Canción escrita por Cheo Feliciano a finales de 1963, cuando era vocalista del Sexteto de Joe Cuba y aún no se consideraba compositor. La canción surgió de la necesidad de la banda de un tema relleno para completar el disco Vagabundeando! / Hangin' Out (1964), grabado por el sello Tico Records.
"Cheo ven acá, falta un tema, vamos a incluir una de esas porquerías que has escrito", dicen que fueron las palabras de Joe para un tema que, por su éxito, nunca faltaría en el repertorio de Feliciano después de que superara su adicción a la heroína. Este se basó en la convivencia cotidiana de la banda, donde había una mujer, esposa de uno de los integrantes del grupo que llevaba y traía chismes para hacer quedar mal a los otros integrantes con sus novias o parejas legales. Esta era el ratón, el gato la víctima y la gata la mujer legal a la que le llegaba el chisme. Esa historia, que pretendía ser chistosa, tomó un rumbo musical magistral cuando el pianista Nicolás Jiménez tocaba una melodía de son montuno y a su lago Feliciano comenzó a improvisar: Mi gato se está quejando/ que ya no puede vacilar/ que donde quiera que se mete/ su gata lo va a buscar. De allí derivó luego el coro: De cualquier malla sale un ratón, oye, de cualquier malla… Y de seguidas, el puente, de lo más pegajoso: Échale semilla a las maracas pa' que suenen / Chacucha cuchu cucha cucha…
Cuando le preguntaban por sus mensajes cifrados y un contenido político oculto, Cheo sonreía y contestaba: “No, bueno, no es que haya filosofía. Ahí lo que hay es un gato, una gata y un ratón; yo sé que la gente me entiende, es lo que ahí pasa y más nada”. Así de simple. La canción tomó un definitivo aire de éxito en 1974, cuando Feliciano la revivió en una versión con Fania All-Stars que se publica en el álbum Latin-Soul-Rock en el que se incluyen las canciones grabadas en el Yankee Stadium.
Era la época en que la Fania estaba explorando fusiones creativas con el rock, para seguir las tendencias de la época y hacerse más comercial y llegar a más públicos, algo que al final no cuajó como proyecto. Versiones de El ratón abundan en Internet, quizás la más lograda sea la de Diego El Cigala.