En el dibujo preparatorio de este grabado aparece la irónica frase ¿Y no te cansas?, lo que hace suponer que Goya tenía la intención de dedicárselo a quienes cualquier trabajo les incomoda o menosprecian por pequeño que sea.
Es el caso de esta dama, que preferiría dedicarse a otros menesteres más distraídos que hacer un ovillo, pues parece estar abstraída y posiblemente pensando en alguien más agraciado que quien le ayuda a desmadejar la lana, sin prestar atención a la vieja celestina que se lo está proponiendo de compañía.
El título definitivo nos lleva a pensar que este pobre hombre de aspecto triste y lastimoso, que no tiene ni una silla para sentarse, es el destinatario final del mensaje de la estampa, ya que Goya dice en su sarcástico comentario: Si el que más trabaja es el que menos goza, tiene razón: mejor es holgar.
Podemos considerar que la representación de este desvalido personaje es una metáfora de quienes, además de sentirse forzados a realizar un trabajo tedioso, extenuante y mal pagado, son tratados con soberbia, abuso y menosprecio.
Si el trabajo digno enaltece a las personas, estas dos formas de proceder a todos deshonra y envilece.
Si el que más trabaja es el que menos goza, tiene razón: mejor es holgar.