CONGELADORES

HECHOS

La mayoría de frigoríficos y congeladores están hechos de acero, un metal reciclable muy demandado en el mercado de la chatarra. Cada año muchos de estos electrodomésticos acaban depositados de manera ilegal en cualquier parte sin ser reciclados. Todos los frigoríficos contienen CFC Y HCFC en cantidades bastante considerables.

Muchos de los programas de recuperación se han centrado en la extracción de estos líquidos refrigerantes antes de desguazar los aparatos. Sin embargo, los frigoríficos más modernos todavía contienen cinco veces más CFC en la espuma de aislamiento que en los líquidos refrigerantes. Esta sustancia se desprende sólo cuando los electrodomésticos se aplastan y desguazan.

Cada año aumenta la venta de electrodomésticos; en el Reino Unido se venden dos millones y medio de neveras al año, la mitad para reemplazar viejos aparatos. Alemania, Suecia y los Países Bajos tienen ya normativas para la recuperación del CFC. En cambio, en el Reino Unido las autoridades locales sólo recuperan el 3% del total de CFC contenido en los frigoríficos (22.000 toneladas). Los aparatos nuevos que se venden en toda Europa, Japón y Estados Unidos contienen menos cantidad de CFC y consumen el 50% menos de electricidad.

REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Si está pensando en comprar una nevera nueva, piense si realmente la necesita. En su fabricación se gastan considerables cantidades de energía y materias primas, por lo que sería estupendo que sólo se renovaran cuando realmente fuera necesario. Alargue la vida de sus electrodomésticos con un buen mantenimiento y arreglándolos cuando se estropeen.

Si está a punto de comprar un aparato nuevo, averigue si la tienda acepta el viejo o si puede reciclarse. Si no le ofrecen este servicio, acuda a otro establecimiento. Mejor que comprar uno de segunda mano, adquiera un frigorífico nuevo, que no consume tanto y contiene menos CFC.

Una limpieza regular aumentará la eficacia del electrodoméstico. Los estudios realizados demuestran que tras dieciocho meses de uso, el polvo depositado sobre el condensador exterior aumenta el consumo de electricidad en un 30%. Descongele su nevera con regularidad (si es que no cuenta con sistema de autodescongelación), límpiela y reemplace los cierres herméticos de la puerta cuando sea necesario.

Si ya no quiere su frigorífico viejo, llévelo a una tienda de segunda mano o a un taller de equipos eléctricos. Las reparaciones sólo debe hacerlas un experto. Los chatarreros se harán cargo de los aparatos que no quiera, pero asegúrese que el CFC será depositado de manera adecuada.