En el proyecto "Aves entre Vinos", la sección "Arte, Aves y Vinos" une arte, pájaros y vinos de forma divertida. Todo se centra en las etiquetas de botellas, donde dibujos de aves, a veces reales y otras inventadas, hacen que el vino sea más que una bebida: una obra de arte que despierta la imaginación.
Desde hace miles de años, los pájaros aparecen en el arte. En cuevas como Lascaux (Francia), de hace 17.000 años, simbolizan libertad o lo espiritual. Artistas como Leonardo da Vinci estudiaban aves para sus ideas, y en pinturas antiguas, el vino representa placer y la vida que pasa rápido.
En los viñedos, los pájaros ayudan y molestan. Algunos comen uvas, como estorninos, pero otros controlan plagas. Esto inspira etiquetas que conectan naturaleza y vino. Por ejemplo, el Kiwi Trail Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda muestra un kiwi (Apteryx mantelli), un pájaro no volador y símbolo nacional. Este vino fresco, con sabores a piña y maracuyá, usa el kiwi para celebrar la biodiversidad local.
Lo más interesante son las aves artísticas, no reales. En Montesierra (Somontano, España), un especie de cometa que se asemeja al "Ave del paraíso", evoca belleza exótica y paraíso, sin ser una especie exacta. Otro es Despierta Verdejo (La Mancha, España), con una especie gallo y gallina que simboliza despertar y luz, fresco con notas de cítricos. Estas etiquetas usan formas y colores locos, como alas de vid.
Al ver estas etiquetas, imaginas historias mientras pruebas el vino. Eventos de arte y bodegas colaboran para crear más. En resumen, esta unión celebra creatividad, naturaleza y placer, mostrando que arte y vino mejoran con tu interpretación personal.