Quiero emborrachar mi corazón / Para apagar un loco amor / Que más que amor es un sufrir/Y aquí vengo para eso/A borrar antiguos besos/En los besos de otras bocas…Tango con letra escrita por Enrique Cadícamo y música compuesta por Juan Carlos Cobián, estrenado en 1935 por el propio Cobián.
Originalmente formaba parte de una obra teatral musical encargada para homenajear a Carlos Gardel tras su muerte, titulada El cantor de tangos, que no tuvo éxito y la canción fue en principio rechazada por su complejidad musical para el estribillo. Luego Cobián reemplazó la pieza y la letra que Cadícamo había escrito, sin embargo, retomó la letra original y la estrenó meses después en un local llamado Charleston y la tituló “Nostalgias”.
La voz estuvo a cargo de Carlos Pérez de la Riestra, Charlo (1906 -1990), quien luego la hizo popular después de interpretarla en Radio Belgrano. El éxito fue abrumador y el tango se convirtió en un nuevo himno de la música porteña, símbolo del tango a nivel mundial, requerido para versionarlo por una cantidad numerosa de artistas. ¡Hermano!/Yo no quiero rebajarme/Ni pedirle, ni llorarle/Ni decirle que no puedo más vivir/Desde mi triste soledad, veré caer/Las rosas muertas de mi juventud… se lamenta, dando rienda suelta a un sentimiento profundo de melancolía y añoranza, pérdida y recuerdo.
La letra describe el vacío dejado por una relación, donde el recuerdo de la "risa loca" y la intimidad del ser amado se vuelve insoportable. El protagonista lucha entre el deseo de volver a ver a esa persona y el orgullo que le impide pedirle que regrese, aceptando el fracaso amoroso.La frase "noche negra y sin estrellas" simboliza la tristeza y el vacío existencial tras la ruptura. A pesar del dolor, el narrador se resigna a la soledad, aceptando que el ayer no volverá. Nostalgias de escuchar su risa loca/Y sentir junto a mi boca/Como un fuego su respiración.../Angustias de sentirme abandonado/Y pensar que otro a su lado/Pronto, pronto le hablará de amor.../Hermano, yo no quiero rebajarme/Ni pedirle, ni llorarle/Ni decirle que no puedo más vivir/Desde mi triste soledad/Ver caer las rosas muertas de mi juventud...
Abundan las versiones de este tango, entre ellas la de los conocidos Libertad Lamarque, Valeria Lynch, Hugo del Carril, Rocío Dúrcal, Plácido Domingo, Diego El Cigala, Pedro Guerra, Andrés Calamaro, Dyango, Pasión Vega y Los Terrícolas. Una versión muy querida por los salseros es la del puertorriqueño Ángel Canales, que la interpreta en aire de bolero antillano, con un dejo personalísimo que divide a los oyentes entre los que aman la version y a los que les parece del más infumable empalago. De todas maneras una enorme canción para la historia.
Definitivamernte es uno de los clásicos del genero "cortavenas". Quien no se ha conmovido con esta frase: Si su amor fue flor de un día/¿Por qué causa es siempre mía/Esta cruel preocupación?.../Quiero por los dos mi copa alzar/Para olvidar mi obstinación/Y más la vuelvo a recordar...
Toda una esquisitez, en todas las versiones.