Nombre común: Avefría 

Nombre científico: Vanellus vanellus

Descripción: Ave de tamaño mediano y apariencia muy distintiva, la avefría europea destaca por su plumaje iridiscente en el dorso y partes superiores, combinado con pecho negro, garganta negra y vientre blanco. Posee un penacho o moño erecto en la cabeza, que le confiere un aspecto elegante y singular. Sus alas son amplias y redondeadas, mostrando franjas blancas y negras en vuelo, mientras que sus patas largas le permiten desplazarse con soltura por praderas húmedas, campos de cultivo y zonas inundables. Su pico está adaptado para buscar invertebrados terrestres como lombrices, insectos y larvas en suelos blandos. La avefría es una especie gregaria, que se mueve en grupos y realiza vuelos pausados y elegantes. Su combinación de colores brillantes, silueta estilizada y penacho característico la convierte en un símbolo de belleza y singularidad de los campos abiertos y zonas húmedas europeas.  

Hábitat: Habita en praderas húmedas, campos de cultivo, pastizales y zonas inundables de Europa, Asia occidental y partes del norte de África, donde el suelo es blando y se forman charcas temporales. Prefiere entornos abiertos con vegetación baja, márgenes de ríos y humedales interiores, donde puede alimentarse de lombrices, insectos y otros invertebrados del suelo. Se adapta bien a climas templados y fríos, y suele encontrarse en grupos, especialmente fuera de la época de cría, aprovechando la seguridad del número y la abundancia de alimento. 

Conservación: Preocupación menor

Curiosidades: Ave característica de los pastizales y humedales, la avefría europea es un símbolo de los campos abiertos de Europa y zonas templadas. Su penacho en la cabeza la hace fácilmente reconocible y se vuelve más prominente durante la temporada de cría, señal de salud y vigor. Es conocida por sus vuelos elegantes y pausados, así como por su comportamiento gregario, formando grupos que facilitan la protección frente a depredadores. Además, su capacidad para adaptarse a distintos tipos de humedales y praderas la convierte en un indicador de la calidad del ecosistema. Su presencia y canto característico han inspirado estudios de comportamiento y conservación, reflejando la importancia de mantener los hábitats abiertos y húmedos en buen estado.