del terreno. Hemos comenzado por los pozos, ya tenemos las coordenadas y la altimetría de todos ellos. Para ir variando el tipo de trabajo, comenzamos con las encuestas. Previamente realizamos una sectorización del pueblo para hacerlas de una manera más organizada. Dentro de cada sector hay numerosos grupos que corresponden a las viviendas de una misma familia. Cada vez que entramos a la parcela de una familia, se avisa al jefe de la familia para que sea él el encuestado. Como dato curioso de hoy, nos ha llamado la atención que en el primer grupo no nos sabían decir exactamente el número de hombres, mujeres, niños y niñas que residen ahí.
ENCUESTAS Y MÁS ENCUESTAS
Hoy ha sido un día lleno de encuestas. Hemos consegui-do encuestar a más de diez fami-lias. Como parte de la encuesta, hemos ido toman-do los datos topo-gráficos de cada grupo. Así, podre-mos registrar de una manera más precisa la ubica-ción de cada una de las familias que necesitan agua. Para que vayáis sabiendo un poco más de las encuestas, a cada familia le preguntamos si disponen de letri-na o sistema de saneamiento en el hogar. Una de las familias está construyendo una letrina, y nos ha dejado ir a verla. Nos ha ayudado a conocer mejor la geología del terre-no. Probablemente
volvamos y lo tomemos como punto de muestreo, así nos ahorramos excavar.
CASI, PERO NO
Hoy hemos seguido haciendo encuestas, pensábamos que íbamos a terminar, pero no nos ha dado tiempo. Nos va a tocar
seguir mañana. Varias de las cosas que preguntamos en la encuesta tienen que ver con el ámbito social, datos de consumo de agua, gestión de residuos y fuentes de energía. Nos llama mucho la atención que arrojan todos los residuos que generan al suelo de su parcela. Luego los recopilan junto con los excrementos de los animales, para tirarlos fuera de su recinto.
Esto nos hace entender que en cierto punto sí que tienen esa conciencia de limpiar sus hogares, aunque es un proceso que hay que optimizar y mejorar. Como el método que utilizan para abastecerse de agua es ir con cubos a los pozos, es muy llamativo que los hombres intenten facilitarnos este dato sin ser ellos los que van al pozo a por agua. La realidad es que siempre se giran a preguntar, a sus mujeres e hijas, cuántas veces realizan estos viajes al día.
EL FIN DE LAS ENCUESTAS
Hoy hemos acabado por fin las encuestas. Ya hemos recopilado los datos sobre la población que necesitamos para comenzar nuestros proyectos, aunque todavía nos faltan algunas muestras por tomar para realizar un estudio más completo. Hemos aprovechado el tiempo que nos ha sobrado para trabajar con el ordenador y sistematizar los datos recopilados.
ANALIZANDO AGUAS Y LETRINAS
Hemos madrugado porque tenemos mucho trabajo por hacer. Comenzamos el día haciendo el análisis del agua de los cuatro pozos. Por una parte hemos hecho análisis físico quí-micos que nos facilitaran datos de iones y metales, y , por otra parte, haremos los bacte-riológicos que nos indicaran si hay una contaminación fecal. Hemos deci-dido volver a la latrina que estaba en construcción pa-ra tomar muestras del suelo y de posibles inclusio-nes de rocas que se encuentren en el terreno.
NOS HA TOCADO EXCAVAR
Analizando en el campamento el material que extrajimos ayer nos hemos dado cuenta que igual no representa la total-dad del terreno del pueblo. Por eso hoy, hemos excavado (picopala) en la parcela de nuestro ya amigo Moussa. Ya tenemos más muestras.
Posteriormente hemos recorrido el pueblo midiendo el ancho de las calles para una posible conducción de la red de abastecimiento. Ya empezamos a tener algunas ideas. Estamos deseando volver a Baraboy para realizar más actividades.
LA LLEGADA A DINDEFELO
¡Menuda aventura es ir a Dindefelo! Después de pasar por Kedougou, para conocer a los compis de la misión sanitaria y poner aceite al coche, nos embarcamos en la gran ruta de Dindefelo. Como bien dice José María, ese camino, porque no se puede llamar de otra forma, tendrían que arreglarlo. Ya en el pueblo, nos acomodamos y fuimos a visitar la gran joya: la cascada. Es una explosión de naturaleza y belleza, que nos ha dejado atónitos. Este pueblo tiene pinta de tener mucho que ofrecer.
LA RUTA DE RECONOCIMIENTO
Ya nos empezamos a acostumbrar a esto de tener que dedicar un día entero a visitar a todas las personas con cargos sociales. Primero, como no, fuimos a ver al jefe del pueblo. Nos sorprendió que vivía bastante alejado de la zona de los mercados y las tiendas, más a las afueras. La reunión fue muy bien. Nos agradeció la presencia y las ideas que teníamos para continuar el proyecto de nuestros compañeros ingenieros de gestión de residuos. De camino a visitar a las jefas de las dos cooperativas de mujeres, nos fuimos fijando en las condiciones que están los contenedores de residuos que ha puesto Yakaar África hace unos años. Pudimos observar como algunos están vacíos y con poca pinta de ser usados y en cambio, otros llenos con poca pinta de haber sido vaciados… Tenemos que seguir pensando y estudiando mucho, posibles alternativas o cómo mejorar y adaptar el proyecto de los contenedores a la sociedad de Dindefelo. Con las jefas de las cooperativas no pudimos intercambiar muchas palabras, ya que en todo momento estuvieron transmitiendo su descontento con la gestión que el ayuntamiento está haciendo respecto a la gestión de residuos del pueblo.
VERTEDERO
Ya estamos ansiosos de poder tener la reunión que verdaderamente interesa, que es con el Alcalde de Dindefelo.
Por desgracia, hoy al ser domingo, no está. Para continuar haciendo cosas hemos ido, con nuestro guía y el encargado del vaciado de los contenedores y su transporte al vertedero, a ver el resto de contenedores y el vertedero del pueblo. Está a las afueras, pero muy cerca. La principal función que tiene es la quema de residuos controlada y la separación de materiales metálicos y vidrios. Se veía todo bastante ordenado, pero hay que añadir que la cantidad de residuos metálicos y de vidrio acumulados, correspondía a casi tres años y no es un volumen de residuos suficientemente grande, como para poder plantear una idea de negocio continua, para autofinanciar el proyecto…
Antes de comer, hemos ido a hablar con el director del colegio, para saber su opinión sobre la situación del proyecto. Nos ha decepcionado ver que los dos contenedores que se sitúan en frente del colegio están cerrados con un candado que el propio director ha puesto y que sigue practicando la quema descontrolada de residuos dentro del propio colegio y junto con los niños. Es una auténtica barbaridad.
SE ACERCA LA REUNIÓN
Antes de poder hablar con el alcalde de Dindefelo, hemos ido a conocer al director del Liceo. No estaba disponible, pero nos hemos podido reunir con el subdirector. Él lleva poco tiempo en el Liceo, por lo que no nos ha podido contar mucho sobre el funcionamiento de los contenedores. Eso sí, ha mostrado su total apoyo y ánimos a poder hacer todo lo que esté en su mano. Ya por fin, nos hemos reunido con el alcalde. Le hemos transmitido nuestra decepción al ver que un proyecto en el que se han puesto muchas ganas y esfuerzos, sigue sin funcionar del todo. Hay una parte importante de financiación económica que aún no está asumiendo el ayuntamiento, por lo que hace que sea difícil su continuidad. Le hemos dicho también, que era el momento de tomar una última decisión: si vemos que el proyecto no funciona en Dindefelo, lo lógico sería llevar los contenedores a un pueblo donde vayan a usarlos correctamente.
Él en todo momento ha mostrado, como era de esperar, sus ganas de continuar. Ha querido asumir todos los cargos tanto económicos como de gestión del proyecto. Nos ha parecido una idea peligrosa, pero perfecta. Ya es hora de que asuman ellos la responsabilidad para poder ver si realmente un proyecto de estas características funciona realmente en una comunidad como es Dindefelo. Le hemos ofrecido nuestro tiempo, por si consideran que podemos ayudar en algo más, y nuestras ganas de realizar algunas recogidas con los estudiantes y jóvenes para poder transmitir la importancia que tiene la correcta gestión de los residuos. Por ahora, les vamos a dar unos días, para que se organicen y nos den algunas ideas de la forma en la que van a intentar conseguir una mayor implicación del pueblo.
SUBIDA A DANDE
Desde primera hora de la mañana empezamos a subir la montaña para llegar a la meseta. Llegamos a Dande antes de comer, la temperatura era la perfecta, y las vistas, maravillosas. Por la tarde tuvimos una reunión con el pueblo. En ella, estaba el jefe del pueblo y el Imán. Aprovechamos para preguntarles cuáles eran sus impresio-nes en el pueblo y de qué manera Yakaar África podía colaborar con algunas necesidades.
Nos sorprendió mucho que en toda la meseta solo había una Casa de Sanidad, localizada en Dande, pero en ella no tenían a ningún sanitario, por lo tanto, en caso de que alguien necesitase un médico de forma urgente tenía que bajar la montaña hasta llegar a Dindefelo.
VISITA A NANDOUMARY
Por fin conocimos el pueblo del que tanto nos habían hablado, Nandoumary. Nada más llegar, hablamos con el director y uno de los profesores del colegio. Nos mostraron dos letrinas que habían construido hace años al aire libre y una de ellas se estropeó bastante rápido en época de lluvias. Esta reunión con los profesores nos hizo ver lo implicados que estaban en la enseñanza de los niños sobre la higiene personal, pero lo complicado que se hacía debido a la ausencia de letrinas y de un muro que evite que los animales puedan acceder a la zona del colegio. Como en el resto de la meseta, hay mucha escasez de agua en la época seca, lo cual dificulta el abastecimiento de agua para consumo propio y para los cultivos. Más tarde nos reunimos con el jefe del pueblo, quien también nos mostró la necesidad de implan-tación de más letrinas a lo largo del pueblo.
OTROS PUEBLOS Y RECOGIDA EN DINDEFELO
Nada más desayunar salimos pitando para el pueblo de Badiari, pero antes pasamos por el colegio de Dande ya que no íbamos a volver por esta zona. Una vez en Badiari nos reunimos con el director del colegio y con la jefa de la cooperativa de mujeres para agilizar la mañana. En la reunión nos contaron que tenían acceso al agua debido a la presencia de un río a unos cuantos kilómetros. Por turnos, los niños traían agua al colegio todas las mañanas y así abastecer al colegio de agua. Respecto a la jefa de la cooperativa, nos mostró la necesidad que tenían para construir un pozo cerca de la huerta. Pudimos ver como habían excavado en la tierra consiguiendo que agua saliese y creando una pequeña charca. Sin embargo, esta medida no era suficiente para abastecer todos los cultivos. Una de las ventajas que vimos fue la presencia de agua, ya que en toda la meseta era bastante escasa, por lo tanto encontrar un emplazamiento para la colocación de un pozo sería más sencillo que en sus pueblos vecinos. Para finalizar nuestra estancia en la meseta pasamos por el pueblo de Afia y nos reunimos con el director y con el jefe del pueblo.
Nos sorprendió que solo tuviesen un pozo en todo el pueblo y que fuese el que se encontraba en el colegio.
Ya por la tarde, después de comer, nos acercamos al colegio a realizar una recogida con los más pequeños. Nos organizamos de tal manera que el director y otros profesores limpiaban la parcela del colegio con los más pequeños, mientras que nosotros limpiábamos las calles colindantes con los más mayores. Al estar los contenedores de la puerta del colegio bloqueados con candados, tuvimos que ir trasladando los residuos a los siguientes más cercanos. Fuimos haciendo montones para ir trasladándose todo después. Por desgracia, tuvimos que vivir uno de los momentos más tristes de nuestra estancia. El director del colegio, aún habiendo sido avisado, salió del colegio simplemente a prender fuego a los montones de residuos que habíamos formado nosotros. Todos los niños estaban cerca de estos montones y hasta que nos dimos cuenta y les pedimos que se alejaran, estuvieron inhalando sustancias tóxicas debidas a la quema incontrolada.
Que una persona que tiene tanta influencia sobre los más pequeños, como es un director de colegio, realice este tipo de actos, es desconcertante y refleja el mal funcionamiento del proyecto. Obviamente nos fijamos que dentro del colegio también había montones quemándose, pero esta vez rodeados de niños, ya que nadie les ha explicado que esa práctica es errónea y perjudicial para su salud. Hay que encontrar una solución a este problema…
RECOGIDA CON LAS MUJERES Y LOS JÓVENES
Ya en nuestro último día en Dindefelo, hemos realizado otra recogida, pero esta vez con las mujeres y los jóvenes del pueblo. La ha ido organizando el vicealcalde de Dindefelo, por lo que nosotros lo único que hemos hecho ha sido colaborar en todo lo que estaba de nuestra mano y poder ir concienciando a la gente con el ejemplo. En un momento dado de la recogida, después de llevar casi dos horas recogiendo sobre todo plásticos del suelo, uno de los jóvenes ha comprado unos caramelos que ha entregado a cada participante, a modo de incentivo. Lo triste, es que la mayoría de los envoltorios, han acabado en el suelo.
Cuando ha acabado la recogida, ha habido una pequeña charla en la que nos han pedido que participemos. Hemos remarcado lo de los envoltorios de caramelos, en lo importante que es educar a los hijos a tener buenas prácticas en cuanto a la gestión de residuos, y en lo malo que es una quema incontrolada de residuos para la salud. Ahora sí que nos vamos de Dindefelo. Esperamos que el proyecto funcione y que los siguientes que vengan a comprobarlo se lleven la alegría que nosotros no hemos conseguido…
LA ALEGRÍA DE LA HUERTA
A primera hora de la mañana aprovechamos para subir al pueblo de Iwol, que nos sorprendió con unas vistas maravillosas y con el muy conocido Baobab Sagrado. Esta excursión la hicimos con unos ingenieros agrónomos que venían de Valencia y que se unieron a nosotros por unos días (los cuales nos parecieron poco). A la bajada aprovechamos para ver el colegio de Ibel donde Yakaar África había llevado a cabo proyectos y también fuimos a ver la planta fotovoltaica que da electricidad a esta población. Por la tarde, gracias a nuestros nuevos compañeros de viaje, fuimos a ver las huertas de la zona y nos explicaron, tanto ellos como los técnicos agrónomos locales, las variedades vegetales que íbamos viendo.
Además, nos encontramos con que en una de las huertas no funcionaba una bomba e intentamos analizar el foco del problema todos juntos.
VUELTA A BARABOY
Por fin volvimos a Baraboy. Esta vez ya no teníamos que hacer encuestas ni tomar muestras ni medidas del terreno. Fuimos con la intención de saber ciertos aspectos sobre la construcción de las letrinas, así como si seguían algún tipo de medidas de precaución y sobre el presupuesto que les suponía su implantación. Esta información nos sería muy útil a la hora de redactar el proyecto de saneamiento de la zona. Además, necesitábamos hacer más pruebas en los pozos que usaban para el consumo, ya que, con las primeras que hicimos, no nos quedamos conformes. Al terminar la ronda de preguntar nos pusimos de acuerdo con Moussa para concertar una quedada con la población y con los niños del colegio.
LA PARTE MENOS DIVERTIDA
No todo iban a ser visitas y charlas, ahora nos tocaba poner en orden todo el trabajo que habíamos llevado a cabo a lo largo de nuestra estancia en Dindefelo. Así pues, nos hemos organizado y hemos empezado a redactar documentos. La peor parte sin duda, fue la de tener que despedirnos de nuestros nuevos amigos de Valencia.
DESPEDIDA DE BARABOY
Este día fue una mezcla de emociones ya que era la última vez que íbamos a Baraboy, lo cual, también significaba que nuestro viaje estaba a punto de terminar. Por la mañana, estuvimos hablando con el director del colegio, quien nos dio permiso para hacer una recogida con algunos de los niños. ¡Nos lo pasamos genial corriendo de un lado para otro! Al terminar estuvimos hablando con ellos como labor de sensibilización sobre el tema de los residuos. A mediodía fuimos a comer con la familia de nuestra querida Hassanatou para coger fuerzas para la reunión que teníamos por la tarde.
Esta vez nos juntamos con los adultos del pueblo y les contamos nuestras impresiones sobre el pueblo, pero, por supuesto, les agradecimos la gran hospitalidad con la que nos habían tratado. Para terminar la jornada, realizamos una recogida de residuos desde la plaza del pueblo hasta el centro de salud. Nos sorprendió mucho que la mayoría de los que nos ayudaron en esto fueran jefes de familia. No nos podíamos haber ido con mejor sabor de boca de este pequeño gran pueblo.
¡TE ECHAREMOS DE MENOS BARABOY!
OTRAS ACTIVIDADES
También realizamos rondas de puestos de salud, organizamos reuniones con la población de Baraboy para hacer un inventario de las letrinas instaladas por Yakaar África.
BARABOYE
Tuvimos que supervisar la construcción de las letrinas. Los albañiles ya han terminado de construir las 5 letrinas. Sólo queda vallar las letrinas para poner fin a estas actividades. Las letrinas han sido encargadas por cada propietario. Por cada letrina hemos dado una suma de quince mil francos para cinco mamparas de ratán.