Canción escrita e interpretada por Juan Pardo (1942) fue versionada exitosamente por el español Manolo Galván (1946 – 2013), quien la grabó para del disco LP En Cualquier Lugar, lanzado en 1973. El tema es considerado un himno de la melancolía y la poesía en la música romántica en español, y ha sido valorada por su profundidad lírica y emotiva interpretación: “El mundo es un pobre poema que solo recita el alma. Dame el pan que sobra en tu mesa. Dame el vino que sobra en tu jarra. Que si vienen de tus manos tan blancas, no me parecen migajas. Si un día cansada de besos, tus pasos te traen a mi casa, yo sabré comprender tu silencio, y esperar tus migajas mañana”.
Manolo Galván fue un asiduo invitado de los escenarios latinoamericanos, entre ellos los colombianos y vivió una larga temporada en Argentina, donde se le dio el respeto que, según él, le negaron en España. En realidad allí era más bien desconocido, lo cual lo amargaba, pero en nuestro continente era toda una celebridad. Tuvo una carrera de éxito como canta-autor de recia personalidad y voz ronca; fue un frecuente visitante de la lista de las más sonadas, a pesar de su reconocida fama de huraño y fumador empedernido, en una época de feroz competencia con los grandes baladistas hispanoamericanos.
El mundo no entiende de amores/El mundo no entiende de nada/El mundo es un pobre poema/Que solo recita el alma/Amores igual que canciones/Dolores igual que sonatas/Todos flotan en el aire/Y son poemas del alma/Y el alma no entiende mis versos/Se vende si quieres comprarla/El alma se creyó que los besos/Eran preludios de calma…, remata el tema que no ha perdido su vigencia y aun produce emoción en los oyentes.