Balada legendaria del dúo formado por Elton John (quien la canta y la compuso) y Bernie Taupin (quien la escribió) y que dio título al álbum homónimo de Elton, editado en 1973. Taupin reflejó en la letra evocaciones de su vida de niño y su aspiración de volver a sus raíces y llevar una existencia simple y auténtica. Utiliza la metáfora del “camino de ladrillos amarillos” inspirada en la película "El Mago de Oz", que fue la primera película que vio.
El tema trata sobre el deseo de dejar atrás una vida de fama y superficialidad, expresando la nostalgia por los ancestros y la búsqueda de la felicidad genuina lejos de las ilusiones y las presiones sociales. Después de planear grabarla en el estudio de los Rolling Sones en Jamaica, Elton John grabó la mayor de la canción en Chateau d’Hérouville, un castillo francés. La canción se lanzó como el segundo sencillo del álbum y tuvo un rápido éxito, colocándose entre las diez mejores canciones en Reino Unido y Estados Unidos.
Fue reconocida por la crítica como una de las mejores composiciones de Elton John, y se posicionó en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos según la revista Rolling Stone. El disco "Goodbye Yellow Brick Road" fue doble, con 17 canciones, y vendió más de 30 millones de copias en el mundo. Para muchos la canción que le dio título es la mejor de esa producción y una de las mejores de la década. Es sutil, armoniosa, refinada y cantada en el mejor momento creativo y musical de Elton, aunque marcado por grandes conflictos y angustias personales.