1 Kg de pechugas de pollo
1 huevo
1 bolsa grande de kikos o maíz tostado
Salsa de soja
Vinagre balsámico
3 o 4 dientes de Ajo
Pimentón dulce
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Modo de Hacerlo:
Limpiamos las pechugas por si queda algún resto de grasa o algún pequeño tendón lateral. Las cortamos en bastones medianos, como para fingers aproximadamente. Las ponemos en un recipiente, las salamos con prudencia ya que también le vamos a poner salsa de soja que la añadiremos ahora junto con el vinagre balsámico un poco de pimentón dulce de la vera y un ajo y una cayena limpia, sin pepitas, esta solo para los mayores, picar el ajo muy fino.
Tapar con papel film y meter en la nevera a macerar, cuanto mas tiempo este, mas sabor tendrán. Si lo sabes con anterioridad lo puedes poner la noche anterior y si surge de pronto, con media hora será suficiente.
Mientras se maceran podemos picar los kikos y podéis añadir cualquier otro fruto seco que os apetezca por ejemplo almendras, piñones, anacardo.. o solo uno de ellos. Hoy solo kikos, los ponemos en la picadora y triturar a tu gusto, a mi me gusta que queden trocitos un poco mas grandes que el pan rallado.
Ponemos una sartén en el fuego con bastante aceite para freír el pollo. Pasado el tiempo de maceración, escurrimos bien las pechugas, las pasamos por el huevo batido luego por los kikos triturados y los metemos en la sartén, dorar al gusto sin pasarse para que no se queden secas.
Yo las acompañé de nachos con guacamole y dip de queso cheddar.