Es una exitosa canción del repertorio de Julio Iglesias, quien la compuso junto a Rafael Ferro y que le dio título al disco publicado en 1974, con el que consolidó su carrera y su posición de líder de la canción romántica. Ferro, reconocido compositor español, a quien se le atribuye gran parte de la definición estilística de Iglesias en los años setenta, fue el encargado de los arreglos y la producción.
Por ese amor que tú me das / Por ser así, así no más / Porque a mi amor, tu amor es fiel / Porque de siempre te he llevado / A flor de piel. /Por esas pequeñas cosas / que van haciendo toda una vida / Por esos detalles tuyos / Con que amanecen todos mis días. /Por ese silencio eterno / Con que tú calmas todas mis iras / Por eso y por mucho más / Nunca encontraré un amor igual.
Esos son los primeros versos de un tema memorable que melómanos y fans de Iglesias señalan que es una pieza que "acaricia", con un sonido "de pluma en suspensión", gracias a la brillante producción y arreglos de Ferro, adecuadas a la sutileza y refinamiento del cantante.
La configuración poética de los textos de las canciones de Iglesias, quien se atrevía sin complejos a caer en extremos románticos en plena efervescencia del rock-pop y el hard rock, poco antes de la irrupción del punk y del disco, lo potenciaron por su coherencia, granjeándole su imagen de crooner elegante y cosmopolita, tomado como propio por parte del público femenino, que lo sostuvo en esa posición durante las tres décadas que le siguieron.
Porque hemos llorado juntos/Y compartido las alegrías/Porque hemos parado el tiempo/Justo al momento que fuiste mía. /Por tantas y tantas cosas/Que van haciendo toda una vida/Por eso y por mucho más.../Nunca encontraré un amor igual.