PAPEL

HECHOS

El consumo de papel a menudo se convierte en un indicador de bienestar. En Estados Unidos el consumo por cabeza es de 311 kg al año, en comparación con los 163 kg del Reino Unido, 26 kg del Brasil, 15 kg de Tailandia y menos de un kilogramo en la mitad de los países africanos.

En los países de gran consumo, el papel se tira y se usa inapropiadamente. Las tasas de reciclaje en los países industrializados están aumentando. Gran parte de ese papel se recicla para fabricar envases o cartón de baja calidad. Por ejemplo, de las 550-650.000 toneladas anuales de papel de periódico utilizados en Australia, sólo el 37% es papel reciclado. En EE.UU. se han puesto en marcha programas que favorecen el reciclaje, como las cuotas por "contenido reciclado".

El papel es un recurso renovable y biodegradable; no tiene mucho sentido enterrarlo en un vertedero con el gasto que esto supone y, menos aún, cuando hay países como el Reino Unido que importan dos terceras partes de su suministro de papel.

Reducir el consumo e incrementar el reciclaje ayudaría de forma apreciable a disminuir el efecto de la fabricación de papel sobre el medio ambiente. El proceso de blanqueo de la pulpa de madera desprende sustancias tóxicas; el reciclaje reduce la contaminación del aire en un 75% y la contaminación del agua en un 34%. La demanda de papel provoca la destrucción de parajes y hábitats irremplazables. En Canadá los bosques centenarios de la Columbia Británica están amenazados por las motosierras.

REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Piense en la manera de reducir su consumo de papel. Las cosas más pequeñas pueden tener una gran importancia; como aprovechar la parte de atrás de los sobres para hacer anotaciones o, si no están muy deteriorados, pegarlos de nuevo con algún adhesivo. Use los folios por ambos lados, incluidas las fotocopias. En el hogar, reduzca el consumo innecesario de productos de papel; para limpiar, utilice trapos antes que rollos de papel de cocina, y cuando compre papel, elija siempre papel reciclado sin blanquear. Use manteles de tela en vez de los de papel, recupere los periódicos viejos, los folios blancos y el papel de ordenador para la recogida selectiva de residuos. Separe el papel de escritorio del resto, su alta calidad le convierte en el sustituto ideal de la pulpa en el proceso de fabricación. Las empresas recuperadoras de papel pagan más dinero por este tipo de papel. Reduzca la compra de productos con demasiados envoltorios. Guarde el papel de regalo para otras ocasiones (si es preciso puede plancharlo).