Es la pieza musical que entraña mayor dramatismo dentro la ópera rock Jesus Christ Superstar, musicalizada por Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice, que fue primero álbum conceptual en 1970, espectáculo de Broadway en 1971 y obra cinematográfica en 1973.
Debe su nombre al jardín donde se dice que Jesús de Nazareth oró la última noche antes de ser crucificado, de allí su textura emocional. El español Camilo Sesto la convirtió en éxito musical dentro del proyecto Jesucristo Superestrella, que él mismo produjo, financió y protagonizó en medio de grandes oposiciones políticas, sociales y periodísticas y que lo condujo al pináculo de la gloria como artista y vocalista. La obra en español fue estrenada 6 de noviembre de 1975 en el Teatro Alcalá Palace de Madrid y para todos fue un “sueño loco” de Camilo Sesto, que invirtió una fortuna (12 millones de pesetas) para llevarla a cabo, encarnando él el papel de Jesús. El espectáculo rotuló para siempre la figura de Camilo sesto como estrella de la música. Comercialmente “Getsemaní”, sería el tema (sencillo) más destacado del álbum doble que recogió la versión en español y de la que se vendieron más de 100 millones de copias.
“Getsemaní”, con sus casi 6 minutos de duración de duración y de una intensidad sobrecogedora, entró en el repertorio de canciones del baladista, quien le imprimía interpretaciones que conducían al público a las lágrimas. Yo quiero ver, yo quiero ver, Mi Dios/Yo quiero ver, yo quiero ver, Mi Dios/Quiero saber, quiero saber, Señor/Quiero saber, quiero saber, Señor/Con morir, qué voy a conseguir/Al morir que voy a conseguir/Quiero saber, quiero saber, Señor/Quiero saber, quiero saber, Señor. Sigue la inflexión del falsete, el momento más difícil de la canción, tanto en su versión en inglés, como en español, y el realizado por Camilo se ha considerado de los más admirables jamás escuchados.
Ah,¿Por qué he de morir?¿Por qué?/ Dime por qué quieres que me claven en su cruz/Muéstrame el motivo, dame un poco de tu luz/Di que no es inútil tu deseo y moriré/Me enseñaste el cómo, el cuándo, pero no el por qué… La leyenda urbana asegura que las miles de veces que el cantante interpretó la canción en vivo, fue la que ocasionó el deterioro que su voz sufrió en sus últimos años. Y hay acuerdo en que era una de las más privilegiadas del mundo en su época.
El tema ha sido interpretado por numerosos cantantes, destacándose, sobre todo, en inglés, desde Ian Gillan (vocalista de Deep Purple, que hizo la versión original, hasta Ted Neeley, que lo interpretó en la versión cinematográfica, dirigida por Norman Jewinson. En español, la ópera ha sido puesta en escena en numerosos países, incluida la misma España, además de Chile, Venezuela, Ecuador, Perú y Argentina. En estas han cantado y actuado reconocidos cantantes como Pablo Abraira y Beto Cuevas.