Pocas veces se ha expresado en una sola frase e imagen algo tan profundo y esencial para el ser humano: la razón y el buen juicio como guía de nuestro comportamiento.
Goya pensó en un principio poner esta estampa como portada de la serie, seguramente porque resumía toda esa filosofía y forma de pensar, reflejadas en esta colección de grabados.
Aunque ésta es la más representativa y popular de la serie, hay otro grabado, el 71 “Si amanece nos vamos” incluido en esta exposición que, aunque con una imagen distinta, tiene un objetivo similar.
No obstante, todas las estampas de la colección tienen esta misma finalidad, pero reflejada en situaciones concretas, que como se puede comprobar son contextos y comportamientos muy cotidianos y mundanos.
Goya censura y ridiculiza vulgaridades, supersticiones, vicios, extravagancias… que nos hacen víctimas de la sinrazón y son causa de degradación; quiere hacernos reflexionar sobre esa cualidad humana, la razón, que cuando florece da como fruto las más grandes maravillas, pero que cuando se adormece es capaz de los mayores desatinos.
La fantasía abandonada de la razón produce monstruos imposibles: unida con ella, es madre de las artes y origen de sus maravillas.