Nombre común: Garza imperial

Nombre científico: Ardea purpurea
Descripción: Ave de gran tamaño (70-90 cm), con plumaje de tonos tonos castaños, púrpuras y grisáceos. En el conjunto destacan las bandas longitudinales del cuello, negras y blancas. Los jóvenes muestran una coloración menos contrastada, sin las líneas del cuello y con un aspecto general marronáceo. Es un ave muy esbelta, con una silueta extraordinariamente estilizada.

Conservación: Catalogada como casi amenazada. Sin embargo, no está incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Hábitat: La garza imperial muestra una clara preferencia por los carrizales o eneales para emplazar sus nidos, en tanto que para alimentarse elige aguas someras, dulces o salobres, con abundante vegetación palustre o flotante. Así, se la puede encontrar en lagunas, marismas, orillas de ríos de curso lento, embalses, graveras e incluso canales de riego y arrozales, si bien estos últimos los frecuenta cuando las plantas de arroz adquieren su máximo desarrollo.

Curiosidades: La garza imperial (Ardea purpurea) debe su nombre al latín: Ardea significa “garza” y purpurea, “púrpura”, en referencia a los tonos violáceos que iluminan su plumaje. Una curiosidad de esta especie es que, durante la época de cría, su plumaje adquiere reflejos cobrizos y metálicos que relucen con la luz del amanecer; esta iridiscencia no solo resalta su elegancia, sino que también cumple un papel en el cortejo, cuando el macho despliega su cuello y plumas dorsales para atraer a la hembra entre los carrizales.