JARDÍN, Herramientas

HECHOS

No se deje tentar por las últimas novedades en herramientas de jardín, en su lugar compre un equipo de herramientas multiuso a precio razonable. Limpiándolo con regularidad asegurará su mantenimiento y una larga duración. También puede pedir prestadas las herramientas a los vecinos o alquilarlas en un momento determinado, como es el caso del cortacésped.

REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Muchos de los objetos de uso común en la casa pueden reutilizarse como herramientas de jardín. Un marco de ventana puede usarse como armazón para proteger las plantas; una pecera vieja puede servir como miniinvernadero; los tarros de vidrio pueden ser estudpendos floreros al igual que las botellas de plástico. Un cajón de frutas puede convertirse en un macetero; fórrelo con plástico, haga unos agujeros en el fondo y llénelo de tierra. Algunos productos reciclados se usan comercialmente como herramientas de jardín. Los fabricantes de cubetas para compost han incorporado, en distintas proporciones, plástico reciclado. Otra idea de reciclaje es usar barriles de madera para fabricar compost.

Cuando compre semillas en bandejas de poliestireno o cacharros de plástico, saque las plantas con cuidado y utilice el contenedor para las semillas del próximo año. Incluso evite comprar los tarritos de plástico y utilice los envases de yogur, las latas y los cartones de huevos para plantar las semillas. Los platos resquebrajados o las piezas de cerámica viejas úselas para colocarlas debajo de los tiestos. Los cubiertos doblados pueden servir de herramientas infantiles en el jardín. Los botes de pintura, con agujeros en el fondo y colgados del techo, son magníficos tiestos decorativos.

Busque restos de madera o bidones de combustible en los alrededores de contenedores de basura o en las obras. En el supermercado rechace las bolsas y elija las cajas, por ejemplo, de frutas; son ideales para usarlas como jardineras en ventanas y terrazas. Haga agujeros para facilitar su drenaje.

Las mangueras rotas no hay que tirarlas. Se corta el tramo que tenga el pinchazo y se vuelven a unir las partes. Otra solución es hacer más agujeritos a lo largo de toda la manguera y convertirla en aspersor. Es una técnica de ahorro de agua, puesto que se asegura una cantidad de agua constante a lo largo de toda la superficie. Tenga a mano un afilador manual o una piedra de afilar para mantener afiladas las navajas y demás herramientas de jardín. Las tiendas especializadas se encargan de la reparación de todo tipo de equipos; seguro que el almacén de jardinería de su barrio ofrece estos servicios.

En los mercadillos se pueden encontrar herramientas de jardín. Además, cuando tenga algún equipo que ya no le sirva, dónelo a alguna organización benéfica o déselo al chatarrero para que lo desmonte; siempre aceptan el acero.

Cómo fabricar un aspersor

- Haga pequeños agujeros a lo largo de la manguera.

- Extiéndala por la hierba, macetas o entiérrela en las jardineras.

- Conéctela con el grifo exterior y ábralo a tope. También puede autilizar agua residual.