VEHÍCULOS

HECHOS

En todo el mundo hay cerca de 500 millones de coches, además de otros muchos vehículos a motor. Transformar materias primas en materiales para fabricar un coche consume mucha energía. La utilización de los vehículos contamina. El 98% de la energía utilizada en el transporte proviene de fuentes energéticas no renovables, como el petróleo. Y cuando se desechan generan una gran cantidad de residuos. En 1987, la industria consumió en Estados Unidos (en proporción al consumo total) el 74% de caucho natural, el 54% del plomo, el 46% del caucho sintético, el 43% del hierro, el 19% del platino, el 15% del acero y el 0,3% del algodón. De los 15,5 millones de toneladas de recursos empleados para la construcción de automóviles, todos eran no renovables excepto el caucho natural y el algodón.

Al final de su vida un vehículo contiene gran cantidad de materiales valiosos. Hasta hace poco la mayoría se desguazaba sólo para recuperar metales. Hoy en día en toda Europa se planifican plantas de reciclaje que aprovechan todos los materiales. Existe ya tradición en recuperar la chatarra, principalmente el hierro y el acero, pero el empleo de estos materiales se reduce a medida que aumenta el uso de plásticos. Técnicamente es posible reciclar el 75% de los materiales de un vehículo, y la mayoría de los fabricantes ya promocionan sus coches como reciclables en un 80%. Un fabricante alemán desarrolla actualmente una investigación sobre el método más eficaz de desmontar los coches para su posterior reciclaje. Otros investigan sobre la forma de hacer componentes de plástico que se reciclen más fácilmente.