Hoy día existe todo un sistema muy bien desarrollado dedicado a fomentar la venta de cualquier tipo de producto, sea cual sea su origen, su utilidad y su destino.
El método consiste en hacer agradable a los sentidos el mensaje con el que se ofrece dicho producto, independientemente del producto en sí.
Goya, a través de esta estampa ya nos muestra y adelanta lo que poco a poco se irá convirtiendo en la industria que es actualmente.
Esta vieja proxeneta sabe bien que una media bien tirada hará más atractiva la pierna de la joven y atraerá más fácilmente al destinatario del producto, en este caso el sexo.
La crítica de la imagen, más que a la prostitución como tal, va dirigida a quien se aprovecha y comercializa con ella; la vieja mira a la prostituta con desprecio, sin importarle su destino; su puño cerrado manifiesta que sólo le interesa el beneficio económico que le aporta. La reputación de la joven está por los suelos, tirada como su media; Goya así nos lo transmite con el doble sentido que le da a la frase del título.
Como ocurre con cualquier producto, no importa el método que se utilice si se vende bien y aporta beneficios.
¡Oh! La tía Curra no es tonta. Bien sabe ella lo que conviene que las medias vayan estiraditas.