Vivir el Rezar en el Divino Querer
Vivir el Rezar en el Divino Querer
"Encomendar especialmente
a varias personas"
“Hija mía, la particularización va ya de por sí misma, a pesar de que no se ponga ninguna intención"
"...también para esto elijo a las almas que viven en mi Querer"
La gracia, como luz del sol se da a todos
(1) Estaba fundiéndome en la Divina Voluntad y me vino el pensamiento de encomendar especialmente a varias personas, y el bendito Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, la particularización va ya de por sí misma, a pesar de que no se ponga ninguna intención.
En el orden de la gracia sucede como en el orden natural: El sol da luz a todos, sin embargo no todos gozan los mismos efectos, pero esto no es por parte del sol, sino por parte de las criaturas; una persona se sirve de la luz del sol para trabajar, para ingeniarse, para aprender, para apreciar las cosas, ésta se hace rica, se constituye y no va mendigando el pan a los demás; otra persona se está ociosa, no quiere ocuparse en nada, la luz del sol la inunda por todos lados, pero para ella es inútil, no quiere hacer nada, ésta es pobre, enfermiza, porque el ocio produce muchos males, físicos y morales, y si siente hambre tiene necesidad de mendigar el pan a los demás.
Ahora, de éstas dos, la causa de su diferente estado será tal vez el sol? O bien ¿qué a una da más luz y a la otra menos? Ciertamente que no, la única diferencia está en que una se aprovecha en modo especial de la luz y la otra no.
Ahora, así en el orden de la gracia,
la cual más que luz inunda las almas,
y ahora se hace toda voz para llamarlas,
voz para instruirlas,
para corregirlas,
ahora se hace fuego
y les quema las cosas de acá abajo,
y con sus llamas les pone en fuga las criaturas,
los placeres,
con sus quemaduras forma los dolores,
las cruces
para dar al alma la forma de la santidad que quiere de ella,
ahora se hace agua y la purifica, la embellece y la llena toda de gracia;
¿pero quiénes son los que están atentos para recibir todos estos flujos de gracias, quiénes son los que aceptan? ¡Ah, demasiado pocos! Y luego se atreven a decir que a unos doy la gracia para hacerse santos y a otros no, casi como queriendo echarme la culpa, y se contentan con llevar una vida ociosa, como si la luz de la gracia no estuviera para ellos”.
(3) Luego agregó: “Hija mía, Yo amo tanto a la criatura, que Yo mismo me pongo como centinela de cada corazón para vigilarlo, para defenderlo y trabajar con mis mismas manos su propia santificación.
¿Pero a cuántas amarguras no me sujeto? Unos me rechazan, otros no me atienden y me desprecian, otros se lamentan de mi vigilancia, otros me cierran las puertas en la cara haciendo inútil mi trabajo, y no sólo me pongo Yo a hacerla de centinela, sino que también para esto elijo a las almas que viven en mi Querer, porque encontrándose en todo Yo, las pongo junto Conmigo como segundo centinela en cada corazón, y estas segundas centinelas me consuelan, me corresponden por cada uno y me hacen compañía en la soledad a la que me obligan muchos corazones, y me obligan a no dejarlos. ¡Gracia más grande no podría dar a las criaturas, que darles a estas almas que viven de mi Querer, que son el portento de los portentos”.
Fiat Divina Voluntad