Nombre común: Gallo

portugués 

Nombre científico: Gallus gallus domesticus

Descripción: Ave de

tamaño mediano y porte erguido, el gallo

portugués destaca

por su plumaje

brillante y colorido, con tonos rojos,

negros, dorados y verdes metálicos. Posee

una cresta roja prominente y barbillas carmesí, símbolo

de vitalidad y orgullo. Su cola

arqueada y larga, de

plumas oscuras y reflejos verdosos, resalta su elegancia. Tiene pico fuerte y curvado, patas robustas con espolones, y un canto

potente y característico que

refleja su carácter

valiente y vigilante,

atributos que inspiraron su valor como emblema nacional portugués. 

Hábitat: Habita

en zonas rurales y

templadas de Portugal, especialmente en el Alentejo

y el norte del país, donde predominan los paisajes

agrícolas, viñedos y campos abiertos. Prefiere entornos

con vegetación baja, graneros y corrales, donde

puede buscar

semillas, insectos y refugio. Se

adapta bien a climas

cálidos y soleados, típicos del interior portugués, y suele encontrarse cerca de asentamientos humanos, formando

parte del entorno tradicional de las aldeas. 

Conservación: Preocupación

menor

Curiosidades: Ave emblemática de Portugal, el gallo

portugués o “Galo de Barcelos” es un símbolo nacional de buena suerte, honestidad y orgullo. Su origen

se basa en una leyenda

popular en la

que un gallo resucita para probar la inocencia de un peregrino injustamente

acusado. Desde entonces, representa la justicia y la verdad. Es común

verlo en cerámicas,

tejidos y recuerdos artesanales, con colores vivos y cresta roja. Además, el canto del gallo real

inspiró este símbolo, asociado a la vigilancia, la esperanza y el nuevo amanecer, valores

profundamente enraizados en la cultura portuguesa.