De divinatione daemonum

 

SOBRE LAS PREDICCIONES DE LOS DEMONIOS

de San Agustín de Hipona

(Edición 2014)



Edición del texto latino,

traducción al castellano, introducción y notas

de

Pedro E. León Mescua



Traducción del De divinatione Daemonum de san Agustín por Pedro E. León Mescua se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.


INTRODUCCIÓN



El autor: Sobre san Agustín (354- 430) sólo diremos que nace cuando han cesado las persecuciones y convivían el pujante cristianismo y el paganismo, que ya comenzaba a entrar en rápida decadencia. Su familia era un ejemplo de la división existente: padre pagano, madre cristiana y él, aunque educado en el cristianismo, en su juventud se muestra poco convencido y durante unos años forma parte de los maniqueos. Su conversión ocurre el año 386 y se retira a una villa para llevar una vida monacal. Durante esos años escribió varias obras sobre el alma y contra los maniqueos y los escépticos. A partir del año 391, cuando es ordenado presbítero, comienza una actividad pastoral, centrada en la predicación. El año 397 es ordenado obispo de Hipona, cargo que ostentará hasta su muerte, el año 430, durante el asedio de los vándalos a su ciudad. La obra De Divinatione precisamente nos muestra esta etapa de san Agustín como pastor, pues el diálogo surge con un grupo de fieles antes de empezar la celebración de la eucaristía.
El contexto histórico: El año 380 el emperador Graciano declara el cristianismo religión oficial del Imperio y comienza la persecución contra el paganismo, centrado principalmente en la destrucción de templos e ídolos y la prohibición de toda clase de culto y sacrificios paganos. Aunque las prohibiciones imperiales no se cumplieron siempre y en todas partes con el mismo rigor, a partir de entonces se nota un esfuerzo constante y creciente en la legislación por suprimir todo rastro de culto pagano. Si bien en aquel entonces el cristianismo ya mostraba el cáncer de las divisiones sectarias, todos hicieron causa común contra el paganismo. El breve reinado del emperador Juliano (360-363) que intentó restablecer el culto pagano, sólo provocó que los obispos cristianos sintieran la urgencia de borrar por completo los símbolos paganos, lo cual alcanzó gran violencia durante el reinado de Teodosio I (379-395). Fue precisamente en esa época cuando ocurrió la destrucción del Serapeum de Alejandría (391), de la cual se habla en la obra. Así las cosas, poco a poco, los paganos fueron convirtiéndose al cristianismo por convicción, por conveniencia o bajo la creciente  presión legal y social. De hecho entre los interlocutores de Agustín, aunque son cristianos, parece que el autor detecta, o teme, cierta simpatía hacia el paganismo.

Fecha de la obra: Generalmente se cree que esta obra fue escrita entre el 406-411. Sin embargo esa fecha se puede restringir considerando que sería extraño que en ella no se haga ninguna mención al saqueo de Roma ocurrido el 410. Sobre todo porque el De Divinatione justamente surge a partir del cumplimiento de una predicción pagana sobre la destrucción de un templo, y parece difícil que por ninguna parte  salga a colación el tema de la destrucción de Roma. Este acontecimiento, que asombró y convulsionó el mundo entero y suscitó acusaciones de los paganos que acusaban al cristianismo de debilitar el imperio, llevó a san Agustín a escribir "La Ciudad de Dios" (empezó a publicarlo el 413 y no lo acabó hasta el 426), en la cual trata de desligar el proyecto divino sobre los creyentes de las vicisitudes de los poderes políticos.  Por lo tanto esta obra debe haber sido escrita antes de agosto del 410. Por otro lado si comparamos la argumentación de la Carta 102 contra los sacrificios paganos y la del De Divinatione, inmediatamente advertimos que en esta última se hace un uso frecuente del siguiente argumento: es verdad que los demonios (= dioses paganos) tienen algunos poderes pero sabemos que a Dios le desagrada su culto porque a través de la ley imperial destruye sus templos y prohíbe sus sacrificios. En cambio en la Carta 102 simplemente se ciñe a la argumentación bíblica que los dioses paganos son falsos, carentes de vida y cualquier poder. La introducción del acento en la efectiva destrucción de los templos probablemente esta relacionada con la legislación de Arcadio y Teodosio II, fervientes cristianos (cf. C.Th 16.10.19), con lo cual podemos reducir la fecha entre el 407/408 y mitad del 410. Esto coincidiría con la publicación de la Vida de Filósofos y Sofistas del historiador pagano Eunapio de Sardes, que suele fijarse hacia el año 407. En esa obra se menciona la profecía de un sacerdote de Serapis, Antonino, según la cual el templo de Alejandría sería destruido, lo cual se realizó el año 391. Es muy probable que fuese la lectura de esa obra la que suscitase la pregunta sobre el poder adivinatorio entre los paganos.

Argumento de la obra: Un grupo de feligreses cristianos plantean a san Agustín una serie de dudas surgidas por el hecho que se ha cumplido una profecía pagana acerca de la destrucción del templo del dios Serapis. En la primera parte de la obra (n. 1-14), san Agustín rememora los argumentos de ese debate, y se desarrolla bajo el esquema de pregunta/objeción y respuesta/solución. Por parte de los que preguntan los argumentos son más bien retóricos, y en el fondo se detecta la idea de conseguir que Agustín reconozca que los dioses y el culto pagano no son tan vanos, o  abominables, puesto que el Dios cristiano permite que hagan y cumplan profecías. Por su parte Agustín, por un lado, eleva la cuestión al plano filosófico-teológico sobre la relación entre la Omnipotencia y la Justicia de Dios, y por otro lado, insinúa las sanciones legales contra el culto pagano. La continuación de la obra se desarrolla como una exposición sistemática del pensamiento de Agustín: ante todo (n. 15-26) se muestra qué cualidades permite al demonio realizar predicciones y maravillas; luego (n. 27-35) se explica en detalle cómo el demonio realiza predicciones; a continuación (n. 36-47) se detiene en el caso concreto de la profecía de Serapis sobre la destrucción de su templo; y por último (n. 48-58), pasando Agustín a la ofensiva, subraya que no hay marcha atrás en la abolición de los ídolos y su culto.

Sobre esta edición latina y traducción: En setiembre del 2011 me limité a traducir a partir del texto latino de la Patrología de Migne. Ya que ese texto latino tiene varios inconvenientes de distinto tipo, he decido hacer mi propia edición para que los lectores tengan una edición latina más cuidadosa.
He usado los siguientes manuscritos:
A: Cod. Sang. 148 (s. X – XI) de la St. Gallen Stiftsbibliothek, p. 50 – 64. Accesible en el portal Codices Electronici Sangallenses. Este es el texto básico que sigo.
B: Ms 268 (s. XIII) de la Universitätsbibliothek Leipzig, f. 109r – 113v. Accesible desde el portal de Manuscripta Medievalia.
C: Ms lat. 2090 (1275-1400) de la Bibliothèque Nationale de France, f. 121r – 124r. Accesible on line en Gallica.
También he tenido en cuenta, aunque las he incluido rara vez, las ediciones incunables:
Inc 114 (Venetiis 1483) de la Real Academia de la Historia, folios no numerados. Accesible en su portal Biblioteca Digital (vista 183-189). Este texto es citado como “1483”.
Inc. IV 299 (Strassburg 1491) de la Darmstadt Landesbibliothek. f. 71v – 74r. Accesible en el portal de Universitäts- und Landesbibliothek (ULB). Este texto lo cito como “1491”.
También he tenido en cuenta el testimonio de Rabanus Maurus († 856), De Magorum Praestigiis (o De Magicis Artibus), que trae una larga cita de esta obra de Agustín y me sirve sobre todo para solventar dos lagunas del texto. Es citado como “Rabanus”. He consultado estas dos ediciones, que son unánimes en los lugares alegados:
Hrabanus Maurus, Colonia 1532, páginas no numeradas. Accesible en el portal de Bayerische StaatsBibliothek Digital (BSB, vista 297 - 307).
Hrabanus Maurus, Coloniae-Agrippinae 1626, editado por J. Pamelius y A. de Hénin, Opera Omnia, vol. 6, p. 170h – 172h. Accesible desde Münchener DigitalisierungsZentrum (MDZ).

También he indicado las diferencias (excepto cuando son irrelevantes cambios de orden de las palabras) entre nuestra edición y aquella de Migne (PL 40, col. 581-592, que sigue la edición benedictina o maurina, del s. XVII) y también respecto a la edición de Joseph Zycha (CSEL 41, Pragae-Vindobonae-Lipsiae 1900, p. 599 – 618).

En esta edición he abandonado la división de capítulos y números de Migne (seguida también por Zycha) porque los capítulos no siguen la secuencia lógica de la obra y los números son demasiado escasos para citar un texto. San Agustín no introdujo ninguna división en este opúsculo, y no se introdujo divisiones ni en los manuscritos, ni en las ediciones incunables ni en la edición de los teólogos de Lovaina (Opera Omnia, Coloniae-Agrippinae 1616, vol. 3, p. 283 – 286); sin embargo es útil para el lector introducir algunas divisiones siempre que respeten el desarrollo lógico de la obra. Por eso he introducido algunos encabezados, pero que no deben ser entendidos como “partes” o “capítulos”, sino que simplemente pretenden ser una guía y ayuda para la lectura; asimismo he numerado los párrafos como una herramienta para citar mejor las partes del texto.
Dentro del texto hay unos pocos añadidos (puestos entre corchetes) para una mayor comprensión del texto. También he puesto entre corchetes los cambios de folio del manuscrito A, para mayor facilidad de quien quiera confrontarlo.
Como de costumbre en mis traducciones, trato de evitar las paráfrasis e intento mantener la máxima fidelidad posible al texto latino dentro de lo que permite la claridad.


Pedro E. León Mescua
L'Eliana, Valencia, abril del 2014

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s. Aurelii Augustini Hipponensis episcopi


DE  DIVINATIONE  DAEMONUM



DEBATE PÚBLICO SOBRE LA VALIDEZ DEL CULTO PAGANO

Ocasión del debate

1. En uno de los días santos de la octava [de Pascua], por la mañana, estando conmigo muchos hermanos laicos cristianos, sentados juntos en el lugar habitual, surgió un debate sobre la religión cristiana respecto a la superioridad y la supuestamente admirable y magnífica ciencia de los paganos, el cual rememorado y completado he decidido ponerlo por escrito, sin nombrar a los que me contestaban, pues eran cristianos y contradiciendo más trataban de buscar lo que se necesita para responder a los paganos.

1. Quodam die in diebus sanctis octauarum, cum mane apud me adessent1 multi fratres laici christiani et in loco solito consedissemus, ortus est sermo de religione christiana aduersus praesumptionem et tamquam miram et magnam scientiam paganorum, quem recordatum atque completum litteris mandandum putaui, non2 expressis personis contradicentium, quamuis3 christiani essent et magis contradicendo quaerere uiderentur quid paganis responderi oporteret.

Dios permitió las predicciones paganas, luego ¿le agradaban?

2. Así pues, ya que se preguntaba sobre las predicciones de los demonios y se afirmaba que no sé quién4 predijo la destrucción del templo de Serapis, que ocurrió en Alejandría,5 yo respondí que no había que asombrarse que los demonios hubiesen podido saber y predecir que a sus templos e ídolos se les avecinaba la destrucción, así como otras muchas cosas en cuanto les está permitido conocer y prenunciar.

2. Cum ergo de daemonum diuinatione quaereretur, et affirmaretur praedixisse nescio quem, euersionem templi [51] Serapis, quae in Alexandria facta est, respondi non esse mirandum si istam euersionem templis6 et simulacris suis imminere daemones et scire et praedicere7 potuerunt, sicut alia multa quantum eis nosse et praenuntiare permittitur.

3. Y ya que me alegaban: "Tales predicciones no son malas ni desagradan a Dios, pues de otro modo el Omnipotente y Justo no permitiría que ocurran, si fuesen malas e injustas"; yo respondí que no por eso debían parecernos justas esas cosas que Dios omnipotentísimo y justísimo permite que ocurran. En verdad también ocurren muchas otras cosas manifiestamente injustas, como los homicidios, adulterios, robos, rapiñas, etc, las cuales ya que son injustas, siendo Dios justo, sin duda le desagradan, sin embargo el Omnipotente permite que ellas sucedan por una razón cierta de su juicio,8 sin duda no impunemente, sino para condena de quienes hacen lo que desagrada al Justo.

3. Et cum mihi referretur: “Non ergo sunt malae diuinationes huiusmodi nec Deo9 displicent, alioquin omnipotens et iustus ista fieri non permitteret, si mala et iniusta essent”; respondi non ideo haec uideri iusta debere, quod ea fieri permittit omnipotentissimus et10 iustissimus Deus. Nam et alia multa manifestissime iniusta11 fieri, sicut homicidia, adulteria, furta, rapinas, et cetera huiusmodi, quae quamuis iusto Deo, eo quod iniusta sint,12 sine dubitatione displiceant, idem tamen omnipotens ea fieri certa iudicii sui ratione permittit, non13 utique impune, sed ad eorum damnationem a quibus fiunt quae displicent Iusto.

Dios permitió el culto pagano, luego ¿le agradaba?

4. A esto me fue replicado que no se dudaba mínimamente que Dios sea omnipotente y justo, sino que estos pecados humanos, que se cometen contra la comunidad, no le preocupan, ya que ocurren; por eso pueden ocurrir aquellas cosas que ciertamente no podrían ocurrir si el Omnipotente no las permitiese. Pero aquellas cosas que se refieren al mismo culto de la religión de ningún modo se debe creer que le sean indiferentes, y por eso no podrían ocurrir si no le agradasen, y por tanto no se debe pensar que ellas son malas.

4. Et cum e contrario diceretur *14 non quidem esse15 dubitandum quod omnipotens et16 iustus sit Deus, sed haec humana peccata, quae contra societatem hominum fierent, non eum curare, dum fierent; propterea *17 posse fieri quae utique fieri non possent si Omnipotens non siuisset. Illa uero quae ad ipsum religionis cultum pertineant18 nullo modo ab eo credendum esse contemni, ac per hoc fieri non potuisse, nisi ei placuissent, et ideo mala ea putari non oportere.

5. A eso también respondí: “Por lo tanto ahora le desagradan a Dios, ya que templos e ídolos son destruidos y los sacrificios paganos, si se hiciesen, son castigados.19 Pues si se afirma que todo eso no hubiese podido ocurrir sino le agradase a Dios, y por eso se le debe considerar bueno, en cuanto agradable a su justicia, del mismo modo se puede afirmar que no se les hubiese podido prohibir, destruir, castigar si no le desagradasen a Dios. Y por lo tanto, si entonces se hacían justamente, puesto que parecían agradar al Dios justo, ya que consentía que ocurriesen, entonces ahora se hacen inicuamente, porque se ve que desagradan a Dios, ya que o ordena o permite que sean destruidas”.20

5. Ad hoc quoque respondi: “Nunc ergo ei displicent, cum templa et simulacra euertuntur et illa gentium sacrificia, si facta fuerint, puniuntur. Sicut enim21 dicitur non ea fieri potuisse nisi Deo placuissent, et ideo bona putanda, quoniam iusto placent, ita dici potest non ea prohiberi, euerti, puniri potuisse22 nisi Deo displicerent.23 Ac per hoc, si tunc ideo recte fiebant, quia iusto Deo placere hinc ostendebantur,24 quod ab illo fieri [52] sinebantur, ideo nunc inique fiunt, quia Deo displicere hinc ostenduntur, quod ea uel iubet25 uel permittit euerti”.

El culto pagano es ilegal, pero ¿no desagrada a Dios?

6. Contra eso se objetó que ahora estas prácticas ciertamente son ilegales, pero no malas; ilegales porque se hacen contra las leyes que las prohíben; pero no malas, porque, si lo fuesen, ciertamente nunca hubiesen sido agradables a Dios; luego si nunca le hubiesen agradado, nunca hubiesen ocurrido, no consintiéndolo Aquél que todo lo puede y que no hubiese sido indiferente a tales actos, siendo tan graves, si se hacen mal, ya que se realizan contra la misma religión con la que se venera a Dios.

6. Contra hoc dictum est iniusta quidem esse nunc ista, non tamen mala; et ideo iniusta, quia contra leges quibus prohibentur fiunt; ideo autem non mala, quia si mala essent, numquam Deo utique placuissent: porro si numquam placuissent, numquam *26 facta essent, illo non sinente qui omnia potest et qui talia non contemneret, quando tam magna sunt, ut contra ipsam religionem qua Deus colitur fierent, si male fierent.

7. A eso [respondí]: "Si aquellas cosas -digo- no son malas, porque se juzga que agradan a Dios por el hecho que el Omnipotente las permite: ¿Cómo será bueno prohibirlas realizar y destruirlas? Pero si no es bueno que se destruyan las cosas que agradan a Dios, el Omnipotente no habría permitido que ocurra eso, porque también es contrario a la religión, por la cual se venera a Dios, que aquellas cosas que agradan a Dios sean destruidas por los hombres. Pero si el Omnipotente permite que se obre mal, no por eso se debe pensar que son buenas porque el Omnipotente permitió hacerlas".

7. Hic ego: “Si propterea -inquam- mala non sunt, quia Deo placere hinc probantur quod ea fieri sinit27 omnipotens: Quomodo erit bonum quod fieri prohibentur et euertuntur? Si autem hoc28 bonum non29 est quod euertuntur quae Deo placent, hoc fieri non sineret Omnipotens; quia et hoc contra religionem fit qua colitur Deus, si ea30 quae Deo placent ab hominibus euertuntur. Si autem hoc cum31 male fiat permittit Omnipotens, non ideo putanda sunt illa bona quod ea fieri permisit Omnipotens”.

El culto pagano no agrada a Dios ahora, pero ¿antes le agradaba?

8. En contra se objetó que se debe admitir que no es lícito que se hagan tales cosas; incluso ya no ocurren en absoluto, puesto que ahora desagradan al Omnipotente; sin embargo cuando se hacían le agradaban: y nosotros no conocemos los motivos por los cuales entonces le agradaban y ahora le desagradan, siendo cierto, sin embargo, que ni entonces hubiesen podido realizarse si no hubiesen agradado al Omnipotente ni ahora hubiesen cesado si no hubiesen desagradado al Omnipotente.

8. Dictum contra est, concedendum esse nunc ista recte non fieri, immo ideo prorsus iam non fieri, quod Omnipotenti nunc displicent; uerumtamen placuisse cum32 fierent: nos enim nescire unde tunc placuerint, nunc autem unde displiceant; dum tamen certum sit, nec tunc fieri potuisse nisi placuissent Omnipotenti, nec nunc cessasse nisi displicuissent Omnipotenti.33

9. A esto [respondí]: "Entonces -digo yo- ¿por qué ahora se hacen clandestinamente aquellas cosas que o se esconden siempre o son castigadas al ser descubiertas, si el Omnipotente no permite que se haga nada a no ser que le agrade como justo, ya que al Justo no le puede agradar lo que es injusto?".

9. Ad hoc ego: “Cur ergo -inquam- et nunc talia clanculo fiunt quae uel perpetuo delitescunt34 uel deprehensa puniuntur, si nihil horum fieri sinit Omnipotens nisi quod ei iusto placet, cum35 Iusto quod iniustum est36 placere non possit?”.

Dios desaprueba el culto clandestino, pero ¿el antiguo culto oficial?

10. Contra esto se dijo que tales cosas ya no se realizan en absoluto. "En verdad no se hacen - me dice uno- aquellos ritos escritos en los Libros Pontificales.37 En el pasado se hacían justamente; entonces demostraban agradar a Dios por el mismo hecho que el Omnipotente y Justo consentía que se realizasen. Pero si hoy secreta e ilegítimamente se hace alguno de los sacrificios prohibidos, no se debe comparar con los sacrificios de los pontífices, sino que se deben contar más bien entre lo que se hace con nocturnidad, estando sin duda todos ellos prohibidos y condenados como ilícitos por los mismos Libros Pontificales".

10. Contra hoc dictum est nunc omnino talia non fieri. “Sacra enim illa -inquit- non fiunt, quae Pontificalibus conscripta sunt Libris: ea quippe tunc recte fiebant; ea tunc Deo placere demonstrabantur eo ipso quod ab Omnipotente ac Iusto fieri sinebantur. [53] Si quid autem nunc prohibitorum sacrificiorum fit occulte atque illicite,38 non est illi pontificali sacrificiorum generi comparandum, sed in eo deputandum quod etiam nocturno fit tempore, cum haec omnia illicita39 ipsis Pontificalibus Libris certum sit prohiberi atque damnari”.

11. A eso respondí: "Entonces ¿por qué Dios permite que ocurran tales cosas, si no desdeña ninguno de estos delitos que se hacen contra la religión? Sobre todo estando obligados a admitir que Dios se ocupa de estas cosas aquéllos que tanto estiman los Libros Pontificales, y que afirman que lo que está prohibido por estos libros está prohibido sin duda por voluntad divina. Entonces ¿cómo pueden ser prohibidas por Dios, sino porque desagradan a Dios, que al prohibirlas no sólo demuestra que le desagradan, sino que le preocupan y en absoluto las desdeña? De esto se concluye que Dios, en cuanto justo lo reprueba, y sin embargo en cuanto omnipotente lo permite".

11. Hic respondi: “Cur ergo uel talia permittit Deus fieri, si nihil horum40 malefactorum contemnit quae contra religionem fiunt? Cum praesertim haec Eum curare hinc etiam cogantur41 *42 concedere qui Pontificales Libros magni43 aestimant, quod ea quae his libris prohibentur, utique diuinitus prohiberi asserunt. Quomodo ergo diuinitus prohibentur, nisi quia displicent Deo, quae utique prohibendo non solum sibi displicere, uerum etiam curare se ostendit, neque omnino contemnere? Vnde colligitur quod Deus aliquid *44 improbet iustus, et tamen permittat omnipotens”.

Conclusión del debate público

12. Dicho esto, se admitió que no se debe pensar que algo se hace justa y rectamente porque Dios, aunque se ocupa de prohibirla, sin embargo consiente que ocurra; y también se debió reconocer que aquellos pecados hechos contra la religión por la que se venera a Dios, desagradan al justo Dios, pero son permitidos por el Omnipotente por alguna razón de su voluntad.

12. Haec cum dicta essent, concessum est non ideo putandum aliquid iuste ac bene fieri, quia id45 Deus, cum haec prohibenda curet, fieri tamen sinit; fatendumque esse etiam illa mala quae contra religionem qua Deus colitur fiunt, et displicere Deo iusto, et ratione iudicii eius ab Omnipotente permitti.

13. Pero ahora se debía abordar otra cuestión: ¿De dónde surgen las predicciones de los demonios, o quienquiera sean aquéllos que los paganos llaman dioses? Pues hay que ver, si quizás no se deban considerar buenas porque el Omnipotente permite que ocurran, sino porque son tan extraordinarias que parecen que sólo pueden atribuirse a la potencia de Dios.

13. Sed aliud iam esse tractandum: Vnde sint diuinationes uel46 daemonum, uel quilibet illi sint quos deos pagani uocant? Videndum enim esse ne forte non quidem propterea haec bona putanda sint quia ea fieri *47 permittit Omnipotens, sed ideo quia tam magna sunt ut non nisi Dei potentiae tribuenda48 esse uideantur.

14. A eso prometí que respondería después, pues entonces ya nos apremiaba la hora de oficiar ante el pueblo; y cuando he tenido ocasión de escribir no he tardado en volver a formular lo ya dicho y agregar lo que sigue.

14. Ad hoc me postea responsurum esse promisi, quoniam tunc hora prodeundi49 ad populum iam nos urgebat; nec distuli, cum spatium datum est scribendi, et illa retexere, et ista subtexere.



LAS CAPACIDADES DEL DEMONIO NO LO HACEN MEJOR

Tres cualidades del cuerpo aéreo de los demonios

15. Se ha de saber que la naturaleza de los demonios es tal que por los sentidos de su cuerpo aéreo fácilmente son superiores a los sentidos de los cuerpos terrenos; también en velocidad, a causa de la superior agilidad de su cuerpo aéreo, superan de lejos, no solo la carrera de cualquier hombre o animal, sino también el vuelo de las aves.50

15. Sciendum uero est51 daemonum eam52 esse naturam ut aerii corporis sensu terrenorum corporum sensum facile praecedant; celeritate etiam propter eiusdem aerii corporis superiorem mobilitatem, non solum cursus quorumlibet hominum uel ferarum, uerum etiam uolatus auium [54] incomparabiliter uincant.

16. Dotados con estas dos cualidades propias de su cuerpo aéreo, o sea, la agudeza de los sentidos y la rapidez de movimiento, prenuncian o anuncian muchos hechos que conocen antes, los cuales maravillan a los hombres por la limitación de sus sentidos terrenos.

16. Quibus duabus rebus quantum ad aerium corpus attinet53 praediti, hoc est, acrimonia sensus et celeritate motus, multa ante cognita praenuntiant uel nuntiant, quae homines pro sensus terreni tarditate mirentur.

17. En los demonios se une además, por el tan largo tiempo en el cual se desarrolla su vida, una experiencia del mundo muy superior a la que pueden adquirir los hombres por la brevedad de su vida.

17. Accessit etiam daemonibus, per tam longum tempus quo eorum uita protenditur, rerum longe maior experientia quam potest hominibus propter breuitatem uitae prouenire.

18. Gracias a estos poderes que surgen de la naturaleza de un cuerpo aéreo, los demonios no sólo predicen muchos hechos futuros, sino que también hacen muchas maravillas. Puesto que los hombres no pueden decirlas ni hacerlas, algunos, incitados sobre todo por el vicio de la curiosidad, por deseo de una falsa felicidad terrena y una superioridad efímera, consideran a los demonios dignos de que se les sirva y que se les ofrezca honores divinos.

18. Per has efficacias quas aerii corporis natura sortita est, non solum multa futura praedicunt daemones, uerum etiam multa mira faciunt. Quae quoniam homines dicere ac facere non possunt, eos dignos quidam quibus seruiant et quibus diuinos honores deferant, arbitrantur, instigante maxime uitio curiositatis, propter amorem felicitatis falsae atque terrenae et excellentiae temporalis.

El demonio no es más digno que el hombre

19. Pero aquéllos que se liberan de tales deseos, ni se dejan engañar ni capturar por ellas, sino que buscan y aman lo que siempre es inmutable y de cuya participación son felices. Ante todo consideran que los demonios no deben ser puestos por encima de ellos por el hecho que prevalecen por la agudeza de sus sentidos de cuerpo aéreo, o sea de un elemento más ligero.

19. Qui autem se ab his cupiditatibus mundant, nec eis se ferendos54 rapiendosque permittunt, sed inquirunt et amant aliquid quod eodem modo semper est, cuius participatione beati sint. Primum considerant non ideo sibi praeponendos esse daemones, quod acriore sensu corporis praeualent,55 aerii scilicet, hoc est subtilioris elementi.

20. Porque no consideran que ni respecto a sus cuerpos terrenos sean superiores los animales, que presienten más agudamente muchas cosas, como el perro sagaz, porque con afinadísimo olfato encuentra un animal escondido, guiando al hombre para capturarlo, no por una inteligencia superior del alma, sino por un sentido corporal más agudo; o el buitre, porque se arroja desde una distancia insospechada sobre un cadáver abandonado; ni el águila, porque volando alto, se dice que distingue desde tal altura un pez nadando bajo las olas y arrojándose con violencia sobre las aguas lo atrapa sacando patas y uñas; ni a muchos otros géneros de animales, que vagan pastando entre hierbas nocivas para su salud, y no tocan las que les dañan; mientras que el hombre apenas ha aprendido por experiencia a evitarlas y teme muchas inocuas que desconoce.

20. Quia nec in56 ipsis terrenis corporibus bestias sibi praeponendas putant, quae acrius multa praesentiunt, uelut sagacem canem quia latentem feram olfactu acerrimo sic inuenit, ut ad eam capiendam, ducatum quendam homini praebeat, non utique prudentiore intellectu animi, sed acutiore corporis sensu; uel uulturem, quia proiecto cadauere ex improuisa57 longinquitate aduolat; nec aquilam, quia sublimiter uolans, de tanto interuallo natantem sub fluctibus piscem dicitur peruidere, et grauiter aquis illisa,58 exertis59 pedibus atque unguibus, rapere; nec alia multa animantium genera, quae inter herbas saluti suae noxias pascendo circumerrant, [55] nec aliquid earum60 quo laedantur attingunt;61 cum eas homo uix experiendo cauere didicerit et multa innoxia quo62 sint inexperta formidet.

21. De aquí es fácil conjeturar cuánto más agudos pueden ser los sentidos en los cuerpos aéreos. Sin embargo no por esto un hombre prudente consideraría que los demonios, que están dotados de ello, sean superiores a los hombres buenos.

21. Unde conicere63 facile est quanto possit in aeriis corporibus sensus esse acrior. Nec ideo tamen daemones, qui eo praediti sunt, bonis hominibus praeponendos prudens quisque censuerit.

22. Lo mismo diría sobre la rapidez de sus cuerpos, pues por esa ventaja los hombres son superados no solo por las aves, sino también por muchos cuadrúpedos, tanto que en comparación con ellos serían considerados de plomo. Pero no por esto ellos piensan que estas especies de animales se deben poner por encima de ellos, a las cuales capturan, domestican y ponen al servicio y provecho de su propia voluntad, dominándolas, no con la fuerza del cuerpo, sino de la razón.

22. Hoc et de corporum celeritate dixerim, et hac enim praestantia64 non solum a uolucribus homines, uerum etiam a multis quadrupedibus, ita superantur ut in eorum comparatione65 plumbei deputandi sint. Nec tamen ideo sibi haec animantium genera existimant praeponenda, quibus capiendis, mansuefaciendis, atque in suae uoluntatis usum commodumque redigendis,66 non ui corporis, sed rationis imperitant.67

Los cristianos deben despreciar esas capacidades demoniacas

23. A aquella tercera capacidad de los demonios, por la cual han aprendido con su larga experiencia del mundo a cómo conocer antes y predecir muchas cosas, de tal modo la desprecian quienes se preocupan atentamente por separarlas de la verdad de la auténtica luz, que los jóvenes honestos no consideran que los aventajen los viejos malvados, expertos en muchas cosas, y por ello aparentemente más sabios; ni piensan que los médicos, marineros, agricultores, que se hunden en las malvadas costumbres de su depravada voluntad, deban aventajarles por el hecho que predigan tantas cosas sobre las enfermedades, sobre las tempestades, sobre toda clase de árboles y sus frutos, que para el inexperto en estas cosas parecen adivinar.

23. Illam uero tertiam daemonum potentiam, quod diuturna rerum experientia quemadmodum praenoscant atque praenuntient multa didicerunt, ita contemnunt68 qui haec69 uigilanter curant a uerissimae lucis ueritate discernere, ut nec malos senes plura expertos, et ob hoc quasi doctiores, ideo probi adolescentes sibi antecellere existiment; ut70 nec medicos, nec nautas, nec agricolas, quos prauae uoluntatis et iniquis moribus uiderint,71 ideo putent sibi esse praeferendos, quod illi de ualetudinibus, illi de tempestatibus, illi de arbustorum fructumque72 generibus multa ita73 praenuntiant, ut harum rerum inexperto diuinare uideantur.

24. Respecto al hecho que los demonios no sólo predicen algunos hechos futuros sino que incluso obran maravillas, sin duda gracias a la superioridad de su cuerpo: ¿por qué no ha de ser despreciada por los prudentes, siendo que muchos hombres inicuos y corruptos de tal modo ejercitan sus cuerpos y son capaces de tantas cosas en diversas artes que quienes las desconocen y nunca las han visto apenas las creen cuando se les relata? ¿Cuántas cosas dignas de admirar han hecho los equilibristas y los artistas del teatro, cuántas los artesanos y sobre todo los ingenieros? ¿Acaso por eso son mejores que los hombres buenos y dotados de santa piedad?

24. Quod uero non solum daemones quaedam futura praedicunt, uerum etiam quaedam mira faciunt, pro ipsa utique sui corporis excellentia: cur non contemnatur74 a prudentibus, cum plerique75 iniqui ac perditi homines ita exerceant corpora sua tantaque diuersis artibus possint ut ea qui haec nesciunt nec76 aliquando uiderunt etiam narrata uix credant? Quam multa funambuli77 caeterique theatri78 artifices, quam [56] multa opifices maximeque mechanici miranda fecerunt? Num ideo meliores sunt bonis et sancta pietate praeditis hominibus?

25. He mencionado estas cosas para que quien las considere sin obstinación y sin estéril espíritu de contradicción piense al mismo tiempo que si algunos hombres pueden hacer maravillas de una subyacente materia básica: o de su propio cuerpo o de la tierra y del agua, de diferentes piedras, maderas y metales, de modo que quienes no lo pueden, a menudo maravillados, en comparación consigo mismos les llaman "divinos", aunque algunos de ellos son más capaces en las artes y algunos de estos mejores en su conducta: ¿cuántas cosas más grandes y sorprendentes pueden los demonios gracias a la capacidad y la agilidad de un cuerpo ligerísimo, o sea aéreo, siendo sin embargo espíritus inmundos y perversos por la maldad de su voluntad y sobre todo por la altanería de la soberbia y la malicia de la envidia?

25. Quae ideo commemoraui ut qui haec sine peruicacia et sine uana resistendi animositate considerat simul cogitet, si de subiacenti79 crassiore materia:80 uel sui quisque corporis, uel terrae et aquae, lapidum atque lignorum metallorumque uariorum, tanta quidam81 homines possunt, ut eos illi qui haec non possunt, plerumque stupendo, in sui comparatione "diuinos" uocent, cum82 quidam illorum sint artibus potentiores, quidam istorum moribus meliores: quanto maiora et mirabiliora83 pro subtilissimi corporis, hoc84 est aerii, facultate ac facilitate daemones possint, cum tamen sint prauitate uoluntatis maximeque superbiae fastu et inuidentiae malitia spiritus immundi85 atque peruersi?

26. Ahora es largo de demostrar cuánto puede un elemento del aire, cómo sus cuerpos prevalecen para que muchas cosas visibles sean edificadas, movidas, cambiadas y perturbadas invisiblemente; y pienso que incluso al que reflexione brevemente se le ocurre fácilmente.

26. Quantum autem ualeat aeris elementum, quo eorum corpora praeualent ad multa uisibilia inuisibiliter molienda, mouenda, mutanda atque uersanda, longum est nunc demonstrare; et puto quod uel mediocriter consideranti86 facile occurrat.



EXPLICACIÓN DE LAS PREDICCIONES DE LOS DEMONIOS

Explicación natural de algunas predicciones de los demonios

27. Estando así las cosas, en primer lugar se ha de saber, ya que se pregunta sobre la adivinación de los demonios, que la mayoría de veces ellos predicen las cosas que ellos mismos van a realizar. En verdad frecuentemente asumen el poder de provocar enfermedades, y de volver malsano el aire viciándolo, de incitar a los perversos y amantes de ventajas terrenas a acciones malvadas, de cuyas costumbres traen la certeza que aquéllos consentirán cuando les inciten a tales acciones. En efecto persuaden de modo asombroso e invisible gracias a la ligereza de sus cuerpos, penetrando los cuerpos de los hombres sin que lo sepan y mezclándose en sus pensamientos a través de visiones fantásticas, sea despiertos o dormidos.

27. Quae cum ita sint, primum sciendum est, quoniam de diuinatione daemonum quaestio est, illos ea plerumque praenuntiare quae ipsi facturi sunt. Accipiunt enim saepe potestatem87 et morbos immittere,88 et ipsum aerem uitiando morbidum reddere; et peruersis atque amatoribus terrenorum commodorum malefacta suadere, de quorum moribus certi sunt quod sint eis talia suadentibus consensuri. Suadent autem miris et inuisibilibus89 modis per illam subtilitatem90 corporum suorum, corpora hominum non sentientium penetrando et se91 cogitationibus eorum per quaedam imaginaria uisa miscendo, siue uigilantium siue dormientium.

28. Pero a veces predicen por adelantado no lo que ellos mismos hacen, sino eventos futuros que conocen de antemano por signos naturales, signos que los sentidos de los hombres no pueden percibir. En verdad no porque el médico pronostique algo que no prevé quien ignora su arte, por eso ya se le debe considerar divino. ¿Por qué asombrarse entonces, si así como aquél en base a la temperatura trastornada o modificada del cuerpo humano pronostica buena o mala salud futura, del mismo modo el demonio por el estado y disposición atmosférica, para ellos conocida, para nosotros ignota, predice tempestades futuras?

28. Aliquando autem non quae ipsi faciunt, sed quae naturalibus signis futura praenoscunt, quae [57] signa in hominum sensus uenire non possunt, ante praedicunt. Neque enim quia praeuidet medicus quod non praeuidet eius artis ignarus, ideo iam diuinus habendus est. Quid autem mirum, si quemadmodum ille in corporis humani uel perturbata uel modificata temperie92 seu bonas seu malas futuras praeuidet ualetudines,93 sic daemon in94 aeris affectione atque ordinatione, sibi nota, nobis ignota, futuras praeuidet tempestates?

29. A veces con toda facilidad conocen a fondo los proyectos de los hombres, no sólo aquellos declarados verbalmente, sino incluso aquellos concebidos en la mente, ya que algunos signos en el cuerpo son expresión del alma,95 y de ahí también predicen muchos eventos futuros, que evidentemente asombran a quienes no conocen tales procesos.

29. Aliquando et hominum dispositiones,96 non solum uoce prolatas, uerum etiam cogitatione conceptas, cum signa quaedam ex animo exprimuntur in corpore, tota facilitate97 perdiscunt, atque hinc98 etiam multa futura praenuntiant, aliis uidelicet mira qui ista disposita non nouerunt.

Pues así como una emoción más intensa aparece en el rostro, de modo que incluso por los hombres se reconoce en el exterior algo que se agita interiormente, del mismo modo no debe ser increíble si incluso los pensamientos más sosegados dan algunos signos a través del cuerpo, que no pueden ser reconocidos por los sentidos embotados de los hombres, pero lo son por el sentido agudo de los demonios.

Sicut enim apparet99 concitatior100 animi motus in uultu, ut ab hominibus quoque forinsecus aliquid agnoscatur quod101 intrinsecus agitur, ita non debet esse incredibile si etiam leniores cogitationes dant aliqua signa per corpus, quae obtuso102 sensu hominum cognosci non possunt, acuto autem daemonum possunt.

Los demonios a veces repiten los oráculos divinos

30. Pues bien, con tal capacidad los demonios predicen muchas cosas futuras, pero muy distante de ellos está la grandeza de aquella profecía que Dios realiza por medio de sus santos ángeles y profetas. Pues si éstos predicen algo acerca del plan de Dios, para predecir escuchan; y ya que predicen lo que han escuchado de ahí, no engañan ni son engañados, pues son absolutamente verdaderos los oráculos de ángeles y profetas.

30. Hac atque huiusmodi facultate multa daemones futura103 praenuntiant, cum tamen ab eis longe sit altitudo illius prophetiae quam Deus per sanctos angelos suos et prophetas operatur.104 Nam si quid de illa Dei dispositione praenuntiant, audiunt105 ut praenuntient; et cum ea praedicunt quae inde audiunt, non fallunt neque falluntur, ueracissima enim sunt angelica et prophetica oracula.

31. Pero se considera indigno que los demonios escuchen y predigan algo de tales cosas, como si fuese algo indigno que se diga que por ello se revela a los hombres lo que no es callado solo por los buenos, sino incluso por los malvados: pues también entre los hombres se observa que las enseñanzas de vida buena son igualmente celebradas por los justos y por los malvados; y no obstaculiza sino que es útil para un mejor conocimiento y difusión de la verdad, cuando dicen lo que sabían de ella aquéllos que la contradicen con sus perversas costumbres.

31. Sic autem indignanter accipitur quod aliqua etiam talia daemones audiant et praedicant, quasi aliquid indignum sit ut quod ideo dicitur ut hominibus innotescat, hoc non solum boni,106 uerum etiam mali non taceant: cum in107 ipsis hominibus etiam uitae bonae praecepta uideamus pariter a iustis peruersisque cantari; nec obesse aliquid, immo etiam prodesse ad maiorem notitiam famamque ueritatis, cum de illa etiam hi quidquid nouerunt [58] dicunt, qui ei peruersis moribus contradicunt.

Los demonios se equivocan y engañan

32. En sus otras predicciones los demonios la mayoría de veces se equivocan y engañan. Y sin duda se equivocan porque mientras predicen sus propios proyectos, de improviso se ordena desde lo alto algo que trastorna todos sus planes. Es como si algunos hombres, sometidos a otros, decidan algo, pensando que sus superiores no lo prohibirán, y prometen hacerlo; sin embargo aquéllos que disponen de una autoridad más grande, en virtud de otra decisión superior, de repente prohíben todo lo proyectado y premeditado.

32. In ceteris autem suis praedictionibus108 daemones plerumque et falluntur et fallunt. Falluntur quidem quia109 cum suas dispositiones praenuntiant, *110 ex improuiso111 desuper aliquid iubetur quod eorum consilia cuncta perturbet. Velut si aliquid disponant quilibet homines, quibusque112 potestatibus subditi, quod113 non prohibituros suos praepositos arbitrentur, idque facturos se esse promittant; at illi penes quos maior potestas est, ex alio114 superiore consilio, hoc totum dispositum atque praeparatum repente prohibeant.

33. También se equivocan cuando predicen por causas naturales, como los médicos, los navegantes y los agricultores, pero ellos de una forma mucho más aguda y superior gracias a los sentidos más sagaces y diestros de un cuerpo aéreo; porque también estos, de modo inesperado e imprevisto son modificados por los ángeles, que piadosamente sirven al Dios altísimo, según otro designio desconocido para los demonios.

33. Falluntur etiam cum causis naturalibus, *115 sicut medici, et116 nautae, et agricolae, sed longe acutius longeque praestantius pro aerii corporis sensu sollertiore117 et exercitatiore praenoscunt; quia et haec ab angelis, Deo summo pie118 seruientibus, ex119 alia dispositione ignota daemonibus, ex improuiso120 ac repente mutantur.

34. Es como si a un enfermo, al cual el médico había prometido que iba a sanar, sobre la base de anteriores síntomas auténticos de sanación, le llegase algo de fuera por lo cual muere; o como si algunos marineros, sobre la base de una previsión atmosférica, hubiesen predicho que habría soplado largo tiempo aquel viento al cual Cristo nuestro Señor, mientras navegaba con los discípulos, mandó calmarse, "y se hizo una gran bonanza";121 o si un agricultor, conociendo bien la naturaleza de la tierra y la cantidad de brotes, asegure que ese año la viña dará fruto, pero ese año una imprevista inclemencia del tiempo la seque, o una orden superior la arranque: así muchas cosas referidas a la presciencia y la predicción de los demonios, cuyo futuro se prevé a través de causas menores o más ordinarias, son modificadas, obstaculizadas por causas más grandes y ocultas.

34. Tamquam si aliquid aegro extrinsecus accidat,122 quo moriatur, quem medicus ueris salutis praecedentibus signis uicturum esse promiserat; aut si aeris qualitate praeuisa, diu flaturum illum uentum nautarum aliqui123 praedixissent, cui Dominus Christus cum discipulis nauigans ut quiesceret imperauit, “et facta est tranquillitas magna”; uel si agricola illo anno fructificaturam124 uitem aliquam *125 polliceatur, naturam utique terrae et numerum126 seminum callens, quo tamen anno eam uel improuisa127 coeli intemperies arefaciat, uel aliqua iussio potentioris eradicet: ita multa etiam ad praescientiam praedictionemque daemonum pertinentia, quae minoribus et usitatioribus causis futura praeuidentur, eadem maioribus et occultioribus causis impedita,128 mutantur.

35. Pero éstos engañan incluso por el gusto de engañar, y con pérfida voluntad, porque se alegran del error de los hombres. Pero para no perder el peso de su autoridad sobre sus seguidores, tratan que se atribuya la culpa a sus intérpretes y a los que adivinan sus señales, cuando se equivocan o mienten.

35. Fallunt autem etiam studio fallendi et inuida129 uoluntate, quia130 hominum errore laetantur. Sed ne apud cultores suos pondus auctoritatis [59] amittant, id agunt, ut interpretibus suis signorumque suorum coniectoribus culpa tribuatur, quando uel decepti fuerint uel mentiti.



FALACIA DE LA PREDICCIÓN DE SERAPIS

El último engaño de Serapis fue predecir su propia ruina

36. Pero a veces los mismos espíritus malignos, burladores de los hombres y envidiosos de su salvación, suelen predecir la caída de su culto y la ruina de sus ídolos, puesto que se les ve saber de antemano lo que ocurrirá en cada reino y región, y lo que puede pasar de malo a sus seguidores, lo cual incluso no ignoran los que leen las historias de los paganos.

36. Nonnunquam131 uero ipsi maligni spiritus, et illusores hominum atque inuisores salutis eorum, solent praedicere defectum culturae suae et idolorum ruinam, quatenus praescii uideantur quid in singulis regnis aut locis uenturum132 sit, et quid133 aduersi suae factioni contingere possit, quod etiam illi qui gentilium historias134 legunt, non ignorant.

37. ¿Por qué debemos maravillarnos entonces si cuando era ya inminente la destrucción de los templos e ídolos, predicha por los profetas de Dios bastante antes, el demonio Serapis reveló a alguno de sus seguidores la proximidad de eso, para afianzar su supuesta divinidad en declive y desvanecida?

37. Quid ergo mirum, si iam imminente135 templorum et136 simulacrorum euersione, quam prophetae Dei summi tanto ante praedixerant,137 Serapis daemon alicui cultorum suorum hoc de proximo prodidit, ut suam quasi diuinitatem recedens uel fugiens commendaret?

38. En verdad éstos son puestos en fuga, o incluso, obligados por ordenes superiores, son arrancados y apartados de su sitiales, de modo que sobre aquellas cosas en las que dominaban y por las que eran adorados, se haga la voluntad de Dios, que mucho antes predijo que esto sucedería en todas las naciones y que ordenó que se haga por medio de sus fieles. ¿Por qué pues no estaría consentido a un demonio predecirlo, sabiendo ya de antemano que se le aproximaba, habiendo sido atestiguada esta predicción también por los profetas, quienes las escribieron?

38. Fugantur enim138 isti, uel etiam iussis superioribus colligati139 abstrahuntur140 et alienantur a locis suis, ut de rebus in141 quibus dominabantur quibusque colebantur, fiat uoluntas Dei, qui hoc tanto ante per omnes gentes142 futurum esse praedixit, et ut per suos fideles fieret imperavit. Cur autem hoc non sineretur daemon praedicere, cum sibi iam praenosceret imminere,143 cum haec praedictio et prophetis attestaretur,144 a quibus sunt145 ista conscripta?

39. A los prudentes se les concede entender cuán cuidadosamente se debe evitar la falacia de los demonios y huir de su culto; los cuales, habiendo callado antes por tanto tiempo en sus templos sobre estos eventos futuros, que, predichos por los profetas, no podían ignorar, después cuando comenzaron a aproximarse, quisieron hacer como que las predecían, para que no se les considerase ignorantes y vencidos.

39. Et prudentibus daretur146 intellegi quam uigilanter esset147 daemonum cauenda fallacia cultusque fugiendus; qui cum ante per tam longum tempus in templis suis haec futura tacuissent, quae per prophetas praedicta ignorare non possent, postea quam appropinquare148 coeperunt, uoluerunt ea quasi praedicere, ne ignari uictique putarentur.149

Los demonios sabían su futura ruina pero lo ocultaron

40. Pues habiéndose predicho y escrito hace tanto tiempo, como otras que por ahora callo, aquello que dice el profeta Sofonías: "el Señor prevalecerá sobre ellos y exterminará todos los dioses de las naciones de la tierra y lo adorarán, cada uno desde su tierra, todas las islas de las naciones",150 no creían que esto les iba a suceder a ellos, que eran venerados en los templos de las naciones, y por eso no quisieron repetirlo a través de sus vates y fanáticos: como cuando su poeta presenta a Juno completamente incrédula que Júpiter anunciase la muerte de Turno. Sin embargo ellos ensalzan a Juno como poderoso ser aéreo y sobre ella Virgilio habla así:

40. Cum igitur tam longe ante praedictum esset atque conscriptum, ut alia interim taceam, illud quod Sophonias propheta dicit: "Praeualebit *151 Dominus aduersus eos, et exterminabit omnes deos gentium terrae; et adorabunt eum, unusquisque de loco suo, omnes insulae gentium", aut non credebant ista sibi euentura, qui in templis gentium colebantur, et haec ideo per suos uates ac fanaticos frequentare noluerunt: sicut eorum poeta Iunonem inducit non omni modo credentem, quae de Turni morte Iupiter152 dixerat. Iuno autem ab istis potestas aeria praedicatur, quae apud Virgilium sic loquitur:

"Ahora le aguarda al inocente un duro final, o me dejo llevar por una ilusión: que ojalá sea engañada por un falso temor; y tú, que puedes, inclines para bien tus proyectos!".153

"Nunc [60] manet insontem grauis exitus, aut ego ueri / Vana feror: quod ut o154 potius formidine falsa / Ludar; et in melius tua, qui potes, orsa reflectas!"155

41. Entonces, o los demonios, o sea las potencias aéreas, dudaban que estas cosas, que conocían por las predicciones de los profetas, les pudiese suceder, y por eso no quisieron difundir sus predicciones, y de ahí se comprende de qué clase son. O sabiendo con toda certeza que eso ocurriría por eso callaron en sus templos, para que no comenzasen ya entonces a ser abandonados y despreciados por los hombres inteligentes, porque de la futura destrucción de sus templos e ídolos atestiguaban los profetas, que prohibían adorarlos.

41. Aut ergo ista sibi, quae156 per prophetas praedicta nouerant, posse accidere daemones, hoc est potestates aeriae,157 dubitabant, et propterea praedictionem eorum celebrare noluerunt, et hinc intellegendum est quales sint. Aut cum ea uentura certissime scirent, ideo per sua templa tacuerunt, ne iam tunc inciperent ab hominibus intellegentibus deseri atque contemni, quod de templorum et158 simulacrorum suorum futura euersione eis a159 prophetis attestarentur160 qui eos coli prohibebant.

42. Pero ahora, después que ha llegado el tiempo en el cual se cumplen los vaticinios de los profetas del único Dios, que dice que estos dioses son falsos y ordena vehementemente que no se los adore: ¿Por qué no se permitiría que también ellos anuncien lo que saben, para que de allí resulte más evidente que ellos antes o no creían en absoluto estas cosas o que temían anunciarlas a sus adoradores? En conclusión: como no tenían nada más que hacer, también aquí quisieron ostentar su poder adivinatorio, donde ya se descubre que por mucho tiempo han simulado la divinidad.

42. Nunc uero, posteaquam tempus aduenit quo complerentur161 uaticinia prophetarum Dei unius, qui istos deos falsos dicit, et ne colantur uehementissime praecipit: Cur non hoc etiam ipsi compertum162 praedicere sinerentur, ut163 inde clarius appareret164 eos haec antea uel minime credidisse, uel suis cultoribus enuntiare timuisse? In fine autem: tamquam nihil amplius habentes quod agerent, etiam ibi165 uoluisse suam ostentare166 diuinationem,167 ubi iam produntur diu simulasse diuinitatem.168

Los demonios nunca osaron profetizar contra Dios

43. Sus últimos adoradores dicen que también en algunos de sus libros se contienen estas predicciones; pero ellas se deben considerar elaboradas a partir de los hechos cumplidos, las cuales, si hubiesen sido verdaderas, debieron darse a conocer a sus fieles en sus templos hace mucho tiempo, así como las nuestras, antiquísimas y conocidísimas, se leen no solo en nuestras iglesias, sino también, lo cual vale como testimonio más contundente contra todos los enemigos, en las sinagogas de los judíos.

43. Quod autem dicunt reliqui eorum cultores etiam suorum quibusdam libris haec praecognita contineri; quamquam ex169 rebus impletis170 conficta putanda sint, quae in eorum templis tam longo antea tempore populis eorum, si uera essent, innotescere debuerunt, sicut nostra171 non solum in ecclesiis nostris, uerum etiam, quod ad grauius testimonium contra omnes inimicos ualet, in iudaeorum synagogis, antiquissima et notissima recitantur.

44. Sin embargo no nos deben hacer vacilar aquellas predicciones que con dificultad profieren rara vez y a escondidas, cuando a alguno de los demonios se le obliga a mostrar a sus adoradores lo que se diseminó por la enseñanza de los profetas o por los oráculos de los ángeles. ¿Por qué no debería suceder, si eso no es un ataque sino una confirmación de la verdad?

44. Tamen nec ista ipsa quae ab eis uix raro et clanculo proferuntur,172 mouere nos debent, si cuiquam daemonum extortum est id prodere cultoribus suis quod didicerat ex eloquiis prophetarum uel ex oraculis angelorum. Quod cur non173 fieret, cum et ista non sit oppugnatio,174 sed attestatio175 ueritatis?


45. En verdad lo único que a ellos se les debe reclamar es que nunca antes mostraron, ni nunca después, a no ser inventado, intentaron mostrar algo que sus dioses a través de sus vates hayan osado decir o predecir contra el Dios de Israel. Respecto a este Dios sus pensadores más doctos, que pudieron leer y conocer todas esas cosas, más bien se preguntaron quién era Dios, antes que intentar negarlo.

45. Illud enim quod solum ab eis [61] flagitandum est nec umquam176 antea protulerunt, nec umquam postea, nisi forte confictum, proferre177 conabuntur aliquid deos178 suos per uates suos contra Deum179 Israel ausos fuisse praedicere aut180 dicere. De quo Deo doctissimi eorum auctores, qui omnia illa legere ac nosse potuerunt, magis quaesiuerunt181 quis Deus esset, quam Deum negare potuerunt.

46. Ahora bien, este Dios, al que ninguno de ellos se atrevió a negar como verdadero Dios, porque si lo negase no sólo sufriría las debidas penas, sino también sería refutado por hechos evidentes; así pues este Dios, al cual ninguno de ellos, como he dicho, se ha atrevido a negar como Dios verdadero, predijo con patente declaración a través de sus vates, o sea los profetas, que aquellos dioses eran falsos y debían ser completamente abandonados y debían ser destruidos sus templos e ídolos; lo ordenó con patente autoridad y con patente justicia lo ha realizado.

46. Porro autem Deus182 iste, quem nullus eorum negare ausus est uerum Deum, quia183 et si negaret non solum subiaceret debitis poenis, uerum etiam certis conuinceretur effectis;184 iste ergo Deus, quem nemo illorum, ut dixi, negare ausus est uerum Deum, illos falsos esse deos et omnino deserendos, eorumque templa et simulacra *185 euertenda per suos uates, hoc est prophetas, aperta denuntiatione praedixit; aperta potestate praecepit, aperta ueritate compleuit.186

47. ¿Por qué alguien deliraría hasta el punto que no elegiría más bien servir a Aquél, al que no prohíben adorar los que adoraba? Sin duda quien ha empezado a servir a este Dios, no debe adorar a aquellos dioses, que prohíbe adorar Aquél que adora.187

47. Unde quis usque188 adeo desipiat189 quin190 potius Eum colendum eligat, quem coli non prohibent quos *191 colebat? Quem procul dubio cum colere coeperit, illos utique non est culturus,192 quos prohibet coli Quem colit.



TRIUNFO DE DIOS SOBRE LOS ÍDOLOS Y LA SABIDURÍA PAGANA

Los profetas ya anunciaron el fin del culto pagano

48. Hace poco he mencionado que fue predicho por sus profetas que las naciones lo adorarían, después de exterminar los falsos dioses que antes veneraban, y ahora lo repito: "El Señor prevalecerá sobre ellos y exterminará todos los dioses de las naciones de la tierra y le adorarán, cada uno desde su tierra, todas las islas de las naciones".193 Y en verdad no solo las islas, sino también todos los pueblos, igual que todas las islas de las naciones, puesto que en otro pasaje no menciona las islas sino todo el orbe de la tierra, diciendo: "Se acordarán y se convertirán al Señor todos los confines de la tierra, y adorarán en su presencia todas las familias de las naciones. Porque el reino es del Señor y Él dominará las naciones".194

48. Quod autem ipsum essent culturae195 gentes exterminatis diis falsis quos antea colebant, a prophetis *196 eius esse praedictum paulo ante commemoraui, et nunc repeto: "Praeualebit, inquit, Dominus aduersus eos, et exterminabit omnes deos gentium terrae, et adorabunt eum, unusquisque de loco suo, omnes insulae gentium". Neque enim197 solae insulae, sed ita198 omnes gentes, ut etiam omnes insulae gentium; quandoquidem alibi non insulas nominat, sed uniuersum orbem terrarum, dicens: "Commemorabuntur et conuertentur ad Dominum universi fines terrae; et adorabunt in conspectu eius uniuersae patriae gentium. Quoniam Domini est regnum, et ipse dominabitur gentium".

49. Que estas cosas debían ser realizadas por Cristo se muestra suficientemente en muchos otros testimonios y en el mismo salmo de donde he citado eso. Pues un poco antes Él mismo a través del profeta menciona su futura pasión, diciendo: "han atravesado mis manos y mis pies, han contado todos mis huesos, me han examinado y contemplado, se han dividido entre ellos mis ropas y se han echado a suertes mi túnica".199 Poco después sigue lo que puse: "se acordarán y se convertirán al Señor todos los confines de la tierra", etc.

49. Haec autem per Christum fuisse complenda,200 et aliis pluribus testimoniis, et in eodem ipso psalmo unde hoc commemoraui, satis apparet.201 Cum enim paulo superius futuram passionem suam per prophetam Ipse loqueretur, dicens: "foderunt manus meas et pedes meos, [62] dinumerauerunt omnia ossa mea; ipsi uero considerauerunt et conspexerunt me, diuiserunt sibi uestimenta mea, et super uestem202 meam miserunt sortem". Paulo post infert illud quod posui: "commemorabuntur et conuertentur ad Dominum uniuersi fines terrae", et cetera.

50. Pero también aquel testimonio que antes ofrecí, donde se decía: "El Señor prevalecerá sobre ellos y exterminará todos los dioses de las naciones de la tierra", al poner: "prevalecerá", se muestra bien que se prenuncia que los paganos primero habrían combatido la Iglesia y perseguido el nombre cristiano con todas sus fuerzas para destruirlo por completo de la tierra, si fuese posible. Y ya que ellos serían superados por la paciencia de los mártires y la grandeza de los milagros y por la consiguiente fe de los pueblos, por eso se dijo: "el Señor prevalecerá sobre ellos". Pues no se diría: "prevalecerá sobre ellos", si no se hubiesen resistido combatiendo.

50. Quamquam et *203 illud testimonium quod prius adhibui, ubi204 dictum est: "Praeualebit Dominus aduersus eos, et exterminabit omnes deos gentium terrae"; in eo quod positum est: "praeualebit", satis ostenditur etiam hoc praenuntiatum quod pagani *205 prius206 oppugnaturi207 essent Ecclesiam nomenque christianum quantum ualerent persecuturi ut, si fieri posset, de terra omnino deleretur. Et quia eos208 patientia martyrum et magnitudine miraculorum et consequente fide209 populorum erant superaturus,210 ideo sic dictum est: "praeualebit Dominus aduersus eos". Non enim diceretur: "praeualebit aduersus eos", nisi oppugnando211 illi resisterent.

51. Por eso en el salmo también se profetizó así: "¿Por qué murmuran las naciones y los pueblos han meditado cosas vanas? Se alzaron los reyes de la tierra y los príncipes se unieron contra el Señor y contra su Cristo".212 Y poco después dice: "El Señor me dijo: tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy: pídeme y te daré las naciones como herencia y los confines de la tierra como tu propiedad".213 He aquí porque también en otro salmo, que cité más arriba, se dice: "se acordarán y se convertirán al Señor todos los confines de la tierra".214

51. Vnde et in psalmo ita prophetatum est: "Vtquid fremuerunt gentes, et populi meditati sunt inania? Astiterunt215 reges terrae, et principes conuenerunt in unum, aduersus Dominum et aduersus Christum eius". Et paulo post dicit: "Dominus dixit ad me: Filius meus es tu, ego hodie genui te: postula a me, et dabo tibi gentes haereditatem tuam, et possessionem tuam terminos216 terrae". Ecce unde dictum est et in alio psalmo, quod superius interposui: "commemorabuntur et conuertentur ad Dominum uniuersi fines terrae".

52. Con tales testimonios proféticos se hace evidente la predicción, que vemos ha sido cumplida en Cristo: sucederá que el Dios de Israel, al cual reconocemos como único Dios verdadero, será adorado no en un solo pueblo, llamado Israel, sino en todos las naciones, y destruirá todos los falsos dioses de los paganos de sus templos y de los corazones de sus adoradores.217

52. His atque huiusmodi propheticis documentis praedictum ostenditur, quod uidemus impleri218 per Christum, futurum fuisse ut Deus Israel,219 quem unum Deum uerum intellegimus, non in una ipsa gente quae appellata est Israel,220 sed in omnibus gentibus coleretur, et omnes falsos deos gentium et a templis eorum et a cordibus cultorum suorum aboleretur.221

Triunfa la necedad de los cristianos sobre la sabiduría de los paganos

53. Que vengan ahora éstos y se atrevan a defender las antiguas mentiras contra la religión cristiana y contra el verdadero culto de Dios, para que perezcan con estrépito. En verdad también sobre ellos se predijo en los salmos, según dice el profeta: "Te sentaste en el trono para impartir justicia. Reprendiste a las naciones y el impío pereció; destruiste su nombre para siempre, por los siglos de los siglos. Al final las espadas del enemigo fallaron y destruiste sus ciudades. Perezca su memoria con estrépito y el Señor permanezca en eterno".222

53. Eant nunc isti, et adhuc contra christianam religionem et contra uerum Dei cultum uanitates pristinas defensitare audeant, ut cum strepitu pereant. Nam et hoc de illis [63] praedictum est in psalmis,223 dicente propheta: "Sedisti super thronum, qui iudicas aequitatem. Increpasti gentes, et periit impius;224 nomen eorum delesti in aeternum, et in saeculum saeculi. Inimici defecerunt frameae in finem, et ciuitates eorum destruxisti. Periit memoria eorum cum strepitu,225 et Dominus in aeternum permanet".

54. Así pues es necesario que todo esto se cumpla, y no debemos impresionarnos porque aquéllos pocos que quedan se atreven a ostentar sus doctrinas vacías y burlarse de los cristianos como ignorantes, mientras vemos que en ellos se cumple lo que fue predicho.

54. Necesse est ergo ut impleantur226 haec omnia, nec quod adhuc audent ipsi pauci qui remanserunt uaniloquas suas ostentare doctrinas et christianos tamquam imperitissimos227 irridere228 moueri debemus, dum in eis impleri229 ea quae praedicta sunt uideamus.

55. Lo cierto es que esa misma torpeza y necedad de los cristianos, que a los humildes, a los santos y a sus diligentes estudiosos les parece excelsa y la única sabiduría verdadera; esa misma -digo- necedad de los cristianos los ha reducido a pocos, puesto que, como dice el apóstol: "Dios convirtió en necedad la sabiduría de este mundo". Luego añade algo admirable, para quien lo entiende, y sigue así: "pues ya que según la sabiduría de Dios el mundo a través de su ciencia no reconoció a Dios, quiso Dios con la necedad de la predicación salvar a los creyentes. Mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría: nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los paganos, pero para los llamados, judíos y griegos, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Porque lo que es necio en Dios es lo más sabio para los hombres, y lo que es débil en Dios es lo más fuerte para los hombres".230

55. Ipsa quippe uelut imperitia231 et232 stultitia christianorum, quae humilibus et sanctis eiusque diligenter studiosis apparet233 excelsa et sola uera sapientia; ipsa -inquam- uelut stultitia christianorum eos ad istam paucitatem redigit,234 quoniam, sicut dicit Apostolus: "Stultam fecit Deus sapientiam huius mundi". Deinde subiungit rem mirabilem, si quis intellegat, et ita235 sequitur: "Nam quoniam in Dei sapientia non cognouit *236 mundus per sapientiam Deum, placuit Deo per stultitiam praedicationis saluos facere credentes. Quoniam quidem iudaei signa petunt, et graeci sapientiam quaerunt: nos autem praedicamus Christum crucifixum, iudaeis quidem scandalum, gentibus autem stultitiam, ipsis uero uocatis iudaeis et graecis, Christum Dei uirtutem et Dei sapientiam. Quoniam quod stultum est Dei, sapientius est hominibus, et237 quod infirmum est Dei, fortius est hominibus".

56. Que se burlen pues cuanto puedan de nuestra supuesta ignorancia y necedad, y se jacten de su doctrina y sabiduría. Lo que yo sé es que éstos detractores nuestros son menos este año que el año pasado. Pues desde que las naciones han murmurado y los pueblos han meditado cosas vanas contra el Señor y contra su Cristo, cuando la sangre de los santos era derramada por ellos y la Iglesia era asolada, hasta esta época y de día en día ellos disminuyen.

56. Irrideant238 ergo, quantum239 possunt, tamquam imperitiam240 et stultitiam nostram, et iactent doctrinam *241 et sapientiam suam. Illud scio, quod isti irrisores242 nostri pauciores sunt hoc anno quam fuerunt priore anno. Ex quo enim fremuerunt gentes, et populi meditati sunt inania aduersus Dominum et aduersus Christum eius, quando ab eis fundebatur sanguis sanctorum et uastabatur Ecclesia, usque ad hoc tempus et deinceps cottidie243 minuuntur.

57. Pero contra sus oprobios y burlas arrogantes nos hacen fuertes los oráculos de nuestro Dios, que también en esto vemos y nos alegramos que se cumplen. En efecto así se nos exhorta a través del profeta: "Escuchadme, los que conocéis la justicia, pueblo mío, en cuyo corazón está mi ley: no temáis las injurias de los hombres y no os dejéis vencer por sus calumnias, ni os importe mucho que ahora os desprecien. Pues como un vestido así son consumidos por el tiempo, y son devorados como la lana por la polilla, pero mi justicia permanece por siempre".244

57. Nos autem aduersus eorum opprobria245 et superbas irrisiones246 fortissimos [64] reddunt247 oracula Dei nostri, quae de hac quoque re uidemus et gaudemus impleri.248 Sic enim nos249 alloquitur250 per prophetam: "Audite me, qui scitis iudicium, populus meus, in quorum corde lex mea est: opprobria251 hominum nolite metuere, et detractione eorum ne superemini; nec quod252 nunc uos spernant,253 magni duxeritis. Sicut enim uestimentum, ita per tempus absumentur, et sicut lana a tinea comedentur, iustitia autem mea in aeternum manet".

58. Pero que lean nuestro escrito, si lo juzgan digno. Cuando nos lleguen sus objeciones, responderemos en la medida que el Señor nos ayude.

58. Legant tamen haec nostra, si dignantur.254 *255 Cum ad nos contradictiones eorum peruenerint, quantum Dominus adiuuat respondebimus.


Pedro E. León Mescua

L'Eliana, Valencia, abril del 2014



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1 Zycha: “fuissent”.

2 Falta en A: “non expressis personis contradicentium”. Sigo B y C.

3 Aquí se esperaría no la adversativa quamuis sino más bien una conjunción causal como quoniam. También ocurre lo mismo en el n. 3: “quamuis iusto Deo”.

4 Sin duda se trata de la profecía del sacerdote pagano Antonino, que ha llegado hasta nosotros gracias a Eunapio de Sardes ( c. 414): "él, estando entre los mortales, ya solía predecir a sus seguidores y discípulos que después de su muerte el templo de los dioses dejaría de existir, e incluso el grandioso y sagrado templo de Serapis se transformaría en un lugar horrible y sería devastado; y que todo lo bello que hay en la tierra sería tiranizado y dominado por un fabuloso caos y una espesa oscuridad: todo lo cual el tiempo reveló y comprobó verdadero, de modo que la predicción obtuvo la autoridad de un oráculo". Eunapio, Vita Philosophorum et Sophistorum, cap. 5 (Vita Aedesius). Traduzco de la edición de Hadrianus Junius, Antuerpiae 1568, p. 79, texto griego y traducción al latín.

5 El año 391 fue destruido el Serapeum de Alejandría, tras una revuelta de cristianos, probablemente animados por una nueva ley del emperador Teodosio (C.Th. 16. 10. 10) contra los cultos paganos.

6 B: “templi et symulacris suis”. C: “templi simulacris suis”. Migne: “templi et simulacri sui”. Sigo A.

7 A y B: “praedicare”. Sigo C.

8 Según Agustín hay un preciso proyecto divino, que el hombre no conoce, según el cual Dios permite el mal.

9 A: “Domino”. Sigo B y C.

10 A: “Deus et iustissimus”. Sigo B y C.

11 Zycha: “iniuste”.

12 C y Migne: “sunt”.

13 A. “utique non inpune”. B: “inpune”. Sigo C.

14 A: “obiectio”.

15 Falta en A. Sigo B y C.

16 A: “omnipotens sit iustus deus”. Sigo B y C.

17 Migne: “ea”. Falta en A, B y C.

18 Migne: “pertinent”. Sigo A , B y C.

19 El emperador Constancio II, el año 341, fue el primero que ordenó la supresión de los sacrificios páganos : "cesset superstitio, sacrificiorum aboleatur insania" (Codex Theodosianus 16, 10, 2) y el año 346 le agregó la amenaza de muerte: "gladio ultore sternatur" CTh 16, 10, 4), y la renovó el año 356: "poena capitis subiugari praecipimus eos, quos operam sacrificiis dare vel colere simulacra constiterit" (CTh 16, 10, 6). En las décadas siguientes, excepto el reinado de Juliano, esta tendencia continuó y se intensificó en la legislación imperial.

20 La respuesta se queda en el plano retórico o dialéctico, apelando a la legislación vigente.

21 A: “autem”. Sigo B y C.

22 A: “potuissent”. Sigo B y C.

23 A: “placerent”. Sigo B y C.

24 A: “ostendebatur”. Sigo B y C.

25 A: “iubeat”. Sigo B y C.

26 C et Migne: “et”.

27 A. “sinet”. Sigo B y C.

28 Falta en Migne.

29 Falta en A y B. Sigo C.

30 A: “si ea euertantur ab hominibus quae Deo placent”. Sigo B y C.

31 A: “quod”. C: “si”. Migne: “ut”. Sigo B.

32 A: “dum”. Sigo B y C.

33 Falta en A. Sigo B y C.

34 Zycha: “delitiscunt”.

35 Falta en A: “cum iusto”. B: “cui nisi”. Sigo C.

36 Falta en A. B: “iustum est”. Sigo C.

37 Los Libri Pontificali eran la colección de textos emitidos por el colegio de pontífices de Roma, sobre cuestiones legales y litúrgicas. Comenzaron a formarse desde los inicios de la República cuando los pontífices tuvieron una importante función legislativa. En la época imperial los Libri Pontificali sólo tenían un valor litúrgico pero seguían rodeados de un aura de misterio y prestigio entre los paganos.

38 Zycha: “inlicite”.

39 Zycha: “inlicita”.

40 B y Zycha: “eorum”. Sigo A y C.

41 A: “coguntur”. Sigo B y C.

42 A: “ea”.

43 A: “magnos”. Sigo B y C.

44 B, C y Migne: “et”.

45 A: “quia id Deus cum haec prouidenda curet fieri..” C suprime ese pasaje: “bene fieri cum sinit...” Migne: “hoc omnipotens, quamvis ei displiceat”. Sigo B.

46 Falta en A.

47 A: “non”. Sigo B y C.

48 A: “adscribenda”. Sigo B y C.

49 A: “prouidendi”. Sigo B y C.

50 Agustín supone que los demonios son criaturas, no puramente espirituales, sino que poseen cuerpo y espíritu, como los hombres, pero que el cuerpo de los demonios es "aéreo", es decir, formado de aire y por eso sus peculiares cualidades, como la velocidad o poder "infiltrarse" dentro de los hombres. También Orígenes (184-253), hablando de la adivinación por animales, dice que "algunos indignos demonios ... habiendo caído del cielo, se revuelcan en los seres corporales más groseros y en las cosas impuras de la tierra" (Philocalia, cap. 19, 19. Traduzco de la edición inglesa de George Lewis, Edinburgh 1911). Cf. Tertuliano, Apologeticus, cap. 22 (Migne, PL 01, col. 404 ss); Cipriano, De Idolorum Vanitate, cap. 6 - 8 (Migne, PL 04,col. 573 ss); Lactancio, De Divinis Institutionis, lib. 2, cap. 15 (Migne, PL 06, col. 330 ss); Orígenes, Contra Celsum, lib. 4, cap. 92 (Migne, PG 11, col. 1170 ss). La doctrina católica actual se basa en la declaración del IV Concilio de Letrán (1215) según la cual ángeles y demonios son seres meramente espirituales y solo la naturaleza humana es "compuesta de espíritu y cuerpo" (Firmiter credimus, cap. 1).

51 Falta “sciendum uero est” en A, B, C, Migne y Zycha. Restituyo de Rabanus. La oración de infinitivo (daemonum eam esse), que está atestiguada por todos los manuscritos, es evidente que exige una oración principal, tal como aparece en el texto de Rabanus.

52 Migne: “ea est natura”.

53 A y B: “adtinet”. Sigo C.

54 C: “fiendos rapendosque”. Migne: “fallendos capiendosque”. Sigo A y B.

55 A: “preualeant”. Sigo B y C.

56 Falta en B.

57 A, B y Zycha: “inprouisa”. Sigo C.

58 A, B y Zycha: “inlisa”. Sigo C.

59 Léase “exsertis”.

60 C y Migne: “eorum”.

61 A, B y Zycha: “adtingunt”. Sigo C.

62 B y C: “quod”. Rabanus: “cum”.

63 Migne: “coniicere”.

64 A: “praescientia”. Sigo B y C.

65 C: “compositione”. Zycha: “conparatione”. Sigo A y B.

66 A: “regendis”. Sigo B y C.

67 Zycha: “imperant”.

68 A, B y C: “contempnunt”. Sigo 1491.

69 Falta en A: “haec uigilanter curant a uerissimae lucis ueritate”. Sigo B y C.

70 Falta en C, Migne y Zycha. Sigo A, B y Rabanus.

71 Migne: “siderint”. Sigo A, B y C.

72 C y Migne: “frugumque”.

73 A: “esse”. Sigo B y C.

74 A, B y C: “contempnatur”. Sigo 1483.

75 C y Migne: “plerumque”.

76 A: “uel”. Sigo B y C.

77 Zycha: “funiambuli”.

78 A, C, Migne y Zycha: “theatrici”. Sigo B.

79 C y Migne: “subiacente”.

80 A: “matheria”. Sigo B y C.

81 A y B: “quidem”. Sigo C.

82 Falta en A.

83 A: “mirabilia”. B: “meliora et maiora”. Sigo C.

84 Migne: “id”.

85 A, B, C y Zycha: “inmundi”. Sigo Migne.

86 A: “considerant facile occurrant”. Sigo B y C.

87 A: “potestates”. Sigo B y C.

88 A, C y Zycha: “inmittere”. Sigo B.

89 A: “insensibilibus”. Sigo B y C.

90 A: “sublimitatem”. Sigo B y C.

91 B y Migne: “seseque”. Sigo A y B.

92 A: “temperiae”. Sigo B y C.

93 A, B, C y Zycha: “ualitudines”. Sigo Migne.

94 Falta en A.

95 En sus Retractaciones 2, 30, Agustín se refiere a este párrafo poniendo en duda que existan signos externos del pensamiento que pueden ser advertidos por los demonios de modo que logren conocer nuestros pensamientos. De todos modos es una fina descripción psicológica.

96 A: “dispensationes”. Sigo B y C.

97 A: “facultate”. Sigo B y C.

98 Falta en A. Sigo B y C.

99 Zycha: “adparet”.

100 A: “concitatus”.

101 A: “quicquid est intrinsecus”. Sigo B y C.

102 A: “obtunso”. Sigo B y C.

103 Falta en C y Migne. Sigo A y B.

104 A: “ordinauit”. Sigo B y C.

105 Falta en A: “audiunt ut praenuntient”. Falta en C desde “Nam si quid” hasta “ut praenuntient”. Sigo B.

106 A: “bonis uerum etiam malis”. Sigo B y C.

107 Falta en A, aunque se ha añadido “ab”. Sigo B y C.

108 A y Zycha: “praedicationibus”. Sigo B y C.

109 Falta en A. Sigo B y C.

110 A: “et”.

111 A, B y Zycha: “inprouiso”. Sigo C.

112 A: “qui”. Migne: “quibuslibet”. Sigo B y C.

113 Falta en A. Sigo B y C.

114 A: “aliquo”. Sigo B y C.

115 Migne: “aliqua”.

116 C y Migne: “aut nautae aut”. Sigo A y B.

117 Migne: “solertiore”.

118 A: “piae”. Sigo B y C.

119 Falta en Migne.

120 A, B y Zycha: “inprouiso”. Sigo C.

121 Cf. Mat 8, 26; Mc 4, 39; Lc 8, 24.

122 A y B: “accedat”. Sigo C.

123 Migne: “aliquis praedixisset”.

124 A: “fructificat raram”. Sigo B y C.

125 A: “ut”. Sigo B y C.

126 A, C y Migne: “numeros”. B: “numero”. Sigo Zycha.

127 A y Zycha: “inprouisa”. Sigo B y C.

128 B y Zycha: “inpedita”. Sigo A y C.

129 A: “inuidiae”. Sigo B y C.

130 Falta en A. C, Migne y Zycha: “qua”. Sigo B.

131 Todo este n. 36 (nonnunquam ….. ignorant) falta en A y C. Migne y Zycha lo citan a pie de página. Sigo B y Rabanus. Zycha lo encuentra también en otros dos manuscritos. También es citado por Graciano: Decretum, II pars, causa 26, q. 3-4 c. 2. En la edición maurina este párrafo fue excluido del texto principal y esa decisión fue seguida por Migne y Zycha, quizás por una concepción demasiado mecánica de las autoridades y la edición del texto. El análisis del texto mismo muestra que está en total acuerdo con la mentalidad de Agustín y el orden lógico de su discurso.

132 Rabanus: “euenturum”.

133 B: “quod”.

134 B: “hystorias”.

135 B y Zycha: “inminente”. Sigo A y C.

136 Migne: “aut”.

137 A: “promiserant”. Sigo B y C.

138 A: “etiam”. Sigo B y C.

139 A y Zycha: “conligati”. Sigo B y C.

140 A: “abstruduntur”. Sigo B y C.

141 Falta en A, C, Migne y Zycha. Sigo B y Rabanus.

142 Falta en A. Sigo B y C.

143 Zycha: “inminere”.

144 A y Zycha: “adtestaretur”. Sigo B y C.

145 Falta en A. Sigo B y C.

146 A y C: “daret”. Sigo B.

147 A: “essent”. Sigo B y C.

148 A y Zycha: “adpropinquare”. Sigo B y C.

149 A: “uiderentur”. Sigo B y C.

150 Sof 2, 11.

151 A: “enim”.

152 B, C y Migne: “Iupiter”. Sigo A.

153 Eneida 10, 630-632.

154 Falta en A, B y C.

155 A: “reflectes”. Sigo B y C.

156 Falta en A. Sigo B y C.

157 A: “aereae”. Sigo B y C.

158 Migne: “atque”.

159 Falta en A y C. Sigo B.

160 A y Zycha: “adtestarentur”. C: “attestaretur”. Sigo B.

161 Zycha: “conplerentur”.

162 Zycha: “completum”.

163 Zycha “unde” en lugar de “ut inde”.

164 Zycha: “adpareret”.

165 A: “sibi”. Sigo B y C.

166 Zycha: “ostendere”.

167 B: “diuinitatem”.

168 B: “diuinationem”.

169 Falta en A. Sigo B y C.

170 A: “completis”. Zycha: “inpletis”. Sigo B y C.

171 A: “contra”. C: “nostrum”. Sigo B.

172 A: “praenuntiantur”. Sigo B y C.

173 Falta en A. Sigo B y C.

174 A y B: “obpugnatio”. C: “opinatio”. Sigo 1491.

175 A y Zycha: “adtestatio”. B: “altercacio”. Sigo C.

176 A: “nunquam”. Sigo B y C.

177 A: “conferre”. Sigo B y C.

178 A: “eos” y falta “suos”. Sigo B y C.

179 A: “Dominum”. Sigo B y C.

180 A: “ac”. Sigo B y C.

181 C, Migne y Zycha: “quaesierunt”. Sigo A y B.

182 A: “Deum istud”. Sigo B y C.

183 C, Migne y Zycha: “qui”.

184 B, C y Migne: “effectibus”. Sigo A.

185 B, C y Migne: “et sacra”. Sigo A.

186 Zycha: “conpleuit”.

187 La idea es que los dioses paganos no prohibían adorar al Dios cristiano, pero éste sí prohíbe adorar a los dioses paganos: por lo tanto los paganos deben convertirse a Cristo, pero los cristianos no deben volver al paganismo.

188 Falta en A. Sigo B y C.

189 A: “desipiet”. Sigo B y C.

190 B, C, Migne y Zycha: “qui non”. A lleva “qui non” pero corrige “quin”. Rabanus construye la frase así: “unde, quis est qui usque adeo desipiat ut non eum potius colendum eligat, quem coli non prohibent quos colebat?”.

191 C y Migne: “et”. Sigo A y B.

192 A: “coliturus”. Sigo B y C.

193 Sof 2, 11.

194 Sal 22: 28-29.

195 A: “coliturae”. Sigo B.

196 A repite: “esse”.

197 Falta en C, Migne y Zycha. Sigo A y B.

198 Falta en A. Sigo B y C.

199 Sal 22: 17-19.

200 Zycha: “conplenda”.

201 Zycha: “adparet”.

202 Zycha: “uestimentum meum”.

203 Migne: “per”.

204 Falta en A. Sigo B y C.

205 A: “qui”.

206 Falta en A. Sigo B y C.

207 A y B: “obpugnaturi”. Sigo C.

208 A: “hi”.

209 A: “fidei”. Sigo B y C.

210 A: “superandi”.

211 A: “obpugnando”. Sigo B y C.

212 Sal 2: 1-2.

213 Sal 2: 7-8.

214 Sal 22: 28.

215 A y Zycha: “adstiterunt”. Sigo B y C.

216 A y B: “fines”. Sigo C.

217 Para san Agustín el triunfo y expansión del cristianismo, que se verifica históricamente en su época, es el cumplimiento de la más grande de las profecías y prueba irrefutable de la veracidad y superioridad de la fe cristiana sobre el culto pagano. Esta visión madurará y se afinará en "La Ciudad de Dios", donde tiene que encarar la posibilidad que la Iglesia todavía puede sufrir ulteriores tribulaciones, a la luz de la destrucción de Roma el año 410.

218 Zycha: “inpleri”.

219 Zycha: “Israhel”.

220 Zycha: “Israhel”.

221 B, C y Zycha: “amoliretur”. Migne: “demoliretur”.

222 Sal 9: 5-8.

223 Migne: “psalmo”.

224 Zycha: “inpius”.

225 A: “sonitu”.

226 Zycha: “inpleantur”.

227 Zycha: “inperitissimos”.

228 B y Zycha: “inridere”. Sigo A y C.

229 Zycha: “inpleri”.

230 1 Cor 1, 20-25

231 Zycha: “inperitia”.

232 Falta en A: “et stultitia”. Falta en Zycha: “et”. Sigo B y C.

233 Zycha: “adparet”.

234 A y Migne: “redegit”. Sigo B y C.

235 A: “ista”. Sigo B y C.

236 A: “hic”.

237 Falta en A: “et quod infirmum est Dei, fortius est hominibus”. Sigo B y C.

238 B y Zycha: “inrideant”. Sigo A y C.

239 A: “quanto”. Sigo B y C.

240 Zycha: “inperitia”.

241 A: “nostram”.

242 Zycha: “inrisores”.

243 C y Zycha: “cotidie”. Migne: “quotidie”. Sigo A y B.

244 Is 51: 7-8.

245 A, B y Zycha: “obprobria”. C: “opprobrium”. Sigo 1483.

246 Zycha: “inrisiones”.

247 A: “reddimus”. Sigo B y C.

248 Zycha: “inpleri”.

249 Falta en Zycha.

250 Zycha: “loquitur propheta”.

251 A y B: “obprobia”. Migne: “opprobrium”. Zycha: “obprobrium”. Sigo C.

252 A: “quod sperant magni duxeritis”. C: “quos nos spernunt”. Sigo B.

253 Migne: “spernunt”.

254 Migne: “dignentur”.

255 Migne: “et”.



Ċ
Pedro León,
14 dic. 2011 5:51
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