Sentáte y escuchá... pero escondé las lágrimas
Sabiendo que tu llanto, ya no me va a engañar,
Y si por verme has vuelto, pasá, ya que has venido
Al fin somos amigos y es grato conversar.
Pero ni me menciones que estás arrepentida.
Y que desengañada, querés reconquistar
Aquel nido de amores, destruido por tu culpa
Y que juntos un día, juramos conservar.
Sentáte, así me cuentas, qué has hecho de tu vida
Desde la tarde aquella en que te echó a perder,
Quien sabe si consejos de malas compañías
Las locas aventuras, te hicieron entrever.
Te veo aquella tarde, paseándote nerviosa
Mirándome de reojo, dejando comprender,
De que algo me ocultabas y yo en silencio siempre
Sujeto a tus caprichos, tu gusto dejé hacer.
Recuerdo que luciste, el trajecito último
Que para tu cumpleaños te había hecho hacer,
Y que en un beso frío, diciéndome: ya vengo,
Saliste y desde entonces recién te vuelvo a ver.
Levanta la cabeza y no te pongas triste
No ves que sos mi amiga y siempre lo serás,
Y siempre que te acuerdes vení a visitarme
Que somos siempre amigos, amigos nada más.
Te vas y no me cuentas qué has hecho de tu vida
Desde que tus caprichos te echaron a rodar,
Pero sí te agradezco el que de mí te acuerdes
Ya sabes, cuando quieras, veníme a visitar.
Y si alguien te pregunta por ahí si no me has visto
Sin ocultarle nada, así contestarás:
De que nos vemos siempre, que somos siempre amigos
¡Pero no olvides nunca, amigos, nada más!
Tango escrito por Carlos Vicente Geroni Flores (1895 -1953) y musicalizado por Benjamín Tagle Lara (1892 -1932), habla del encuentro de un hombre que recibe en una mesa a una mujer que fue su amante y que lo dejó plantado muchos años atrás con la promesa de volver. Ella no regresó y él sufrió, pero fue resiliente, digirió la pérdida y ahora la recibe tranquilo, pero ella parece llegar triste y arrepentida. Pero él de advierte de entrada: “Sentate y escucha / pero escondé las lagrimas / sabiendo que tu llanto / ya no me va a extrañar”.
Fue interpretado por el argentino Lalo Martel (1930 - 2016), cuyo nombre real era Raúl Oscar Harispe, hombre importante de la historia del tango argentino, al igual que su hermano Julio. La canción apareció en el álbum El increíble Lalo Martel, publicado en 1955, junto con otras 21 canciones, bajo el sello de Microfon Argentina.
Mediados los años 60 estaba consolidado como vocalista importante, al integrar el conjunto Los Siete del Tango, y luego de colaborar con orquestas legendarias como las de Graciano Gómez y Alfredo De Angelis.
Fue contratado por Sonolux en los años 80 para grabar tres LP. En el primero de ellos se incluyó “Siempre amigos”, que se volvió éxito en Colombia y cuyo sencillo vendió millón y medio de copias, lo que le valió a Martel un disco de oro en este país.
“Siempre amigos” fue (y es) un clásico de las tanguerías de Medellín, aunque en el Río de la Plata no tuvo mayor trascendencia.
Existe un tanto anterior a este con el mismo nombre: “Siempre amigos”, con letra de Enrique Cadícamo y música de Lucio Demare y Roberto Fugazot. La grabó la orquesta de Juan D´Arienzo con la voz de Alberto Echagüe en 1945.
Y hay otra curiosidad, existen dos tangos iguales con la misma melodía y música pero distinta letra: Tanto "Ándate con la otra" (con letra de Enrique Dizeo) como "Siempre amigos" comparten la misma música original. Es un caso clásico en el tango donde una misma melodía acompaña temáticas totalmente distintas, desde el despecho hasta la amistad madura. Lo hizo famoso Mercedes Simone y en Colombia Helenita Vargas.