CACEROLAS; CAZOS; BATERÍAS DE COCINA

HECHOS

El acero inoxidable, el aluminio, el hierro fundido y el cobre tienen valor como chatarra cuando se gastan. El acero inoxidable es fácil de mantener, pero al contener un 10% de cromo, no puede reciclarse con acero puro. Los cacharros de hierro fundido aprovechan muy bien la energía, pero tienden a oxidarse, además de ser muy pesados. El cobre tiene un aspecto atractivo y es un buen conductor del calor, pero si no se cuida bien y se oxida, se forma una capa verde y venenosa en el fondo. En caso de un uso muy continuado deber reemplazar la capa de estaño (o de plata) cada tres años.

El aluminio es un material muy demandado por los chatarreros, pero quizá no sea el metal más seguro para cocinar ciertos alimentos de contenido ácido. Éstos reaccionan al contacto con el aluminio, originando el desprendimiento de pequeñas cantidades de metal que van a parar a la comida o al agua. Aunque aún está por evaluarse, se sospecha que existe cierta relación entre el aluminio y el mal de Alzheimer.

REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Compre una batería de buena calidad y que sea duradera, no se deje engañar por las más baratas, que enseguida se estropean. Prolongue la vida de sus ollas, cazuelas y sartenes con una buena limpieza; muchas tiendas especializadas tienen servicio de mantenimiento. Compruebe y ajuste los tornillos de los mangos y las tapaderas con regularidad. No utilice baterías defectuosas; si los cacharros no se pueden reparar búsqueles otro uso. Por ejemplo, como maceteros o para mezclar pintura. También puede dárselos al chatarrero o a algún centro de reciclaje.