ELECTRODOMÉSTICOS

HECHOS

En este colectivo encuadramos a las neveras, congeladores, lavadoras, cocinas y hornos. Todos ellos constituyen la principal fuente de residuos de acero, aunque su reciclaje puede tener un efecto negativo sobre el medio ambiente. Los motores y compresores de los aparatos viejos contienen PCB. Cuando los electrodomésticos se convierten en chatarra, los PCB se propagan en el medio ambiente. Son sustancias tóxicas no biodegradables que originan, a largo plazo, serios daños en la tierra y el agua. Están clasificados como residuos peligrosos y en EE.UU. su uso está prohibido desde 1979. La solución más segura es la de separar las piezas que contienen PCB antes de enviar el aparato al desguace. Los comerciantes de chatarra deben advertir esto a sus clientes o hacerlo ellos mismos. El clorofluorocarbono que contienen las neveras y congeladores debe recuperarse antes de desguazarlos.

REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Son demasiados los electrodomésticos en buenas condiciones que se desechan para comprar otros mejores. Si su nevera o cocina aún funciona bien , piense si realmente necesita cambiarla.

Si necesita cambiar de electrodomésticos, compruebe si la tienda donde adquiera los nuevos aparatos se queda con los viejos. De esta forma se ahorrará el cargar con los aparatos, que con toda seguridad serán vendidos al chatarrero para reacondicionarlos o venderlos como chatarra. Las organizaciones benéficas siempre necesitan aparatos de todo tipo y las tiendas de segunda mano los aceptan para revenderlos. Pero cuidado; los electrodomésticos de segunda mano nunca trabajarán tan bien como los nuevos y gastarán más. No se deje deslumbrar por las gangas.

Por desgracia, ahora se diseñan muchos productos con "caducidad planificada". La falta de piezas de repuesto esenciales significa que los aparatos se tirarán en relativas buenas condiciones. Incluso cuando hay piezas de repuesto, la gente prefiere comprar otro nuevo antes de llevar a reparar el viejo. A menudo son simples averías y reparándolas el aparato vuelve a funcionar estupendamente. Los fabricantes deberían suministrar las piezas de repuesto; no intente reparar los electrodomésticos usted mismo si no sabe. Recurra a un profesional.

Lleve los aparatos a los centros de reciclaje, pero compruebe que el proceso de desguace se realiza de forma adecuada