HECHOS
Cada día las oficinas y centros de trabajo generan enormes cantidades de materiales que, generalmente, acaban en la basura. El papel, el cartón, el plástico y los productos textiles son reciclables. La remodelación de oficinas, con su consiguiente cambio de mobiliario, incrementa el volumen de residuos: muebles de calidad, alfombras y moquetas, teléfonos, máquinas de escribir y todo tipo de material de escritorio. El uso ineficiente de los materiales de oficina cuesta miles de millones en gasto de energía cada año en EE.UU. Utilice, por ejemplo, enchufes de bajo consumo en las fotocopiadoras, son capaces de ahorrar hasta un 90% de energía.
REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR
Los materiales utilizados para empaquetar originan muchos residuos. ¿Puede devolverse al proveedor, para su reutilización, el papel y el plástico de los paquetes? ¿O podrían ser reutilizados dentro de la propia oficina? Si su empresa empaqueta los productos, ¿lo hace con papel reciclado? Y si no es así, ¿por qué? Intente cambiar los embalajes de poliestireno por tiras de papel, virutas de madera o pulpa de papel reciclado. También puede guardar las virutas de plástico para reutilizarlas y añada una nota cuando envíe un paquete con ellas, pidiendo al receptor que haga lo mismo.
Reduzca los residuos y ahorre dinero recargando las cintas de las máquinas de escribir y de las impresoras, además de usar recipientes de tóner recargables para la fotocopiadora. Conciencie al resto de sus compañeros de trabajo para que reduzcan los residuos desde su origen. Algunos equipos obsoletos aún funcionan bien: muchas organizaciones benéficas dependen para su subsistencia de las donaciones efectuadas por empresas. Si devuelve los teléfonos y ordenadores a los fabricantes, los componentes y metales preciosos podrán separarse y recuperarse para su uso. Establezca un sistema de reciclaje en su propia empresa o participe en la recogida municipal de papel de oficina.