Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Canción fundamental del repertorio del cantautor Joan Manuel Serrat, incluida en su álbum “Dedicado al poeta Antonio Machado, poeta”, publicado en 1969. Se trata más que de la simple musicalización de un poema. Es un verdadero ejercicio interartístico que muchos consideran que mejora la propuesta original.
Consta de tres estrofas originales de Antonio Machado, extraídas de la sección «Proverbios y cantares» de su libro Campos de Castilla (1912), a las cuales Serrat añade tres estrofas propias, en las que introduce los conocidos versos de Machado:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
…La canción surgió en un contexto de polémica artística personal, debido a la renuncia de Serrat a representar a España en el festival de Eurovisión 1968, porque no le permitieron interpretar la canción escogida, LA, LA, LA, en catalán.
El acto de rebeldía de Serrat se dio en un contexto de censura y represión en España bajo el franquismo. El homenaje a Machado, un poeta exiliado y símbolo de la libertad de pensamiento, fue también una declaración de principios del propio Serrat. Una de las anécdotas sobre el tema data del primer recital de Serrat en Madrid, el 23 de abril de 1969, en el cine Carlos III. Justo al interpretar "Cantares", al llegar a la estrofa "Golpe a golpe, verso a verso", Serrat cayó del escenario al patio de butacas, despertando sorpresa y risas entre el público; Serrat decía preferir cantarla en catalán.
La canción es una profunda reflexión sobre la vida entendida como un viaje en permanente construcción. Su mensaje central destaca el carácter pasajero de la existencia y la importancia de vivir la experiencia personal sin obsesionarse con la fama, la permanencia o el reconocimiento.
Desde el comienzo, la canción plantea que todo pasa y permanece al mismo tiempo, mientras cada persona avanza dejando sus propias huellas. La célebre idea de que el camino se hace al andar resume una concepción de la vida basada en la libertad, las decisiones y la experiencia: no existe un destino completamente trazado, sino que cada individuo construye su recorrido mediante sus actos.
La expresión «golpe a golpe, verso a verso» refuerza esta idea de construcción progresiva. Cada experiencia, dificultad y elección contribuye a formar la historia personal. Así, «Cantares» se convierte en una invitación a aceptar el cambio, avanzar sin aferrarse al pasado y encontrar sentido en el propio recorrido. Más que alcanzar una meta definitiva, lo esencial parece ser caminar, vivir y construir el camino con cada paso.
Fue editada como sencillo junto a "La saeta", y ambos se convirtieron en sucesos de ventas. Existen múltiples versiones de la canción, incluida una en vivo del mismo Serrat a dúo con Joaquín Sabina y publicada en el disco Dos pájaros de un tiro (2007). Una versión contemporánea a la del catalán fue la de Miguel Ríos, de gran éxito en las listas, en un registro de pop-rock.
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso