Bula Summis desiderantes affectibus

Texto latino, traducción y notas: Pedro E. León M.

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BULA APÓSTOLICA SUMMIS DESIDERANTIS

Tenor de la bula apostólica contra la herejía de las brujas con la aprobación y subscripción de los doctores de la nutricia universidad de Colonia al siguiente tratado. Comienza felizmente.

[p.2/1] Tenor bullae apostolicae adversus haeresim maleficarum1 cum approbatione et subscriptione doctorum almae universitatis Coloniensis sequentem tractatum. Incipet feliciter.

Inocencio, obispo, siervo de los siervos de Dios.

Para futura constancia del asunto.

Innocentius episcopus,2 servus servorum Dei.

Ad futuram rei memoriam.

Deseando con el mayor afecto, tal como requiere la cura pastoral, que la fe católica crezca y florezca por todas partes especialmente en nuestros tiempos y que toda depravación herética se arroje lejos de las tierras de los fieles, de buena gana declaramos y también concedemos de nuevo estas cosas, por la cual este piadoso deseo nuestro logre el efecto deseado y, después de extirpar todos los errores por el ministerio de nuestra caridad casi como por el servicio de un operario previsor, el celo y la observancia de la fe se imprima más fuerte en los corazones de los fieles

Summis desiderantes affectibus prout pastoralis sollicitudinis cura requirit, ut fides catholica nostris potissime temporibus ubique augeatur et floreat, ac omnis haeretica pravitas de finibus fidelium procul pellatur, ea libenter declaramus ac etiam de novo concedimus, per quam huiusmodi pium desiderium nostrum votivum sortiatur effectum, cunctisque propterea per nostrae operationis ministerium, quasi per providi operatoris ferculum erroribus extirpatis, eiusdem fidei zelus et observantia in ipsorum corda fidelium fortius imprimatur.

§ 1. En verdad hace poco, no sin gran disgusto, llegó a nuestros oídos que en algunas regiones de Alemania superior, así como en las provincias, ciudades, tierras, dominios y diócesis de Maguncia, Colonia, Tréveris, Salzburgo y Bremen, muchas personas de ambos sexos, olvidando su propia salvación y desviándose de la fe católica, tratan con demonios, íncubos y súcubos, y con sus hechizos, cantos, conjuros y otras nefastas supersticiones y sortilegios se dedican a excesos, crímenes y delitos, y hacen morir, agotarse y extinguirse el parto de las mujeres, la cría de los animales, la uva de las viñas, el fruto de los árboles, así como hombres, mujeres, acémilas, ovejas, ganado y otros animales de diverso género, también viñas, frutales, prados, pastos, grano, trigo y otras legumbres del campo y atormentar y afligir con crueles dolores internos y externos a los mismos hombres, mujeres, acémilas, ovejas, ganado y animales así como impedir a los hombres procrear y a las mujeres preñarse, y que ni los hombres con sus esposas, ni las mujeres con sus esposos puedan realizar los actos conyugales, además de renegar con boca sacrílega aquella fe que recibieron en la sagrada recepción del bautismo.

§ 1. Sane nuper ad nostrum non sine ingenti molestia pervenit auditum,3 quod in nonnullis partibus Alamaniae superioris4 nec non in Maguntinensis, Coloniensis, Treverensis, Salzburgensis et Bremensis provinciis, civitatibus, terris, locis et dioecesibus, quam plures utriusque sexus personae propriae salutis immemores et a fide catholica deviantes, cum daemonibus, incubis et succubis abuti, ac suis incantationibus, carminibus et coniurationibus aliisque nephandis superstitiis et sortilegiis excessibus, criminibus et delictis, mulierum partus, animalium fetus, terrae fruges, vinearum uvas et arborum fructus, nec non homines, mulieres, iumenta, pecora, pecudes et alia diversorum generum animalia, vineas quoque pomeria, prata, pascua, blada, frumenta et alia terrae legumina perire, suffocari et extingui facere et procurare, ipsaque homines, mulieres, iumenta, pecora, pecudes et animalia diris tam intrinsecis, quam extrinsecis doloribus et tormentis afficere et excruciare, ac eosdem homines ne gignere et mulieres ne concipere, virosque ne uxoribus et mulieres ne viris actus coniugales reddere valeant, impedire, fidem praeterea ipsam quam in sacri susceptione baptismi susceperunt, ore sacrilego abnegare.

Y no temen acometer y consumar, por instigación del enemigo del género humano, otros numerosos crímenes y excesos nefastos con peligro de sus almas, ofensa a la divina majestad y pernicioso ejemplo y escándalo de muchos.

Aliaque quam plurima nefanda excessus et crimina instigante humani generis inimico committere et perpetrare non verentur in animarum suarum periculum, divinae maiestatis offensam, ac perniciosum exemplum ac scandalum plurimorum.

Y aunque por cartas apostólicas fueron nombrados, y aún lo son, inquisidores de la depravación herética los queridos hijos, Henricus Institoris, en las mencionadas regiones de Alemania superior, en las cuales se cuenta también las provincias, ciudades, tierras, diócesis y otros dominos semejantes que tuviesen que ser incluídos, así como Jacobo Sprenger, en algunas zonas de la región del Rin, profesores de teología de los frailes de la Orden de Predicadores, sin embargo algunos clérigos y laicos de aquellas tierras, queriendo saber más de lo necesario, por el hecho que en esas cartas de su mandato no han sido referidos específica y nominalmente dichas provincias, ciudades, diócesis, tierras y otros lugares y personas de ellas y tales excesos, no se avergüenzan en afirmar pertinazmente que aquélla de ningún modo se incluye bajo esa misión y por lo tanto el oficio de inquisición no puede ser desempeñado por dichos inquisidores en las citadas provincias, ciudades, diócesis, tierras y dominios ni se les debe permitir la corrección, encarcelamiento y castigo de aquellas personas por los antedichos excesos y crímenes.

Quodque licet dilecti filii Henrici5 Institoris, in praedictis partibus Alamaniae superioris, in quibus etiam provinciae, civitates, terrae, dioeceses et alia loca huiusmodi compraehensa fore censentur, nec non Iacobus Sprenger per certas partes lineae Rheni, Ordinis fratrum predicatorum et theologiae professores, haereticae pravitatis inquisitores, per literas apostolicas deputati fuerint, prout adhuc existunt, tamen nonnulli clerici et laici illarum partium, quaerentes plura sapere quam oporteat, pro eo quod in literis deputationis huiusmodi provinciae, civitates, dioeceses, terrae et alia loca praedicta, illarumque personae ac excessus huiusmodi nominatim et specifice expressa non fuerunt, illa sub eisdem partibus minime contineri et propterea praefatis inquisitoribus in provinciis, civitatibus, dioecesibus, terris et locis praedictis huiusmodi inquisitionis officium exsequi non licere et ad personarum earundem super excessibus et criminibus antedictis punitionem, incarcerationem et correctionem admitti non debere, pertinaciter asserere non erubescunt.

Por lo cual en dichas provincias, ciudades, diócesis, tierras y dominios tales excesos y crímenes permanecen impunes no sin evidente perjuicio de sus almas y pérdida de su salvación eterna.

Propter quod in provinciis, civitatibus, dioecesibus, terris et locis praedictis excessus et [p.3/1] crimina huiusmodi non sine animarum earundem evidentia iactura et eternae salutis dispendio remanent impunita.

§ 2. Por consiguiente, por el tenor de la presente Nos con autoridad apostólica establecemos que se remueva de en medio cualquier impedimento por el cual pueda retardarse en algún modo la ejecución del oficio de estos inquisidores, y para que la ruina de la depravación herética y la locura ajena no difunda sus venenos en perjuicio de otros inocentes, queriendo, ya que incumbe a nuestro oficio, proveer los remedios oportunos, empujándonos a esto sobre todo el celo de la fe, y además para que no ocurra que las citadas provincias, ciudades, diócesis, tierras y dominios en aquella región de Alemania superior carezcan del debido oficio de la inquisición, ordenamos que en ellas el oficio de inquisición puede ser desempeñado por estos inquisidores y que se les debe permitir la corrección, encarcelamiento y castigo de esas personas en los referidos delitos y crímenes, por lo tanto en todas partes y en todo, como si en las antedichas cartas estuviesen mencionadas específica y nominalmente las provincias, ciudades, diócesis, tierras y dominios así como tales personas y delitos.

§ 2. Nos igitur impedimenta quaelibet per quae ipsorum inquisitorum officii executio, quomodolibet retardari posset de medio submovere et ne labes haereticae pravitatis aliorumque excessum huiusmodi in perniciem aliorum innocentum sua venena diffundat, oportunis remediis prout nostro incumbit officio, providere volentes fidei zelo ad hoc maxime nos impellente, ne propterea contingat provincias, civitates, dioeceses, terras et loca praedicta sub eisdem partibus Alamaniae superioris, debito inquisitionis officio carere, eisdem inquisitoribus in illis officium inquisitionis huiusmodi exequi licere et ad personarum earundem super excessibus et criminibus praedictis correctionem, incarcerationem et punitionem admitti debere, perinde in omnibus et per omnia, ac si in litteris praedictis provinciae, civitates, dioeceses, terrae et loca ac personae et excessus huiusmodi nominatim et specifice expressa forent, auctoritate apostolica tenore praesentium statuimus.

Y ya que para mayor cautela dichas cartas y encargo se han ampliado a tales provincias, ciudades, diócesis, tierras y dominios así como a personas y crímenes, [concedemos] que ellos o uno de ellos, reunidos con nuestro amado hijo Juan Gremper, clérigo de la diócesis de Constanza, maestro en artes, actual [notario] de ellos, o cualquier otro notario público que sea nombrado temporalmente por ambos o por cualquiera de ellos en las citadas provincias, ciudades, diócesis, tierras y dominios, desempeñen este oficio de inquisición contra cualquier persona, de cualquier condición y eminencia sean, y corrijan, encarcelen, castiguen y multen a aquellas personas que encontrasen culpables de lo antes dicho, según sus culpas.

Proque potiori cautela litteras et deputationem praedictas ad provincias, civitates, dioeceses, terras et loca necnon personas et crimina huiusmodi extendentes, praefatis inquisitoribus, quod ipsi et alter eorum accersito secum dilecto filio Ioanne Gremper, clerico Constantiensis dioecesis, magistro in artibus, eorum moderno seu quovis alio notario publico,6 per ipsos et quemlibet eorum pro tempore deputando in provinciis, civitatibus, dioecesis, terris et locis praedictis, contra quascumque personas, cuiuscumque conditionis et praeeminentiae fuerint huiusmodi inquisitionis officium exsequi, ipsasque personas quas in praemissis culpabiles reperierint, iuxta earum demerita corrigere, incarcerare, punire et mulctare.

§ 3. Asimismo de nuevo con la misma autoridad les concedemos plena y libre facultad de exponer y predicar la palabra de Dios a los fieles en cada una de las iglesias parroquiales de estas provincias cada vez que convenga y a ellos les parezca bien, y realizar todas y cualquier otra cosa necesaria y oportuna sobre lo antes dicho y con respecto a ellas.

§ 3. Necnon in singulis provinciarum huiusmodi parochialibus ecclesiis, verbum Dei fideli populo quotiens expedierit ac eis visum fuerit proponere et praedicare, omniaque alia et singula in praemissis et circa ea necessaria et opportuna facere et similiter exsequi libere et licite valeant, plenam ac liberam eadem auctoritate de novo concedimus facultatem.

§ 4. Y por las letras apostólicas también ordenamos a nuestro venerable hermano obispo de Estrasburgo que, en cuanto él haya conocido lo arriba dicho, lo disponga por sí mismo, por otro o por otros, donde, cuando y cada vez que así fuese legítimamente solicitado por parte de los inquisidores o por uno de ellos, publicándolo solemnemente, [y] no permita que ninguno de ellos sea molestado al respecto por ninguna autoridad contra el tenor de la anterior y la presente carta, o sea obstaculizado en cualquier otro modo, reprimiendo cualquiera que moleste, impida, contradiga y se rebele, sea de cualquier dignidad, estado, grado, eminencia, nobleza, excelencia o condición y estén protegidos por cualquier privilegio de exención, a través de sentencias, censuras y penas de excomunión, suspensión e interdicción y también otras más temibles que se vea oportuno, suprimida toda apelación y aunque guardando el legítimo procedimiento sobre esto, que procure con nuestra autoridad cada vez que sea necesario aumentar y agravar esas sentencias, invocando para esto el brazo secular si fuese necesario,

§ 4. Et nihilominus venerabili fratri nostro Episcopo Argentinensi per apostolica scripta mandamus, quatenus ipse per se7 vel per alium seu alios praemissa ubi, quando et quotiens expedire cognoverit, fueritque pro parte inquisitorum huiusmodi seu alterius eorum legitime requisitus, solenniter publicans, non permittat eos per quoscumque super hoc contra praedictarum et praesentium litterarum tenorem quamvis auctoritate molestari seu alias quomodolibet impediri, molestatores et impedientes et contradictores quoslibet et rebelles, cuiuscumque dignitatis, status, gradus, praeeminentiae, nobilitatis et excellentiae aut conditionis fuerint et quocumque exemptionis privilegio sint muniti, per excommunicationis, suspensionis et interdicti ac alias etiam formidabiliores de quibus sibi videbitur sententias, censuras et poenas, omni appellatione postposita compescendo et etiam legitimis super his per eum servandis processibus, sententias ipsas, quotiens opus fuerit, aggravare et reaggravare auctoritate nostra procuret, invocato ad hoc si opus fuerit auxilio bracchii saecularis.8

§ 5. No siendo obstáculo ninguna de las constituciones ni disposiciones apostólicas contrarias dictadas anteriormente. O si para algunos en conjunto o individualmente hubiese un privilegio de la Sede Apostólica, por el cual no pudiesen ser excomulgados, suspendidos ni interdictos, por [esta] carta apostólica, si no se hace mención de tal privilegio plena y expresamente, palabra por palabra, también siendo cualquier otra indulgencia general o especial de dicha Sede, en cuyo tenor no se incluye ni expresa ni completamente la presente, el efecto de tal gracia puede ser impedido o ser diferido de algún modo, y por eso en todo su tenor debe hacerse mención específica a nuestra carta.

§ 5. Non obstantibus praemissis ac constitutionibus et ordinationibus apostolicis contrariis quibuscumque. Aut si aliquibus communiter vel divisim ab apostolica sit sede indultum,9 quod interdici, suspendi vel excommunicari non possint,10 per litteras apostolicas non facientes plenam et expressam ac de verbo ad verbum de indulto huiusmodi mentionem et qualibet alia dictae sedis indulgentia generali vel speciali, cuiuscumque tenoris exsistat per quam praesentibus non expressam, vel totaliter non insertam, effectus huiusmodi gratiae impediri valeat quomodolibet vel differri, et de qua cuiusque toto tenore habenda sit in nostris litteris mentio specialis.

Por lo tanto ningún hombre se permita infringir esta carta nuestra de declaración, extensión, concesión y mandato o contradecirla con audacia temeraria. Pero si alguien se atreviese a atacarla, ha de saber que se enfrentará a la cólera de Dios omnipotente y de los santos apóstoles Pedro y Pablo.

Nulli ergo [p.3/2] omnino hominum liceat hanc paginam nostrae declarationis, extensionis, concessionis et mandati infringere vel ei ausu temerario contradire. Si quis autem hoc attentare praesumpserit, indignationem omnipotentis Dei ac beatorum Petri et Pauli apostolorum eius se noverit incursurum.

Dado en Roma junto a san Pedro, en el año mil cuatrocientos ochentaicuatro de la encarnación del Señor, en las nonas de diciembre, primer año de nuestro pontificado.

Datum Romae apud sanctum Petrum, anno incarnationis Dominicae millesimmo quadringentesimo octuagesimo quarto, nonas Decembris, Pontificatus nostri anno primo.11

1 La bula se llama Summis desiderantes affectibus, es el autor que astutamente dice que la bula es adversus haeresim maleficarum, pero en ninguna parte al interior de la bula se dice que la brujería sea una herejía. Aunque esta bula es un documento sin ninguna pretensión dogmática y tiene una finalidad puramente práctica, y bien delimitada al caso concreto de Alemania, sin embargo fue esgrimido por autores posteriores para justificar su propia ansia de poder ilimitado. Ya que la edición de 1487 no contiene esta bula, sigo el texto de la edición de 1494 y en las dudas las de 1495 y 1511. Se debe notar que estas páginas de la edición de 1494 siguen una numeración distinta al resto del libro. La división en parágrafos corresponde a la versión que aparece en Tomasetti y otros, Magnum Bullarium romanum, tomo 5, 296-298.

2Inocencio VIII (1432 - 1492) impulsó una cruzada contra los valdesianos, confirmó a Torquemada como gran inquisidor de España y condenó algunas tesis de Pico de la Mirandola.

3 Estos informes sobre la supuesta abundancia de brujas y la gravedad de sus crímenes son similares a las descripciones de Institor: en sus informes él dibujó una imagen desproporcionada para justificar los poderes extraordinarios e ilimitados que solicitaba.

4 Alamania superior es un término acuñado en época romana para designar los territorios al otro lado del río Rin. El término siguió usándose por las órdenes religiosas para dividir sus "provincias". A grosso modo equivale con parte de Alemania, Suiza y Austria.

5 Todos los textos coinciden en esta lectura pero se trata indudablemente de un error pues debería estar en nominativo.

6 Se trata de un privilegio especial pues el cuerpo notarial era cerrado y sólo podía incrementarse con autorización papal. En esta época usualmente eran laicos o clérigos con órdenes menores (el papa Inocencio III prohibió en 1211 que clérigos con órdenes mayores ejercieran esa función) y debían prestar juramento ante el obispo del lugar.

7 En la edición de 1494 falta "se". Sigo las otras dos ediciones que leen : "per se vel per alium..."

8 Las sanciones eclesiásticas son de tipo social y espiritual : la suspensión (de celebrar sacramentos) es aplicable solo a los que tienen órdenes sagradas (diáconos, sacerdotes, obispos), el interdicto en la Edad Media generalmente se refería a censuras aplicadas a lugares (una ciudad, un convento) y las personas que allí habitaban. La excomunión es la sanción eclesial más grave pues aparta de la comunión jurídica con la Iglesia. Cuando se trataba de penas como la cárcel o la muerte entonces, aunque dictado por el tribunal eclesiástico, era aplicado por el poder civil.

9 En la edición de 1494: "indulti quod interdictum ..." Sigo las otras dos ediciones.

10 Aunque actualmente nos parezca increíble, entre los muchos abusos que se cometieron con las indulgencias durante la Edad Media, no sólo se perdonaban los pecados cometidos sino que se "blindaban" contra futuros pecados o delitos. Con esta cláusula el inquisidor se asegura que nadie estará fuera del alcance de su poder.

11 El 5 de diciembre de 1484.

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