Oraciones
En Divina Voluntad
Oremos Girando en Jesús y en Su Divina Voluntad
El Reino del FIAT Divino🌐Giremos en Jesús y en su Divina Voluntad
Oraciones
En Divina Voluntad
Oremos Girando en Jesús y en Su Divina Voluntad
†
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Fundido en Ti, Jesús y en Tu Divina Voluntad,
Fundido en Ti, Espíritu Santo,
me pongo ante Tu Presencia Majestad Suprema,
junto a Nuestra Madre y Reina del Cielo, a Luisa, a mi ángel de la Guarda, ángeles y santos
para Ofrendarte continuamente mi vida, llena de los soles de mis actos hechos Contigo, por Ti y en Ti, con los que quiero darte honor, gloria, alabanza, adoración, amor con tu Misma Voluntad para darte la correspondencia debida a nombre de todos y todo en el cumplimiento del Hágase Tu Voluntad como en el Cielo así en la tierra.
Fiat Divina Voluntad
Acto para antes de orar
¡Jesús, te amo!
continúa Divina Voluntad: orando en nosotros, y después ofrécete esta oración como nuestra, para satisfacerte por las oraciones de todos y para darle al Padre la Gloria que deberían darle todas las criaturas.
Y nuestras almas unidas a Tu Voluntad, sean los crucifijos vivientes inmolados para la Gloria del Padre. Orando en nosotros y después ofrécete esta oración como nuestra para satisfacerte por las oraciones de todos y para darle al Padre la Gloria que deberían darle todas las criaturas.
Fiat Divina Voluntad
En la Solemnidad de María Madre de Dios
Enero 1, 2025 11:41 am
En el primer surgir del día, con mi Ave María:
Homenaje de nuestros actos a la Reina del Cielo
Libro de Cielo
De los escritos de la S. D. Luisa Piccarretaúltima parte del Vol. 11-2“Hija mía, estas oraciones han salido del fondo de mi corazón, y quien las rece con la intención de estarse Conmigo, como está expresado en ellas, Yo lo tendré Conmigo y en Mí haciendo lo que hago Yo, y no sólo los enfervorizaré en mi Amor, sino que cada vez que lo haga aumentaré mi amor hacia el alma, admitiéndola a la unión de la vida divina y de mis mismos deseos de salvar a todas las almas”.
Oración para todos los días
Libro de Cielo
De los escritos de la S. D. Luisa PiccarretaLibro de Cielo Vol. 11-2 (1-4)Los Buenos Días
a Jesús
¡Oh Jesús mío! Dulce prisionero de amor, heme aquí Contigo de nuevo, te dejé con decirte “adiós”, y ahora vuelvo a Ti diciéndote: “Buenos días”. Me consumía el ansia de volverte a ver en esta prisión de amor para darte mis amorosos saludos, mis latidos afectuosos, mis respiros encendidos, mis deseos ardientes, y toda yo misma para infundirme toda en Ti y dejarme toda en Ti en perpetuo recuerdo y prenda de mi amor constante hacia Ti.
¡Oh, mi siempre adorable amor Sacramentado!, ¿Sabes? Mientras he venido para entregarme toda yo misma a Ti, he venido también para recibir de Ti todo Tú mismo, yo no puedo estar sin una vida para vivir, y por eso quiero la tuya, pues a quien todo da todo se le da, ¿no es cierto, ¡oh! Jesús? Así pues, hoy amaré con tu latido de amante apasionado, respiraré con tu respiro afanoso en busca de almas, desearé con tus deseos inconmensurables tu gloria y el bien de las almas; en tu latido divino correrán todos los latidos de las criaturas, las tomaremos todas, las salvaremos, no dejaremos que escape ninguna, aun a costa de cualquier sacrificio, aunque tenga que sufrir yo todas sus penas. Si Tú me echases de tu presencia, me arrojaré aún más adentro, gritaré más fuerte para implorar junto Contigo la salvación de tus hijos y hermanos míos.
¡Oh mi Jesús! Mi vida y mi todo, cuántas cosas me dice este voluntario cautiverio tuyo, pero el emblema con el cual te veo todo marcado es el emblema de las almas, y las cadenas que tan fuerte te atan son el amor. Las palabras almas y amor parece que te hacen sonreír, te debilitan y te obligan a ceder en todo, y yo, valorando bien estos tus excesos amorosos, estaré siempre en torno a Ti, y junto Contigo, con mi estribillo de siempre: “Almas y amor”. Por eso en este día te quiero a Ti, siempre junto conmigo, en la oración, en el trabajo, en los gustos y en los disgustos, en el alimento, en cada paso, en el sueño, en todo, y estoy segura que no pudiendo obtener nada por mí misma, Contigo obtendré todo, y todo lo que haremos servirá para aliviarte cada dolor, endulzarte cada amargura, repararte cualquier ofensa, compensarte por todo y conseguir cualquier conversión, aunque fuese difícil y desesperada. Iremos mendigando a todos los corazones un poco de amor para hacerte más contento y más feliz, ¿no está bien así, ¡oh! Jesús?
¡Oh amado prisionero de amor, átame con tus cadenas, séllame con tu amor! ¡Ah!, muéstrame tu bello rostro. ¡Oh Jesús, qué hermoso eres!, Tus cabellos rubios atan y santifican todos mis pensamientos; tu frente calmada y serena en medio de tantas afrentas, me da la paz y me deja en la más perfecta calma, aun en medio de las más grandes tempestades, en medio de tus mismas privaciones, y de tus caprichos que me cuestan la vida. ¡Ah! Tú lo sabes, pero sigo adelante, esto te lo dice el corazón que te lo sabe decir mejor que yo. ¡Oh amor! tus bellos ojos azules, refulgentes de luz divina me raptan al Cielo y me hacen olvidar la tierra, pero, ¡ay de mí! con sumo dolor mío se prolonga mi destierro todavía. Pronto, pronto, ¡oh Jesús! Sí, eres bello oh Jesús, me parece verte en ese tabernáculo de amor, la belleza y majestad de tu rostro me enamora y me hace vivir en el Cielo; allá, tu boca graciosa me da sus besos en cada momento; tu voz suave me llama e invita a amarte en cada momento, tus rodillas me sostienen, tus brazos me estrechan con vínculo indisoluble, y yo mil y mil veces pondré mis besos ardientes sobre tu rostro adorable. Jesús, Jesús, sea uno nuestro querer, uno el amor, único nuestro contento, no me dejes nunca sola que soy nada, y la nada no puede estar sin el Todo, ¿me lo prometes, ¡oh! Jesús? Parece que me dices que sí. Y ahora bendíceme, bendice a todos, y en compañía de los ángeles, de los santos, y de la dulce Mamá y de todas las criaturas te digo: “Buenos días, ¡oh! Jesús, buenos días”.
Fiat Divina Voluntad
La Reina del Cielo
en el Reino de la Divina Voluntad
Del Día 30
"¡Ah! Te ruego, contenta a tu Mamá, ven a vivir en este reino tan santo y cuando veas que tu voluntad quiera tener algún acto de vida, ven a refugiarte en la segura barca de mis brazos, diciéndome:
“Mamá mía, mi voluntad me quiere traicionar y yo te la entrego a ti, a fin de que pongas en su lugar a la Divina Voluntad”.
Fiat Divina Voluntad
Libro de Cielo
De los escritos de la S. D. Luisa PiccarretaLibro de Cielo Vol. 24-31 (2) Julio 29, 1928Jesús nos Bendice
Significado de la Bendición y de la Señal de la cruz. Los Sacramentos.
"… yo seguía mi giro en su adorable Voluntad, y siguiendo sus actos que hizo estando sobre esta tierra, me he detenido cuando Jesús bendecía a los niños, bendecía a su Mamá Celestial, bendecía a las turbas y demás, y yo rogaba a Jesús que bendijera a esta su pequeña hija que tanto tenía necesidad, y Él, moviéndose en mi interior y alzando su brazo en acto de bendecirme me ha dicho:
“Hija mía, te bendigo de corazón en el alma y en el cuerpo, mi bendición sea la confirmación de nuestra semejanza en ti, ella te confirma lo que la Divinidad hizo en la creación del hombre, esto es, nuestra semejanza, por eso tú debes saber que en el curso de mi Vida mortal, en cada cosa que Yo hacía bendecía siempre, era el primer acto de la Creación que Yo llamaba nuevamente sobre las criaturas, y para confirmarlo, bendiciendo invocaba al Padre, al Verbo y al Espíritu Santo.
Los mismos Sacramentos están animados por estas bendiciones e invocaciones, así que mientras ésta llama la semejanza del Creador en las almas, llama junto la Vida de mi Divina Voluntad, para que regrese como en el principio de la Creación a reinar en las almas, porque sólo Ella tiene virtud de pintar en ellas, a lo vivo, la semejanza de Aquél que las ha creado, de hacerlas crecer y conservarlas con los vivos colores divinos.
Mira entonces qué significa bendición: ‘Confirmación de nuestra obra creadora, porque la obra que Nosotros hacemos una vez, está tan llena de sabiduría, de sublimidad y belleza, que amamos el repetirla siempre’. Y si nuestra bendición no es otra cosa que el suspiro de nuestro corazón de ver reintegrada nuestra imagen en las criaturas, y la repetición de nuestra confirmación de lo que queremos hacer, la señal de la cruz que la Iglesia enseña a los fieles, no es otra cosa que impetrar por parte de las criaturas nuestra semejanza, y por eso haciendo eco a nuestra bendición repite: ‘En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo’. Así que sin conocerlo, la Iglesia con todos los fieles armonizan con el Eterno Creador y quieren la misma cosa; Dios con bendecir y pronunciar las palabras Padre, Hijo y Espíritu Santo quiere dar su semejanza, las criaturas la impetran con el hacerse la señal de la cruz pronunciando las misma palabras”.
Fiat Divina Voluntad
Bendición
A Través De María
PEQUEÑO GIRO
Hora 1
ESTUDIO Y PRACTICA
Vol. 14-40 (1-4)
"Quise Bendecir a mi Mamá, sirviéndome de Ella como canal para hacer llegar a ti mis Bendiciones"
"Quiero Bendecirte a fin de que resurjas de tu decaimiento"
En Virtud de Tu Divina Voluntad como Hijos de Dios Padre, Hermanos de Dios Hijo y En el Espíritu Santificador recibimos Tu Bendición a través María por todos y para todos.
Acto de Ofrecimiento de la propia muerte
Mi dulce Jesús, quiero morir en tu Voluntad. Uno mi agonía a la tuya, y tu agonía sea mi fuerza, mi defensa, mi luz y la dulce sonrisa de tu perdón.
Mi último aliento lo pongo en el último respiro que diste por mí en la Cruz, para que pueda presentarme ante Ti con los méritos de tu misma muerte.
Sí, oh Jesús, ábreme el Cielo y ven a mi encuentro a recibirme con aquel mismo Amor con el que Te recibió el Padre, cuando Tú exhalaste en la Cruz tu último respiro; introdúceme después con tus brazos, y yo Te besaré y me saciaré de Ti eternamente.
Mamá mía, y vosotros, Ángeles santos, venid a asistirme como asististeis a Jesús en su muerte. Ayudadme, defendedme y llevadme al Cielo. Amén.
Oremos Antes y Después
de la Confesión
Para Antes de la Confesión
"Jesús mío, heme aquí postrado ante tus pies; siento la extrema necesidad de venir a tus brazos paternos, como hijo a su padre. Mírame y ten piedad de mí, me siento cubierto por muchas culpas; llagas profundas desfiguran mi pobre alma. Jesús, perdóname; yo tuve la osadía de ofenderte y de rebelarme contra Ti, en el instante mismo en que Tú me amabas. Jesús, de todo corazón me arrepiento de haberte ofendido; mas veo que mi dolor no es ni suficiente ni proporcionado a la gravedad de mis pecados, y por eso Te ruego, Te suplico, me concedas tu amargura, a fin de poder dolerme con ese mismo dolor con el que Tú Te doliste por mis pecados, dolor tan grande e intenso que Te hizo sudar viva Sangre en el Huerto de los Olivos.
Mamá del Cielo, ven Tú también en mi ayuda y mira de cuántas llagas está cubierta mi pobre alma: Tú que eres mi Madre, cúbrelas con tu manto, y condúceme Tú misma, contrito y humillado, a los pies del Sacerdote, para confesar todas mis culpas, y alcánzame de tu Jesús, el suspirado perdón".
Amén.
Para después de la Confesión
"Gracias Te doy, Crucificado Bien mío, por el inmenso beneficio que me hiciste mediante esta santa Confesión. Siento que Tú una vez más me repites: “Hijo mío, te perdono, pero no peques ya más; no vuelvas a abrir mis llagas, no dejes entrar ya más el enemigo en tu alma. Oh, por cuantas veces con el pecado Me echaste de tu corazón, restitúyeme ahora mi puesto; sé firme y constante, y no Me ofendas ya más”.
Jesús mío, me propongo y prometo, del modo más enérgico y absoluto, no pecar nunca más. De verdad Te digo que prefiero morir antes que ofenderte de nuevo.
Mamá del Cielo, ven también Tú a dar las gracias por mí a Jesús. Tú sabes lo árido que es mi corazón y lo incapaz que es mi lengua de hablar dignamente con mi Dios... Suple Tú a mi incapacidad; tu Corazón sea el que palpite para El en nombre mío, y eleve por mí un himno de gratitud. Jesús me ha concedido su perdón, y Tú, Madre mía, confírmalo en mi alma con tu maternal bendición".
Amén.
En Virtud de la Divina Voluntad
Del Vol. 29-22 (1-2) Junio 16, 1931
Oremos al Padre junto a Jesús
“Padre Santo, te ruego por mis hijos, y por todos aquellos que me has dado y que yo reconozco que son míos, Yo los estrecho en mis brazos a fin de que queden defendidos y al seguro de la tempestad que están armando contra mi Iglesia”...
“Hija mía, ...ruega junto Conmigo, a fin de que se salven aquellos que deben servir a mi gloria, y confundidos los que quieren golpear a mi Iglesia”
JUNTO A JESÚS PIDAMOS AL ETERNO PADRE
Ofrecimiento
El Regalo más bello
para el Santo en su día
En Virtud de la Divina Voluntad
Del vol. 26-18 y vol. 30-19
Querido San____, en este día te ofrezco la Santa Eucaristía para tu gloria; y por Regalo todos los actos de Nuestro Jesús hechos en su Divina Voluntad con su mente, con sus palabras, obras y pasos. Recibe esta gloria accidental de la tierra.
Jesús, en Tu acto único y eterno, tomo de nuestro Santo sus bellas obras y virtudes, cualidades y actos hechos para Tu Gloria, y Bien de todos.
y te doy Gloria por la vida terrenal y Bienaventuranza de los Santos, por la Creación de todo y de todos.
Y junto a Ti oro, "Siempre Santa e indivisible Trinidad, os adoro profundamente, os amo intensamente, os agradezco perpetuamente por todos y en los corazones de todos".
Os pido, por medio de Vuestras Obras, Virtudes, y actos de todos, que ‘Venga tu Reino’. Que se haga tu Voluntad como en el Cielo así en la tierra. Ven Divina Voluntad obrante en tu criatura.
Fiat!
Este ofrecimiento lo hacemos a nombre de todas las generaciones.
Reconozcamos a Dios en su Creación Angélica y unidos a ella, en Gratitud, recibamos Custodia en la Voluntad Divina, de los tres Arcángeles, de Nuestro Santo Ángel de la Guarda y los Coros Angélicos.
Fiat Divina Voluntad
Indulgencias
Indulgencia Plenaria
Diciembre 31
Padre Miguel Ángel
¿Qué es el “Te Deum”? ¿Y por qué lo rezamos de manera especial el 31 de diciembre?
Te Deum es un himno que en español significa 'A ti, Dios'
Es uno de los primeros himnos cristianos, utilizado como oración de acción de gracias.
El himno es especial porque contiene en sus estrofas el Sanctus, una oración eucarística y una “aclamación para alabar al Señor, la cual está inspirada en las Sagradas Escrituras: un poco en el libro de Isaías, otro poco, en el libro del Apocalipsis y en la aclamación de los ramos del Evangelio de San Mateo”
Himno "Te Deum"
A ti, oh Dios, te alabamos,
A ti, Señor, te reconocemos.
A ti, eterno Padre,
Te venera toda la creación.
Los ángeles todos,
Los cielos y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines
Te cantan sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo.
Los cielos y la tierra
Están llenos de la majestad de tu gloria.
A ti te ensalza
El glorioso coro de los Apóstoles,
La multitud admirable de los Profetas,
El blanco ejército de los mártires.
A ti la Iglesia santa,
Extendida por toda la tierra, te proclama:
Padre de inmensa majestad,
Hijo único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu Santo, Defensor.
Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre,
(Puede leer: ¿Existió la Estrella de Belén? Esto dice la ciencia).
Aceptaste la condición humana
Sin desdeñar el seno de la Virgen.
Tú, rotas las cadenas de la muerte,
Abriste a los creyentes el reino del cielo.
Tú te sientas a la derecha de Dios
En la gloria del Padre.
Creemos que un día
Has de venir como juez.
Te rogamos, pues,
Que vengas en ayuda de tus siervos,
A quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna
Nos asociemos a tus santos.
Salva a tu pueblo, Señor,
Y bendice tu heredad.
Sé su pastor
Y ensálzalo eternamente.
Día tras día te bendecimos
Y alabamos tu nombre para siempre,
Por eternidad de eternidades.
Dígnate, Señor, en este día
Guardarnos del pecado.
Ten piedad de nosotros, Señor,
Ten piedad de nosotros.
Que tu misericordia, Señor,
Venga sobre nosotros,
Como lo esperamos de ti.
En ti, Señor, confié,
No me veré defraudado para siempre.
Indulgencia Plenaria
Enero 1
Veni Creator
Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fieles
llena con tu divina gracia,
los corazones que creaste.
Tú, a quien llamamos Paráclito,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego,
caridad y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, dedo de la diestra del Padre;
Tú, fiel promesa del Padre;
que inspiras nuestras palabras.
Ilumina nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece la debilidad de nuestro cuerpo.
Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé nuestro director y nuestro guía,
para que evitemos todo mal.
Por ti conozcamos al Padre,
al Hijo revélanos también;
Creamos en ti, su Espíritu,
por los siglos de los siglos
Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos de los siglos. Amén.
Fuente:Vatican News
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